miércoles, 7 de octubre de 2015

Tres señales que indican que una pareja no va más


MIÉRCOLES 07 DE OCTUBRE 2015 Tres señales que indican que una pareja no va más ¿Será de un momento para otro? ¿Será un proceso desgastante? Cómo advertir si se terminó el amor Separarse siempre es un proceso doloroso y difícil de transitarSepararse siempre es un proceso doloroso y difícil de transitarCrédito: Shutterstock Cuando dos personas se casan "hasta que la muerte los separe" la frustración o la culpa por no poder seguir adelante con ese proyecto puede llevarlos a pasar de amar a soportar. Asimismo quienes no pasaron por el registro civil o el altar pero deciden formar una familia raramente se imaginan que tendrá fecha de vencimiento y pueden "estirar" la agonía de esa relación hasta un punto que jamás habrían pensado. Con todo el desgaste que eso ocasiona. Es que eso de que cada pareja es un mundo aplica a todo. Y en cuestiones de cómo ponerle fin a un vínculo nadie tiene la fórmula perfecta. ¿Cuántas veces oímos a alguien decir que le "cayó la ficha" o que "se terminó el amor"? ¿Es tan fácil diferenciar una crisis pasajera del final de una relación? ¿Y si esa persona era el amor de su vida? En cuestionamientos de este tipo suelen empantanarse quienes sienten que algo ya no es como era, pero no se animan a dar el portazo e insisten en tolerar hasta lo intolerable. Para despejar algunos interrogantes, el licenciado en Psicología Sebastián Girona (MN 44140) advirtió: "Las señales para darnos cuenta que una pareja no va más, pueden ser muchas y tener diversas características pero la principal es la subjetividad: alguien se podrá dar cuenta porque ya no es como antes y otra persona sentirá que ya no aguanta más". Más allá de la subjetividad, hay otros motivos a tener en cuenta, según el especialista. Y enumeró tres señales claras. -Pensar en separarse sin estar enojado: muchas veces durante una pelea o inmediatamente después de ella, se piensa en terminar la relación y ese pensamiento está dominado por la emoción. Habitualmente, cuando la persona está tranquila esa idea desaparece. Ahora, si alguien piensa en separarse aun cuando está tranquilo y fuera de la situación "pelea", este puede ser un indicador importante. -Maltratos: las diferentes formas de maltrato son un indicador inmediato para pensar seriamente en alejarse. Maltrato físico, psicológico, falta de respeto y agresión verbal, entran dentro de estas causas. -Desenganche emocional: cuando lo que le pasa al otro (lo bueno o lo malo) ya no interesa es un indicador muy fuerte, ya que cuando esto se da, los lazos afectivos están rotos y si se llega a este punto puede ser poco lo que queda por hacer. "¿Aguanto un poco más o lo echamos a suertes?" Lo más sano es asumir el problema que está atravesando el vínculo Shutterstock Así dice la canción más famosa del grupo español Ella baila sola y en ella se pregunta precisamente qué hacer frente a la situación de notar que el vínculo cambió y ya no es lo que era. Cuando parece que todo da lo mismo es señal de que, al menos para uno de los integrantes, la pareja está llegando a su fin. En el caso de la canción, a la protagonista le cuesta enfrentar el momento del corte y eso la llevaría a "estirar" la situación. "Lo sano es poder asumir el problema que está atravesando el vínculo y poder hacer algo con eso", recomendó Girona, quien agregó que "para separarse hay tiempo, es decir que intentar casi siempre es una opción. Habrá que ver cuántos intentos y sobre todo los indicadores de cambio que se dan y que indican que esas tentativas van generando algo". ¿Por qué? ¿Cómo? y ¿Para qué? son tres preguntas que cualquier persona que quiera seguir intentando en una relación, se debería realizar. Estas tres preguntas -explicó el especialista- tienen que ver con la dimensión del tiempo. El porqué está en el pasado, el cómo está en el presente y el para qué en el futuro. ¿Por qué seguir intentando? Porque hay una historia en común, por todo lo que se construyó, etc. ¿Cómo hacerlo? O sea, de qué manera se puede seguir intentando, qué habría que cambiar (porque algún cambio debería haber con respecto a lo que venía pasando). ¿Y para qué cambiar? Se encuentra en el futuro porque todavía no se sabe si ese intento va a servir para bien o para mal. "Un párrafo aparte lo merecen todas aquellas personas que dicen no separarse por sus hijos, porque son muy chicos y quieren esperar a que crezcan. Es difícil estar bien con alguien con quien se está mal, aunque sea por otros, y aunque esos otros sean los hijos. Y si lo logran, ¿hasta cuándo lo podrán sostener?", analizó Girona, para quien "es preferible una separación en paz que una pareja en guerra". Las consecuencias para los integrantes de una pareja que se lleva mal y extiende la relación son muchas, entre ellas estrés físico y emocional, riesgo de enfermarse y mayores riesgos de depresión y ansiedad. Y los hijos de estas parejas no están a salvo y también pueden sufrir estrés, rechazo de los compañeros, riesgo de depresión, problemas de comportamiento y eventualmente fracaso escolar. Más allá de las consecuencias, es importante que una persona adulta se haga cargo de sus decisiones y pueda pensar "yo me quedo porque así lo elijo, porque creo que es lo mejor para mis hijos", destacó. El rol de la mujer Todavía suena conocido, aunque por suerte cada vez menos, la idea de que la mujer debe soportar todo. "Tolerante eterna sería la figura para describir esta posición psicológica dentro de una pareja", mencionó el especialista, quien consideró que "detrás de esto aparece una mujer inferior al hombre, que debido a su inferioridad y a su correspondiente dependencia debe 'bancarse todo' de él, aunque se trate de maltrato, infidelidades, desprecio, desamor, etc". Empoderarse es una palabra que últimamente suena mucho y siempre aparece relacionada con la mujer. El motivo de esto es que en los últimos años la mujer logró reposicionarse en la sociedad y comenzar a ocupar un lugar diferente y por ende, un lugar menos dependiente. Aunque todavía falta, la mujer está logrando dejar ese lugar y así acortar la asimetría y las diferencias dentro de la pareja. Enfrentar el final Aceptar que una pareja se termina siempre implica un duelo Shutterstock "Si la persona considera que ya probó lo suficiente y de distintas formas, entonces puede ser el momento de enfrentar el final. Las separaciones y los divorcios se multiplicaron y se convirtieron en moneda corriente", señaló Girona. Y si bien hace unos años divorciarse era mal visto por la sociedad y hoy en día se organizan festejos de divorcio, los abogados ofrecen ofertas del tipo "divórciese en una semana" y últimamente hasta se puso de moda la ¡foto de los recién divorciados! (por supuesto si el divorcio se hace en buenos términos), eso no quita que sea un proceso doloroso y en general, muy difícil de transitar. Aquí es donde entra en juego la capacidad que cada persona tenga para atravesar mejor el proceso, y el especialista y enumeró algunos consejos: -Desarrollar la capacidad de aceptación: aceptar siempre implica un duelo, en este caso sería un duelo por la pareja que no fue. Esto es un proceso y, como todo buen proceso, implica tiempo y cambios. Además, aceptar es una tarea dura que no está exenta de recaídas. -Dimensionar las consecuencias: es importante tomar conciencia de los riesgos que puede generar en la pareja y en los demás integrantes de la familia, especialmente en los niños. Los padres tienen la obligación de protegerlos y respaldarlos. -Terapia de pareja: puede funcionar como un recurso para salvar el vínculo y también puede servir para una separación civilizada.

martes, 6 de octubre de 2015

Cómo hacer ejercicio cuando se está sentado todo el día - BBC Mundo


Cómo hacer ejercicio cuando se está sentado todo el día Redacción BBC Mundo 5 octubre 2015 Compartir Image copyrightThinkstock Image caption Estar sentado puede ser tan dañino como fumar, aseguran varios estudios científicos. Si puedes, te recomendamos leer este artículo de pie. Sólo serán un par de minutos, pero podrás sumarlos a la cuota de dos horas que el British Journal of Sports Medicine recomienda como mínimo para evitar los efectos negativos que genera en la salud estar sentado la mayor parte del día. Image caption La mayoría de la gente suele pasar más tiempo del día en posición sedentaria que activa. Y es que como advierten los estudios que investigadores de diferentes partes del mundo han venido publicando en los últimos años, no separarse de la silla, el asiento o el sofá puede llegar a ser tan dañino para la salud como fumar. Lea: ¿Realmente estar de pie es bueno para la salud? Uno de los más recientes, publicado este año por el doctor David Alter, del Instituto de Rehabilitación de Toronto, Canadá, concluye que la mayoría de la gente pasa más de la mitad del día de manera sedentaria, sea en el trabajo o en la casa. Image copyrightThinkstock Image caption Sentarse en pelotas suizas ayuda a la postura del cuerpo. Según el trabajo del doctor Alter, la falta de movilidad reduce la expectativa de vida en unos dos años y aumenta la posibilidad de enfermedades del corazón, diabetes y cáncer. Para reducir el riesgo a sufrir de estas condiciones, lo ideal es que incorpore ciertas rutinas que impulsarán una vida más activa, como levantarse de la silla cada media hora o caminar dentro de la misma oficina. Pero si es imposible separarse del escritorio o de la mesa de reuniones, en BBC Mundo te ofrecemos seis consejos para que te mantengas activo mientras permaneces sentado. Con estos ejercicios se trabajaría, prácticamente, toda la musculatura del tren inferior, "que es la que se atrofia con mayor facilidad, por inactividad o sedentarismo", como lo comentó Juan Francisco Marco, profesor del centro de ciencia deportiva, entrenamiento y fitness Alto Rendimiento, en España. 1. Extensión de la pierna: se levantan y estiran las piernas en el aire de formar alterna o de manera simultánea. Es un trabajo específico de los cuádriceps.
2. Curl isométrico: también se puede realizar de manera alterna o simultánea. Consiste en presionar los talones contra las patas de la silla, con las piernas flexionadas, como si quisiésemos romperlas. Trabajo de isquiotibiales.
3. Aducción de piernas: se coloca un libro o algún objeto entre las piernas en la cara interna de los muslos y hace presión hacia adentro. Es un trabajo específico de los aductores.
4. Abducción de piernas: sea de forma simultánea o alternando las piernas este ejercicio hacer trabajar específicamente los abductores y glúteos. "Con las manos podemos ejercer una resistencia empujando las rodillas hacia afuera.
5. Extensiones de pies (alternos o simultáneos): consiste en elevar los talones hasta quedar apoyados los pies sobre los dedos. Se trabaja el tríceps sural, especialmente de los sóleos y poco menos los gemelos.
6. Flexiones de pies con la pierna extendida (alternos o simultáneos): con la pierna extendida, se eleva el dorso del pie intentando aproximar los dedos a la espinilla de la tibia. Trabajo especialmente de tibial anterior.
El profesor Marco indica que salvo el ejercicio del curl isométrico, en el que se recomienda hacer tres series de 20 segundos de duración, "los demás se pueden realizar a razón de tres series de 20 repeticiones cada una, con el fin de mantener una mayor actividad neuromotora en los músculos implicados". Sobre el tren superior del cuerpo, Marco comentó que es una parte que se "suele mover constantemente, aunque estemos mucho tiempo sentados". Image copyrightThinkstock Image caption Hay ejercicios que fácilmente se pueden hacer con las manos y los brazos mientras se trabaja sentado. Sin embargo, también hay rutinas que se pueden adoptar, como levantar los brazos o abrir y cerrar las manos. Si se hace con una pequeña pelota de goma el efecto va a ser aún mayor. Lea: Para quemar calorías: ¿mejor sentado o de pie? Pese a estos consejos, el preparador físico español reitera que lo más recomendable es levantarse de la silla, estar parado unos minutos y caminar cada cierto tiempo. Image copyrightThinkstock Image caption La recomendación es levantarse de la silla y estar de pie o caminando. También hay una serie de ejercicios que se pueden hacer para acondicionar el cuerpo a permanecer tantas horas sentado, tema que tocaremos en otro artículo en la sección En Forma de BBC Mundo.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

