sábado, 28 de diciembre de 2013

Por Tomás Abraham | 14/12/2013 | 23:00 53 2 8 Comentarios | Este artículo fue leído 27777 veces


Estudiar o educar La escuela secundaria no logra interesar –desde hace tiempo– a sus alumnos adolescentes y se convierte en tierra de nadie. Aprender exige esfuerzo y actualización, y por eso ha quedado en el olvido. Por Tomás Abraham | 14/12/2013 | 23:00 53 2 8 Comentarios | Este artículo fue leído 27777 veces Estudiar y recibir una educación no es lo mismo. A veces es lo contrario. Estudiar puede convertirse en una actividad necesaria para resistir al proceso educativo. El estudio no deriva de un canon ni de un procedimiento regulado que prescribe las etapas de una formación disciplinaria. Aprender es una experiencia personal imposible de imitar. Tampoco se transmite aquello que se aprende como si se fuera propietario de un producto terminado. Estudiar no reúne en un espacio compartido a un ignorante y a un sabio, sino a dos ignorantes en cuestiones diferentes. El maestro, o el profesor, muestra el modo en que trabaja su ignorancia, cómo la recorre, el modo en que la disfruta o el efecto que le produce. No hay razón alguna para que se muestre autosuficiente o seguro de su erudición. Esa postura de un supuesto saber consolidado esteriliza las mentes, tanto la del depositario de la información como la del receptor de la misma. La ignorancia consciente de sí provoca una inquietud persistente conocida con el nombre de “curiosidad”. Una de las cualidades que puede transmitir un enseñante es su insatisfacción. Su búsqueda permanente, la interrogación irrestricta sobre los conocimientos adquiridos, la necesidad que tiene de confrontar puntos de vista y de incitar al debate, su asombro ante las novedades del mundo, sus ganas de vivir. Si no tiene nada de lo que acabo de mencionar, poco puede hacer para aportar algo de valor a los otros ya que nada se aporta a sí mismo. Estudiar es una experiencia vital que se comparte. A pesar de ser una experiencia personal no se la lleva a cabo solo. Se estudia con libros y textos que han escrito otros. Se estudia en espacios diseñados a tal fin, escuelas, universidades, institutos. Estudiamos entre alumnos y maestros. Ponemos en práctica la ignorancia activa que pregunta el porqué, la que no se satisface con el enunciado de una autoridad y busca una verdad. Estudiamos porque necesitamos trabajar para expandir nuestra mente y descubrir el mundo. Estudiar es un oficio. Tiene todas las exigencias de cualquier artesanía. Es una tarea productiva. Estudiar no es sólo leer o calcular, sino activar las distintas formas de nuestra sensibilidad para producir algo que no somos nosotros y que nos permite hacernos a nosotros mismos como proyecto inconcluso. Estudiar nos saca de nuestra identidad recibida y de la que nos venden cada día. Es una barrera resistente al aluvión consumista. Pero también nos autoriza a descreer de las verdades y de los bienes patrióticos abusados para legitimar el poder de turno. Nos permite decir que “no” sabiendo por qué. Estudiar es una manifestación guerrera. Nos curte en el arte de la lidia, del combate ante los obstáculos, nos templa ante los desafíos. Nos arma contra la acción corrosiva e implacable del tiempo que se muestra infinito, ilimitado, repetitivo, cuya consecuencia de no ser de alguna manera domado es el aburrimiento y la resignación. Estudiar nos hace productivos, lo que nos ahorra la necesidad de querer ser felices a la manera extática de un goce sin altibajos o de un sistema inmunológico que nos ahorra cualquier infortunio. Estudiar nos permite conocer tanto la frustración como el esfuerzo por superarla, lo que nos vuelve más generosos y tolerantes con virtudes y defectos tanto propios como ajenos. Estudiar es una ética de la voluntad. Y además, estudiar es un problema. La adolescencia. Aquí comienza el apartado conocido con el nombre de educación. Se estima que hay alrededor de 800 mil docentes en el país. Es una fuerza gremial gigantesca. Sus reivindicaciones son las del cualquier gremio y las que ejerce todo poder de esa magnitud. Las luchas internas hegemonizan su acción. Los temas del ausentismo, la calidad laboral, los resultados, los sueldos y las condiciones de trabajo son materia de discusión diaria. Se trata de un problema político, sin duda, además de ser cuestiones históricas y tradiciones culturales. Mover un elefante con una mano no es más difícil que cambiar los engranajes y el rumbo de una burocracia de esta magnitud que como tal se reproduce a sí misma. Se dice que en estos años se ha incluido a cientos de miles de menores de edad al aparato escolar y que poco se puede pretender en términos de calidad en un tiempo tan exiguo. Pero la tendencia no parece avalar que el tiempo juegue a favor de una mejora educativa. El problema no son la escuela primaria ni la universidad, sino lo que está en el medio, es decir la