lunes, 14 de abril de 2014

LOS INCENDIOS MUNDIALES MÁS FAMOSOS-ROMA


http://listas.20minutos.es/lista/los-incendios-mas-famosos-y-devastadores-de-la-historia-91844/ 1. El Gran Incendio de Roma ( 64 ) En cuanto al legendario incendio de Roma. Mucho se ha escrito al respecto: Que si había sido el propio emperador Nerón quien lo había provocado, que si habían sido los cristianos, etc, etc. Lo que sí es cierto es que Roma, como acostumbraba a hacer después de cada catástrofe, resurgió con mayores fuerzas y vigores. Parafraseando a Augusto, nuevamente el mármol substituyó al ladrillo. Si se hace excepción de Tácito (Anales XV, 38), que además de la versión del incendio provocado intencionalmente por Nerón conoce también la versión de los que lo atribuían a la casualidad, todas las fuentes antiguas lo atribuyen con seguridad a Nerón, desde su contemporáneo Plinio el Viejo, cuya versión es probablemente la base de la tradición posterior (Naturalis historia XVII, 1, 5), al autor senequista de la Octavia, desde Suetonio (Nero, 38) a Dión (LXII, 16, 18). El incendió estalló el 19 de julio del 64 y duró, según Suetonio, seis días y siete noches, pero en seguida comenzó de nuevo en la propiedad de Tigelino, lo que alimentó las sospechas contra el emperador, y continuó durante otros tres días, como consta por de una inscripción (CIL VI, 1, 829, que establece su duración en nueve días). Los modernos tienden a negar la responsabilidad directa de Nerón en el incendio: todas las fuentes, sin embargo, concuerdan en decir que se vieron a personas que avivaban el incendio cuando ya había comenzado. Para los que dan la culpa a Nerón esta gente actuaba iussu principis, «por orden del emperador», para los que defienden su inocencia, según los cuales el incendio había estallado por negligencia, por autocombustión, por el calor estival, por el viento, esa gente lo hacía «para poder llevar a cabo con más libertad sus robos». Para Suetonio y para Dión, sin embargo, estas personas eran cubiculari (camareros del emperador) e incluso soldados, y su presencia puede autorizar las peores sospechas. De la comparación entre Tácito y Suetonio se infiere además que las precauciones que se tomaron y las intervenciones de socorro fueron interpretadas como pruebas de la culpabilidad de Nerón: Sobre todo la destrucción, llevada a cabo por los soldados con el fuego, de edificios cercanos a lo que será luego la Domus aurea y la prohibición a sus legítimos propietarios de acercarse a sus casas para salvar lo salvable y recuperar los cadáveres de sus muertos alimentaron muchas sospechas. También contribuyó a estas sospechas el hecho de atribuirle al emperador un móvil concreto: No tanto el que Suetonio y Dión, pero no Tácito, aceptan como seguro, el deseo de ver morir Roma bajo su reinado, como Príamo había visto sucumbir Troya (deseo coronado con el famoso canto), sino también y sobre todo el desprecio por la vieja Roma, con sus calles estrechas y sus viejos edificios, y la voluntad de aventurarse en una gran empresa urbanística, convirtiéndose en el nuevo fundador de Roma. Tácito es el único, entre nuestras fuentes, que dice que Nerón inventó la falsa acusación contra los cristianos para acallar las voces que le acusaban del incendio (Anales XV, 44). La noticia le llega naturalmente de una fuente que considera el incendio intencional (para los partidarios de la tesis el incendio casual no había culpables), por tanto, con toda probabilidad, de Plinio. Para Plinio, como para Tácito, los cristianos eran inocentes del incendio de Roma y el suplicio que se les había infligido era digno de piedad, pero los cristianos, no culpables por el incendio, eran culpables, para nuestra fuente, de una exitiabilis superstitio (funesto culto). El testimonio de Tácito, claramente hostil contra los cristianos por su superstitio, pero convencido de su inocencia respecto al incendio, muestra la falta de fundamento de la hipótesis de aquellos, entre los modernos, que acusan a los cristianos de haber quemado Roma a causa de su fe en la inmediata parusía (el regreso de Cristo a la tierra). La distinción entre la falsa acusación de incendiarios, que afectó según Tácito sólo a los cristianos de Roma, y la de superstitio illicita (culto ilícito), la única que conoce Suetonio (Nero, 16,2), que afectó a los cristianos de todo el imperio, no es, como a menudo se cree, el resultado de dos versiones del mismo hecho narrado por dos fuentes distintas, sino el efecto de dos decisiones distintas, de las cuales la segunda es seguramente anterior a la primera. La Primera Epístola de San Pedro (4,15), que en mi opinión se puede fechar entre el 62 y el 64, prevé la posibilidad de que los cristianos puedan ser imputados por ser cristianos no sólo en Roma, sino en todo el Imperio, y presupone una hostilidad ampliamente difundida (cf 1 Pe 4, 12), que bien cuadra con las acusaciones de flagittia (crímenes infamantes), que según Tácito hacía que el vulgus (la gente común) aborreciera a los cristianos. Pero si la atmósfera de la Primera Epístola de San Pedro es la que presupone Tácito, la imputación por cristianismo es ciertamente la que Suetonio conoce y no puede referirse a un edicto imperial (como la imputación por el incendio de Roma), sino sólo a un senadoconsulto, al que correspondía, en edad julio-claudia, decidir sobre las cuestiones religiosas. La institutum (institución) de la que habla Suetonio, la institutum Neroniarum de que habla Tertuliano (Ad nationes I, 7,14), no es un edicto ni un senadoconsulto, sino un antecedente de hecho: es la aplicación que Nerón, dedicator damnationis nostrae (autor de nuestra condena, Tertuliano, Apolgeticum V,3), hace inmediatamente después del 62 del senadoconsulto con que en el 35 había sido rechazada la propuesta de Tiberio de reconocer la licitud del culto de Cristo y que había hecho del cristianismo una superstitio illicita en todo el imperio. El veto de Tiberio había impedido la aplicación del senadoconsulto y la situación no había sufrido cambios hasta el 62, cuando la ejecución de Santiago el Menor en Judea, decidida por el sumo sacerdote Ananos, fue posible por la ausencia momentánea del gobernador romano. Pero en el 62 tuvo lugar un cambio decisivo, no sólo en las relaciones entre el Imperio y los cristianos, sino en toda la política de Nerón: es el momento del abandono de Séneca de la vida pública, de la muerte de Burro, substituido en la Prefectura del pretorio por Tigelino, del repudio de Octavia y de las bodas con la judaizante Popea, de la ruptura con los estoicos de la clase dirigente y del abandono definitivo de la línea julio-claudia del principado por un dominio de tipo orientalizante y teocrático. Cristianos y estoicos fueron atacados en los mismos años y juntos acusados ante la opinión pública: aerumnosi Solones (Solones atormentados), según Persio (Satirae III, 79), eran los estoicos en la opinión de la gente ignorante, saevi Solones (Solones despiadados) son llamados los cristianos en un grafito de Pompeya; según la Primera Epístola de San Pedro (4,4) son calumniados «porque no participan con los demás en ese libertinaje desbordado». El clima en el que se hacen estas acusaciones es el mismo: contra los estoicos de la clase dirigente se usó el arma política de la lex maiestatis (ley para la defensa del Estado); contra los cristianos fue suficiente proponer el viejo senadoconsulto del 35. La primera víctima de la decisión neroniana de acusar a los cristianos basándose en el viejo senadoconsulto fue, creo yo, Pablo, que era muy conocido en los ambientes de la corte: esta imputación está atestiguada en la Segunda Carta a Timoteo, escrita en el otoño de un año que podría ser el 63 (cf. 2Tim 4, 21). Pablo está encarcelado de nuevo en Roma, pero esta vez espera una condena, pero no por el incendio (porque se trata de un encarcelamiento “civil”, Pablo puede pedir libros y una capa). La detención y condena de Pedro debieron ocurrir, junto con la de los demás cristianos de Roma, después del incendio del 64: su martirio, murió crucificado en los horti neroniani (los jardines de Nerón), no puede separarse, como revela la comparación entre la descripción de Clemente Romano (1Cor 5) y la de Tácito (Anales XV, 44), del de la multitudo ingens –poly plethos (ingente multitud) que Nerón ofreció como espectáculo, con un circense ludicrum (espectáculo circense), al pueblo de Roma, poniendo a disposición hortos suos (sus jardines): Guarducci ha pensado en las fiestas del 13 de octubre del 64, unos meses después del incendio, cuando la persistencia de las sospechas contra Nerón le pudo aconsejar al emperador buscar chivos expiatorios.