RESIDENCIA PRESIDENCIAL DE OLIVOS - ARGENTINA

WIKIPEDIA Quinta presidencial de Olivos Fachada de la Residencia Presidencial de Olivos En 1941, la Corte Suprema de Justicia de Argentina dictaminó que se llamara Quinta presidencial de Olivos (más comúnmente llamada Quinta de Olivos) o Residencia presidencial de Olivos a la actual residencia del presidente de la Nación Argentina, situada en la localidad de Olivos, en el partido de Vicente López (provincia de Buenos Aires) ―a solo 10 km al norte de la ciudad de Buenos Aires―, cumpliendo así con el deseo de Carlos Villate Olaguer, quien al fallecer en 1918, había dejado escrito en su testamento que donaba al Estado nacional la chacra en la que había vivido tanto él como su tatarabuelo, el virrey Antonio Olaguer Feliú. La construcción del chalet presidencial fue realizada en 1854 por Prilidiano Pueyrredón, miembro de una de las familias patricias de San Isidro e hijo de Juan Martín de Pueyrredón. En la quinta habitaron diferentes presidentes, entre ellos Juan Domingo Perón, quien muriera en ella durante el ejercicio de su presidencia, el 1 de julio de 1974 La Quinta en 1898
Miguel de Azcuénaga y Basavilbaso. Óleo del Museo Histórico Nacional. La quinta perteneció al brigadier Miguel de Azcuénaga, casado con su prima hermana, Justa Rufina Basavilbaso y Garfias. Miguel de Azcuénaga, Miguelito ―como le decía su cuñado Gaspar de Santa Coloma―, hizo construir la casa que aún se conserva (pese a un incendio). El arquitecto fue el prestigioso Prilidiano Pueyrredón. La hermana de Miguel, Flora de Azcuénaga y Basavilbaso, era dueña de la quinta vecina, bautizada San Antonio por su marido, Gaspar de Santa Coloma; Gaspar le había puesto este nombre dado que su padre se llamaba Juan Antonio de Santa Coloma, al igual que su hermano, quienes eran devotos de San Antonio (Abad), como la mayoría de los vascos del pueblo natal de Gaspar, Arceniega y otros tantos pueblos del Camino de Santiago. Gaspar, siendo uno de los hombres más ricos del virreinato, fue el albacea testamentario de Vicente de Azcuénaga (padre de Miguel), y se encargó de educar y criar a las familias de Azcuénaga y Basavilbaso, cuyos hijos quedaron huérfanos siendo jóvenes. Cuando murieron los padres de Justa Rufina Basavilbaso, Gaspar la convenció que se casase con su primo hermano Miguel de Azcuénaga, y es así que al poco tiempo contrajeron matrimonio. Otros notables criollos que también se criaron y educaron en lo de Gaspar fueron Martín de Álzaga y el padre de Esteban Echeverría, además de sus numerosos sobrinos. Así, el clan Santa Coloma-Azcuénaga-Basavilbaso fue el más poderoso del virreinato. Incluyó al virrey Olaguer Feliú, casado con Anita de Azcuénaga, la primera virreina criolla, y precisamente uno de sus descendientes, Carlos Villate Olaguer (Olaguer Feliú), fue quién donó la «Chacra de Olivos»; y a la familia Urien, ya que Domingo Ignacio Urien (natural ilustre de la villa de Bilbao, Señorío de Vizcaya), estaba casado con la hermana de Rosita, María Victoria Basavilbaso (siendo sus padrinos de bodas Don Miguel de Azcuénaga y Doña Rosa Basavilbaso). La quinta en 1898. La donación La quinta fue donada por un descendiente de Miguel de Azcuénaga, Carlos Villate Olaguer, soltero y sin hijos, quién respondiendo al prestigio de su bisabuelo materno y también a la tradición altruista y generosa de los Azcuénaga, como digno descendiente de Caballeros de la Banda, hijos del solar de Durango (en Vizcaya), hizo su donación de la Chacra de Olivos al «Superior Gobierno de la Nación Argentina», con la condición de que fuese residencia presidencial. En efecto, siendo joven pero sintiendo declinar su salud (murió a los cuarenta y seis años) hizo un testamento en el cual expresaba que su voluntad era ceder la residencia al Gobierno nacional, para que allí hicieran la «quinta presidencial», y agregaba: ...En caso que el gobierno no aceptara esta donación, es mi voluntad que sea construido un gran parque, dándolo al Gobierno nacional para beneficio público.2 Es así que el presidente de Argentina está obligado a vivir en ella para que el legado no se pierda; de lo contrario, volvería la propiedad a los descendientes del clan Azcuénaga-Basavilbaso-Santa Coloma (véase Santa Coloma). La donación fue aceptada por decreto del 30 de septiembre de 1918, con la firma del presidente Hipólito Yrigoyen y el 3 de septiembre de 1920 se aceptó la donación ante el juzgado civil. La construcción La construcción del hoy chalet presidencial fue realizada en 1854 por Prilidiano Pueyrredón a pedido de Miguel José de Azcuénaga, hijo del brigadier Miguel. La posición de la casa sobre la barranca que antiguamente dominaba el Río de la Plata (actualmente más alejado de la antigua costa, debido a los posteriores rellenos costeros), influyó en el planteo arquitectónico, heterodoxo y romántico, elegido por su arquitecto. La casa fue pensada en términos de direcciones que irradian del centro hacia el paisaje lacustre. Fue planteada en terrazas de tres niveles que se van achicando hasta convertirse en un mirador. La planta tiene resonancias barrocas y ventanas muy amplias, cosa rara para la época. Debido a estas ventanas y su forma parecida a la de los palomares de la época, Miguel José la llamaba «la pajarera».

Zamba de usted (L:Felix Luna / M:Ariel Ramirez)

martes, 29 de septiembre de 2015

AUTOESTIMA FEMENINA.wmv

¿El fin de la monogamia? Diego Gualda


¿El fin de la monogamia? Diego Gualda Por: Diego Gualda dgualda@infobae.com La pregunta quedó en el aire a raíz de una cruzada que, en Estados Unidos, busca legalizar los matrimonios múltiples. En Montana, la poligamia es ilegal. Dos psicólogos argentinos se sumaron al debate A nivel biológico, el ser humano no es un animal monógamo.A nivel biológico, el ser humano no es un animal monógamo.Crédito: Shutterstock El hipocampo es un animal monógamo. Forma una única pareja en toda su vida y, si esa "media naranja" muere, el sobreviviente muere también. "Mueren de amor" y "mueren de tristeza", dicen los poetas que buscan encontrarle un lado romántico a la biología. Los "caballitos de mar" no son los únicos que viven en monogamia. También lo hacen el lobo gris, el albatros, el guacamayo azul, el antílope africano, el buitre negro, el pingüino y el cisne, entre otros. ¿Pero es el ser humano un animal programado naturalmente para vivir toda la vida con una sola pareja? La respuesta, desde la naturaleza, es que no. "La tendencia al 'poliamor' abre el milenario debate que hay en relación al deseo humano: si es antropológicamente hacia una sola persona, que puede agotarse en una sola persona elegida, o si tiende a ser hacia varios objetos a la vez", afirma el psicólogo Gervasio Díaz Castelli, "La experiencia demuestra que tendemos a desear y a sentirnos atraídos por varias personas, siempre; pero que podemos, merced a la moral de una época, a las religiones, a las represiones, o a los contratos implícitos y explícitos con una pareja, renunciar a esa tendencia, silenciarla". "La monogamia está amenazada por la biología misma", afirma en la revista Time David Barash, psicólogo y autor del libro El mito de la monogamia, "Los hombres tienen más masa muscular, son más propensos a la violencia y maduran más tarde, tanto en lo social como en lo sexual. Todas estas son características distintivas de una especie en la que los machos compiten entre sí para aparearse con múltiples hembras". "LA MONOGAMIA ESTÁ AMENAZADA POR LA BIOLOGÍA MISMA" La razón evolutiva de la tendencia poligámica es simple. Una mujer puede tener, en promedio, un único embarazo al año, de los que suele nacer un único hijo. El hombre, en cambio, puede procrear en forma continuada. Y, a la hora de preservar la especie, cuanta más cantidad de mujeres puedan tener hijos de un único hombre, mayor recambio genético –que mejora la especie– y mucha mayor propagación. Como especie, estamos diseñados para crecer y multiplicarnos, como dice, curiosamente, la Biblia.
Las relaciones múltiples se ven afectadas por los celos. Shutterstock Amar entre muchos Aunque la poligamia sea, desde lo estrictamente biológico, la cosa más natural del mundo, la monogamia ofrece ciertos beneficios. Por ejemplo, la crianza de los cachorros. "Es raro que otras especies cuiden a sus crías en forma biparental salvo que el macho tenga garantía de su lazo genético con el cachorro", concluye David Barash, "Pero considerando los cuidados que requiere un bebé humano, hacerlo de a dos se presenta como una ventaja del comportamiento monógamo". Pero más allá del terreno estrictamente atropológico, está la psicología y –por qué no– los sentimientos. Según el psicólogo Fabio Lacolla, "la monogamia esta siendo abatida por el espíritu de la época. Las ofertas virtuales y el pasado que retorna a través del Facebook, hace que ya no haya duda de que siempre puede irse por más. Los corazones de los jóvenes son como piedras que se usan para cruzar el río de la individualidad: la fidelidad es con uno mismo y la lealtad va dejando de pertenecerle al otro para volverse propiedad privada. El amor es un utilitario de la modernidad y como tal, dura hasta que deja de ser útil. Supongo que, con el tiempo, las libretas de casamiento dejarán de ser rojas para lucir un verde esperanzador que habilite la circulación del deseo sin ninguna culpa". Y ese es el otro escollo: ¿puede la sociedad occidental y básicamente cristiana vivir una poligamia sin culpas? "Lo veo impracticable", se suma Díaz Castelli, "Requeriría de un grado de madurez emocional que suprima totalmente los celos, la envidia, la idea de posesión; que también es antropológica y difícil de debilitar. En general, las parejas que entran en modalidades amatorias polígamas colapsan. Las pasiones de pertenencia, tarde o temprano se desatan". Nathan Collier lucha por la despenalización de la poligamia en Montana. Nathan W. Collier Un caso legal Nathan Collier tiene dos esposas. Pero las tiene en el estado de Montana, el único de los Estados Unidos donde la práctica es directamente ilegal. Inspirado por el avance en materia de matrimonio igualitario, inició una causa ante la Suprema Corte para pedir que se reconozca su derecho a estar legalmente casado tanto con Victoria (están juntos desde el 2000) como con Christine, que amplió la familia en el 2007. Entre los tres tienen ocho hijos, sumando los comunes y los de relaciones anteriores. "No pedimos aceptación, solo pedimos tolerancia, que nos dejen vivir nuestra vida sin miedos", diría Christine, la segunda esposa, según el diario Washington Times, "Solo queremos estar juntos y formar una familia. ¿Qué tiene de malo eso? No entiendo que nos miren con mala cara, como si fuera algo obsceno". "NO PEDIMOS ACEPTACIÓN, SOLO PEDIMOS TOLERANCIA, QUE NOS DEJEN VIVIR NUESTRA VIDA SIN MIEDOS" Según una encuesta de Gallup, la aceptación social de la poligamia es bajísima, pero se ha duplicado en los últimos catorce años. Sus principales defensores están en la comunidad de fundamentalistas mormones, que no solo exigen la legalización del matrimonio múltiple, sino la descriminalización –que deje de ser delito– en Montana. Según el mismísimo Collier, legalizar el matrimonio poligámico le da la ventaja a la mujer: "En la actualidad, un hombre puede tomar nominalmente tantas esposas como quiera y luego descartarlas sin consecuencias. Por eso es que hay tantos abusos de la cultura polígama. Si esas relaciones fueran legalmente vinculantes, todas las esposas estarían protegidas por el derecho a la división de bienes en casos de divorcio". Desde lo jurídico, el reclamo tiene sentido. Desde la naturaleza, afirman los científicos, la poligamia sería también el camino más natural a seguir. Desde la moral, desde la religión e inclusive desde la psicología, aún es un debate abierto.https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=5323306406958375429#editor/target=post;postID=2788305747655031945