adolescencia en la enseñanza media. No porque los dos extremos del proceso educativo no necesiten forjarse metas más ambiciosas que su performance actual, sin duda que las necesitan, sino porque desde los 13 hasta los 18 años hay algo así como una tierra de nadie. Pedagogos bienintencionados y con ánimo auténtico de pensar el problema han dicho que la brecha generacional no es colmable desde la enseñanza. Desde este punto de vista, un profesor no puede captar la atención del alumnado con la puesta en escena de su pasión, de su vocación y de su entrega al estudio. Por lo que todo lo que dije en un principio de esta disertación sería inútil. Ninguna oferta desde el educador llega al alumno sin una demanda previa. Si no hay demanda, repiten, no hay recepción. Los pibes hacen la suya y viven su vida mientras el maestro tira sus botellas al mar. Sin embargo, lejos de proveer así una visión pesimista, señalan que los adolescentes tienen sus modos de buscar información, sus conocimientos tecnológicos a los que acceden con una facilidad que supera a la de cualquier enseñante, y que de alguna manera pueden hacer caso omiso de la función profesoral para abrir los surcos de la vida en el camino a la adultez. Filósofos respetables de edad avanzada abren su corazón a las nuevas generaciones a las que les reconocen las habilidades del pulgar sobre la tecla y los beneficios de la dispersión. Así lo hace Michel Serres en su libro Pulgarcita. Pero otros se enojan ante la misma realidad a la que condenan por una fábrica de cretinos, como lo señala Jean Paul Brighelli. En conclusión, la escuela secundaria, ya fuere por las nuevas tecnologías o por cambios culturales, ha dejado de tener sentido. La verdad es que no tengo ni fuerzas ni argumentos para refutar esta afirmación. Reconozco mi fracaso. No tengo elementos para la réplica ni convicciones para ofrecer alternativas. Puede ser que las cosas sean como se dice. Esta idea de un mercado en el que la demanda posibilita la oferta puede ser real o verdadera. Pero ni me gusta ni me atrae. Nos convierte a los maestros en seres pasivos, individuos en estado latente, culpables por haber trabajado. Dicotiledónea. Creo que es una buena medida admitir un fracaso. No seremos la primera generación de docentes en haber fracasado. Fracasaron con nosotros en la década del 60. Mis profesores de la secundaria me hablaban de asuntos que no me interesaban para nada. Las palabra dicotiledónea, como Yan Tsé o Nefertiti no me decían más que una marca de medicamentos. La pasión de la profesora de Literatura por Tirso de Molina me resultaba una excentricidad de una señora en función gramatical. ¿Por qué no podemos fracasar nosotros ante chicos de 15 años? ¿Por qué debemos interesarlos? Pero entonces ¿qué hacer? Nada. Nada más que lo que hacemos. En cuanto a mí, quizás por razones de edad, no concibo adaptarme a los nuevos tiempos. No me dan ganas de seguir los consejos de los políticos de la educación, quienes dicen que antes de enseñar una materia hay que escuchar a los alumnos, acercarnos a ellos. Todo eso me parece una ideología legitimadora de todo tipo de mediocridades y facilismos. Fruto de un afán de pendeviejo por ser un profesor admirado y encantador a la manera de un Robin Williams en películas edulcoradas. Creo que en estos años se ha inculcado una ideología derrotista y mezquina en nombre de derechos, poderes falsos, y una demagogia felizmente compartida. Ideología pedagogista que oficia de policía educativa que habla de educar en lugar de enseñar; que se olvida de la palabra “aprender” porque así como enseñar exige esfuerzo y actualización; que hace del alumno el centro de la escena y que lo invita a expresarse para hacer de la clase un pasatiempo de una ideología neorrousseauniana, caritativa y conductista; que cree que la escuela debe ser un ecualizador social y que se escuda en la pobreza para nivelar para abajo; o que hace de la educación una coartada para justificar explotación, marginación y miseria vital que nada tiene que ver con ella; que se place en la renuncia al pensamiento encarnado en el trincherismo binario: trabajo o juego; divertirse o aburrirse; profesión o vocación; ciudadanía o mercado; meritocrático o inclusivo. En lugar de hablar de derechos y deberes, podríamos decirles a los jóvenes que ayuden a los profesores que aún quieren enseñar su materia, que compartan su esfuerzo por transmitirles algo que creen importante, colaborar para dignificar su oficio, por no dejarlo solo dependiendo de un carisma personal o de la demagogia ante la total indiferencia de la sociedad. Pero no, es tanto más fácil rendirse, y resignarse a que los que ingresan al profesorado lo hacen sin ganas, para asegurarse un sueldo mínimo y un puesto cómodo; y que los adolescentes están en otra cosa, y que la escuela sólo tiene sentido si se muestra la injusticia del mundo neoliberal y la esperanza de la patria