domingo, 13 de abril de 2014

LA PRIMERA MONEDA ARGENTINA


La Primera Moneda Argentina 1813 - Monedas Acuñadas en Potosí Al independizarse este país de España, no se conocían aun aquí los billetes de banco, de que tanto uso y abuso se hizo después, especialmente en la segunda mitad del siglo pasado. El medio circulante consistía principlmente en la reluciente onza de oro, vulgarmente llamada "pelucona" o de "rostro" cuando ostentaba la efigie del rey; y en el redondo "duro" español de plata; pero circulaban tanbién monedas de oro y plata de otros países. España tenía distribuídas entre sus colonias varias "cecas" o casas de moneda, de las cuales la de México, por ejemplo, acuñaba nada menos que trece millones de pesos anuales, y la de Potosí de dos a tres millones, selladas con las armas de Castilla y de León. Circulaba también aquí otra moneda española, que carecía de orla o cordoncillo, de bordes irregulares, de espesor y peso desigual, llamada "macuquina" para distinguirla de la otra llamada de "cordoncillo" que era perfectamente redonda, de tamaño, peso y grosor más uniforme y que, como su nombre lo indica, estaba provista en su canto de un cordoncillo de protección contra eventuales fraudes. Después del 25 de mayo de 1810 nuestro país careció por más de tres años de bandera y de moneda propia. La Asamblea Constituyente en sesión del 13 de abril de 1813 dictó la siguiente ley: "Expídase orden al Supremo Poder Ejecutivo para que la comunique por su parte al superintendente de la casa de moneda de Potosí, a fin de que inmediatamente y bajo la misma ley y peso que ha tenido la moneda de oro y plata en los últimos reinados de D. Carlos IV y su hijo D. Fernando VII se abran y esculpan nuevos cuños por el modo siguiente: MONEDA DE PLATA: La moneda de plata de hoy en adelante debe acuñarse en la casa de moneda de Potosí; tendrá por una parte el sello de la Asamblea General quitado el sol que lo encabeza y un letrero alrededor que diga: PROVINCIAS DEL RIO DE LA PLATA; por el reverso un sol que ocupe todo el centro y alrededor las inscripciones siguientes: EN UNION Y LIBERTAD debiendo además llevar todos los otros signos que expresen el nombre de los ensayadores, lugar de su amonedación año y valor de la moneda y demás que han contenido las expresadas monedas. MONEDA DE ORO: Lo mismo que la de plata, con sólo la diferencia que al pie de la pica y bajo las manos que la afianzan se esculpan trofeos militares consistentes en dos banderas de cada lado, dos cañones cruzados y un tambor al pie. De una y otra deberán sacarse dibujos en pergamino, que autorizados debidamente acompañen la orden de la nueva amonedación." Esta ley fue promulgada por el Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Rio de la Plata recién tres meses más tarde por medio de un decreto de fecha 28 de julio de 1813, cuya parte dispositiva dice así: "Ordena y manda que todos los ciudadanos estantes y habitantes en el territorio del Estado, hayan, reciban y estimen por moneda corriente con el mismo valor intrínseco y legal que habían, reciban y estimaban las de igual clase acuñadas hasta el presente, por tener igual peso y ley que ellas, sin que puedan dejar que llegue a noticias de todos, circúlese, publíquese por bando, y fíjese en los parajes públicos y acostumbrados. Dado en la Fortaleza de Buenos Aires, a 28 de Julio de 1813." Antonio Alvarez de Jonte José Julián Pérez Nicolás Rodríguez Peña Manuel José García Secretario La "Ceca" de Potosí La gloriosa victoria de Salta, obtenida por el ejército patriota el 20 de febrero de 1813 en la planicie de Castañares, ponía a las Provincias Unidas del Río de la Plata nuevamente en posesión de una rica y extensa zona del Alto Perú, dentro de la cual se encontraba la histórica ciudad de Potosí y su no menos famosa casa de moneda, que habían tenido que abandonar en 1811, después del desastre de Huaqui. Se grabaron nuevos troqueles, con las armas de la patria y a los pocos días salían ya a circulación las primeras monedas argentinas que ostentaban, de un lado, el escudo nacional y el lema : "En Unión y Libertad" y del otro un sol radiante y la eyenda: "Provincias del Río de la Plata". MONEDA DE PLATA En 1813 se acuñaron en Potosí monedas de 8, 4, 2, 1 y ½ R: 8 Reales Motivo del Anverso: Provincias del Río de la Plata. Sol radiante. Motivo el Reverso: En Unión y Libertad. PTS. J.1813. Escudo argentino, sin sol; a ambos lados el valor. Canto laureado. Metal: Plata Peso: 27 gr. Diámetro: 35,3 mm. VARIEDADES En las monedas de plata acuñadas en Potosí hay muchas variedades que se diferencian bastante unas de otras, principalmente por el número de rayas que forman el "azur" o cielo del escudo nacional, y también por la posición de las cifras, 8, 4, 2 y 1, y por la letra "R" (de reales) o la "S" (de soles) con relación a las letras "UNI" de UNION y a "TAD" de LIBERTDA. Finalmente se diferencian también por las extremidades del lauro del escudo, que en unas toca en la "Y", en otras en la "L" de "LIBERTAD", y otras se encuentra entre ambas. Llamo finalmente la atención que las iniciales del "ensayador" son: "J" en las de 1813. ESCUDO: El azur del cielo está formado por: por 16 rayas; por 13 rayas; por 18 rayas; por 15 rayas y por 16 rayas. De las dos extremidades superiores del lauro: una toca debajo de la "Y", la extremidad del gajo de la derecha no llega a la "Y", mientras que el otro está debajo de la "L", ambas extremidades están justamente debajo de la "L", se encuentran en la misma posición, pero un poco más próxima a la "L" y un poco más hacia la "Y". La cifra 8: está casi debajo de la "U" de Unión, está en medio de las "U" y la "N", está en medio de las "U" y la "N", está frente a la "N" y está frente a la "U". De esta moneda deben existir, por lo menos, 20 variedades distintas. Esta diversidad de cuños se debe principalmente a la falta de matrices y punzones para sellar uniformemente la moneda, pues hasta de los suficientes buriles carecía es esos momentos la casa de moneda de Potosí, como consta en la documentación de la época. En tiempo de la colonia estas matrices venía de España fabricadas en debida forma; pero, a causa de las exigencias apremiantes de la guerra, y a la rapidez con que había que proceder a la acuñación de moneda, los grabadores de Potosí, que trabajaban para el gobierno de Buenos Aires, se vieron probablemente obligados a fabricarla con las matrices y punzones originales, tal como salían de su buril, grabando nuevos troqueles a medida que éstos se iban gastando en la incesante tarea de acuñar millares y millares de monedas, para satisfacer las necesidades del momento. Naturalmente en esta forma, cada cuño resultaba algo distinto de los demás, habiéndose hasta en algunos olvidado de grabar una letra, como sucede con la curiosa variedad del patacón de 1815 que en su anverso dice "PROVICIAS" (sin la "N"). MONEDA DE ORO Onza Motivo del Anverso: "Provincias del Río de la Plata". Sol Radiante Motivo el Reverso: "En Unión y Libertad". PTS - J.8.S. 1813 Escudo nacional sin sol, dos banderas a cada lado, dos cañones y un tambor al pie. Canto de líneas funiculares. Metal: Oro Peso: gr. Diámetro: mm. Hago notar que en la ley del Congreso Constituyente se dispuso que el anverso debía llevar el escudo nacional rodeado por una leyenda que dijera: "Provincias del Río de la Plata" y en el reverso un sol rodeado de la inscripción: "En Unión y Libertad". Al grabar la moneda se hizo todo lo contrario, ya que el escudo aparece en el reverso y el sol en el anverso. El escudo argentino adoptado por el Congreso Constituyente del año 13 está formado, como es sabido, por un óvalo entre dos ramos de laureles coronado de un sol naciente, cortado de azur y argen; dos manos entrelazadas sostienen una pica con el gorro frigio de la libertad, en lo alto. La fantasía o la ignorancia de algunos hizo que en ciertos casos se agregaran a ambos lados del escudo banderas, fusiles, cañones y otros atributos militares y se vistieran los brazos. Tanto en lo que respecta al peso, como el diámetro o módulo de las monedas en general, debo hacer presente que son aproximados, pues en ello no hay estricta uniformidad. Por ejemplo, en la moneda de 8 R de 1813 mientras unas tienen sólo 37 mm. de diámetro, hay otras que llegan a tener hasta 40 mm., por lo que en tales casos tomo el término medio. Lo mismo en lo que respecta al peso. En el reverso de las monedas de Potosí, a continuación de la palabra Libertad hay tres letras PTS reunidas en forma de monograma, lo que significa Potosí y corresponde al "signo" característico de la "ceca" de dicha villa, que figuraba ya en las monedas del timepo de la colonia. A este monograma sigue la letra J, que es la inicial del ensayador. El grabado y acuñación de estas monedas estuvo a cargo del jefe de talla de la "ceca" de Potosí, don Pedro Benavídez. La Asamblea del año 13 había dispuesto que la moneda que se acuñase con las armas argentinas debía ser, tanto la de oro como la de plata, del mismo valor y título de "fino" que las españolas labradas anteriormente en Potosí, pero no obstante si se analizan se verá que la "liga" es un poco más inferior y que en algunos casos hasta excede de la tolerancia establecida. Se dice que también se acuñaron monedas de medio, un cuarto y un octavo de onza. Bibliografía: "MONEDAS de la República Argentina", TAULLARD, Alfredo. Buenos Aires, 1924

miércoles, 9 de abril de 2014

CÁRCEL Y LOS DERECHOS HUMANOS


Miércoles 9 de abril de 2014 | Montevideo - Uruguay
http://www.republica.com.uy/carcel-y-derechos-humanos/ OPINIÓN Cárcel y derechos humanos Publicado el 24/3/2014 - 7:00 Día a día nos humillan e intentan degradarnos, con la consigna de instalar “miedo” en el espacio de nuestras naciones por el estado de “inseguridad”, en que vivimos: ¿Inseguridad? Que, como espectáculo ultramediático, fue instalado por el poder. El efecto deviene en encontrar al culpable del “estado de inseguridad”, que cae en un individuo marginal, al borde del camino del denominado deber ser, que posiblemente ha incurrido en algún delito. Un delincuente, por lo tanto: un “enemigo del pueblo”, a quien encierran en una celda dejándolo en estado de hacinamiento, y en el 60% de los casos sin sentencia y sin comprobación cierta del delito que se le imputa, conviviendo con su materia fecal y su orina durante una temporada prolongada. Creo no está prevista en los códigos de procedimiento penal tal situación, por demás degradante. O me dirán que abogan por la pena de muerte, o que tal vez pueda ser restituido e incluido en la sociedad que lo ha expulsado desde niño, sin periferia, ni anexo, sin pertenencia. Solo hambre, violencia familiar, abuso y soportar lo insoportable. No se justifica, solo la justificación es funcional, para los flagrantes delitos de los terratenientes y las mafias, que accionan en nuestras sociedades, explotando a millones de mujeres y hombres. Para que exista este tipo de torturas y vejaciones con los presos, sin dudas, debe estar legitimada y avalada la impunidad en la Institución Penitenciaria. La garantía de impunidad, en este caso, debiera ser otorgada por la Justicia, que es un poder que acciona como brazo de la ley, sobre todo en los más desprotegidos, o en los que disienten en no asimilarse a su normativa de cotizar en mercado de valores no degradables. El poder político en este caso estaría violando y violentando los derechos, de por sí inexistentes, para estos chivos expiatorios, de tanta corrupción vertical, pues no se ignoran los pactos y negociados de los poderosos, con las supranacionales fantasmas, con garantía de estafar y robar. La violación de esos derechos pareciera estar legitimado por el Poder Judicial, “semper fidelis” al poder económico corporacionsta y a sus caprichos. Pero ¿qué puedo hacer para torcer la proa de estos crímenes?, se preguntará el ciudadano que vive asustado, escondido en su hábitat esperando al “ladrón” o al “verdugo” que escatológicamente practique con él y su familia algún ardid, del que mejor no hablar. Al ciudadano sólo puedo decirle que se levante encima de la media y haga valer todos sus derechos de los que debe gozar, no sufrir, y los ponga en acto, pues estamos en Estado de Derecho, ¿o no es así? ¿Qué esperamos para instalar el debate en nuestra comunidad? Y lo hago extensivo a todas las naciones de nuestra Suramérica, donde los derechos humanos tan proclamados y tan poco aplicados para con los que cumplen condena en todas las penitenciarías de este continente. No podemos dejar que se pudran en infectos nichos nuestros presos. Es un tema que se esquiva con el asunto de la inseguridad, utilizado y manoseado hasta el hartazgo por nuestros políticos en campañas electorales permanentes, como orden del día. Inseguridad instalada por las pésimas y corruptas administraciones de todos los mandatarios de este continente. Allá ellos… Y nosotros, para romper el mutismo y la complicidad, por y para la vida, por la libertad, pronunciémonos. ¡Ah! y la educación que se promete y no llega, un salvoconducto a un mundo mejor. Me refiero a la que se promete y está por venir, no terminando de llegar, no de la degradada educación para habitantes del siglo XIX que ya fue y la Cultura que no tiene referentes que puedan crear corrientes de opinión, simplemente se remite a personeros del poder disfrazados de torpes escribas de baja estofa, que regurgitan lo ya pensado, lo ya construido, lo ya descubierto , una cultura y una educación con programas obsoletos, manipulada por “oportunistas del conocimiento prêt -à- porter”, y los pueblos, ¡pobres pueblos!, cocinándose un porvenir, sin huellas.

sábado, 5 de abril de 2014

¿Por qué ha habido 400 temblores en Chile en los últimos 15 días?