lunes, 28 de septiembre de 2015

Rueda de Prensa de Pablo Iglesias un día después de las elecciones en Ca...



Todas las entradas

¿Qué es el socialismo chino?

La comunidad china en la Argentina

Amor de Internet entre un argentino y una china


http://hernanporelmundo.com/ Amor de Internet entre un argentino y una china Un viaje alrededor del mundo y una historia real que demuestra que el amor puede romper cualquier barrera, sin importar de donde seas, que idioma hables o cual sea tu cultura. Hernán y Zhufen se conocieron por Internet en 2006. Luego de enamorarse, él compró un pasaje al país asiático y fue a conocerla. Vivieron allá tres años. Hoy lo hacen en un departamento de Buenos Aires. Del primer chat al sueño de matrimonio, crónica de un amor sin fronteras que hasta acaba de convertirse en libro. Palitos y tenedores (abajo a la derecha): Hernán y Zhufen viven en Buenos Aires desde 2012. Aunque suene extraño, pocas veces visitaron el Barrio Chino. Sin embargo, aceptaron ir a almorzar ahí para la nota con GENTE. El cuento empieza en Berazategui. Hernán Acevedo, 19, no imagina que en pocos minutos después de que entre por primera vez a un chat, su vida va a cambiar para siempre. Es el año 2006 y Hernán poco sabe sobre China, apenas que si hace un pozo en la tierra y atraviesa todo el planeta, ese pozo sale al exacto otro lado del mundo, en las pampas de la dinastía Ming. Justamente en esos lares, exactamente en la provincia de Yunnan, vive Zhufen, quien tampoco se imagina la trascendencia que ese chat va a tener en su vida. Ni que va a terminar en un libro. Lo cierto es que ese chat, como todos los chat del planeta, comienza son alguna conversación banal sobre cualquier tema. Ni él ni ella dominan muy bien el inglés, pero lo intentan. Algo, una química, una magia de la distancia…algo los hace interesarse más de lo pensado. Y así, sin darse cuenta, Hernán empieza a tener un sueño. Pasan dos años y Hernán y Zhufen están enamorados, pero todavía no se conocen. Hablan por teléfono eventualmente (él consigue una de esas tarjetas de llamadas internacionales), y hasta se dicen que se extrañan, entelequia abusrda en la que ni reparan, porque en sus cabezas -y en los embelecos de su cabeza- realmente sienten que se extrañan. Hernán, durante esos dos años, sólo se dedica a trabajar y ahorrar. Y finalmente, cuando se da cuenta de su sueño, se compra un pasaje para China y vuela a encontrarse con Zhufen. “Tuve que viajar a Canadá y hacer escala en Toronto, de ahí a Vancouver, de ahí a Hong Kong y un avión más a Changsha. Zhufen me fue a esperar al aeropuerto. Me tuvo que reconocer ella a mí, porque era más fácil. En ese último avión éramos sólo dos extranjeros, yo y un chileno con el que me hice amigo. Me acuerdo que él salió antes que yo de Migraciones. Ella lo vio y se asustó, hasta que me vio a mi y me reconoció. Había pensando que capaz la había engañado y era distinto. Ja. De ahí fuimos en taxi a su casa. Ahí en el auto, fue el primer momento medio romántico: nos tomamos de las manos, nada más que eso, pero era mucho. En cierta manera los dos cruzamos el mundo para encontrarnos. Primero por la red, luego en persona. Y allí estábamos. Cuando entramos al departamento, fue la típica situación de película: dejamos la valijas en el suelo y nos dimos el primer beso”. Durante los próximos tres años viven juntos en China. Él se pone a estudiar el idioma y a dar clases de español. Con el tiempo consigue un contrato de trabajo que le extiende la visa y logra tener su propio negocio: primero, un local de libros, después uno de gorros. La prueba de fuego fue, sin embargo, cuando tuvo que conocer a sus suegros. “Hacía tres meses que había llegado y yo tenía que ir a Hong Kong para renovar la visa. Entonces, aprovechamos que la casa de sus padres quedaba para ese lado y fuimos a visitarlos. Nos compramos un pasaje de tren y viajamos 25 horas…Por lo menos estábamos en un vagón con camas…Porque en China hay clases en las que viajás parado las 25 horas, eh…Y bueno, aprovechamos y fuimos a conocerlos. Llegamos a la estación y nos pasó a buscar uno de sus hermanos. Re buena onda; además era el único que hablaba inglés. Llegamos a la casa y nos presentamos. Yo estaba con la camiseta de Argentina. Y empecé ‘Ni hao, Ni hao’ (hola, hola). Llegó el padre. El tipo no sabía de mi existencia: creía que era un amigo. Uf…fue duro. Se veía que no quería saber nada”. Zhufen se suma a la charla y en trabajoso español agrega: ” Es así. Me agarró a mí y me dijo: ‘¿Es tu amigo o tu novio?’ ‘Mi novio’ le contesté. Se quedó callado; no le gustó. La diferencia de edad tampoco le agradaba. De hecho, a mí misma, al principio tampoco. Yo dudaba mucho, porque nos llevamos seis años y me parece mucho. (hoy ella suma 32 y él, 26). En China está mal visto que la chica sea más grande.” China, by Hernán: “Una de las principales diferencias que encontré con nuestro país fue durante un viaje en colectivo. Estábamos yendo a casa de unos amigos y me di cuenta de que nadie controlaba los boletos. Como buen argento, le dije a Zhufen que no pagáramos. ¡Para que…! Me contestó que el transporte funciona gracias al aporte de todos, y que si nadie paga no se puede mantener la calidad del servicio. Claro, eso es lo lógico, pero yo nunca me había parado ni a pensarlo. A partir de ahí nunca más me colé, ni allá ni acá”. La cosa, aunque difícil, prosperó. Después llegó la hora de la cena y el choque cultural volvió a sentarse entre ellos, aunque esta vez Hernán lo recuerda con humor. “Me senté a la mesa y estaba el típico banquete chino, porque ellos cuando reciben agasajan, no importa a quien. Había mil cosas para comer, pero estaba hacía poco en el país y bastante nervioso. Para no meter la pata, me serví un poco de arroz blanco y nada más, no fuera cosa que algo no me gustara…Me miraron todos, hasta que alguien me explicó, casi como un reclamo, que el arroz era el acompañamiento, que era como comer sólo el pan, que la comida eran los otros platos, y que no comer nada era casi como un insulto…Me quería matar. Y bue, me serví un poco de todo, obvio”. Hoy, después de tres años de vivir el sueño chino, Hernán y Zhufen vinieron a la Argentina a seguir probando suerte. “En realidad, volví para ver a mis viejos, que ya me reclamaban. La verdad es que allá estábamos bien. Pensá que, de la nada, en tres años pude ser alumno y profesor, y terminé teniendo dos locales propios, el de gorros y el de libros. O sea, realmente se puede crecer…Pero bueno, también tenía que ver a mi familia. Así que ahora estamos probando acá y después veremos que hacemos”, vaticina él. Argentina, by Zhufen: “Acá, la mayor diferencia es la gente. En China son muy alegres, pero nadie interrumpe la vida del otro, no hay contacto entre desconocidos. En la Argentina, en cambio, es como si todos fueran amigos. Por ahí llegás a un lugar y todos te saludan con un beso: eso allá no pasa ni entre amigos. Al principio costaba, pero ahora ya me divierte la manera de ser de los argentinos. Puede haber mucha pelea, pero siento que se quieren entre todos”. -Zhufen, ahora es tu parte de la historia. ¿Cómo te recibió Argentina? -Muy bien. La familia de él fue completamente diferente a la mía. Me hicieron sentir muy cómoda, aunque mi español no sea del todo bueno. -¿Qué fue lo primero que te sorprendió del país? -Cuando me saludaban acá, me sorprendía. La familia, por ejemplo, el primer día quiso darme un beso y yo corrí la cara, pero sin querer: no sabía como era. Es que acá son más afectivos, más del contacto. Hernán: allá es distinto. Darse un beso en la calle es impensado. Zhufen: Cuando estábamos allá, yo pensaba que él estaba loco, porque hacía cosas que me parecían ridículas. Sin embargo, al venir acá me di cuenta de que todos hacían eso, son costumbres. No sé, fijate cuando gritan los goles en el fútbol. Hernán: Para mí fue lo mismo allá. Un día me invitaron a un karaoke unos compañeros de la escuela. Y era raro, porque esos tipos, que durante el día eran tan serios, estaban vestidos con trajes impecables y eran bien rígidos, de pronto se convertían en Freddie Mercury. Son realmente apasionados de eso. Y yo pensaba que estaban locos, pero no. -Hernán, ¿Ya le hiciste probar un buen asado? -Esto me da vergüenza: el primer asado se lo hizo mi vieja, porque yo no sé hacerlo, y mi viejo tampoco. -¿Te gustó? Zhufen: Primero no, después sí. No me gustan las cosas como chorizo, chinchulín. Pero el resto sí, principalmente las verduras asadas. Hernán: Mamá se ríe porque a partir de Zhufen en la parrilla de casa también ves ajíes, berenjenas, cebollas… Hernán en la Gran Muralla China y junto a Zhufen en la Ciudad Prohibida, en Beijing; luego con sus alumnos de español (uno de sus rebusques en china) y en un programa televisivo de juegos, con la celeste y blanca. Zhufen en las vías del tren, a la entrada del Barrio Chino, en Buenos Aires, parece sentirse como en su país; luego pidiendo un choripán al paso con chimichurri y mirando unos sombreros típicos en un Todo x dos pesos en Belgrano. -¿Alguno de los dos siente que su adaptación fue más difícil que la del otro? Hernán: Yo pienso que ella tiene un poco de suerte, porque acá está lleno de chinos. Es más fácil hacer amigos. Allá yo era el único argentino. Los que vienen acá igual lo hacen con otra mentalidad. Claro, vienen para trabajar de lunes a lunes sin parar, llenarse de guita y después volver allá. -De entre las muchas cosas que habrán aprendido de todo esto, ¿cuál es la más destacable? Hernán: El ser más tolerante. Estar con una persona distinta te empuja a no ser tan cerrado culturalmente. Capaz uno lo es porque estuvo toda su vida en la ciudad que nació y pensás que es el modo normal de ver las cosas, pero encontrarte con un mundo tan distinto te educa. -Y entre tanta mezcla cultural, ¿el amor sufre o disfruta de la diferencia? Hernán: Nosotros somos muy distintos, y por eso estamos tan bien juntos. A mí me gusta escuchar heavy metal ponele, y a ella, la música pop china que para mí es horrible. Y ese encuentro es divertido, nos gusta. Son las diferencias las que nos hacen estar juntos, porque yo tengo mucho para enseñarle a ella y ella para enseñarme a mí. Zhufen: Y creemos que todo amor, más raro o menos raro, se trata de eso, ¿no? De aprender algo del otro. Con tinta china: Mi sueño chino, el libro de Hernán, recupera su historia de amor desde el día cero. Lo publicó Ediciones del Dragón y puede comprarse ya en todas las librerías nacionales. Además, puede visitarse su blog de viajes, hernanporelmundo.com Zhufen, por su parte, también tiene la intención de volver a su país y contar su parte de la historia en un libro e idioma propios.