grande y de los héroes y mártires de un panteón montado por todo tipo de manipuladores. Es tanto más fácil plegarse a las tomas de los colegios, ir de la mano con los hijos para sumar indignados a la televisión que reforzar la concepción de un mundo que engaña, que destruye, en el que la tarea de edificación de un ladrillo sobre otro es un mito de Sísifo. Repetir como si eso fuera una muestra de juventud el lema de la esclerosis troskista que dice que ser bueno en un mundo malo hace del mundo algo peor. La palabra “ideología” ha transitado por los mismos canales que otras palabras cuando están en manos de ciertos personajes. Lo mismo ha pasado con los derechos humanos. El problema es que la ideología no es una representación del mundo que guía nuestra conducta como si fuéramos entes racionales programados de acuerdo con valores. La ideología no tiene otra función que la de un placebo que decora nuestros intereses. Es moralina confitada de la peor manera y a la vez un aparato de censura. Por mi parte, mientras viva en el mundo y no me retire a una cueva para esperar la muerte, si la salud me acompaña, no tengo más remedio que estudiar, y buscar prójimos a quienes mis estudios interesen. No veo otra forma de hacerlo que exigiendo atención, no abdicar de la lucha contra la pereza, sumar voluntades en lugar de subordinar inteligencias, generar pasiones, comprometerse en la acción y en la palabra con la tarea, inventar y descubrir mundos. Me excusarán de que no hable de sociedad de conocimiento, de que la educación es lo único que nos saca de la pobreza y del atraso, si es mejor subsidiar la demanda de escolaridad que financiar la oferta, si es mejor la descentralización comunitaria o la estatización tradicional, y de otras cosas igualmente aplastantes. La vida continúa Texto leído en las jornadas La hora educativa, organizadas por el Cippec en la Biblioteca Nacional. *Filósofo. www.tomasabraham.com.ar

lunes, 2 de diciembre de 2013

LOS NAZIS HOMOSEXUALES


Opciones Fernando Estezzos Hace 11 horas · Los nazis homosexuales (Por Juan Manuel Salinas Aguirre) Los “Camisas pardas”, mayoritariamente homosexuales, formaron parte de una sección privilegiada dentro del partido de Hitler. Liderados por un oficial gay, el capitán Ernst Röhm, llegaron a tener un ejército propio y suficiente poder en la calles. Esto preocupó al Führer que impulsó más tarde una purga conocida como “La noche de los cuchillos largos”. Masculinos, Gays y de raza superior, una historia fascinante que poco se conoce. Cuando hablamos de homosexuales nos viene a la mente el típico “mariquita” amanerado que tuerce la muñeca y emite grititos histéricos en los momentos de enfado. Un estereotipo que el cine y la televisión explotó hasta el cansancio. Sin embargo, la teoría del gay afeminado se presenta alejada cuando nos topamos con la historia. Desde una mitología griega donde encontramos relaciones homosexuales como la de Aquiles y Patroclo, pasando por el legendario Alejandro Magno y Hefestión, ambos masculinos, guerreros y apasionados. Esta imagen del hombre homosexual de cuerpo perfecto, derrochando hombría a cada paso fue un símbolo inspirador que adoptó un sector del partido nazi en la Alemania de Hitler. Aparte de considerarse de raza aria y superior, también creerían en su superioridad por considerarse homosexuales y herederos de los guerreros de la antigua Grecia. Suena paradójico ya que durante la mano férrea de Hitler, la comunidad homosexual alemana de la época sufrió toda clase de persecuciones y encierros - claro está - luego de que el poder gay instaurado en el partido fuera borrado de un “plumazo” por el Führer, de quién ,curiosamente, se desconfiaba que fuera secretamente gay. Este punto es abordado por el historiado alemán Lotahr Machtan en el libro “El secreto de Hitler”, donde narra que el dictador a los 20 años habría vivido una relación con su amigo y compañero de cuarto en Viena August Kubizek. Gay, masculino y superior Normalmente se toma a Estados Unidos como el país donde ocurrieron los primeros pasos de la lucha por los derechos de los gays. Hechos como los disturbios de Stonewall en 1969, que consistió en una serie de protestas como consecuencia de una redada policial ocurrida en el bar del mismo nombre, del barrio Greenwich Village de Nueva York, se muestran como pilares de la resistencia rosa. Sin embargo durante la década de1860 el abogado y ensayista alemán Karl-Heinrich Ulrichs creó la teoría del tercer sexo. Ulrich sostenía que el homosexual es en realidad una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre. Esta misma explicación, en forma invertida, sería usada también para definir el lesbianismo. Durante años sus escritos sufrieron el revés de la censura. Pese a ello Ulrichs se mantuvo firme, al punto que el 29 de agosto de 1867 se transformaría en el primer homosexual en asumirlo públicamente cuando solicitó al Congreso