http://www.latercera.com/noticia/mundo/bbc-mundo/2014/03/1433-571614-9-bbc- ¿Por qué ha habido 400 temblores en Chile en los últimos 15 días? Los sismos en el norte del país, varios de ellos imperceptibles, han aumentado el temor de la población de que se produzca un terremoto. ¿Qué está pasando? ¿Hay motivo para alarmarse? BBC Mundo se lo preguntó a los expertos. por BBC Mundo - 28/03/2014 - 11:49 Ya van más de 400 temblores. En la zona norte de Chile, entre la ciudad puerto de Iquique y la pequeña localidad costera de Pisagua, la tierra no deja de moverse desde el 16 de marzo, cuando 100 mil personas fueron evacuadas hacia los cerros tras un temblor de 6,7 en la escala de Richter y una alerta preventiva de tsunami. Los iquiqueños intentan retomar la normalidad y las autoridades llaman a la calma y la prevención, mientras los expertos calculan que, de los cientos de sismos registrados en el área, la población ha percibido unos 40, incluyendo un temblor magnitud 6,1 registrado el 23 de marzo. ¿Por qué está temblando tanto estos días en el norte de Chile? Movimiento de placas "Porque la zona está tratando de moverse", explica el doctor en física y sismología Mario Pardo. Los más de 400 eventos se concentran en una zona relativamente pequeña del área de contacto entre la Placa de Nazca, bajo el Océano Pacífico, y la Placa Sudamericana. "Las placas intentan avanzar una contra otra a una razón de 7 centímetros por año, pero están pegadas por el roce de contacto en un área que va desde el sur de Perú, en Ilo, hasta el norte Chile", explica Pardo. Cuando las placas avanzan, se produce un terremoto. Y si bien las placas han logrado avanzar al norte y al sur de este punto, aquí están "trabadas" desde el terremoto y tsunami de Iquique de 1877, generando un "gap" o "laguna sísmica". "Es como tratar de mover dos zonas que están clavadas. Toda la fuerza se va a centrar en el clavo, por eso esta zona está crujiendo. Pero no sabemos si el clavo va a resistir o se va a romper y la placa va a avanzar, produciendo un terremoto. No tenemos la respuesta. Nadie en el mundo la tiene". "Los 400 eventos se producen en una pequeña región de esta zona", especifica Pardo. "Pero la cantidad no importa, lo que importa es que el proceso está activo". Laguna sísmica Paulina González, experta en análisis sísmico de la Universidad de Santiago de Chile, cree que lo único particular en la seguidilla de temblores es que se produce precisamente en la llamada "laguna sísmica". El número de sismos se explica, según la experta, como dos sismos con sus respectivas réplicas y premonitores. Las réplicas son los sismos que llegan hasta un grado menos que el evento principal y los premonitores son temblores que se produce en algunas ocasiones previas al evento principal, explica González. "Creo que aquí se mezclaron las réplicas de 6,7 con los eventuales premonitores del temblor 6,1. Los dos eventos están muy cercanos y las réplicas tienen lugar en la misma zona", dice. "En Chile hay temblores en distintas partes, no sólo Iquique. Para Chile, la situación es normal", explica González. Los temblores de los últimos días pueden ser descritos como un tren o una seguidilla de temblores, pero no como un enjambre sísmico. En ese caso, se habría producido un solo movimiento mayor, con otros temblores de similar magnitud similar a su alrededor. "El enjambre es como el de las abejas: están concentradas en un espacio muy pequeño y recudido, y tienen todos más o menos el mismo tamaño. Aquí hay miles de sismos pequeñitos en los registros, de magnitudes 1 o -1 que no son perceptibles en absoluto. Si uno mira los registros hay un par de sismos grandes, pero entremedio hay cientos de sismos más pequeños. Y eso es característico de réplicas, no de enjambre", explica Pardo. Imposible predecir un terremoto Pese a la inquietud que genera la saga de temblores del norte y aunque tengan lugar en la laguna sísmica del norte, los terremotos siguen siendo impredecibles y es imposible plantear que la seguidilla anuncia un evento mayor. Los datos históricos no son muchos ni muy precisos, pues los instrumentos de medición más precisos empezaron a instalarse en Chile hace poco más de 100 años, dice González. Además, las referencias históricas son contradictorias. No todos los terremotos recientes han sido precedidos de una seguidilla de temblores. Y no todas las seguidillas de temblores han anunciado grandes temblores. Antecedentes En la Universidad de Chile han buscado antecedentes del terremoto de 1877 en el mismo Iquique y encontraron una tesis donde se asegura que, previo al gran evento, se habían sentido muchos sismos en la región. Pero en 1973, un enjambre sísmico se extendió por entre tres y cuatro meses en el área de Copiapó, en el norte de Chile, sin que se produjera un terremoto mayor, recuerda el profesor Pardo. En 1985 en cambio y, según consigna la prensa de la época, tembló durante un mes antes del terremoto 7,8 que afectó a la zona central de Chile. Por el contrario, no hubo actividad sísmica previa al terremoto de 8,8 de febrero del 2010 en el sur de Chile y uno de los más grandes registrados en la historia. "Hay zonas donde hubo sismos previos a terremotos, hay otras no. No podemos aplicar ningún patrón ni hacer ninguna estimación", dice Pardo. "No sabemos qué ocurrió previo al gran terremoto en el norte antes de 1877. O que pasó antes de ése. A lo mejor esa zona, que ya que tiene una laguna sísmica de 100 años siga así por 50 años más. O a lo mejor el próximo año viene el gran terremoto. No podemos decirlo, no hay datos suficientes ni siquiera para estimar probabilidades", dice la experta de la Universidad de Santiago. "No sólo está temblando en Iquique además", dice en subdirector del Centro Sismológico de Chile. "Tiembla en todo Chile. Recordemos que desde los 90 estábamos hablando del terremoto que viene en el norte y el 2010 ocurrió uno en el sur. Podría haber un terremoto antes en cualquier lugar. En ese sentido, viviendo en Chile tenemos que estar siendo preparados".

viernes, 4 de abril de 2014

DOCTRINA MONROE-Leticia Quiroz

FEDERACIÓN DE EDUCADORES BONAERENSES - CRÓNICA DE GUARDAPOLVOS BLANCOS


EN EL DÍA RECORDATORIO DE LA TRISTE PÉRDIDA DEL MAESTRO FUENTEALBA HISTORIA CRÓNICA DE GUARDAPOLVOS BLANCOS Un recorrido por los comienzos de la Federación. Escribir la historia nunca es tarea fácil. Mucho menos cuando hay que recorrer el camino de una institución con tantos años. Sin embargo, nos aventuramos a la labor de rescatar los puntos más sobresalientes de los inicios de la vida de la Federación de Educadores Bonaerenses, de sus protagonistas, de los hombres y mujeres que pusieron la primera semilla para forjar una institución que lleva casi medio siglo de trayectoria. Hoy, recuperamos los estandartes de aquellos trabajadores que, lejos del frío bronce de la historia, se forjaron al calor del trabajo cotidiano y la lucha por los derechos docentes. Esta es una historia contada desde el rescate de los ejes principales y fundantes de la institución, de aquellas banderas que, a pesar del paso del tiempo, aun no se han desteñido. Esta es una crónica de guardapolvos blancos. LOS INICIOS Las actas señalan como fecha fundacional de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) el 4 de abril de 1959. Pero, como todo proceso histórico, existen importantes acontecimientos que preceden esa fecha y que, al igual que las fichas de dominó ordenadas en línea, basta con dejar caer una para que los sucesos empiecen a desencadenarse. “Ante la aparente inercia de las autoridades y la consiguiente paralización de las tramitaciones iniciadas con el objeto de obtener mejoras económicas para los maestros de la Provincia, el Distrito de Luján tomó la iniciativa asumiendo todas las responsabilidades, de convocar a una reunión de Delegados de los distritos que forman parte de la Comisión de 19 delegaciones, surgida de la Asamblea Plenaria efectuada en la ciudad de La Plata el día 12 de julio por el Movimiento Pro Dignificación del Magisterio “Domingo Faustino Sarmiento”. Con estas primeras palabras comienza formalmente la historia de una lucha que dará como resultado la fundación de la Federación de Educadores Bonaerenses “Domingo Faustino Sarmiento”. A finales de la década del '50, la Gobernación de la provincia de Buenos Aires estaba encabezada por Oscar Alende, quien había accedido a su cargo en las elecciones de 1958 impulsado por su compañero y co-fundador del Partido Intransigente, Arturo Frondizi. En aquellos años, los docentes venían reclamando una serie de puntos que garantizaran una mejora sustancial de las condiciones laborales del sector. Existía en la Provincia una Asociación de Maestros que, como tantas otras entidades de la época, no lograba dar respuestas concretas a las demandas que los docentes venían realizando en reclamo de sus derechos. Una diáspora de aquella asociación culmina con la conformación del Movimiento Pro Dignificación del Magisterio. Así, este Movimiento conformado por una veintena de distritos de la Provincia sería el encargado de entregar al Gobernador Alende el Petitorio que incluía las aspiraciones de los docentes bonaerenses. Por razones de distancia, algunos distritos que participaban activamente del Movimiento y que conformaban la Comisión encargada de entregar el petitorio, debieron retirarse de la misma. De tal forma, el 26 de julio en la ciudad de Luján se constituyó una Mesa Coordinadora Provisoria, encargada de continuar con las gestiones del Movimiento Pro Dignificación Docente e invitar a cada distrito para que constituya la organización gremial a corto plazo. De acuerdo al Acta que da forma a dicha Mesa “los integrantes de la Comisión Provisoria deberán cuidar que la organización gremial se mantenga al margen de toda actividad política y religiosa”. Entre las actividades realizadas por la Mesa, el 30 de julio se entrevistó con legisladores provinciales. El 1° de agosto, los representantes de la Mesa son recibidos por el Vicegobernador, debido a que Alende tenía “una reunión con el embajador de Canadá”. De cualquier forma el Dr. Grosetti, vicegobernador bonaerense, comunicó al grupo de docentes integrantes de la Mesa que todas las gestiones estarían supeditadas al despacho de la Legislatura Nacional, razón por la cual las autoridades provinciales no podían hacer demasiado. El 2 de agosto, la Mesa Coordinadora Provisoria renuncia y asume una Mesa Coordinadora Permanente, integrada por: Juan Carlos Vocaturo (Luján), Presidente; Ignacio Echechiquía (San Martín), Vicepresidente; Rosa B. de Fagnilli (San Martín); Secretaria General; Blanca L. de Miró (Vicente López), Secretaria de Actas; Beatriz González (Quilmes), Tesorero; María E. Bidart (Avellaneda); a la cual se suman como Vocales el resto de los delegados presentes y los que decidan incorporarse en un futuro. Para ese entonces, algunos distritos venían realizando fuertes gestiones para organizarse como entidad gremial. Desde mediados de julio de ese año, las diferentes asambleas realizadas en el distrito de Luján habían dado forma a un anteproyecto de Estatuto que sería remitido a todos los distritos de la Provincia. “Cada distrito podrá reformarlo, ampliarlo, reducirlo o anularlo totalmente”, informó Vocaturo. La Mesa Coordinadora propició en esa oportunidad la organización por distrito. Una vez constituidos los maestros en gremio, quedarían en libertad de federarse o no. SE INICIA LA LUCHA DOCENTE El 23 de agosto de 1958, en una nueva sesión de la Mesa Coordinadora, se informa que se ha solicitado al Gobierno provincial un salario de $3000, conjuntamente con una escala de bonificación establecida de la siguiente forma: 15% a los 5 años; 45% a los 10; 60% a los 15 años y a los 20 años el 80%. De acuerdo a las gestiones realizadas con el Gobernador, los aumentos serían abonados con retroactividad al 1° de mayo de ese año y se esperaba que la Legislatura nacional aprobara para el 11 de septiembre el Estatuto del Docente. Sin embargo, algunos de los distritos fueron escépticos: “los maestros, pese a las palabras del Sr. Gobernador, deben dudar porque les han prometido de todo y nada les han cumplido”, señaló el representante de Esteban Echeverría. Por tal motivo, se propuso la realización de un Plenario con fecha tentativa para el 11 de septiembre, con el fin de informar a los docentes de las gestiones realizadas por la Mesa Coordinadora, considerar los problemas, invitar a los distritos que todavía no lo habían hecho a plegarse al movimiento y, debido a la falta de respuestas de aumento salarial y a la suspensión del Estatuto del Docente, considerar la posibilidad de realizar una huelga. El 27 de septiembre se concreta la realización del Plenario, el cual decide por mayoría declarar el “estado de alerta a partir del 29 al 30 del corriente mes”. Allí, también se decide iniciar una huelga “total”, hasta tanto sea promulgada la ley de equiparación. El 28 de septiembre de 1958, el Ministro de Educación, Ataúlfo Pérez Aznar, se comprometió a través de los medios de comunicación a dar respuesta al pedido de los docentes y, fundamentalmente, a elevar a la Legislatura nacional el proyecto para equiparar los salarios de los educadores de la Provincia con los de Nación. Al día siguiente, la Mesa Coordinadora declara una huelga por tiempo indeterminado, que llegaría a su fin el 21 de octubre de 1958, casi un mes después de comenzada. El Movimiento Pro Dignificación del Magisterio sentaba un claro pedido a las autoridades provinciales: “Las aspiraciones del Magisterio Provincial no han sido concretadas por las autoridades; el proyecto de ley elevado a la Legislatura, no concreta los cuatro puntos solicitados por la Mesa Coordinadora y que el señor Gobernador había formalmente prometido en las entrevistas que desde el mes de julio ha venido realizando; sueldo mínimo de 3.000 pesos, equiparación total y permanente con el Magisterio Nacional, jubilación móvil del 82%, bonificaciones por antigüedad y jerarquía; el movimiento expresa que no tiene fines políticos ni dogmáticos”. Durante la segunda semana de huelga, el Gobernador Alende expresa en un discurso ante la Legislatura que “los maestros, parte fundamental de la escuela, se hallarán protegidos de las contingencias políticas y económicas”. Sin embargo, a través de un comunicado en Radio Provincia, la Mesa Coordinadora denuncia “atropellos cometidos por la policía e intendentes bonaerenses contra docentes huelguistas, violando expresamente el derecho constitucional a la libre expresión de ideas”. La lucha de los docentes da sus frutos: el 22 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó la equiparación de salarios con los docentes nacionales y al día siguiente, Senadores hizo lo propio. Ese mismo 23, se trató en la Cámara Alta la modificación del Estatuto del Docente. El 25 de ese mes, el Estatuto finalmente se convierte en Ley. Quedaba aún el tratamiento de la jubilación con el 82% móvil, compromiso que las autoridades provinciales habían asumido públicamente. UN RECLAMO ORGANICO Al calor de la gran huelga de 1958, surge la necesidad de darle forma orgánica a los reclamos del magisterio a través de una organización que los represente. Si bien el año había terminado con logros importantes, el mes de noviembre llegó con la novedad que el aumento prometido por la equiparación salarial con Nación no se había hecho efectivo. El 27 de ese mes, la Mesa Coordinadora resolvió manifestar “su disconformidad ante la situación planteada al magisterio al hacerle efectivo los haberes del presente mes con las cifras habituales, lo que importa el incumplimiento de la conocida promesa de rápida efectividad de la equiparación con la docencia nacional”. En el mismo sentido, los docentes mostraron su total desacuerdo con la propuesta oficial de pagar la retroactividad desde mayo en forma fraccionada. El 7 de marzo de 1959, en medio de un intenso debate, la Mesa Coordinadora presenta su renuncia. “Ustedes conocen los principios que rigieron al Movimiento, conocen a los miembros de la Mesa Coordinadora. El Presidente se honra en tomar la palabra en nombre de todos ellos y agradece profundamente las expresiones de amabilidad, generosidad y confianza con que nos honraron: la Provincia toda demostró confianza en ellos. No deseamos retirarnos sin dar a todos las gracias por la confianza que nos hicieron llegar”, manifestó ese día al presidente de la Mesa. A partir de ese momento, la Asamblea queda presidida por quien sería más tarde la primer presidente de la Federación: Celina de Ithurzarri. Varios delegados sugieren la necesidad de gestionar un nuevo aumento que esté de acuerdo con la realidad, ya que el incremento del costo de vida había esterilizado buena parte de la conquista lograda en 1958. Por tal motivo, se elabora un proyecto de declaración para demostrar públicamente la inquietud de los docentes ante la realidad económica del país, cursando en tal sentido comunicaciones al Gobierno provincial y nacional. Entre los reclamos, la Asamblea rechazaba las reformas introducidas por el Poder Ejecutivo en forma inconsulta al Estatuto del Docente; gestionar la reconsideración de las jubilaciones de oficio; perfeccionamiento docente; defensa y afianzamiento de los derechos morales y materiales, considerando entre estos últimos la actualización de los sueldos de acuerdo al índice real del costo de vida; intervención permanente de los maestros en la legislación escolar; intercambio nacional e internacional; defensa de los principios democráticos que establece y garantiza la Constitución. El 4 abril de 1959, se reúnen nuevamente los delegados representantes de los distritos en la ciudad de Avellaneda. Allí comienza a plasmarse la necesidad de encauzar todos los reclamos bajo la forma de una institución representativa de la mayoría de los docentes de la Provincia. De tal forma, en esta histórica jornada, se resuelve por unanimidad que la nueva institución “se llamará a partir de hoy, 4 de abril, Federación de Educadores Bonaerenses Domingo Faustino Sarmiento”. La Nueva Mesa Directiva quedó conformada por Celina Ithurzarri (General Pueyrredón), Presidente; Mario Funes (General Sarmiento), Vicepresidente; Pedro Canto (Balcarce), Secretario; Dolly Maraboto (Tigre), Secretaria de Actas; María Josefa Yañez (La Plata), Tesorero; Horacio Santilli (Pergamino), Protesorero. Así nace uno de los gremios más representativos de la provincia de Buenos Aires, pionero en la defensa de los derechos de los docentes. Una entidad que, con el paso del tiempo, ha ido fortaleciendo su labor institucional para convertirse con paso firme en un referente educativo ineludible en los foros provinciales, nacionales e internacionales. Hoy, a casi medio siglo de su conformación, es justo reconocer a quienes dieron los primeros pasos en el nacimiento de la FEB y rescatar el compromiso y los ideales que se resisten al olvido y continúan siendo estandartes de la lucha por la dignidad y la igualdad, las formas más acabadas de la democracia. LLAMADO A LA UNIDAD Carta dirigida a los docentes de la Provincia Estimados Colegas: La Mesa Coordinadora Permanente del Movimiento Pro Dignificación del Magisterio Bonaerense “Domingo Faustino Sarmiento”, hace un llamado a los colegas de todos los Distritos de la Provincia, para invitarlos agruparse en una entidad gremial. La Mesa Coordinadora está animada de las mejores intenciones y para ello cuenta con el espíritu de comprensión que sabe anima a todo el magisterio bonaerense. Lo prueba la extraordinaria y democrática asamblea realizada hace poco en La Plata, que contó con la presencia de más de setenta Distritos de la Provincia. Es necesario que los maestros provinciales comprendamos, de una vez por todas, que debemos de unirnos dejando de lado toda ideología política o religiosa, para contar con una entidad representativa, que luche permanentemente por la dignificación del magisterio y la superación de su nivel social y cultural. La Mesa Coordinadora Permanente ha resuelto propiciar la organización gremial por distrito, para evitar el celo y la desconfianza que puedan animar a determinadas ciudades del interior bonaerense. La Mesa Coordinadora no impone, por otra parte no tiene facultades para ello, sólo lanza la iniciativa que sabe contará con la adhesión de casi la totalidad del magisterio. Es necesaria la pronta agremiación, estimado colega, porque la ley sobre Asociaciones Profesionales de Trabajadores, sólo reconocerá personaría gremial a la entidad más representativa. He aquí los motivos que justifican esta premura.