jueves, 24 de septiembre de 2015

¿A quién no le gusta el jamón crudo?


http://www.infobae.com/2015/09/24/1757504-jamon-crudo-pocos-cuanto-cuesta-el-mejor-iberico-del-mundo JUEVES 24 DE SEPTIEMBRE 2015 Jamón crudo para pocos: cuánto cuesta el mejor ibérico del mundo Una pata puede costar hasta 3.000 dólares. Secretos de un producto de elite que está en peligro de extinción Jamón ibérico con precios por las nubes.Jamón ibérico con precios por las nubes.Crédito: Shutterstock Existe un selecto grupo de personas que sólo come lo mejor de lo mejor. Es por eso que no sorprende que este reducido grupo sea capaz de pagar hasta USD3000 una pata de jamón crudo. Claro que no es cualquier pata. Este jamón 100 por ciento manchado es producido en España y es una verdadera exquisitez que está en peligro de extinción. ¿Cómo es eso? Del manchado de Jabugo es de donde se obtiene este jamón de elite. Todos en la provincia de Huelva, sólo 51 cerdos sobrevivieron en los últimos años. "La pezuña blanca fue su condena", dijo Eduardo Donato, ganadero local que rescató a la raza y obtuvo el jamón más caro del mundo. Sucede que durante muchos años se creyó que los cerdos de pata negra era superiores en calidad a los de pata blanca. El medio centenar de cerdos que aún están vivos pertenecen al segundo grupo, del cual se consigue el jamón más caro del mundo. Este manchado se hundió durante la mitad del siglo XX y fue Donato quien aún conserva a las "50 piezas de oro blanco", como el mismo los llama.
Uno de los secretos del jamón crudo es la raza y crianza de los cerdos. Shutterstock Los cerdos maduran en la Dehesa Maladúa, a 100 kilómetros al oeste de Huelva. La primera cosecha del manchado tras haber estado más de 50 años en el olvido dio un vuelco económico en la vida de este visionario ganadero. "Los jamones tardan cuatro años en madurar y los ejemplares son muy pocos. Por eso mucha gente millonaria paga cualquier cantidad por uno de estos. No hay cerdos suficientes para afrontar una venta masiva y, como mucho, pretendo criar 100 al año, lo que daría sólo 200 jamones", explicó Donato. Seis son las variedades de cerdo ibérico puro que recoge el Catálogo Oficial de Razas de Ganado.: retinto, ibérico, entrepelado, manchado de Jabugo, torbiscal y lampiño. Las tres últimas en peligro. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) considera como razas en extinción aquellas en las que "existen como máximo 1.000 reproductoras o un máximo de 20 machos reproductores". Industria de calidad En Extremadura, España, la localidad de Alburquerque, de unos 6.000 habitantes, es el centro de operaciones de Ibéricos Maldonado, allí se produce la pata de jamón Albarragena, considerada por los expertos como uno de los mejores jamones del mundo. Según Manuel Maldonado, dueño del centro, "la clave está en el tiempo de salación. Si se los saca antes de tiempo o se los deja de más, el producto no tendrá la calidad necesaria para ser vendido a los clientes más exclusivos". QUIEN COMPRA UNA DE ESTAS PATAS, RECIBE UN CERTIFICADO DE ADN EN EL QUE SE VE EL GRADO DE PUREZA A partir de octubre y hasta enero o febrero, cuando los árboles de encinas y alcornoques dan bellotas, los cerdos pastan libremente por hectáreas de terrenos. Un día después de ser cortadas, las patas son puestas a salar en una habitación a una temperatura y humedad justa. Los jamones van cambiando de salas y temperaturas hasta llegar a las bodegas, donde pasan unos cuatro años hasta que salen al mercado. "El 90% de la producción ya merecería valer USD3.000 la pieza. Pero como no es posible por el momento, nosotros lo que hacemos es una selección de otra selección. Se trata de cerdos de raza pura ibérica", explicó Maldonado, quien aseguró que "aquellos que pagan estos exclusivos jamones son quienes saben apreciar el buen producto. No hay gran diferencia entre esto y buscar una botella de champagne o un de vino excepcional". Todo de élite.