de Juristas Alemanes en Munich, la eliminación de las leyes en contra de los homosexuales. Dos años más tarde, Karl-Maria Kertbeny, escritor austríaco y gay, crearía la palabra homosexual. Para 1895 la resistencia homosexual alemana estaba más sólida, pero Ulrich ya no vivió para verlo. Frederich Engels, filósofo y revolucionario alemán, le mencionaría el hecho a Karl Marx en una carta diciéndole: “Los pederastas han descubierto que son un grupo poderoso en nuestro país. Lo único que les falta es organización, la cual parece existir aunque se halle escondida". Luego de la muerte de Ulrich, otros pensadores homosexuales siguieron estudiando la teoría del tercer sexo. Magnus Hirschfeld creó el Comité Científico Humanitario en 1897, posteriormente, el Instituto de Investigación Sexual en Berlín. Esta corriente seguiría la línea de que los homosexuales eran personas afeminadas; “mujeres encerradas en cuerpos de hombres”, mientras que otro sector, impulsado por Adolf Brand , editor de la primera revista homosexual, “Der Eigene” (El Especial), tenía una visión muy diferente de la homosexualidad. Para Brand, quien crearía “La Comunidad de los especiales” junto a otros pensadores, el gay era un hombre único y superior al heterosexual en cuanto a hombría se refiere. Creía fervientemente que la homosexualidad masculina era la base para construir una nación. “La Comunidad de los especiales” llegarían a creer que eran la encarnación de los guerreros de la antigua Grecia. Evocaban a héroes de Esparta, Tebas y Creta. Se autodefinían como “Ultramasculinos”, reivindicaban la pedofilia y resaltaban la superioridad blanca. Brand peleó dos años en el ejército durante la Primera Guerra Mundial. Se casó con la enfermera Elise Behrendt, que aceptó su condición homosexual. Murió durante un bombardeo de las Aliados el 2 de febrero de 1945. Los camisas pardas Este concepto de rendir culto a la masculinidad desde un concepto homosexual, fue tomado por varios miembros de los Sturmabteilung (tropas de asalto), una organización paramilitar del Partido Nazi alemán, también conocidos como las SA o “Camisas pardas”, debido al color de sus camisas y uniformes. Jugaron un papel crucial en la subida al poder de Adolf Hitler, logrando afianzarse sorprendentemente. La agrupación nació en 1920 de la mano del mismo Hitler con el nombre de Ordnungsdienst (servicio de orden), que consistía en un cuerpo de ex soldados que tenían la función de dar seguridad durante los mítines políticos del partido nazi. La prueba de fuego se dio el 4 de noviembre de 1921cuando tuvieron que aplacar una revuelta durante una concentración en Múnich. Luego de ese mítin, la organización pasó a llamarse oficialmente Sturmabteilung, liderada por el Capitán Ernst Röhm, quién no ocultaba su homosexualidad. Röhm comenzó a reclutar a homosexuales para sus “Camisas pardas”, también para la sección Jugendbund, conformada por jóvenes de 14 y 18 años, posteriormente convertida en la Juventud Hitleriana. Röhm era conocido por sus constantes encuentros sexuales con los adolescentes miembros de la SA, una actitud que era tomada por alto por Hitler. El gusto homosexual de Röhm era compartido también por otro oficial perteneciente a los “Camisas pardas”; Karl Ernst , quién dirigió la SA en Brandemburgo. Fue también diputado del Reichstag y consejero de estado de Prusia. Una publicación del periódico Münchner Post de 1931, editado por el partido social demócrata, señaló a Ernest como uno de los amigos homosexuales más conocidos de Röhm. También se publicaron unas supuestas cartas del teniente Paul Schulz, donde Ernest era llamado “Frau von Röhrbein” (la señora de Röhrbein), refiriéndose a Paul von Röhrbein, otro oficial de la SA con quién Ernest mantenía relaciones. Cuando Walter Stennes, líder de la Alemania del Este, realizó su revuelta disconforme con el liderazgo de Röhm, que buscaba limitar el poder de los jefes locales, sus simpatizantes mostraron una especial indignación contra el triángulo homosexual “Röhm-Röhrbein-Ernst”. Cuenta que Ernst y Röhrbein fueron detenidos durante esa revuelta en un local de Berlín por seguidores de Stennes. Cuando un escuadrón de la SA llegó al lugar y rescató a sus líderes, el jefe de los partidarios de Stennes exclamó: “Ahí, mirad a los parásitos del partido, estos mariquitas, estos malditos que se dan por el culo, que dejan arruinar el buen nombre del partido. Ahí están sentados los dos, esos cerdos maricones”. La noche de los cuchillos largos El “reinado homosexual” dentro del partido nazi no tendría vida eterna. Si bien los gays no fueron muy perseguidos al comienzo en las redadas donde caían comunistas, judíos, social demócratas y todo aquel contrario al régimen – esto se debía gran parte a Röhm – las cosas cambiarían luego de la llamada “Noche de los cuchillos largos”. Si bien Ernst Röhm gozó siempre del apoyo de Hitler, las cosas darían un giro cuando el