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miércoles, 2 de abril de 2014

DIEGO LOPEZ - Poeta contemporáneo


Diego Lopez
Actos beligerantes desgarrando inocencias guerras sembrando de muerte los tiempos guerras cosechando dolientes ausencias. Ni ganadores ni vencidos… solo lágrimas Malvinas… una herida sangrando ayeres. Por los caídos… por los que aún transitan por los que marcharon sin ser su batalla por los que quedaron sin ser nunca olvido. Malvinas... Diego López

martes, 1 de abril de 2014

Una infinita estupidez - por Sergio Sinay


Una infinita estupidez por Sergio Sinay Con la agudeza y lucidez que le eran habituales (aunque a veces las disimulara bajo la apariencia del despiste) Albert Einstein ya lo había advertido: “He comprobado que dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana. Aunque del primero tengo mis dudas”. Hacia 1988 el historiador italiano Carlo Cipolla (1922-2000), reconocido y respetado por sus trabajos sobre la historia de la economía, del dinero, de la tecnología y de la salud, consolidó aquella idea al publicar Las leyes fundamentales de la estupidez humana, incluidas en su libro Allegro ma non troppo. Es un texto breve, sin desperdicio, de estilo depurado, ironía elegante y punzante verdad. Esas Leyes, dice Cipolla, son cinco: 1) se subestima el número de estúpidos existente; 2) la estupidez no excluye otras características (se puede ser poderoso y estúpido, rico y estúpido, bello y estúpido); 3) el estúpido perjudica a otros sin obtener beneficio e incluso perjudicándose también él; 4) subestimar a un estúpido y asociarse a él creyendo que no habrá perjuicios es siempre un error fatal y 5) el estúpido es el ser más peligroso que existe porque aparece en cualquier momento y en cualquier lugar, es inmodificable, es impredecible y a diferencia de otros, como el malvado, contra él no hay prevención y suele encontrarnos con las defensas bajas. En todos los ámbitos el porcentaje de estúpidos es alto (más de lo que se cree) e inalterable, y funciona independientemente de niveles económicos, intelectuales, culturales o sociales. Están en todas las clases y en todas las actividades y funciones. “Una persona estúpida, define Cipolla, causa daño a otra persona sin obtener, al mismo tiempo un provecho para sí o incluso obteniendo un perjuicio”. Una característica de la estupidez, que la hace más peligrosa, es que en un primer momento puede no parecerlo, lo que da al estúpido patente de “astuto” o “inteligente”. Cuando se ven partidos de fútbol sin hinchada visitante o directamente sin hinchadas, cuando se observa los estropicios, vaciamientos y tragedias producidos por funcionarios que, cebados por la impunidad, terminan descubiertos con las manos en la masa, cuando se asiste al oportunismo ventajero y de patas cortas de intelectuales subyugados por la cercanía del poder, cuando se registran las patéticas trayectorias de tanto empresario rico con empresas pobres, cuando se es testigo de la corta y obscena vida de los proyectos de poder “eternos”, cuando se vive en una sociedad en la que se mata por nada para morir a continuación por mucho menos, cuando se habita un país en el que la “viveza criolla”, la transgresión estéril y las avivadas de patas cortas y daños largos son marca de fábrica y señal de identidad, la lectura del breve tratado del historiador italiano deja de ser graciosa y resulta, en cambio, dolorosa. Observador implacable, Cipolla nos ciega con la luz de una evidencia atroz, nos pone ante un espejo indestructible. Habitamos una sociedad donde los estúpidos conforman una masa crítica. “Entre los burócratas, generales, políticos y jefes de Estado se encuentra el más exquisito porcentaje de individuos fundamentalmente estúpidos –escribe- cuya capacidad de hacer daño al prójimo ha sido (o es) peligrosamente potenciada por la posición de poder que han ocupado (u ocupan)”. Agreguemos a esto un factor terminal: la aprobación de una mayoría de la sociedad a la estupidez enquistada en el poder. En un país en decadencia, según Cipolla, el porcentaje de estúpidos es igual al de otros países, pero, en cambio, aumenta notablemente el de malvados. Los malvados son los que se benefician mientras perjudican a otros. Llegados a ese punto, es el momento de Serrat: “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.