Las 14 frases del Papa que levantaron aplausos en el Parlamento Europeo

AMELITA BALTAR


FUENTE:http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-8503-2013-01-06.html La suerte que es grela Musa y voz del Piazzolla más celebrado, hija de un galán de Ayacucho que raptó a su mujer para poder casarse, belleza arrolladora entre lo más canchero de los ’60, a los 72 años Amelita Baltar acaba de editar un disco ecléctico, arrojado y a la altura, con tantos invitados como sorpresas: desde “Chiquilín de Bachín”, en portugués con Fito Páez en voz, y tres letras inéditas suyas, pasando por Pedro Aznar, Leopoldo Federico, Luis Salinas, Fernando Ruiz Díaz, de Catupecu Machu, y varios más, hasta llegar a una versión de “Laura va” con Luis Alberto Spinetta. En esta entrevista relajada, en la terraza de su casa, habló con Radar con una gracia arrabalera y una franqueza conmovedora de muchos de los grandes momentos de su vida que confluyen en este disco: desde el asado vegetariano con los Catupecu Machu y su conversión al cristianismo bautista, hasta la demencial historia de amor de sus padres, la concesión que es cantar “Balada para un loco” y su turbulenta relación con Piazzolla, llena de amor, furia y revelaciones que hasta ahora había guardado. Por Mariano del Mazo “Yegua” y “puta” son las dos palabras que más recuerda de la demasiado famosa noche del 16 de noviembre de 1969 cuando estrenó el último hit del tango, “Balada para un loco”, noche ya gastada por las efemérides. Pero a Amelita Baltar no le importa recordar, aunque se le nuble el rostro cuando evoca la escena de su madre, en la butaca del Luna Park, atónita y triste ante la caterva de insultos provocados por una canción que estaba fundando lo que un crítico definió como “la estética del medio melón en la cabeza”. Ahora, rodeada de tres perros y tres gatos, Amelita Baltar dice que fue un éxito tan descollante como extraño. “Piazzolla lo detestaba. Y si te ponés a pensar, la letra tiene partes bastantes pelotudas. No es de las grandes poesías de Ferrer. Hay canciones maravillosas, como ‘La primera palabra’, que no conoce nadie. O ‘Balada para mi muerte’, que es mucho mejor que ‘Balada para un loco’. O ‘El gordo triste’.” “Balada para un loco” viene a cuento porque es uno de los temas del flamante y en algunos pasajes notable disco que acaba de sacar la Jane Birkin del tango. Con la excusa de los 50 años de carrera, el título marca el concepto del álbum o al menos un deseo: El nuevo rumbo. A priori, antes de romper el celofán del disco, aparecen indicios temerarios: por ejemplo, una versión de “Chiquilín de Bachín” en portugués y con Fito Páez en voz. Sin embargo, el disco es el triunfo de una buena idea, una idea audaz y fragmentaria basada en invitados imprevistos, la presentación en sociedad de tres letras de la propia Baltar y un regreso al pasado más lejano de su trayectoria: el folklore argentino. Entre la “Zamba de Lozano” con Luis Salinas en guitarra y voz y la alucinante “Milonga de la Anunciación” (de la operita María de Buenos Aires) con la garganta desgarrada de Fernando Ruiz Díaz y ese coro de niños que atraviesa el tema como una coda del Blair Witch Project, está lo mejor del disco. Son dos extremos, variaciones alrededor de la aristocracia musical de los ’60: una versión más bien clásica de Leguizamón-Castilla y el power de una milonga rock desquiciada. El set folklórico continúa con “La flor azul”, de Mario Arnedo Gallo, con el Flaco Bustos, y “La rosa perenne” de y con Raúl Carnota, otro momento alto del álbum. La promiscuidad de invitados se extiende a Pedro Aznar, Pablo Mainetti, Leopoldo Federico, Hernán Jacinto, Leo Genovese y Luis Alberto Spinetta en “Laura va”. “Hace unos cuatro o cinco años yo quería hacer una cosa de tango electrónico. Lo grabé, pero no me convenció. No tenía nivel. Yo lo llamé al Flaco para ese disco. Se volvió loco. Me adoraba. Grabó su parte y me dijo: ‘Hacé lo que quieras’. Pasó lo que pasó, y bueno, lo llamé a Dante. Divino Dante: ‘Si papá te dijo que sí, yo no puedo decirte que no’. Esa es la historia. El disco está dedicado a Luis.” Las tres letras que firma Baltar tienen como antecedente una suerte de curso aceleradísimo que tomó con Homero Expósito. “Un día vino de visita a casa Eladia Blázquez. Recién había nacido mi segundo hijo, y me trajo un baberito bordado por ella. Le mostré un montón de letras que tenía escritas y me dijo: ‘Están buenas, Negra, pero les falta armonía poética’. Yo no tenía ni idea de lo que estaba hablando Eladia. Me aconsejó que le pidiera a Homero Expósito que me enseñara. Y fue genial: aprendí a acomodar las palabras, a escribir sonetos... Recién ahora los muestro.” El disco se completa con un par de tangos clásicos (“que Piazzolla me decía que tenía que cantar...”), “Madame Ivonne” y “Fruta amarga”. En este marco, de quiebre y pantallazo caleidoscópico, es donde sorprende negativamente la inclusión de “Balada para un loco”. Baltar reconoce cierta concesión, pero justifica: “¿Sabés qué pasa con la ‘Balada’? La gente de acá, de Finlandia, de donde sea, lo primero que busca en un disco mío es ‘Balada para un loco’. Si no, no lo compran. Es una cuestión psicológica. Pero me la banco, para mí es un derecho. Yo tengo un patrimonio, un legado que me dejó Piazzolla. Es un privilegio para una cantante argentina, que andaba con la guitarra haciendo folklore, el haber sido elegida por Piazzolla. Todas las canciones que escribió para que yo las estrenara las sigo cantando. Porque es Piazzolla. En Europa están locos: lo comparan con Mozart. El lo consideraba un tema menor pero le abrió puertas en todos lados”. Quizá por lo de la luna rodando por Callao, porque efectivamente vive desde siempre en Barrio Norte, porque porta un apellido con un linaje anclado en la Pampa Húmeda, por esos modales espasmódicos y elegantes y ese torrente verborrágico que mezcla seductoramente un tonito cheto casual y un lunfardo reo exquisito, Amelita Baltar pertenece más a la sofisticación urbana de los años ‘60 que a la densa y endogámica cultura de tango. Irrumpió en un período de repliegue del género, una etapa de resistencia en la que la disolución de la orquestas derivó en formatos pequeños que, liberados de la funcionalidad bailable, se corrieron hacia una música para escuchar. Las milongas populares de los ’40 y ’50 se vaciaron, el pueblo se deslizó hacia otros géneros y dejaron un escenario vacante que ocupó una clase media más o menos ilustrada en locales como Caño 14, Jamaica, 676. Y es aquí donde Troilo y Grela, el Quinteto Real de Horacio Salgán o Baffa-Berlingieri respiraron el mismo aire que Joao Gilberto y Roberto Menescal, el cool jazz, la chanson y la nouvelle vague. El enemigo común es un monstruo grande y pisa fuerte: el rock. Lo consideraban por lo menos vulgar. En ese panorama la figura de Astor Piazzolla se consolidó controversial en el ámbito tanguístico local y unánime en relación con la elite de la música popular de otros países y los snobs. Cuando Piazzolla descubrió a Amelita Baltar en una peña folklórica porteña, debe haber sentido que encontraba a su Brigitte Bardot. La escuchó cantar y le comentó a un amigo: “Qué gambas...”. Estaba separado de la madre de sus hijos, Dedé Wolff, y se había propuesto conquistar el mundo a caballo de la provocación y una suerte de revolución permanente. Acota ahora Amelita: “Sin una mina al lado, Piazzolla no podía ni sonarse los mocos. Después de ese show me lo presentaron..., yo no tenía ni idea quién era. No me gustaba... para mí era un viejo”. Amelita Baltar dice que nunca estudió canto. Que se recibió de maestra, que ejerció durante un año y que pudo canalizar su histrionismo natural en el folklore, otra de las modas de la época. En el Quinteto Sombras también cantó Patricio Jiménez, luego en el Dúo Salteño. “Eramos cuatro muchachos y yo, una cosa de voces. Era en la misma época en que salieron los Huanca Huá. A mí me hacían cantar arriba. Para mí sonaba como una bolsa de gatos. Para hacer folklore yo tenía una voz bárbara, una cosa innata. Después tuve que aprender a impostar la voz porque Piazzolla me exigió demasiado y me destrozó las cuerdas vocales. Con el folklore, si un día estaba un poco afónica, agarraba mi guitarra bajaba un tono, medio tono, y ya estaba bien.” ¿De dónde viene tu interés por el folclore? –Supongo que de Junín. Yo nací acá, en Riobamba y Juncal, pero al toque nos fuimos a Junín, a la casa familiar de los Baltar. De esa casa me acuerdo mucho, tenía una entrada de adoquines para carros. Después nos mudamos a una chacra. Tu papá, ¿a qué se dedicaba? –A levantar minas. Era un tipo demasiado lindo... Un playboy. Dispuso de la guita de la familia hasta que se le terminó. Falleció a los 51 años, por fumador. También le gustaba el alcohol, era un borracho conocido. En Junín era Pichón Baltar. Tenía cultura, simpatía, escribía poesías, dibujaba estupendamente. Un ser dotado. Y muy hermoso. Un día un tipo me dijo: “Cuando Pichón pasaba caminando se daban vuelta las mujeres, los hombres y los curas”. Pero también era complicado vivir con él. Cuando veníamos del cementerio, de dejarlo en la bóveda, le dije a mi mamá: “Qué tristeza y qué alivio”. Mamá lo adoraba, moría por ese hombre. Fue una historia de amor maravillosa. Mis abuelos maternos no querían saber nada con papá. Entonces en Junín él la raptó. La sacó por la parte de atrás de la casa, mi vieja iba metida adentro de una valija... ¡Se la llevó! Se la llevó a un pueblito cerca y ahí se casaron en el Registro Civil. Vinieron para Buenos Aires porque si lo agarraba mi abuela lo mataba. ¿Cuántos años tenías cuando murió? –Veintisiete. Pocos meses después conocí a Piazzolla. UNA CHICA DEL PALO Sirve café y cuenta historias de su querido Barrio Norte. En una terraza de la calle Austria, mientras detalla las peripecias de malvones, jazmines y petunias en maceta (“el sol pega muy fuerte”) y desanda la noche que los Catupecu Machu le tomaron la parrilla para preparar un asado vegetariano, relata el destino trunco de la mole de cemento de la mitad de cuadra, abandonada por un enredo de disposiciones judiciales y municipales, hoy un hogar de ratas. Come una masita cuando recuerda con cariño a su primer marido, el periodista Alfredo Garrido, padre de Mariano –un modelo publicitario de 48 años que sigue dando vueltas por el mundo– y de Patricio, 31. “A Alfredo no le gustaba mucho que cantara, que anduviera de gira o por la noche. Es que yo era muy linda. Creéme: alguna vez fui muy linda. Y él era un tipo muy esquemático, de familia muy tradicional. Estuvimos casados tres años y algo. Yo esperé un año a que Mariano creciera y volví con el Quinteto. Cuando voy a CBS Columbia me agarra Hernán Figueroa Reyes, que era el director artístico, y me dice: ‘Negra, yo te quiero solista’. Grabé un disco inconseguible. Ni yo lo tengo. Se llama Para usted. Me separo de Alfredo cuando estaba por salir ese disco. Mi papá murió en agosto y yo me separé en septiembre. Fue complicado, porque Alfredo me quería mucho. Yo he sido una mujer muy amada. No sé por qué... Fue así. ¡Y que no se te ocurra meterme los cuernos!.. Porque cuando una es del palo se da cuenta, ¿viste?” Vos sos del palo... –Y... Era una chica que se divertía y le gustaba