Führer notó que Röhm se había tornado extremadamente poderoso, gozando de un ejército propio de 400.000 miembros. Temiendo una sublevación, el 29 de junio de 1934, Hitler y un grupo de oficiales de la SS (Gestapo), viajaron a Múnich para poner fin a los Camisas Pardas. El incidente fue denominado en un comienzo como “Operación Colibrí” contraseña que se usó para enviar a los escuadrones de ejecución. Röhm fue detenido y llevado a la prisión de Stadelheim, luego asesinado. Durante la “limpieza” también fue muerto Karl Ernst junto a su pareja; Paul von Röhrbein. Hitler afirmó que estaban complotando un golpe de estado. En la explicación alegó también como causa la homosexualidad de Röhm. El entorno de Hitler los acusó de corruptor de menores. En la purga cerca de 100 personas de las SA, mayoritariamente homosexuales, fueron asesinadas. A partir de aquí, la persecución a los gays se acentuó, por más que las razones de ese ataque no eran sexuales sino políticas. Las SA fueron adheridas a la SS (Gestapo), de quienes también se desconfiaba que tuvieran preferencias homosexuales. Un año después que Röhm fuera asesinado, la dictadura nazi endureció su mirada hacia los gays con el documento 175 en el que no sólo se condenaría las prácticas homosexuales sino cualquier tipo de atracción manifestada. A los campos de concentración fueron llevados por delitos de homosexualidad unos 5 mil a 15 mil ciudadanos, según se calcula, una cifra mínima en medio de los más de 4 millones que habitaban aquellos lugares. Los gays que estaban encerrados eran marcados con un triángulo rosa y considerados prisioneros de última categoría. Para colmo se cuenta que solían sufrir los acosos sexuales por parte de miembros de la SS. Alemania tardó en reconocer a los homosexuales como víctimas del régimen. Los gays que sobrevivieron en los campos de concentración fueron contabilizados en un comienzo como delincuentes comunes. Recién en 1985 les llegó el reconocimiento pero tuvieron que esperar hasta el 2002 para que el gobierno alemán pidiera disculpas a la comunidad homosexual. El Parlamento Europeo señaló el aniversario del Holocausto gay en el 2005 instando a un minuto de silencio y exponiendo la siguiente resolución: “El campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, donde cientos de miles de judíos, gitanos, homosexuales, polacos y otros prisioneros de varias nacionalidades fueron asesinados, no sólo es una buena ocasión para condenar y recordar a los ciudadanos europeos el inmenso horror y la tragedia del Holocausto, pero también para mencionar el inquietante incremento del antisemitismo y especialmente de los incidentes antisemitas en Europa, y para aprender de nuevo la lección sobre los peligros de perseguir a las personas por su raza, origen étnico, religión, opinión política u orientación sexual”. Hitler y la homosexualidad El historiador alemán Lotahr Machtan, autor del libro “El secreto de Hitler” sostiene que el Führer fue gay en secreto. Machtan investigó durante tres años la hipótesis y ofreció en su libro una serie de datos pocos conocidos. Al detalle de que Hitler mantuvo una supuesta relación homosexual con su compañero de cuarto a los 20 años, se puede agregar que durante la I Guerra Mundial también habría compartido la cama con un compañero de regimiento; Ernst Schmidt. El historiador sospecha que Hitler también mantuvo relaciones con oficiales cercanos a él como su lugarteniente Rudolf Hess, e incluso con sus chóferes, como el caso de Julius Schreck, con quién el dictador llegó a pasar algunas navidades en un hotel. Cuando este murió Hitler colocó su foto al lado de la de su madre. Otro vínculo pudo haber sido Albert Speer, el arquitecto del nazismo. El historiador también atribuye a la homosexualidad de Hitler, las complejas relaciones del dictador con las mujeres. Los intentos de suicidio de la que fuera su pareja durante muchos años; Eva Braun, tendría en teoría vínculo con la orientación sexual del Führer, al igual que el suicidio de la sobrina del líder nazi Geli Raubal. La frustración sexual era notoria ante una ausencia de “atención”, según Lotahr Machtan. Los nazis rosa La homosexualidad aparece como una constancia entre muchos jerarcas nazis, según investigadores. A los ya mencionados Rhom y Ernest, se puede agregar a oficiales como Rudolph Hess (hombre de confianza de Hitler) y Hans Frank (Ministro de Justicia). Luego de la “Noche de los cuchillos largos”, a Hitler le costó mucho sacar la imagen de “Juventud homo” que la Juventud Hitleriana había obtenido durante el liderazgo de Rhom. Un detalle interesante es un artículo del escritor alemán y homosexual, Klaus Mann, publicado el 24 de diciembre de 1934 en la revista Europäische Hefte, en Praga. Mann critica a la izquierda marxista de asociar la homosexualidad con el nazismo. Les reclamaba que de esa manera convertían a los homosexuales en “los judíos del marxismo”.