DOCUMENTAL ESPECIAL MALVINAS 30 AÑOS.flv

lunes, 31 de marzo de 2014

EDUARDO SANGUINETTI, ARTISTA, MUESTRA EN EL PSOE EN BUENOS AIRES SU EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA ‘IDENTIKIT’


Facebook Google EDUARDO SANGUINETTI, ARTISTA, MUESTRA EN EL PSOE EN BUENOS AIRES SU EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA ‘IDENTIKIT’ “Los artistas, a lo largo de los siglos, fueron muy serviles. Algunos se rebelaron y lo pagaron caro” Mariana Ruiz, Buenos Aires | 19 Diciembre 2011 - 14:38 h. Eduardo Sanguinetti se declara “un indignado de siempre” y critica a los artistas que se dejan comprar por el poder. Eduardo Sanguinetti se declara “un indignado de siempre” y critica a los artistas que se dejan comprar por el poder. Adolfo Bioy Casares lo definió, en primavera de 1989, como “un hombre veraz, incómodo, no negociable y por sobre todo comprometido hasta el límite en su pensar y hacer con el acontecer de este tiempo”… Graduado en filosofía en la Cambridge University y autor de varios libros, Eduardo Sanguinetti conjuga en sus ‘performances’ filosofía, escritura, actuación, pintura y música. Este artista, nacido en Buenos Aires, presentó en el espacio cultural del PSOE en esa capital ‘Identikit’, una instalación organizada por la ‘Agrupación Niños de la Guerra Civil Española de Argentina’. ‘Identikit’ es una instalación fotográfica personalista, “un ejemplo poético del ser humano”, explica Andrés Hernández Díaz de Espada, integrante de la Agrupación Niños de la Guerra de Argentina y promotor de la muestra. “Los retratos del autor –ahonda– son una concentración pensativa del rostro de ser humano in crecento”. Debajo está el corazón de ese mismo personaje que refiere a las acciones para con los demás. En la ‘performance’, además, hay “máquinas” que representan el cerebro cibernético. “Indicado para la creación, la ciencia, el arte porque nosotros nos valemos de esas máquinas para crear”, apuntó Sanguinetti. La instalación también contiene un ‘Identikit’ del tránsito fugaz de la vida humana, tan breve como trascendente. La ‘performance’, que permanecerá expuesta al público prácticamente a lo largo de todo el mes de diciembre, forma parte de un ciclo de muestras, conferencias y actividades culturales organizadas por la Asociación Niños de la Guerra de Argentina y del área cultural de la agrupación socialista, que se desarrolló durante todo el año. Por último, Andrés Hernández adelantó que para el próximo año ya tiene actividades en carpeta como la conferencia sobre Picasso, con ilustraciones, y la presentación de la última película de Nicolás Rubió: ‘75 habitantes, 20 casas y 300 vacas’. Tras la presentación de la ‘performance’, esta publicación conversó con Eduardo Sanguinetti sobre la muestra y el papel del arte en el contexto actual. Pregunta. ¿Por qué en lo que a arte se refiere es considerado ante todo un ‘performer’? Respuesta. Considero que el arte es un acto, una operación creativa. Arte, para mí, es articular desde el conocimiento del inconsciente los sedimentos de memoria de nuestros tránsito para llegar a concretar en un objeto que se denomina obra de arte. Arte es que el espectador articule a través de la obra con el autor y se produzca una misoginia interesante que dé como resultado el poder modificar en un instante al espectador en su rutina. Si el espectador sale en un estado distinto creo que ahí podés hablar de obra de arte. P. Dice que usted es arte. R. Sí, mi vida es un camino de arte que viene a ser a la vez una bella expresión de la mentira, porque en definitiva el arte está fundado en una mentira y viceversa. La verdad absoluta es mentira. Es un tema serio con cierto humor, pero tomarse en serio al artista y al arte es un tanto estúpido también. P. Siendo profesor de filosofía, ¿cómo se vincula con esta profesión? R. Pienso que mi vida se va acercando a una instancia filosófica. P. ¿Por qué dice que no es negociable? R. Me han ofrecido y yo no he aceptado. Eso creo que habla muy bien de mí porque creo que es importante que haya mantenido una instancia estoica respecto de los espacios de arte. Voy por la inmortalidad, no voy por un momento de gloria en ricos y famosos que culmina en una década infame que no es la del 30 sino la “era menemista”. Porque en definitiva, en la década infame del 30 vimos a Martín Fierro y la generación de Boedo. Pero fue la década del 90 la que abrió las puertas a esta Babilonia que se vive y este estado de prostitución. Y en esto sostengo que no soy un inmoral sino un amoral pero muy ético. P. Considera que lo económico no debería condicionar al arte. ¿Cómo lo logra? R. Yo no soy un indignado de ahora, sino un indignado de siempre. Sé que hay mucho oportunista indignado hoy que está aprovechando esta instancia contra el capitalismo porque le va mal en los negocios. A mí la instancia capitalista no me agrada en principio porque no va acorde. Creo que el capitalismo tiene que ser de una vez por todas desterrado de este mundo. Por otra parte, creo que están cambiando las tendencias del capitalismo y que tiene que continuar cambiando en las áreas de cultura y el pensamiento, cambiar, sobre todo, en lo que se denomina mercado del arte. En la instancia mercantilista el arte tiene mandarines y mandaderos, alcahuetes de turno que los denominan artistas. Son los artistas del sistema, del poder y los colocan en el tablero del poder cuando conviene. Se hace el enroque o no se hace el enroque, se hace el jaque mate y un fin de partida, si conviene, para dar lugar a otro grupo de mandarines y mandaderos, mientras el dinero va a otra parte, llámalo lavado de dinero o como te plazca. Los artistas, a lo largo de los siglos, fueron muy serviles. Algunos se rebelaron y lo pagaron muy caro. El artista tiene que bajar de su púlpito y caminar las arenas de Libia, de Irak. La indignación no solamente está en Roma, está en el mundo, en un mundo que late, que se está degradando, y a la toma de conciencia la siento muy lejana. A la esperanza la siento como un horizonte muy lejano. P. ¿De qué se trata ‘Identikit’, la instalación que expone en el marco del espacio cultural del PSOE? R. Es la conformación de imagen en fotogramas partiendo de lo que puede ser una polaroid, de un blanco al revelado de la imagen. Punto. P. Pero hay un mensaje. R. Sí, pero está en el espectador ver si hay o no mensaje porque de los fotogramas en realidad se tienen que hacer cargo los espectadores. Yo me hago cargo de mi imagen y por eso en las fotos estoy yo. En las imágenes hay un metarelato, no es una historia directa, pero que nace con total naturalidad. Es un film, se cuenta, en cierto modo, lo que es la vida, el transito en el que preparamos el cuerpo para los gusanos. En ‘Identikit’ transcurre la memoria, como cuando has estado en un viaje y de pronto los recuerdos están diseminados y los vas armando de a poco, de una manera más o menos similar a lo que sucedió. Hay un ‘identikit’ en cada instancia de vida. Se lo suele asimilar a una instancia policial, pero el concepto de ‘Identikit’, en realidad, es mucho más amplio. P. Hay algo que se reitera en sus instalaciones que tiene que ver con la tierra, ¿por qué? R. Sí, la tierra está presente en todas mis instalaciones. Creo que porque soy un hombre del llano. Nací en la ciudad de Buenos Aires pero viví mucho en la pampa húmeda y me considero un hombre de la pampa. Allí, nosotros vemos permanentemente horizonte, algo que en Europa, por ejemplo, es muy difícil, porque está todo poblado y ya no les quedan espacios vírgenes. P. ¿La tierra también tiene que ver con su identificación con lo ecológico? R. Sí, de ahí por ejemplo mi lucha por mantener amazonas. Ahí creo que hay que poner el cuerpo. Aunque yo actúo solo porque no pertenezco a ninguna organización ni partido político. P. ¿Por qué? R. Porque soy muy desconfiado y tengo que estar muy seguro de quien tengo al lado y a qué intereses responden. Greenpeace por ejemplo no sé a quién responde. Yo hice un trabajo sobre pasta de celulosa que me costó sangre. Me tuve que ir de Montevideo una noche con 12 policías, sin causa legal, etc. por estar metido en un tema que llegaba a la raíz y donde había intereses creados en las dos orillas. Cuando llegué a la costa de Gualeguaychú fui yo, con Pérez Esquivel, los que hicimos cortar durante 24 horas los puentes. El resto era gente de inteligencia, pagada, etc. Y ahora digan lo que digan, la verdad es que está todo contaminado y que la gente de Gualeguaychú ya está viendo afectada su salud con ciertos tipos de cáncer de piel. No era broma. Botnia no tiene la culpa, si hay culpa la tienen los poderes. P. ¿Qué significa la ‘fábrica de neuronas’, que también ha montado en esta instalación? R. Fábrica de neuronas es una instancia de la razón pura, en la cual el sentimiento y la intuición no existen. Yo hoy me guío y te hablo desde mi instinto y mi sensibilidad, a la razón no la utilizo mucho. Es una prueba, a mí me gusta mucho jugar con la razón y la intuición. Por otro lado, si en mi vida hubiera meditado en instancias de peligro estaría muerto. Generalmente en instancia límites actúas por instinto y con cierto manejo del instinto inclusive, lo que me permitió no quedar en el intento.