la vida. Tenía un físico de la gran siete, era simpática, tocaba la guitarra, cantaba. Donde yo ponía el ojo, ponía la bala. Tampoco me quiero vanagloriar. Por eso no entiendo la gente que dice: “Yo no me arrepiento de nada”. Me parece una pelotudez grande como una casa. Yo muchas cosas todavía me pregunto para qué mierda las habré hecho. En fin, volviendo a Alfredo, tal vez no era el tipo para mí en ese momento. Hace doce años que somos íntimos amigos. No hay Nochebuena que no pasemos juntos. La relación Piazzolla-Baltar, la proyección de un repertorio que aún con sus altibajos significa hoy el costado más popular del compositor marplatense, tiene una prehistoria que parece salida de uno de esos tangos estereotipados que Piazzolla detestaba. Un metejón, un desaire. Temas como “La bicicleta blanca”, “Fábula para Gardel”, “La última grela”, “Canción de las venusinas”, “¡Te quiero che!”, la serie de los Preludios, la serie de las baladas (para un loco, para mi muerte, para él), no tendrían la voz de Baltar y claramente definirían otra dimensión si Egle Martin hubiera aceptado ser la voz femenina de la operita María de Buenos Aires. Piazzolla, como todo el mundo en esos años, empezando por Vinicius de Moraes, estaba embelesado por Egle Martin. Pero la cantante y vedette estaba casada, con Eduardo “Lalo” Palacios. En un procedimiento que luego sí le dio resultado con Amelita, la táctica fue convocarla primero artísticamente. Mucho se escribió sobre las circunstancias en que Egle no aceptó (con su estilo molotov Amelita dice simplemente: “Piazzolla estaba caliente con Egle Martin y Lalo Palacios agarró a su esposa de las pestañas”). El libro de María Susana Azzi y Simon Collier, Astor Piazzolla. Su vida y su música (Editorial El Ateneo), recoge un testimonio revelador de Egle Martin: “Estábamos con Lalo en la casa de él. Lo que pasó complicó las cosas porque él lo que hizo fue decir: ‘Lalo, te pido la mano de Egle’. Estábamos en la terraza de esa casa que conocía tanto. Yo tuve miedo (...) Astor le dijo: ‘Porque ella es la música, ella no puede pertenecer a nadie. Ella necesita estar con la música, que soy yo’”. Egle Martin optó por su marido, y Astor Piazzolla encontraría la voz de María en Amelita Baltar la famosa noche del “qué gambas”, frase que antecedió a la que Piazzolla diría mucho tiempo después, cuando ya se habían separado: “El amor es ciego... y sordo”. Hoy Amelita Baltar parece estar más allá de todo. Cuenta que se hizo cristiana bautista “como Luther King” hace 17 años. Recomienda la Biblia y con tono teenager habla del placer que le causa tomar sol en esta terracita y a la noche “tomar un vino con gente amiga. Yo soy muy indisciplinada y muy ociosa. Mi deporte preferido es no hacer un carajo. El ocio, la fiaca. Yo me levanto a la mañana, me hago una tostada, un jugo de naranja con mis semillas de lino. Todo muy sano, salvo el malbec. Ya no tomo whisky ni bebidas fuertes. Hoy tenía que ir a cobrar unas regalías a Sony Music y era como la gran actividad del día. Es que voy una vez al año, no soy Luis Miguel ¿viste?”. Pero en verdad no está más allá de nada: cada vez que menciona el apellido Piazzolla el aire se electrifica y ella se hunde en un estado en el que alternadamente surge el rencor, la admiración y el privilegio de haber estado ahí, curtiendo la liviana amistad con Milton Nascimento, Vinicius y Hermeto Pascoal en Brasil, con Iva Zanicchi y Ornella Vanoni en Roma, con Charles Aznavour y Antonio Seguí en París. Mezcla de la Yoko de Lennon y la Cachorra de Isidoro, era una figura lateral demasiado inquietante. “A mí no me gustaba Piazzolla como hombre. El período previo a que empezáramos a salir no fue de seducción, fue de persecución. Yo ya era la cantante de María de Buenos Aires. Hubo una etapa en que iba a ensayar a su casa, al piano. El vivía en Libertador y Ayacucho y yo en Arenales y Juncal. Me invitaba a todos lados: ‘Me regalaron entradas para el teatro ¿no me acompañás? No quiero ir solo’. Eran buenos programas, un teatro, un concierto, un cóctel en una embajada. Yo iba. Pero no quería saber nada: estaba saliendo con un chico más pendex que yo y lindo como un sol. Un día en el que seguro me tomé un whiskicito de más, aflojé... Estuvimos en total casi ocho años. No fue el amor de mi vida, pero sí el hombre de mi vida. La pasamos bien, mal, pésimo. En el ‘71 fuimos muy felices. El Mozarteum Argentino le dio una beca para que compusiera una obra en París. Vivíamos al lado del Sena, en frente de la Cité des Artes. Era la primera vez que yo iba a París. Ferrer llegó a los veinte días. Ahí escribieron El pueblo joven. Después, mucho después, se empezó a pudrir.” ¿Cuándo? –En Roma, a principios del ‘73, ya estaba todo mal. Primero Piazzolla empezó una gira que lo trajo a la Argentina, a la cual no me llevó. Armó el Noneto y al toque le dio un infarto. Yo justo había venido a Buenos Aires con Tres mujeres para el show, el espectáculo que hacíamos con Susana Rinaldi y Marikena Monti. Llegué a casa como a las tres de la mañana porque había ido con Marikena y los músicos a comer algo. Estábamos en la cama y me despertó a las cinco y media. Transpiraba. “Me pasa un tren por el pecho”, me dijo. Yo estaba redormida, no sé qué le dije. “Sentate, tomá un poco de aire, tomate un Valium.” A las ocho y media me levanté, se había tomado el Valium y se había tranquilizado un poco. No sabía a quién llamar. Terminamos en el Bazterrica. Estuvo internado quince días. Había sido un infartazo. Se lo bancó porque era un toro. A la noche terminaba de actuar, me iba a la clínica y casi todas las noches me quedaba a dormir con él. Dejó de fumar... Ahí estábamos mal pero, de alguna manera, unidos. El tema del embarazo fue sí, el final. A pesar de que estuvimos juntos un tiempo más, eso para mí fue definitivo. Nunca conté esto. ¿Qué pasó? –Fue antes del infarto. Yo estaba de dos meses. Fue de casualidad, yo me cuidaba. Piazzolla me torturó mal: “¡Si vos ya tenés un hijo, si esto no lo buscaste!”, me gritaba. “¡Andate y ponele Baltar. No lo quiero!” Yo fui muy idiota, me tendría que haber ido. Tendría que haber hecho dos valijas, agarrar a mi hijo y venirme a la casa de mi madre en Ayacucho. Estaba tan ilusionada que esa reacción fue un balde de agua fría. Yo pensé que era mejor gente. Pensé que no era tan mierda. Nunca lo perdoné. Cuando él estaba en Roma me llamaba todos los días a las cinco y media de la mañana. Decí que llamaba a esa hora, porque si llamaba antes no me encontraba. Salía todas las noches. A Mau Mau, Le Clac, en grupetes, para divertirme, para olvidar. ¿Cómo eran los llamados? –“Hola. ¿Cómo estás? Cómo me equivoqué con vos. No me di cuenta de lo que significabas para mí.” Ese tono. Amelita Baltar dice que en el verano del ‘74 estaba viendo televisión y lo escuchó a Piazzolla declarando que se quería separar de ella. Fue en un reportaje que le hizo Juan Alberto Mateyko. “Yo estaba tomando café... ¡casi se me cae la bandeja! La separación finalmente fue en el ‘75. Estábamos en Roma, él se iba a tocar con Gerry Mulligan y yo me quedaba sola. Me quedaba en casa, salía con mi perrito a pasear, me iba a charlar con la Ornella Vanoni... En 1975 me volví. Yo me acuerdo, nos separamos el 27 de mayo, porque el 28 cumplía años mi hijo y él no me dejaba venir a verlo. ‘Si te vas a verlo a Mariano yo me quedo solo.’ Si, ¡pero vos tenés cincuenta y pico de años y Mariano tiene diez! En fin, después llamó, que quería volver, que se iba a una gira a Brasil, pero que quería volver conmigo. Jodió tanto, tanto... Decía que se quería casar. Me regaló un anillito de Pontevecchio de plata y qué sé yo. Yo no quería saber nada. Se fue a Brasil, y en los quince días que no estuvo lo conocí a Ronnie Scally en un asado. Ronnie era uno de los grandes modelos de la época, junto con Carlos Iglesias y Juan Carlos Sambucetti. Yo me remetí con Ronnie, y cuando Piazzolla volvió de la gira le conté que había conocido a un tipo. ‘No te voy a perdonar’”, me dijo. DENTRO DEL VOLCAN (LA OTRA CAMPANA) ¿Fue muy conflictiva tu separación de Amelita? Astor Piazzolla: Sufrí mucho y me hizo daño. Hay una cosa que no soporto en la vida, es el engaño de un amigo o de una mujer, sobre todo el de una mujer. Me parece lo más triste, lo más bajo que puede hacer un ser humano: engañar a la persona que tiene al lado. Para vos tiene que haber sido una doble decepción, porque la llevaste al gran escenario, la hiciste popular... Astor Piazzolla: Eso no. Olvidate. Porque al final, la “Balada para un loco” y todas esas cosas que cantó fue un éxito de los dos. Lo que yo no admito es el engaño. Soy capaz de matar por eso. ¿Alguna vez pensaste en matarla a Amelita? Astor Piazzolla: Varias veces. Quiere decir que había amor... Astor Piazzolla: Lo que había era bronca. Los seis años que vivimos juntos fue como estar adentro de un volcán. Dios quiso que el final fuera así, violento, que se fuera de Italia, donde estábamos juntos, y nunca más se supo. Después me enteré de cosas peores. Gracias a Dios se rompió todo. (De Astor Piazzolla, a manera de memorias, Natalio Gorín. Editorial Atlántida.) MAGIA Y GENIO La Biblia y el calefón. Amelita Baltar cuenta que el bautismo de su nueva era religiosa fue por inmersión, en 1996, y que Laura Escalada, la última mujer de Piazzolla, hacía magia negra. “Yo hablaba mucho por teléfono con Dedé Wolff, su primera esposa. Era la persona más fina que te puedas imaginar. Un día me dijo que siempre esperó que Piazzolla volviera con ella, pero que con mucho dolor se dio cuenta de que yo había sido el amor de su vida. Nos unió mucho cuando nos dimos cuenta de que Laura Escalada, la tercera viuda como la llamábamos, nos hacía unos trabajitos... Escuchame: Dedé ha salido de su casa y se ha encontrado con plumas de gallina, velas, sangre. Yo con todo ese tema entré en una gran depresión, empecé a caer cada vez más abajo. Fui a ver una tipa que me recomendó Lino Patalano para conjurar el maleficio... Esta mujer de 72 años que en los ‘90 cantaba en Morocco ante un público que la veneraba como si fuera Alaska habla atropelladamente y cada frase es un título. Tal vez por su culto al ocio, o ese relajo de charlista pasional, parece que va a anochecer y ella va a seguir hablando, como si nada. De esa terraza se podría ver la luna rodando por Callao, pero no: el ciclo celeste hoy no colabora al lugar común. Si esta nota hubiera sido escrita en los ‘60, probablemente a través de un siniestro sistema de alianzas Amelita hubiera sido alabada por todos los que odiaban a Astor como si fuera el jinete del apocalipsis del tango. Pero ahora que Piazzolla está justa y unánimemente canonizado, la que saca los pies del plato es ella. Al fin, no hace otra cosa que contar su historia. “Todo me importa un bledo”, dice. “Escuchame: ¿no voy a decir que Piazzolla era un groncho que usaba esas guayaberas con frunces como Troilo? Se las hice quemar por Elena, que era la persona que trabajaba en casa. Le hice comprar el primer traje de pana marrón, en Via Fratello, en Roma... Lo convertí en un tipo fino. A él igual no le importaba nada. Era un egocéntrico, un tano bravo que se creía único. Y tenía razón. Era un genio. Un genio.” Repite, con la mirada fija en los malvones: “Un genio”.