sábado, 30 de noviembre de 2013

LA CASA DE BERNARDA ALBA

Dalmacio Vélez Sarsfield


Dalmacio Vélez Sarsfield
Ministro de Hacienda de la República Argentina 12 de octubre de 1862-septiembre de 1863 Presidente Bartolomé Mitre Vicepresidente Marcos Paz Predecesor Vicente del Castillo Sucesor Lucas González Coat of arms of Argentina.svg Ministro del Interior de la República Argentina 12 de octubre de 1868-mayo de 1872 Presidente Domingo Faustino Sarmiento Vicepresidente Adolfo Alsina Predecesor Guillermo Rawson Sucesor Uladislao Frías Datos personales Nacimiento 18 de febrero de 1800 Bandera de Argentina Amboy, Argentina Fallecimiento 30 de marzo de 1875, 75 años Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina Partido Partido Unitario Padres Rosa Sarsfield Palacios Ignacio Dalmacio Vélez de Herrera Baigorri Cónyuge Paula Piñero Sierra (1823-) Manuela Velázquez Piñero (1834 -) Hijos Vicenta, Aurelia y Rosario Ocupación Abogado, político, profesor Alma máter Universidad Nacional de Córdoba Dámaso Simón Dalmacio Vélez Sarsfield1 (Amboy, Córdoba, 18 de febrero de 1800 – Buenos Aires, 30 de marzo de 1875; hijo de Dalmacio Vélez Baigorria y de Rosa Sarsfield Palacios) fue un abogado y político argentino, autor del Código Civil de Argentina de 1869, la mayor parte del cual aún continúa vigente. Vélez Sarsfield estudió en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Monserrat de la ciudad de Córdoba, luego seguiría la carrera de Leyes en la Universidad Nacional de Córdoba. Se graduó a los 22 años; fue además un aventajado estudioso de las matemáticas y las lenguas, dominando el idioma inglés, el francés, el italiano y el latín. En 1823 se instala en Buenos Aires y se esposa con Paula Piñero. Inicia una intensa actividad política, fue Secretario en el congreso rivadaviano de manera interina en la primera sesión, en 1824, por la costumbre de asignar esa tarea al más joven (la Presidencia interina se otorgaba al de mayor edad, en su caso Deán Funes). Ese mismo año fue nombrado catedrático de economía política en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. La toma del poder por Juan Manuel de Rosas significó el fin temporal de su carrera política; Vélez Sarsfield abandonó Buenos Aires y marchó a Córdoba. Tras representar al caudillo porteño en una ronda de negociaciones con Estanislao López que acabó en la firma de un armisticio, regresó brevemente a la capital para ejercer la abogacía, pero pronto volvió a enemistarse con Rosas y se exilió en Montevideo. Los vaivenes de su relación con éste lo trajeron poco más tarde de nuevo a la Argentina como jurisconsulto en materia de límites y derecho internacional; en esta época redactó además una compilación exhaustiva del derecho canónico existente, presentada en un Tratado Público Eclesiástico en Relación al Estado que mereció grandes alabanzas. Tras el fin del rosismo, Vélez Sarsfield retornó a la política. Ocupó sucesivamente los cargos de senador, encargado de la reorganización del Banco Provincial de Buenos Aires, canciller y negociador diplomático entre Buenos Aires y la Confederación. Detalle de su tumba en el cementerio de la Recoleta. En 1858, el Estado de Buenos Aires le encargó la tarea de redactar un código de comercio, el cual fue redactado en colaboración con el prestigioso jurisconsulto uruguayo Eduardo Acevedo, se terminó en 10 meses, y fue sancionado en 1859. El mismo, después de la reunificación nacional, sería aprobado como código de comercio de la Nación Argentina por el Congreso bajo la Ley Nro 15 el 10 de septiembre de 1862 (siendo actualmente la ley vigente más antigua). Ese mismo año (1862) se le encargó la redacción del Código Civil. La composición de éste no se inició hasta 1864, siendo presidente Bartolomé Mitre. Su redacción, ricamente provista de notas y comentarios, insumió casi cinco años; en 1869 se dispuso del original, que se aprobó a libro cerrado en 1869, y entró en vigencia el 1º de enero de 1871. Vélez Sarsfield fue durante un año Ministro de Hacienda de Mitre, y luego Ministro del Interior de Domingo Faustino Sarmiento, quien asumió la presidencia en 1868. Sarmiento y Dalmacio Vélez Sarsfield serían los mayores propulsores de la telegrafía eléctrica en el país. El 5 de agosto de 1874, en las postrimerías de su período presidencial, Sarmiento inauguraba la primera comunicación telegráfica con Europa. Sarmiento decretó que el día de la inauguración del cable telegráfico que, en sus palabras, convertía a todos los pueblos en "una familia sola y un barrio", fuese feriado nacional. La ceremonia contó con la presencia entre otros del ya ex ministro Vélez Sarsfield, a quien Sarmiento atribuyó en el acto "el honor exclusivo de la atrevida idea y de la rápida ejecución de la red de telégrafos, que contribuye a dar paz a la República y bienestar a sus hijos". Fundó el diario El Nacional (en la misma época que Mitre fundó La Nación); el periódico tuvo una historia difícil, y cerró al poco tiempo. Para las mismas fechas suscitó una gran atención su crítica a la Historia de Belgrano publicada por Mitre, en la que fue la primera de las grandes controversias historiográficas de la Argentina. Falleció en Buenos Aires el 30 de marzo de 1875.2 Sus restos descansaban en el cementerio de la Recoleta, hasta que fueron trasladados al Palacio de Justicia de la ciudad de Córdoba.