viernes, 28 de marzo de 2014

Guillermo Andreau REFORMA TRIBUTARIA IMPULSADA POR EL PARTIDO DEMÓCRATA


Guillermo Andreau REFORMA TRIBUTARIA IMPULSADA POR EL PARTIDO DEMÓCRATA El régimen impositivo argentino se ha vuelto extremadamente gravoso para los contribuyentes que pagan puntualmente sus impuestos. Se ha llegado a un punto donde el sistema fiscal nacional, compuesto por una maraña de 85 impuestos distintos, hostiga a la actividad económica fomentando la evasión, la economía subterránea y la fuga de capitales. Por ello hay necesidad de una racionalización profunda del sistema fiscal que debiera comenzar por la fusión de los cuatro gravámenes existentes sobre los inmuebles en uno solo, a recaudar por las provincias y computable como “pago a cuenta de ganancias”, como se propone en el Boletín 9 que sigue. EDUARDO ANTONIO SANTAMARINA PRESIDENTE BOLETIN NRO 9, MARZO DE 2013 POR UN REGIMEN IMPOSITIVO PROMUEVA LA EFICIENCIA ECONÓMICA, EL EMPLEO Y LA AUTONOMIA DE LAS PROVINCIAS 1.-Cuatro impuestos superpuestos sobre la misma materia imponible Ante la caída de la actividad económica y inflación creciente, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las municipalidades de todo el país se ven forzadas a aumentar las tasas impositivas del impuesto inmobiliario, o a aumentar las valuaciones sobre las cuales se aplican las alícuotas de este impuesto, cuyo pago termina siendo muy gravoso para los contribuyentes. Tanto mas por cuanto existen en nuestro país cuatro impuestos inmobiliarios superpuestos bajo distintas denominaciones, a saber: primero, el impuesto inmobiliario propiamente dicho que cobran las provincias y la CABA; segundo las contribuciones municipales de alumbrado barrido y limpieza que cobran las municipalidades en todo el país y la CABA, todo ello a guisa de “tasas”, pero que en realidad gravan la misma materia imponible que el impuesto inmobiliario, y no son tasas sino, simples impuestos; tercero, el impuesto a los bienes personales que cobra el gobierno federal, el que en verdad funciona como un impuesto inmobiliario nacional adicional, dado que su principal materia imponible son los inmuebles de todo el país; y cuarto el impuesto a la ganancia mínima presunta que viene a ser fundamentalmente una gabela federal sobre la misma materia imponible. Esta mera enunciación de por sí ilustra sobre los abusos, la falta de racionalidad y la ineficiencia de nuestro sistema impositivo. 2.-La necesidad de un único impuesto sobre una misma materia imponible En principio, de acuerdo a nuestra Constitución, el gravamen sobre los inmuebles debe ser de jurisdicción provincial y de la CABA. Por otra parte, la racionalidad exige que debiera haber un solo impuesto sobre la propiedad inmobiliaria y que lo debieran recaudar solamente las provincias. Sin embargo según la Constitución, el gobierno federal puede imponer “contribuciones directas por tiempo determinado proporcionalmente iguales en todo el territorio de la Nación, siempre que la defensa, la seguridad común y bien general del Estado lo exijan” ( Art.75, Inc. 1). Esas “contribuciones directas”, en el viejo lenguaje de nuestros constituyentes de 1853-60, eran nada mas ni nada menos que los mismísimos impuestos inmobiliarios provinciales. Pero además, en caso de establecerse como impuesto nacional, las avaluaciones sobre las que recaigan las “contribuciones directas” tienen que ser “uniformes en todo el país”. ¿Como conciliar estas disposiciones constitucionales aparentemente contradictorias y todavía establecer un régimen impositivo único sobre la tierra en todo el país, y, además, eficiente? 3.-La eficiencia del sistema impositivo sobre la tierra Desde los economistas fisiócratas liberales franceses pasando por la escuela clásica inglesa de Adam Smith y David Ricardo hasta la mas moderna doctrina tributaria estadounidense actual, se reconoce que el impuesto mas eficiente es el que menos distorsiona la asignación de los recursos de una economía. Este es el caso del impuesto a la tierra libre de mejoras. En consecuencia, es crucial definir claramente el concepto “libre de mejoras”. Este se refiere a las construcciones, edificios, alambrados, aguadas, galpones, molinos, sistemas de riego, canales, caminos, árboles plantados, que se encuentren dentro del predio de que se trate. Estos deben quedar totalmente excluidos de la valuación fiscal. Se trata de valuar el predio pelado. En estado salvaje. Pero sí deben tenerse en cuenta las mejoras de predios vecinos que confieren valor económico al propio. La tierra debe valuarse en función de los caminos, calles, autopistas, construcciones vecinas y jardines, que, aunque ajenos al predio de que se trate, lo hacen mas valioso. La idea es que el contribuyente individual que haga mejoras en su propio predio no pague impuesto por ellas, de manera que se sienta estimulado a hacerlas. Pero en cambio tenga que pagar por la mayor valuación de las tierras que trae el progreso general de la sociedad, la llamada plusvalía de origen social. En otras palabras, debe pagar por el mayor valor que pueda recibir su tierra por las mejoras efectuadas por sus vecinos en predios ajenos, incluso las mejoras que hace el Estado nacional, provincial o municipal en las cercanías de su predio. 4.-Los conservadores y el impuesto a la tierra libre de mejoras Muchos políticos y economistas de nuestro partido impulsaron las ideas liberales de David Ricardo sobre el impuesto a la tierra libre de mejoras, especialmente los conservadores progresistas de principios del siglo XX como por ejemplo el Presidente Roque Saenz Peña, el Gobernador de Córdoba Ramón J. Carcano, Eleodoro Lobos, ministro de agricultura de Saenz Peña y Decano de la Facultad de Ciencias Económicas, José María Rosa, ministro de Hacienda del Presidente Julio Argentino Roca y luego de Victorino de la Plaza, Antonio de Tomaso, ministro agricultura del Presidente Agustín P. Justo, entre otros. Especial énfasis merece Saenz Peña, pues más alla de su adhesión intelectual a la idea, en ejercicio de la Presidencia, promovió dos proyectos de ley tan consistentes entre sí como la cara y la ceca de una moneda: uno, político, la ley del voto secreto y obligatorio, por el que es recordado, y otro, que hubiera movilizado enormemente la economia y hubiese respaldado las bases económicas de la democracia. El segundo proyecto, fue archivado por causa de su prematura muerte y olvidado por los siguientes hombres públicos, pero es de enorme actualidad. Su fin era consolidar la “democracia política” mediante el apoyo de una correlativa “democracia económica”, consistente en brindar derecho de acceso a la tierra para todos que quiesieran trabajarla. El proyecto establecía el impuesto a la renta de la tierra libre de mejoras, a pagar en todos los territorios nacionales (las 10 gobernaciones) que en su conjunto eran la mayor parte, del territorio argentino de entonces. 5.-La experiencia del Japón El primer país que ensayó con éxito este impuesto liberal y progresista en forma masiva fue un país conservador como el Japón de fines del siglo XIX. El país estaba gobernado por el Emperador Meiji, un joven brillante y restaurador de los poderes políticos imperiales. Este gobernante decidió abolir el sistema feudal existente en su país de tenencia de la tierra en manos de grandes familias dinásticas. Meiji pensaba que el sistema feudal era culpable del atraso del Japón y que si su país no se desarrollaba iba a ser prontamente invadido y convertido una colonia de Inglaterra, o de los Estados Unidos, cuyos buques de guerra merodeaban sospechosamente alrededor de sus costas. Fue así que a poco de asumir el poder en 1868, este Emperador estableció un sistema de libre comercio para comprar y vender tierras, pero al mismo tiempo puso un fuerte impuesto al valor de la tierra libre de mejoras para forzar a las familias guerreras y terratenientes a vender las tierras a quienes podían pagar los impuestos. Estos últimos eran los agricultores que sabían como trabajarla y hacerla producir para después poder pagar la carga tributaria. En tres años la producción de arroz se triplicó y Japón empezó su carrera hacia el desarrollo económico con un éxito inicial espectacular merced a la aplicación del impuesto a la tierra libre de mejoras dentro de un sistema de libertad de comercio para la tierra. 6.-Pago a cuenta de ganancias, una forma de la coparticipación federal En nuestro país, el impuesto a la tierra libre de mejoras sobre el valor venal de la tierra libre de mejoras debiera poder computarse como pago a cuenta de ganancias. Y esta sería una condición sine qua non para el éxito del sistema fiscal productivista que sugerimos. Este pago a cuenta de ganancias sería una variante eficiente para encarar una nueva ley de coparticipación federal. Como el impuesto a la tierra libre de mejoras es imposible de evadir y debe pagarse inexorablemente, su establecimiento y su cómputo como pago a cuenta del impuesto nacional a las ganancias ayudaría a la Nación a reducir la evasión de este último impuesto. En efecto, una gran cantidad de potenciales contribuyentes no inscriptos en este impuesto verían la conveniencia de inscribirse para aprovechar el dicho pago a cuenta. De la misma manera una legión de monotributistas encontraría conveniente pasar al régimen general de pago del impuesto a las ganancias para también aprovechar el pago a cuenta. Según la CEPAL, la evasión impositiva en ganancias llega en nuestro país al 49.7%, una de las mas altas entre las de los países en desarrollo. Con el sistema que se propone la evasión podría alcanzar una meta más normal del 20%. 7.-Implementación por ley nacional pero de recaudación provincial Está claro que si el impuesto a la tierra libre de mejoras a recaudar por las provincias fuera computable como pago a cuenta de ganancias, debiera implementarse mediante una ley nacional a la cual las provincias adherirían con gusto, pues permitiría a los contribuyentes de las provincias recaudadoras descargar el importe del impuesto en el gobierno federal. Así, sobre la base satelital, se deberían actualizar los registros catastrales de todo el país. Se contaría para ello con el apoyo del Consejo Federal del Catastro ya creado por Ley 26209. Sobre estas bases el Poder Ejecutivo nacional podría realizar el avalúo “proporcionalmente igual en todo el territorio de la Nación” de las tierras libres de mejoras, y suministrar dicho avalúo las provincias y a la CABA. Para ello contribuirían también los informes de las inmobiliarias del lugar. 8.-Correspondencia fiscal y fortalecimiento del federalismo El impuesto a la renta de tierra libre de mejoras sobre la base del valor venal debiera ser recaudado por las provincias, para fortalecer así la llamada “correspondencia fiscal”. Este impuesto legislado como pago a cuenta de Ganancias podría ser la base para destrabar el impasse del articulo 75 Inc. 2 de la Constitución Nacional que prevé una casi imposible ley convenio entre la Nación y las provincias. Las provincias aplicarían la mitad del producido del impuesto a la seguridad y a la educación, y la otra mitad lo coparticiparían a las municipalidades en carácter de impuesto-tasa única y exclusiva para solventar el alumbrado barrido, limpieza pavimentos y toda otra clase de servicios municipales. De esta manera, al tener este impuesto una asignación especifica, su producido no entraría al torrente de la recaudación nacional, sino que engrosaría los tesoros provinciales que su vez lo coparticiparían, como está dicho, a las municipalidades, siempre y cuando éstas se obliguen a derogar todo otro impuesto sobre la misma materia imponible. 9.-¿Impuesto único? Según algunos teóricos de este impuesto, el mismo debía ser el único admisible para la financiación de todos los gastos gubernamentales y permitiría, según ellos, la eliminación de los demás tributos, lo cual constituiría un aliciente para el comercio, la industria y un beneficio para los obreros, forzando a su vez a los terratenientes a mejorar su propiedad. Es muy cuestionable la tesis del impuesto “único” a nivel nacional, pero en el caso de las provincias y municipalidades, la idea del impuesto único tiene un cierto grado de validez dependiendo de la tasa del mismo. Al respecto un estudio reciente muestra en detalle cómo un impuesto único al valor de la tierra libre de mejoras del 1% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires permitiría solventar la mitad del presupuesto de esta ciudad, que es una cuasi-provincia. 10.-Ventajas Si se estableciera un régimen impositivo como el antes descripto, los contribuyentes se sentirían aliviados al no tener que lidiar con cuatro impuestos distintos. Y además, el buen contribuyente no tendría que pagar mas de lo paga actualmente en concepto de impuestos; probablemente mucho menos. Los evasores del impuesto a la ganancias se verían perjudicados pues deberán inscribirse en el régimen general del impuesto a las ganancias para poder computar el pago a cuenta del impuesto a la tierra, al que no podrían evadir. Las provincias dependerían menos de la coparticipación federal y ganarían en autonomía. En realidad, el pago a cuenta sería una variante eficiente y novedosa para destrabar la sanción de la nueva ley de coparticipación federal que necesita la Argentina. El mismo sistema fiscal en su conjunto ganaría en eficiencia al fortalecerse la llamada correspondencia fiscal, es decir que el Estado que gasta sea, en principio, el mismo que recauda. Si bien el Estado Nacional recaudaría menos en concepto de impuesto a las ganancias debido al “pago a cuenta” al que tendrían derecho los contribuyentes, ello se vería compensado con creces por la reducción de la enorme evasión que experimenta el sistema vigente. Además, y mas importante, el sistema propuesto promovería espectacularmente la productividad , el óptimo uso de las 27 mil millones de hectáreas de tierra con que cuenta el país, la difusión de la propiedad privada, la redistribución de la población, y, sobre todo, fomentaría la creación de empleo en toda la economía nacional, como se probó en todos los países en que este sistema se aplicó. Firmado: Eduardo Conesa COMISIÓN DE ECONOMÍA Y FINANZAS: Presidente: Eduardo Conesa, Vocales: Rodolfo Lanús de la Serna, Agustín Monteverde, Alejandro Olivera, Francisco Wright FEDERICO TORANZO EDUARDO SANTAMARINA Secretario Presidente