'El francotirador paciente' (Arturo Pérez-Reverte) (Entre comillas, EFE ...

Arturo Pérez-Reverte e Iñaki Gabilondo

ARTURO PÉREZ-REVERTE - La cobertura periodística del siglo XX

EL PERIODISMO AGREDIDO - ARTURO PÉREZ-REVERTE


ARTURO PÉREZ-REVERTE ACTUALIZADO 22/09/201523:26Señoras y señores. Al agradecer este premio (que me conceden ustedes bajo su exclusiva responsabilidad) necesito mencionar, antes de todo, los nombres de tres grandes amigos míos a los que, entre otros, pero ellos especialmente, asocio de modo automático con la cabecera de EL MUNDO. Uno es el de Julio Fuentes, compañero de territorios comanches durante muchos años, que murió cumpliendo orgullosamente con su obligación de reportero, cuajando así la leyenda que, con su trabajo y sus peligros, él mismo había creado. El otro, que vive momentos difíciles con la entereza y el valor con que los vivió siempre, es Fernando Múgica, a quien conocí en otro lugar incómodo de la vasta geografía de las catástrofes, hace ahora, justos, cuarenta años. Con él viví dos décadas de trabajo, guerras y aventuras que nos unieron en esa estrecha fraternidad, hecha más de silencios, instintos y respeto que de palabras. Esa lealtad de viejos reporteros que todavía nos une.El tercer nombre no necesita glosa: Raúl del Pozo. Viejo reportero, viejo columnista, viejo amigo desde el legendario diario 'Pueblo'. El cuarto nombre está aquí hoy, es Antonio Lucas y es mi amigo. Y cuando un hombre de sesenta y cuatro años con cierta compleja biografía en la mochila llama a alguien amigo, no lo hace jugando con las palabras. A él le doy el abrazo fraternal que hoy no puedo darle a Julio y a Fernando. Y que comparto contigo, director, con los compañeros del periódico y con quienes me habéis traído hoy aquí para hacerme el honor que me hacéis. Me temo que, aparte expresar mi agradecimiento, no puedo decir nada que, de una u otra forma, no haya dicho ya. Desde hace casi treinta años escribo novelas y un artículo de opinión cada semana. Ahí están mis ideas y mi mirada, mi biblioteca, mi experiencia, mis recuerdos, mis amigos, mis filias y mis fobias.Nunca pretendí ser objetivo, pues eso quedó en los tiempos de reportero. Ahora soy subjetivo, todo cuanto puedo, en esa especie de desahogos, de ajustes de cuentas semanales. Ajustes de cuentas que a menudo también me incluyen a mí mismo. Pero hoy estamos aquí para hablar de periodismo. Y eso me da ocasión para repetir un par de ideas que ya expresé, como digo, en otras ocasiones, pero que siguen siendo válidas. Creo. O por lo menos, sobre este particular yo no tengo otras. En mi opinión, el único freno, la única medida que conocen el político, el financiero o el notable, cuando alcanzan cotas perversas de poder, es el miedo a la prensa libre. Hay quien prefiere llamarlo respeto, pero yo, prefiero la otra palabra. Quizá porque, como me gusta mucho leer a Suetonio, recuerdo siempre aquello de: "Oderint, dum metuant" (que me odien, pero que me teman). Miedo de quienes deben tenerlo, a perder la influencia, el poder, el dinero, el privilegio, la reputación, la impunidad. A sufrir las consecuencias de su ambición, sus mentiras, sus cobardías o sus delitos. Sin ese miedo, todo poder viciado por la condición humana (que siempre acaba asomando por alguna parte) se vuelve tiranía. Por muy disfrazada que esté. Y ese miedo, tan saludable en democracia, incluye el temor a la exposición pública. La denuncia. El titular de prensa. La investigación rigurosa que, con frecuencia, llega más allá de donde los otros mecanismos llegan, pueden o quieren llegar. Ese miedo a la prensa es saludable. Es necesario para nuestra salud social. Miedo, no al ruido de las redes sociales (que la ausencia de filtros vuelve confuso, tornadizo y babélico), sino al del titular de prensa sólido, documentado, profesional, y al texto que señala y explica. Al artículo de opinión cualificada. Por eso, en formato papel como en digital, una prensa rigurosa, de opinión seria e información veraz, sigue siendo imprescindible. Y más en España. Ahora. Aquí. He dicho ya alguna vez, y lo repito ahora de nuevo, que nunca en esta democracia se ha visto en España un maltrato semejante del periodismo por parte del poder, lo detente quien lo detente, como se ha visto en los últimos diez o quince años. Quienes tienen el poder o aspiran a tenerlo no siempre están dispuestos a pagar el precio de una prensa libre. Basta ver las ruedas de prensa sin preguntas, el rechazo a las comparecencias públicas, los debates electorales donde son los políticos, y no los periodistas, quienes deciden el formato. Y estremece la facilidad con que en los últimos tiempos, salvo algunas y muy arriesgadas excepciones, el periodismo se pliega en España a la presión del poder. En Cataluña (ya que estamos aquí, haciendo amigos, no está de más decirlo) y también en el resto de España. En mi opinión, nunca se ha visto en España un periodismo tan agredido por el poder político y financiero, y tampoco se ha visto nunca tanta mansedumbre, tanta resignación en la respuesta. Apenas hay afán por buscar, por investigar, excepto cuando se trata de servir intereses particulares. Entonces, para procurar munición al padrino que a cada cual corresponde o se ha buscado para sobrevivir, entonces sí hay luz verde, y hay medios, hasta que se toca la línea roja correspondiente a cada cual: la banca, la telefonía, la publicidad, el nacionalismo, la iglesia, tal o cual sigla de partido, lo socialmente correcto llevado hasta extremos de estupidez. En pocos casos se trata de hacer reflexionar al lector. Se trata, por lo general, de imponerle una supuesta verdad. Un punto de vista. Y ése parece ser el triste objetivo del periodismo español de hoy: no ayudar al ciudadano a pensar con libertad. Sólo convencerlo. Adoctrinarlo. Esa es su gran, nuestra gran derrota. Su gran, nuestra gran miseria. En mi opinión, salvo muy nobles excepciones (y a EL MUNDO corresponde el honor de ser, a menudo, una de esas dignas excepciones), escasea el periodismo crítico independiente en España. El periodismo de iniciativa, que arroja asuntos al ruedo de la información y la vida. Más bien lo que hay es un seguidismo abúlico de la nota de prensa, la convocatoria en la sede del partido. Lo que suele haber (no siempre, pero a menudo) son declaraciones o actuaciones de políticos, y toma de postura de los medios a partir de eso, con aplicación inmediata, además, casi automática, de las filias y fobias donde se alinea cada cual. Hay tertulias de radio y televisión, editoriales de ciertos diarios, donde es posible adivinar qué dirá el periodista en cuanto dé el primer teclazo o abra la boca. A qué políticos defenderá, y a cuales atacará. Incluso qué argumentos va a manejar. La presencia del político en la vida periodística española es asfixiante. Aquel compadreo que tan útil nos fue a unos y a otros, políticos y periodistas, en los tiempos épicos de la transición, se está pagando ahora muy caro. El político ya no respeta al periodista, y lo maltrata. Raro es el trabajo periodístico sobre el hecho más remoto, que no incluya, con carácter casi obligatorio, alguna declaración de políticos a favor o en contra; marginando el interés del hecho en sí para derivarlo a lo que el político opina sobre él, aunque esa opinión sea una obviedad o un lugar común, o quien habla maneje mecanismos expresivos o culturales de una simpleza aterradora. Lo que cuenta es que el político esté ahí. Que adobe y remate el asunto. Que lo protagonice. Si hay un canutazo de político, el redactor jefe ya se queda tranquilo. Se ha cumplido el canon. Por modesta o mediocre que sea a veces, la figura del político asfixia a todas las otras. Hasta en el más humilde periódico local español, las páginas abundan en politiqueo municipal, convirtiendo cualquier menudo incidente concejil en asunto de supuesto interés público. Los mecanismos internos más aburridos de cualquier formación política importante se examinan hasta el agotamiento. En mi opinión (y he viajado y visto lo suficiente para tenerla), las horas que radio, televisión o periódicos dedican en España a analizar el funcionamiento interno de los partidos, no tienen equivalente en el mundo democrático. Y aburren hasta a las ovejas. Hacen que los lectores deserten. Se desinteresen de lo que se les cuenta. Y es difícil culparlos por ello. De ahí la necesidad. La pertinencia del aldabonazo y sus consecuencias. Del espléndido titular en primera página y la columna explicativa, rigurosa, lúcida. Del miedo, dije antes. Miedo a la voz de los periodistas libres y de los hombres libres que los leen. Ésa es la palabra clave. Ese miedo de los infames es el que mató a Jose Luis Lopez de Lacalle, que da honroso nombre a este premio y honra a quienes lo recibimos; pero no acalló su voz, heredada por sus compañeros y multiplicada en los lectores. Ése es el único freno y contrapeso, a estas alturas. Lo demás son milongas. Cuentos chinos. Y esa palabra, miedo al periodismo libre y decente, la aprendí hace casi cincuenta años, en la más importante lección de periodismo de mi vida. Es una anécdota que he contado varias veces, pero que sigue siendo la que mejor refleja lo que pretendo decir hoy. Por eso, con permiso de ustedes, la cuento de nuevo. Yo tenía 16 años, había decidido ser reportero, y cada tarde, al salir del colegio, frecuentaba la redacción en Cartagena del diario La Verdad. Estaba al frente de ésta Pepe Monerri, un clásico de las redacciones de entonces, escéptico, vivo, humano. Empezó a encargarme cosas menudas, y un día me encargó que entrevistase al alcalde de la ciudad. Y cuando, abrumado por la responsabilidad, respondí que entrevistar a un alcalde era demasiado para mí, y tenía miedo de hacerlo mal, el veterano me miró con mucha fijeza, se echó atrás en la silla, encendió uno de esos pitillos que antes fumaban los viejos periodistas, y dijo algo que no he olvidado nunca: "¿Miedo?... Mira, chaval. Cuando lleves un bloc y un bolígrafo en la mano, quien debe tenerte miedo es el alcalde a ti". Pienso en eso a menudo. Y últimamente, en España, más todavía. Cuando lleves un bloc y un bolígrafo en la mano, quien debe tenerte miedo es el alcalde a ti. Todo el periodismo, su fuerza, su honradez, hasta su épica, se resume en esas extraordinarias palabras. En esa declaración segura de sí, hermosa, arrogante, formulada por un humilde, viejo, escéptico, cínico, magnífico periodista. Gracias, director. Gracias, amigos. Gracias a todos.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

TECNOLOGÍA -Cómo saber quién accedió a tu cuenta...


http://www.20minutos.com/noticia/26743/0/facebook/trucos-secretos/quien-accede-tu-cuenta/ TECNOLOGÍA Los nuevos nuevos ´emojis´ para iOS 9.1 incluyen un dedo pintado, un... Cómo saber quién accedió a tu cuenta y otros trucos de Facebook que desconoces Facebook está lleno de opciones interesantes, pero algo escondidas. (ARCHIVO) Puede averiguarse cuándo y desde qué dispositivo se ha accedido a tu cuenta. También puede elegirse un Contacto de legado (quién herederá tu cuenta). Hacer uso de las listas de amigos para decidir quién ve tus publicaciones. 105 2 20MINUTOS. 11.09.2015 - 07:21h PST Facebook está lleno de opciones interesantes que muchos usuarios desconocen. Averiguar si alguien ha accedido a tu cuenta, evitar que alguien vea una foto, ocultar publicaciones de ciertas apps, elegir tu heredero, controlar los mensajes que llegan a la bandeja de entrada o descubrir nuevos emojis. Quién ha accedido a tu cuenta Quizá la primera de las opciones es la más interesante. Para saber quién ha accedido a tu cuenta o desde qué equipo se ha realizado un inicio de sesión, basta con ir a Ajustes->Seguridad y dirigirnos a la opción que nos informa de los últimos inicios de sesión. Además, Facebook puede alertarte cuando haya un acceso a tu cuenta desde un dispositivo nuevo. Para esto, debe activarse 'Alertas de inicio' en el menú Seguridad al que antes hemos hecho referencia. Dejar de seguir sin dejar de ser amigos Es bastante fácil librarse de invitaciones para hacer like o dar un 'me gusta' a páginas o para jugar a juegosLa solución es sencilla: es posible dejar de seguir a alguien en Facebook sin dejar de ser amigos. Cuando se deja de seguir a una persona, sus publicaciones ya no aparecen en la sección de noticias (el antes llamado muro) y se la pierde de vista, tal y como cuentan desde Eroski Consumer. Nuevos y desconocidos emojis Existen varios códigos que permiten el uso de emojis y stickers divertidos, como detallan desde el Huffington Post: (y) = pulgar para arriba, el símbolo de 'me gusta', :|] = un robot, :poop: = una caca... Ocultar publicaciones de ciertas apps A veces el problema no es tanto lo que escriben los contactos, sino las apps que usan y que han conectado con Facebook. Porque no siempre interesa saber de todas sus sesiones deportivas, las películas que ven, los libros que leen o sus récords de puntuación en el videojuego de moda. La próxima vez que en la sección de noticias se vea una publicación de una aplicación que no se desee ver, hay que hacer clic en la flecha de la esquina superior derecha y seleccionar la opción "Ocultar todo de..." seguido del nombre de la app en cuestión. Elegir a tu heredero en Facebook Hay que elegir un contacto de legado. Configurarlo es muy sencillo. Basta con acceder al menú de configuración de Facebook, desde el menú de la esquina superior derecha en la página web. Luego hay que ir a la sección Seguridad y allí hacer clic en la opción Contacto de legado. Aparecerán dos opciones: Mi contacto de legado, junto con una breve explicación de qué es un contacto de legado y qué se puede hacer con el perfil. Justo debajo está el formulario para seleccionarlo de entre la lista de amigos de Facebook. Al hacerlo, el sistema da la posibilidad de enviarle en ese momento un mensaje a dicha persona para explicarle por qué ha sido elegida y qué quiere decir eso de ser contacto de legado. Eliminación de la cuenta. Otra alternativa, aparte de la de designar un "heredero" para el perfil de Facebook, es eliminar el perfil. Si se elige esta opción, la cuenta de usuario se suprimirá tan pronto como algún familiar o amigo notifique a la red social el fallecimiento de su propietario -por lo general con la copia digital del certificado de defunción es más que suficiente-. Con esta posibilidad, la cuenta desaparecerá sin más. Si se selecciona la primera opción, es decir, la de contacto de legado, éste no recibirá ninguna notificación de Facebook (excepto si se decide mandarle un mensaje como se explicaba antes), hasta que llegue el momento de comunicar el fallecimiento. Los mensajes de desconocidos Facebook no notifica los mensajes de personas que te escriben, pero que no están en tu lista de amigos. Para verlos en la bandeja de entrada, basta con ir a la opción 'Otros' que aparece al ir a revisar los mensajes. Mostrará una bandeja de entrada secundaria, por así decirlo, e independiente de Facebook Messenger. Listas de amigos o cómo evitar que alguien vea mis fotos Es posible tener como amigos en Facebook al jefe, a la suegra y a otras personas con las que quizás no se tenga tanta confianza, pero que estas no tengan acceso a las fotos personales. Para ello, lo más recomendable es hacer uso de las listas de amigos. Así, se debe ir al perfil y clicar en la pestaña de Amigos. Haciendo clic en el botón al lado de cada foto, se podrá elegir una lista donde clasificar a esa persona: mejores amigos, conocidos o crear una lista propia. Luego, cuando se comparta algo en Facebook, es importante fijarse con qué grupo se hace, para saber quién podrá ver esa actualización. Desafortunadamente, no es posible evitar que etiqueten a alguien en fotos en FacebookOtra posibilidad es meter a esos contactos que no se quieren borrar en la llamada lista restringida. Las personas dentro de esta lista solo podrán ver lo que se comparta como "Público"; es decir, si se comparte algo con amigos en Facebook, aunque esas personas estén dentro de la lista de amigos, no lo verán. Compartir algo más que fotos por Messenger Messenger permite compartir varios formatos de archivos, no sólo fotos. Para enviar un mp3 o un pdf, ve a Opciones en la zona superior de la ventana y selecciones Añadir archivos. Cómo ocultar cosas que ya he publicado En fechas recientes se han visto casos de políticos metidos en líos por cosas que publicaron en redes sociales hace unos cuantos años. Toda persona puede tener publicaciones antiguas de las que no esté muy orgullosa. Para estos casos, lo más fácil es dirigirse al Registro de Actividad de Facebook. Desde allí se podrán repasar todas las publicaciones y cambiar el nivel de privacidad de cada entrada (controlando quién las puede ver) o incluso ocultarlas por completo. También es posible cambiarlas todas de golpe con la opción 'Limitar el público de publicaciones antiguas', en el menú de 'Configuración', 'Seguridad'. ¿Se pueden ver todas las fotos donde me han etiquetado? Esa misma utilidad, el Registro de Actividad, permite también revisar con facilidad todas las fotos donde el usuario ha sido etiquetado. Para ello solo hay que dirigirse de nuevo a esa sección y en la columna de la izquierda, seleccionar la opción "Fotos en las que apareces". Desde ahí se podrá decidir si se quiere dejar esas fotos como públicas u ocultarlas del perfil de Facebook. ¿Es posible evitar que me etiqueten en fotos? Desafortunadamente, no es posible evitar que etiqueten a alguien en fotos en Facebook. Pero lo que sí se puede hacer es revisar ese contenido, decidir si se quiere compartirlo y, sobre todo, controlar quién puede verlo. ¿Puedo ver mi perfil de Facebook tal y como lo vería otra persona? Aunque Facebook hace sus opciones de privacidad cada vez más fáciles de configurar, a veces es difícil saber qué puede ver cada persona o incluso alguien que no se tenga como amigo. Para eso está la función "Ver como...", accesible desde el perfil. Haciendo clic en dicho botón es posible ver el perfil tal y como aparece en público a un usuario cualquiera de Facebook, o a una persona concreta (introduciendo su nombre). ¿Cómo bloqueo invitaciones en Facebook? Las invitaciones para hacer like o dar un 'me gusta' a páginas o para jugar a juegos suelen ser otro quebradero de cabeza. Por suerte, es bastante fácil librarse de ellas para siempre. La primera opción, de hecho, está en la propia invitación, haciendo clic en el icono en forma de X que aparece al pasar el ratón por encima. Si se necesita ser un poco más drástico, se puede ir al menú 'Configuración', 'Aplicaciones' y dentro del mismo clicar en el botón 'Editar' de la sección 'Aplicaciones, sitios web y plug-ins'. Con esto se desactivará por completo la plataforma de apps, pero a cambio se perderán también cosas. Es recomendable leerse con detalle el mensaje de aviso que aparece. Quién ha visto tu perfil Esta opción, para desgracia de muchos, no es posible en Facebook, como la propia compañía confirmó en su día a 20minutos. Ver más en: http://www.20minutos.com/noticia/26743/0/facebook/trucos-secretos/quien-accede-tu-cuenta/#xtor=AD-1&xts=513357