viernes, 29 de noviembre de 2013

"La misión principal de la escuela ya no es enseñar cosas" Francesco Tonucci


"La misión principal de la escuela ya no es enseñar cosas" Francesco Tonucci "La misión de la escuela ya no es enseñar cosas. Eso lo hace mejor la TV o Internet." La definición, llamada a suscitar una fuerte polémica, es del reconocido pedagogo italiano Francesco Tonucci. Pero si la escuela ya no tiene que enseñar, ¿cuál es su misión? "Debe ser el lugar donde los chicos aprendan a manejar y usar bien las nuevas tecnologías, donde se transmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo", responde. Para Tonucci, de 68 años, nacido en Fano y radicado en Roma, el colegio no debe asumir un papel absorbente en la vida de los chicos. Por eso discrepa de los que defienden el doble turno escolar. "Necesitamos de los niños para salvar nuestros colegios", explica Tonucci, licenciado en Pedagogía en Milán, investigador, dibujante y autor de Con ojos de niño, La ciudad de los niños y Cuando los niños dicen ¡Basta!, entre otros libros que han dejado huella en docentes y padres. Tonucci llegó a la Argentina por 15a. vez, invitado por el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, a quien definió como "un lujo de gobernante". Dialogó con LA NACION sobre lo que realmente importa a la hora de formar a los más chicos y dejó varias lecciones, que muchos maestros podrían anotar para poner en marcha a partir del próximo ciclo escolar. Propuso, en primer lugar, que los maestros aprendan a escuchar lo que dicen los niños; que se basen en el conocimiento que ellos traen de sus experiencias infantiles para empezar a dar clase. "No hay que considerar a los adultos como propietarios de la verdad que anuncian desde una tarima", explicó. Recomendó que "las escuelas sean bellas, con jardines, huertas donde los chicos puedan jugar y pasear tranquilos; y no con patios enormes y juegos uniformes que no sugieren nada más que descarga explosiva para niños sobreexigidos". Y que los maestros no llenen de contenidos a sus estudiantes, sino que escuchen lo que ellos ya saben, y que propongan métodos interesantes para discutir el conocimiento que ellos traen de sus casas, de Internet, de los documentales televisivos. "¡Que se acaben los deberes! Que la escuela sepa que no tiene el derecho de ocupar toda la vida de los niños. Que se les dé el tiempo para jugar. Y mucho", es parte de su decálogo. De hablar pausado y de pensamiento agudo, Tonucci transmite la imagen de un padre, un abuelo, un educador que aprendió a ver la vida desde la perspectiva de los niños. Y recorre el mundo pidiendo a gritos a políticos y dirigentes que respeten la voz de los más pequeños. -¿Cómo concibe usted una buena escuela? -La escuela debe hacerse cargo de las bases culturales de los chicos. Antes de ponerse a enseñar contenidos, debería pensarse a sí misma como un lugar que ofrezca una propuesta rica: un espacio placentero donde se escuche música en los recreos, que esté inundado de arte; donde se les lean a los chicos durante quince minutos libros cultos para que tomen contacto con la emoción de la lectura. Los niños no son sacos vacíos que hay que "llenar" porque no saben nada. Los maestros deben valorar el conocimiento, la historia familiar que cada pequeño de seis años trae consigo. -¿Cómo se deberían transmitir los conocimientos? -En realidad, los conocimientos ya están en medio de nosotros: en los documentales, en Internet, en los libros. El colegio debe enseñar utilizando un método científico. No creo en la postura dogmática de la maestra que tiene el saber y que lo transmite desde una tarima o un pizarrón mientras los alumnos (los que no saben nada), anotan y escuchan mudos y aburridos. El niño aprende a callarse y se calla toda la vida. Pierde curiosidad y actitud crítica. -¿Qué recomienda? -Me imagino aulas sin pupitres, con mesas alrededor de las cuales se sientan todos: alumnos y docentes. Y donde todos juntos apoyan, en el centro, sus conocimientos, que son contradictorios, se hacen preguntas y avanzan en la búsqueda de la verdad. Que no es única ni inamovible. -¿Cuál es rol del maestro? -El de un facilitador, un adulto que escuche y proponga métodos y experiencias interesantes de aprendizaje. Generalmente los pequeños no están acostumbrados a compartir sus opiniones, a decir lo que no les gusta. Los docentes deberían tener una actitud de curiosidad frente a lo que los alumnos saben y quieren. Les pediría a los maestros que invitaran a los niños a llevar su mundo dentro del colegio, que les permitieran traer sus canicas, sus animalitos, todo lo que hace a su vida infantil. Y que juntos salieran a explorar el afuera. -Varias veces usted ha dicho que la escuela no se relaciona con la vida. ¿Por qué? -Porque propone conocimientos inútiles que nada tienen que ver con el mundo que rodea al niño. Y con razón éstos se aburren. Hoy no es necesario estudiar historia de los antepasados, sino la actual. Hay que pedirles a los alumnos que se conecten con su microhistoria familiar, la historia de su barrio. Que traigan el periódico al aula y se estudie sobre la base de cuestiones que tienen que ver con el aquí y ahora. Esto los ayudará a interesarse luego por culturas más lejanas y entrar en