jueves, 27 de marzo de 2014

HIJA DE MAESTROS


EL PAIS › OPINION Hija de maestros PÁGINA DOCE
Por Marina Yasky Yo también me acuerdo del nombre de mi maestra de 1º. Se llamaba Ema y aunque intentaba ponerle onda, no zafó de que mi madre irrumpiera en el aula el día que el Papa llegaba a la Argentina, durante la guerra de Malvinas. Cuando abrió la puerta, la señorita Ema estaba justo escribiendo en el pizarrón “Bienvenida su santidad Juan Pablo II a la Argentina”. La miró sorprendida y apenas llegó a decir “¿Qué pasó con Marina que hoy no vino?”. Mi mamá le señaló el pizarrón y le respondió: “Por esto no vino”. De mi maestra de 2º también me acuerdo. Se llamaba Graciela y ésa sí que se llevaba bien con mi mamá, hablaban el mismo idioma, de maestra a maestra. La de 3º se llamaba Alba, era un sargento de caballería con corazón de gelatina. Norma fue la de 4º, una pelirroja buenaza pero sosa. La de 5º fue Liliana, una suplente que tuvimos todo el año. Tenía la hermosa costumbre de dibujarnos flores y caritas en los márgenes del cuaderno. Cada vez que aparecía una sonrisa de ella en mi cuaderno Rivadavia, el mundo era un lugar muy bello. En 6º tuvimos a Magalí, de peinado anticuado y tacones robustos, suave pero firme. Ella me “curó” las faltas de ortografía. Nunca me acuerdo bien cuál fue su método, pero me volvió una obsesiva y muchas veces cuando corrijo una falta o la detecto veo su cara. Las de 7º fueron dos, Cristina y Margarita, y ésas sí que eran dos auténticas yeguas. Cristina se pintaba como una puerta y Margarita levantaba una ceja cuando te miraba con desprecio. Juntas nos boicotearon todas las actividades con las que intentábamos juntar fondos para el viaje de egresados, nos amenazaban a diario con lo cruel que sería la secundaria, cuando no el mundo entero, y creían que sólo se podía aprender en un impoluto silencio. Yo creo que en realidad nunca nos quisieron, no sé cuál era la fibra que les tocaba ponerse un guardapolvo blanco cada mañana, pero tenían cero empatía con nosotros. Con ellas padecí la Marcha Blanca, el nombre de mi viejo empezaba a aparecer por primera vez en los diarios y semejante apellido no era fácil de camuflar ni de librar de las asociaciones, que siempre procuraban hacer delante de mis compañeros. Por supuesto que carnereaban todos los paros y miraban con desprecio el sindicalismo en general, el docente en particular. Con Margarita viví un hecho que nunca más olvidé. Casi a fin de año, durante una clase de matemáticas. Siempre fui dura para los números y nunca entendía un pomo de lo que explicaba. Mi mamá me había insistido durante todo el año con que tenía que levantar la mano para que me lo explicara de nuevo. Esa clase tomé valor y la tercera vez que la señorita Margarita enunció “si alguien no entendió, levante la mano, estoy acá para repetirlo las veces que haga falta”, yo levanté la mano y confesé que no entendía. Me miró con su ceja raquítica levantada y en un tono casi amable me dijo: “Decile a tu papá que te lo explique”. Esas fueron mis maestras en una escuela pública de Parque Patricios, casi Pompeya. La alusión a la señorita Coca en el discurso de la Presidenta durante la apertura de la Asamblea Legislativa me hizo repasar la lista, desafiar la memoria y comprobar que me he olvidado muchas caras y muchos nombres, pero las caras y los nombres de todas ellas quedaron grabados a fuego, igual que la textura del acrílico de los bancos y lo encerados que estaban los pisos, tanto que jugábamos a patinar en los recreos. Mis padres son docentes y sindicalistas, mi mamá era maestra jardinera en un jardín de Haedo en el que solía pegarme serios emboles cuando me llevaba con ella, y mi papá era maestro en una escuela de Villa Fiorito en la que me sentía muy libre cuando me tocaba ir con él. Acostumbrada a la rigidez, casi pacatería, de una escuela de capital de los ’80, no podía creer ver a mi viejo dar clases con el guardapolvo abierto y menos aún el trato de igual a igual con sus alumnos, hasta cuando los cagaba a pedos parecía no haber distancia entre ellos, les movía el dedo índice con el mismo frenesí que a mí y a mi hermano. En esa misma escuela tuvo un alumno, Churrasco le decían, que cuando no le gustaba algo se paraba al lado del banco y se desnudaba. Me acuerdo de que llegara a casa y dijera: “Hoy Churrasco se puso de vuelta en pelotas”. Para mí resultaba casi fascinante verlos en acción, en esos momentos dejaban de ser mis padres, aquellos a los que yo estaba acostumbrada, y pasaban a ser la seño y el maestro. Estos últimos días he ido de la náusea a la tristeza casi sin escalas, los proyectiles verbales con los que escuché atacar a los maestros no tienen capacidad de ser metabolizados por mucho que lo intente. Algunas definiciones han sido sencillamente canallas. Los medios de comunicación, de manera transversal porque no han sido sólo los del archienemigo, han reproducido una tras otra las postales más mediocres que uno pueda llegar a imaginar; la demonización de los docentes, la victimización de los chicos, esos chicos y esos docentes sobre los que nunca más vuelven a hablar durante todo el año excepto los meses de marzo, cuando afiebradas crónicas y opiniones intentan trazar una línea divisoria entre el maestro y el pibe que en la vida real no existe. Entre los clichés de cada año invariablemente reverdece el hit del apostolado, insisten en machacar con la teoría de la vocación, invisibilizando la condición de trabajadores de los docentes. Esa “t” de trabajadores, que costó mucha vida y mucha sangre, en medio segundo es licuada por el aparato mediático y deglutida en opiniones de todo tipo de espécimen, desde la opinóloga con silicona en los labios hasta el periodista ultra K que acusa a la dirigencia sindical de utilizar el paro para coquetear con Massa. Desde el conductor piola y canchero hasta el mercenario al servicio de la opereta política, todos confluyen en el mismo slogan: “Vuelvan a las aulas”. De pronto, programas donde se les da muy bien hablar de culos y tetas, de la confesión cocainómana de una vedette olvidada o de los 20 kilos que adelgazó Susana Giménez, se vuelven especialistas en educación y proponen una gran ensalada donde segura y lamentablemente muchos de los que están del otro lado quedarán confundidos. Hoy veía a una conductora remilgada de un noticiero, de esos abiertos las 24 horas como si fueran kioscos, hablar de los chicos de los sectores populares tan perjudicados por la medida de fuerza. La imaginaba visitando alguna de esas escuelas. Creo que es más fácil imaginar a mi perro maullando como si fuera un gato. Dudo de que ponga siquiera el dedo gordo del pie en una calle de barro, dudo también de que sepa que fue y es la escuela la que sostuvo y sostiene a esos pibes que una vez al año tanto la consternan y preocupan. Se quedaron con la vieja imagen de la escuela, casi oxidada, de la señorita Coca o de mis maestras de la primaria. Ya en ese entonces, yo veía a mi viejo en una escuela de La Quema y sabía, mejor dicho sentía, que la escuela era mucho más que la escuela cuando la vida no es entre algodones. A esos pibes, los de hace 30 años, apenas a la vuelta de la esquina de la dictadura, y a los de hoy, con los genocidas juzgados y el cuadro de Videla descolgado, el maestro –incluso el más conchudo o el más chanta– les cambiaron la vida o se la están cambiando. Nada ocurre porque sí, ningún hecho histórico es un eslabón aislado de la cadena. Algo tuvieron que ver los maestros que leían a escondidas Un elefante ocupa mucho espacio durante la dictadura o los volantes que algunas dirigentes del gremio que años después sería el Suteba escondían en sus panzas de embarazadas. Algo tuvo que ver la invertebrada Marcha Blanca que tanto me abochornaba en 7º y que tanto más me picó en el corazón años después. Algo tuvieron que ver los cientos de maestros que se cargaron la escuela pública a la mochila para llegar desde todos los rincones del país a ayunar en una Carpa Blanca frente al Congreso nacional, que duró 1003 días. Algo tuvieron que ver también los maestros que el 19 y 20 de diciembre estaban igual en las escuelas para que los pibes que sólo comían en el comedor escolar pudieran hacerlo en el medio de los saqueos y el coro de las cacerolas. Algo tuvo que ver Isauro Arancibia, maestro y dirigente sindical, primer asesinado por la dictadura cívico-militar, ferviente militante de la “t” de los trabajadores. A Isauro le robaron su par de zapatos recién estrenados después de acribillarlo, Eduardo Rosenzvaig escribió en su libro sobre él, La oruga sobre el pizarrón, que no es justo que un maestro ande descalzo por el cielo. Y éstos son días en los que pienso que si de algún modo Isauro está pudiendo ver a los suyos, estará muy contento de haber dejado sus zapatos en la tierra. Y de que se hayan multiplicado tanto. Y algo tendrán que ver, en definitiva, los maestros de cada uno en que alguna vez nos hayamos sentido especiales o nos hayamos vuelto más insolentes frente a lo que nos parecía injusto. Las flores dibujadas en el margen de mis deberes por la señorita Liliana me siguen haciendo cosquillas en el recuerdo. En 7º aprendí a volverme insolente y a nunca más dejar humillarme por las señoritas Margarita del mundo. Estas historias que no tienen tinta en los diarios ni las descubre uno haciendo zapping, ni le quitan el sueño a los oportunistas de siempre, en los medios, en los gobiernos y en la oposición, ni al medio pelo bobalicón que sigue creyendo que la escuela es una especie de depósito humano o de lugar de disciplinamiento social, son las que arropan una lucha por la educación pública que es histórica, que no empezó en marzo de este año ni en el del año pasado, y que no va a terminar cuando los docentes vuelvan a las aulas, como tantos reclaman, imploran o extorsionan. Que la escuela siga siendo pública y gratuita en un país donde no hace tantos años se descuartizaba el Estado es la pequeña gran victoria de que los maestros dejaran de vestirse de apóstoles y se asumieran como trabajadores, porque los apóstoles no pelean por sus derechos, no saben leer recibos de sueldos para darse cuenta de si la patronal los está cagando, ni hacen cuentas para llegar a fin de mes ni alzan la voz por el derecho de sus pibes a aprender en condiciones dignas. Y es también la pequeña gran victoria de los Churrasco que se siguen desnudando frente a la injusticia. Nadie pide un monumento, siquiera una tarjeta de felicitación, pero sí un poco más de respeto y de memoria. Y, sobre todo, de conocimiento de causa. La educación es un tema lo suficientemente sensible y complejo como para que se le pase el plumero una vez al año. Dicho esto, una modesta cara sonriente en el margen del cuaderno de los maestros que hoy siguieron escribiendo la historia. Y mis gracias totales, siempre.