domingo, 20 de septiembre de 2015

Guia-para-crear-tu-centro-multimedia-online


-Este programa es del 201I-Puede haber más actualizado. Igual no deja de ser útil... Guía de Boxee: Qué es y cómo montarte un mediacenter en casa 20 de abril de 2011 | 09:00 CET juanpolo Juan Polo @juanti PUBLICIDAD Sigue a Vayatele Newsletter: Correo electrónico Suscríbete » RSS Twitter Facebook Google Plus follow us in feedly Versión móvil Versión tablet boxee-screenshot.jpg
Boxee es una plataforma mediacenter que organiza el contenido multimedia de tu ordenador y te facilita la integración de tus series, películas y documentales con tu televisor. Es un software gratuito que puedes descargar de la página oficial e instalar en tu ordenador de casa/portátil y conectarlo eventualmente al televisor o bien montarte un mediacenter en un ordenador aparte y destinarlo únicamente a ese uso. Con tantas series, programas, documentales y cientos de grabaciones, seguro que muchos de vosotros necesitáis un gestor de contenido en casa. Y muchos son ya los que decidieron montarse un mediacenter en casa desde hace años. Boxee en este campo es un gran amigo si no dispones de un iPlus, un PVR o cualquier otro aparato o software del estilo. En el caso de tener tus videos organizados en carpetas o en una gran carpeta de descargas donde va a parar todo, Boxee te ofrece una interfaz muy sencilla de utilizar, agradable y útil para llevar un control de lo que tienes, lo que has visto y lo que te queda por ver, además de añadirte un montón de funciones. Hoy vamos a ver en qué consiste este software gratuito y cómo montarte un mediacenter en casa por muy poco. Organiza automáticamente todas tus series, películas y documentales tvshowsboxee.jpg Lo primero que necesitas es un televisor, un ordenador y una conexión a internet. Conectarlos mediante un cable HDMI, DVI o en su defecto, VGA. Y a partir de aquí opcionalmente yo añadiría un stick TDT para poder grabar los programas en el ordenador. En nuestro disco duro podemos tener contenido descargado, comprado, prestado o ripeado de nuestros DVD’s… en definitiva, una gran biblioteca de contenidos. Organizarla puede resultar un poco tedioso si es más o menos grande. Para ello tenemos la ayuda de Boxee, un software mediacenter gratuito disponible para Windows, Mac, Linux y Apple TV. Lo descargamos y lo instalamos en el ordenador de una forma muy sencilla. Podemos configurar nuestras preferencias personales, visualización de pantalla y carpetas donde queremos que busque contenido. También puede buscar contenido en un disco duro en red. El valor de Boxee aquí es que reconocerá automáticamente todos los archivos que tengamos almacenados y los autocatalogará en su interfaz por película, serie, temporada, episodio, etc. Esta identificación es posible gracias a que busca el nombre del archivo en la base de datos de IMBD.
En el caso de que Boxee se equivoque catalogando (caso extraño), podemos corregir los datos manualmente y volver a buscar, aunque siempre tenemos la opción de navegar por las carpetas de nuestro ordenador desde la interfaz de Boxee y buscar manualmente los archivos para reproducirlos. Así mismo, si disponemos de un iPhone, Boxee tiene una App gratuita que convierte nuestro teléfono en un mando a distancia interactivo a través de la red Wifi de casa, teniendo un control remoto de la interfaz en todo momento. Un punto negativo de Boxee es que no te permite catalogar y diferenciar manualmente tus “propios shows” dentro de la interfaz. En ese caso, tenemos que navegar por las carpetas del ordenador y elegir el video que queremos reproducir. Boxee Apps: Disfrutando del valor añadido de la webtv revision3boxee.jpg Una de las partes más interesantes de Boxee, y de mayor potencial, son las Apps. Boxee dispone de un pequeño catálogo de aplicaciones gratuitas instalables que aportan mayor utilidad aún al sistema. Vudu, Youtube, Twitter y Vimeo por ejemplo están disponibles y ofrecen interfaces diseñadas específicamente para televisión. Pero las más interesantes son las destinadas a webtv: Revision3 tiene 24 programas de temáticas nicho actualmente en catálogo, totalmente gratuitos y muy originales. Howcast, un recopilatorio de videos how-to muy útil y divertido según la situación y la temática. Ambas están en inglés. En el lado negativo, hay que destacar que aplicaciones como el lector RSS (pensado para avisarte de los nuevos capítulos de series) o el navegador web de Boxee tienen por delante un largo camino de desarrollo aún y no funcionan especialmente bien. También se echan en falta aplicaciones como Gmail o Spotify (los clientes de una plataforma finlandesa, TeliaSonera tienen disponible una aplicación para televisión interactiva, ¿por qué no una App en Boxee?). El objetivo de Boxee no es realmente España, proceden de Estados Unidos y el software tiene acuerdos de integración con Netflix o Mubi (un servicio de películas online estilo Filmin) que completa aún más la experiencia de usuario. Pero por desgracia, no del usuario español. app_library.png Sin embargo, Boxee no tiene integración con las compras realizadas en el iTunes Store, por ejemplo, y tampoco tiene una interfaz preparada para las emisiones convencionales de televisión. Sería ideal que pudiésemos gestionar la televisión y las grabaciones de un receptor TDT conectado al ordenador en el que está instalado Boxee. Esperamos que todos estos hándicaps de Boxee se solucionen en un futuro próximo. Boxee es gratuito: ¿Cómo lo consigo? Para montarte tu mediacenter con este software tan sólo necesitas descargártelo de la página oficial e instalarlo en cualquier ordenador conectado a un televisor. Pero si buscas algo más sencillo, tienes el Boxee Box, un pequeño ordenador que únicamente tendrás que conectar a la televisión y a él tu disco duro con todo el contenido. Esta caja cuesta 229 €, bastante cara en mi opinión para sus prestaciones, y si sabes un mínimo sobre informática y conexión a un televisor, no tendrás problema alguno para fabricarte tu propio mediacenter con Boxee. boxeelogo.jpg
Es importante destacar que Boxee reproduce prácticamente cualquier formato de video y es compatible con los subtítulos. Recuerda que también puedes tener un mando a distancia para Boxee si tienes un iPhone, la aplicación gratuita está disponible en el App Store y te servirá para controlar todo desde el salón a través de tu red Wifi de casa. En resumen, Boxee es una buena opción para gestionar tus series, películas y documentales a modo de mediacenter por muy poco coste. Es un software pensado para televisión, por lo que lo disfrutarás en su plenitud si tienes un buen televisor LED o LCD de bastantes pulgadas. ¿Es el futuro de la televisión? Puede que sí, desde luego va por muy buen camino y aunque tiene que mejorar bastantes puntos, apunta grandes maneras como alternativa para disfrutar de la televisión más personalizada que puedas tener.
http://www.vayatele.com/televisores/guia-de-boxee-que-es-y-como-montarte-un-mediacenter-en-casa

Stolbizer, Macri, Cano, massa y Sanz

Futuro Posible - "Margarita Stolbizer: Ideas y propuestas" - Emitido el ...

¿Por qué votar a Margarita Stolbizer? Por Beatriz Sarlo.



Todas las entradas