GERMÁN ROZENMACHER


Cabecita negra NOTAS EN ESTA SECCION Un escritor que vivió a fondo los conflictor de los 60 | Autobiografía | Adiós al Mono | La palabra que abre la puerta del recuerdo Un burgués asustado, por Guillermo Saccomano | Cabecita negra, argumento | Cabecita negra, texto | Cabecita negra, historieta ENLACE RELACIONADO Publican las obras completas de Rozenmacher | Golosina Caníbal Germán Rozenmacher no fue un one hit wonder LECTURA RECOMENDADA Cabecita negra, por Mario Goloboff, suplemento literario Télam 20/12/12 Germán Rozenmacher - Cabecita negra y otros cuentos (Mediafire) | Germán Rozenmacher - Cabecita negra y otros cuentos (Google Drive) Ricardo Piglia - La Argentina en pedazos (historieta) | Perón literario. Algunas referencias al peronismo en la literatura argentina Roberto Baschetti - El avión negro | Matías Raia: literatura y revolución en dos cuentos de Germán Rozenmacher
Un escritor que vivió a fondo los conflictos de los 60 Fue dramaturgo, periodista y escribió algunos de los cuentos más entrañables de la narrativa argentina. Como intelectual, transitó intensamente las contradicciones de su tiempo. Por Eduardo Pogorile Tenía 35 años cuando murió, el 6 de agosto de 1971 en Mar del Plata. Aún se lo recuerda por sus dos espléndidos libros de cuentos —Cabecita negra (1962) y Los ojos del tigre (1968)— además de las obras teatrales Réquiem para un viernes a la noche (1964) y El Caballero de Indias, estrenada en 1982 por Luis Brandoni. Pero además, Germán Rozenmacher vivió a fondo las ilusiones y conflictos de una época: los años ''60. La década del peronismo prohibido, la búsqueda del "país real" en literatura y en política, los cruces entre periodismo y narrativa. Sus obras, que en aquellos años reeditaban Galerna y Jorge Alvarez, hoy no abundan en las librerías. "Es que en la Argentina hacen falta avales, alguien de renombre que diga que fulano es un genio, como Cortázar con Marechal", opina Daniel Divinsky, que reeditó Cabecita Negra en 1997. Falta aún la reedición crítica de sus textos, incluyendo las aguafuertes que escribió para el semanario Compañero. Mientras tanto, es útil oír a quienes lo conocieron. Aquel día de agosto de hace treinta años, una emanación de gas provocada por la mala combustión de una cocina, mató al escritor y a su hijo mayor, Juan Pablo (5) en un departamento marplatense. "Recuerdo que en el viaje de ida en tren a Mar del Plata, Germán me mostró el libreto de Sordos ruidos oír se dejan, un espectáculo de cabaret político que había escrito para el actor Oscar Martínez", cuenta la viuda de Rozenmacher, la periodista Amelia Figueiredo. Amelia había pasado la noche en una clínica marplatense preocupada por la salud de su bebé, Lucas —el otro hijo del escritor— cuando se enteró del accidente. En la redacción de la revista Siete Días, donde Rozenmacher trabajaba desde 1967, "muchos lloramos por un gran amigo y también por lo que esa pérdida significaba para la literatura argentina. Germán ya era reconocido como el autor más talentoso de su generación", recuerda el crítico literario Jorge Lafforgue. Y agrega: "El decía que era un muchacho feo, judío, errante y sentimental. Yo creo que vivió las contradicciones de la Argentina y que sus obras tienen una veta fantástica. Hoy Cabecita negra puede leerse como una vuelta de tuerca sobre Casa tomada de Cortázar". La psicopedagoga Hilda Rozenmacher, hermana de Germán, cuenta: "Nuestro padre, Abraham Rozenmacher, era cantor en la sinagoga de Uriburu y Sarmiento. Germán y papá discutían mucho pero se querían y se respetaban. Mi hermano tuvo una educación religiosa, iba a ser rabino y estaba dispuesto a emigrar a Israel en la década de 1950. Pero cuando llegó el momento, mis padres no lo dejaron ir. El estudió la carrera de Letras en la UBA y fue amenazado por la gente de Tacuara. Era muy amigo de los hijos de Samuel Eichelbaum, Horacio y Edmundo". Crítica del libro "Cabecita Negra" por Ricardo Piglia en Revista de la Liberación, año 1, Nº 2, segundo trimestre de 1963, publicación dirigida por José Speroni (salieron solo tres números) y cuyo secretario de redacción era, justamente, Ricardo Piglia. El escritor Alvaro Abós, que trabajó con Rozenmacher en el semanario político peronista Compañero en 1962, recuerda que "Horacio Eichelbaum era el director y Germán, el jefe de la página cultural. Escribían también Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Ortega Peña, Pedro Barraza y José María Rosa". Abós prologó la última reedición de Cabecita negra en 1997 y cree que "en la prosa tersa de Germán se combinaban la tradición judía y el peronismo. Era una mezcla explosiva, el peronismo siempre fue para Germán el espacio de los perseguidos". "Era un intelectual que tenía raíces muy hondas, Germán se hizo peronista en setiembre de 1955 al ver la represión de la Revolución Libertadora. Fue amigo de Rodolfo Walsh. Como él, creía que peronismo y revolución iban juntos. Pero nunca creyó en la lucha armada, menos aún luego de la muerte del Che en Bolivia, en 1967", dice Amelia Figueiredo. Hacia 1964 Rozenmacher pasó de Compañero a la revista Así que dirigía el poeta Joaquín Giannuzzi. En sus palabras "era la publicación estrella de Héctor García, con tres ediciones semanales y tirajes de 800.000 ejemplares. Combinaba la crónica policial y la política". En esa redacción, Rozenmacher escribía escritorio de por medio con Leónidas Lamborghini, Bernardo Kordon y Juan José Sebreli. Para Roberto Cossa, que en aquellos años se encontraba con Rozenmacher en el Bar Ramos o en Gotán —el boliche de los hermanos Cedrón— la frase más poética y teatral de la generación del 60 "fue escrita por Germán en Réquiem.... Después que un padre judío maltrata a su hijo porque se va a casar con una católica, cuando el muchacho se está por ir de la casa, le dice "Llevá la bufanda". En noviembre de 1970, Rozenmacher terminó El Caballero de Indias, posiblemente su obra mayor. El personaje central es un joyero de la calle Libertad que abandona sus negocios, convive con su amante y el marido de ella mientras se refugia en la fantasía de una religión universal —donde no faltan referencias al fenómeno del Marranismo judío— hasta terminar en el manicomio. Luis Brandoni recuerda: "Germán la leyó en la casa de Walter Vidarte, la oímos también Sergio Renán, Héctor Alterio y yo. Nos fascinó a todos". Memorioso, Brandoni cuenta "Renán quiso estrenarla en el Teatro SHA, pero la rechazaron porque la comisión directiva de Hebraica, en esa época, creía que era incorrecto mostrar a un judío en conflicto con sus tradiciones. Yo creo que nadie fue tan judío y tan argentino como Germán". Luego de su muerte y de los años oscuros que vivió la Argentina, Rozenmacher fue olvidado por el gran público. Pedro Orgambide adaptó algunos de sus cuentos para la televisión mexicana en la década de 1970. El dibujante de El Eternauta, Solano López, ilustró Cabecita negra para el libro de Ricardo Piglia La Argentina en pedazos, en los años ''80. Desde 1999 el Centro Cultural Ricardo Rojas entrega un premio para dramaturgos jóvenes con su nombre. En alemán, Rozenmacher quiere decir "el hacedor de rosas". El entendía la literatura como un dolor. Al escribir, se quedó con las espinas, pero a sus lectores les entregó un perfume inolvidable. Fuente: www.clarin.com/diario/2001/08/04/s05215.htm

miércoles, 26 de marzo de 2014

Comparto con ustedes este fragmento de mi libro Los Mitos de la Historia Argentina 2, sobre el origen de nuestra deuda externa. Rivadavia, padre de nuestra deuda externa Autor Felipe Pigna


Felipe Pigna (Página Oficial) 6 h ·
El 19 de agosto de 1822, por iniciativa del ministro Rivadavia, la Junta de Representantes de Buenos Aires facultó al gobierno de la provincia a negociar “dentro o fuera del país”, un empréstito de “tres a cuatro millones de pesos”, para nada menos que: a) construir un puerto en Buenos Aires; b) fundar tres ciudades sobre la costa que sirvieran de puertos al exterior; c) levantar algunos pueblos sobre la nueva frontera de indios, y d) proveer de aguas corrientes a la capital provincial. Otra ley, del 28 de noviembre del mismo año, disponía que el empréstito “no podrá circular sino en los mercados extranjeros”, y que sería por cinco millones de pesos (un millón de libras) y que la base mínima de su colocación sería al tipo de 70%, o sea que por cada lámina de 100 al gobierno de Buenos Aires le quedarían efectivamente 70 libras. Cuando los diputados Esteban Gascón, Juan José Paso y Alejo Castex cuestionaron por excesivo el monto de 325.000 pesos anuales, el agente inglés y a la sazón ministro de Hacienda, Manuel J. García, les contestó que la economía de la provincia era tan brillante que los presupuestos de los próximos cinco años darían un amplio superávit de 600.000 pesos anuales. El diputado Castex hizo el comentario que hubiésemos hecho todos: con semejante superávit no entendía por qué se hacía necesario tomar deuda externa. Los interesados directos en el crédito encontraron un argumento dudoso pero que sonaba bien: convenía traer oro de Londres para darle respaldo a los billetes locales y así oxigenar la economía provincial. La ley quedó aprobada y se fijó como garantía la hipoteca sobre la tierra pública de la provincia. Por aquellos días John Parish Robertson, socio principal de la casa J. P. Robertson y Cía. de Buenos Aires y Lima, estaba en Londres gestionando un empréstito para el gobierno del Perú. Allí fue contactado por las autoridades de Buenos Aires para que tratase de colocar el empréstito. Parish Robertson se entrevistó con su amigo Alexander Baring, quien aceptó gustoso lanzar el empréstito de Buenos Aires y repartirse con los hermanos Robertson y sus socios argentinos la diferencia entre las 700.000 libras a entregarse a Buenos Aires y las 850.000 que produciría realmente su lanzamiento en la Bolsa, pues la cotización de las obligaciones sudamericanas del 6% se cotizaba en ese momento en Londres a no menos del 85%. El 7 de diciembre los Robertson convencen a Rivadavia para que acepte la formación de un “consorcio” para la colocación del empréstito de Londres “al tipo de 70”. Aquí hay un punto importante a señalar. Mientras que la ley hablaba de un mínimo del 70%, los negociadores dan por hecho aquel porcentaje. Los gestores fueron Braulio Costa, Félix Castro, Miguel Riglos, Juan Pablo Sáenz Valiente y los hermanos Parish Robertson. En su conjunto se llevaron 120.000 libras del monto total del crédito en carácter de comisión. La Baring había logrado recaudar 850.000 libras. Al gobierno de Buenos Aires sólo tenía que pagarle 700.000. De las 150.000 libras restantes tenía que entregarle 120.000 a los negociadores y quedarse con 30.000. Cuando Rivadavia renunció a su ministerio y llegó a Londres, los banqueros de don Bernardino, la casa Hullet, tomaron, a cargo del Estado de Buenos Aires, 6.000 libras esterlinas del empréstito para gastos de “representación” del ex funcionario que en realidad estaba viajando por negocios personales. Robertson y Castro aceptaron, con la generosidad de quienes dan lo que no es de ellos, que se le diera a Rivadavia lo que pidiera y ya que estaban, retiraron otras 7.000 libras en concepto de comisión y, por qué no, otras 3.000 simplemente por “gastos”. Esto violaba lo establecido en sus instrucciones, que no les permitían descontar sus comisiones al gobierno. Y ya que estaba la Baring, notando el descontrol, impuso un descuento de 131.300 libras por “cuatro servicios adelantados de intereses y amortizaciones”, más una comisión del 1% sobre los mismos. Tras el saqueo de la Baring y sus socios anglo-argentinos, del hipotético millón de libras, quedaban: • 552.700 libras. Lo que no se había modificado era el monto de la deuda que había que pagar que seguía siendo de: • 1.000.000 de libras. Uno podía esperar que tras este despojo, por lo menos la Baring enviara a Buenos Aires el “remanente”, pero ni siquiera eso. El 2 de julio, la “cordial” banca informaba que no “convenía por prudencia” mandar oro a tanta distancia, y proponía depositar en su propio banco las 552.700 libras a “un interés del 3% que es todo lo que podemos dar”. Recordemos que la Baring había colocado el empréstito al 6%. Al nuevo gobernador de Buenos Aires, Juan Gregorio de Las Heras, le pareció demasiado y pidió que le mandaran algo. La Baring se conmovió y compró unas 11.000 onzas de oro, que equivalían a 57.400 libras. Descontó el 1,5%, o sea 861, por gastos de seguro y las remitió a Buenos Aires. Pero aquí no termina la historia de este verdadero modelo de toma de deuda que sirvió de ejemplo a los corruptos de turno de estos 181 años. Todavía quedaban casi 450.000 libras que irían llegando según la voluntad de la Baring, no en oro sino en “letras de cambio” firmadas por los negociadores del empréstito y que tenían como domicilio de pago Londres. ¿Qué pasó con las pocas libras que llegaron a Buenos Aires? Por supuesto que con ese dinero ni se construyó el muelle, ni se fundó un pueblo en la costa ni en la frontera, ni se instaló una cañería de agua corriente. En primer lugar debieron reembolsarse al “consorcio'' los 250.000 pesos adelantados, más su considerable interés. El remanente (poco más de dos millones de pesos) junto con otro millón de letras de Tesorería se dispuso que fueran provisoriamente administrados por una “Junta de Inspección y Economía” para “entretenerlos productivamente”. La Junta estaba presidida por Juan Pedro Aguirre e integrada por Manuel Arroyo y Pinedo, José Maria Roxas, Francisco del Sar y Romualdo José Segurola. Nos podemos imaginar el “entretenimiento” que le dieron a aquellos fondos públicos. Ese dinero, transformado en “pesos Río de la Plata” fue prestado al comercio local. Adivine el lector quiénes fueron “los comerciantes de la plaza” que recibieron los fondos para “entretenerlos”. Exactamente, los negociadores del empréstito. He aquí las cifras: • Braulio Costa y John Robertson: 878.750 pesos o 175.750 libras. • William Robertson: 262.840 o 52.568 libras. • Miguel Riglos: 100 mil pesos o 20.000 libras. En total la Junta Administradora prestó 2.014.234 pesos hasta el 24 de abril de 1825, cuando traspasó su cartera al recientemente creado Banco Nacional, transfiriéndole al resto del país una deuda contratada por un consorcio de negociantes anglo-criollos de Buenos Aires. Demás está decir que los fondos se “entretuvieron” tanto que los préstamos jamás fueron devueltos. Dice el historiador inglés David Rock: “En Buenos Aires los especuladores entonces presionaron para que los beneficios del préstamo de Baring se repartieran y convertir la deuda interna en deuda externa, con la conversión al valor nominal de los títulos que habían reunido. Pero a su retorno de Europa, Rivadavia usó gran parte del préstamo para financiar un nuevo Banco Nacional. Como su predecesor, el banco fue en gran medida dominado por comerciantes británicos, quienes usaron sus facilidades de descuentos para financiar una nueva oleada de importaciones de Gran Bretaña.” (1) Para 1904, cuando se terminó de pagar el crédito, la Argentina había abonado a la casa Baring Brothers la suma de 23.734.766 pesos fuertes. (1) David Rock, Argentina 1516-1987, Buenos Aires, Alianza 1989

Geografía Económica- MERCOSUR 2011