contacto con ellas. -¿Cómo se puede motivar a los alumnos frente a los atractivos avances de la tecnología: el chat, el teléfono celular, los juegos de la computadora, el iPod, la play station? -El colegio no debe competir con instrumentos mucho más ricos y capaces. No debe pensar que su papel es enseñar cosas. Esto lo hace mejor la TV o Internet. La escuela debe ser el lugar donde se aprenda a manejar y utilizar bien esta tecnología, donde se trasmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo. -¿Es positiva la doble escolaridad? - En Italia llamamos a este fenómeno "escuelas de tiempo pleno". La pregunta que me surge es: ¿pleno de qué? Esta es la cuestión. La escuela está asumiendo un papel demasiado absorbente en la vida de los niños. No debe invadir todo su tiempo. La tarea escolar, por ejemplo, no tiene ningún valor pedagógico. No sirve ni para profundizar ni para recuperar conocimientos. Hay que darles tiempo a los niños. La Convención de los Derechos del Niño les reconoce a ellos dos derechos http://www.lanacion.com.ar/1085047-la-mision-principal-de-la-escuela-ya-no-es-ensenar-cosas?fb_source=ticker&fb_action_ids=10201772117765094&fb_action_types=og.likes

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Lucio Norberto Mansilla


Lucio Norberto Mansilla (Buenos Aires 1 de marzo de 1792 - ídem 10 de abril de 1871) militar y político argentino destacado en la guerra de independencia, la Guerra del Brasil y, especialmente, en la Batalla de la Vuelta de Obligado. Adolfo Saldías, al escribir sobre la personalidad del «Héroe de la Vuelta de Obligado», dijo: "El General Don Lucio Norberto Mansilla, es una de las figuras más culminantes del antiguo ejército argentino. Como general táctico, como ciudadano y como hombre público tomo parte distinguida en los principales acontecimientos que se sucedieron durante los primeros cincuenta años de vida independiente de su país; y su nombre, vinculado a las glorias argentinas, fue recomendado a la gratitud pública por el Libertador Don José de San Martín, y por Rivadavia que fue su amigo."1 ÍndicE Sus inicios Fueron sus padres Andrés Ximénez de Mansilla, bautizado en la parroquia de Santa Cruz de Cádiz, España, el 23 de julio de 1737 - Libro de bautismos Nº 48, folio 43 - quién fuera uno de los más aguerridos defensores de la ciudad de Buenos Aires en la primera invasión inglesa en 1806 y muerto trágicamente en 1807 durante la segunda invasión inglesa, y Doña Eduarda Bravo de Oliva, nacida en Buenos Aires y fallecida en la misma ciudad el 30 de enero de 1806. Lucio Norberto Mansilla comenzó su carrera militar prestando servicio durante las Invasiones Inglesas de 1806 bajo las órdenes de Santiago de Liniers en las jornadas del 10,11 y 12 de agosto, en el Tercio de Gallegos. En octubre del mismo año, participó en la misión de aprehender al virrey Rafael de Sobremonte, bajo las órdenes del teniente coronel Prudencio Murguiondo. Al año siguiente, en las invasiones de 1807, participó en el combate de los corrales de Miserere el 2 de junio de ese año y posteriormente en las acciones del 5 y 6 de julio. En el año 1809, fue nombrado agrimensor patentado, por el virrey Liniers, previo examen ante peritos. El mismo año con su título de agrimensor, se presentó al Cabildo y obtuvo el permiso para abrir y regentear una Escuela rudimentaria de matemáticas. Al producirse la Revolución de mayo de 1810 se sumó a la misma, al respecto dice en sus Memorias: "...al grito de LIBERTAD, ceñí la espada, abandonando el halagüeño porvenir, y la posición social obtenida, y me puse al servicio de mi patria." En 1812, ya con el grado de teniente, bajo las órdenes del general Don José Artigas hizo la campaña contra las fuerzas portuguesas que habían invadido ese territorio. Posteriormente pasó bajo el mando de José Rondeau en el sitio y posterior liberación de la ciudad fortificada de Montevideo, capital de la Banda Oriental, la cual se encontraba en poder de los realistas. En 1813 pasó a las órdenes del coronel Domingo French, hizo la campaña para atacar la fortaleza denominada "El Quilombo" situada a orillas del río Yaguarón (actualmente en la frontera con el Brasil). En el asalto, llevado a cabo el 12 de mayo de dicho combate, fue herido gravemente por una bala de fusil que le atravesó el cuerpo. Por su valor fue recomendado por el gobierno y dada a conocer públicamente la distinción, en el periódico La Gaceta del 5 de junio de 1813. Una vez repuesto de sus heridos, volvió al ejército sitiador y sirvió en él hasta la capitulación de los realistas, ocurrida el 23 de julio de 1814. Por sus acciones durante el sitio fue reconocido por el gobierno con un escudo de plata y la condición de "Benemérito a la Patria en grado heroico". El Ejército de los Andes[editar · editar código] L.N. Mansilla, Acuarela de C.E. Pellegrini En las batallas de la Independencia, participó en la organización del Ejército de los Andes, a las órdenes del general José de San Martín. Mansilla, nombrado mayor de Plaza en San Juan, instruyó 600 reclutas, para el futuro ejército y que pasaron a formar parte de los célebres regimientos 7 y 11. Inmediatamente fue designado comandante político y militar del pueblo de San José de Jáchal. En dicha localidad, logró reclutar 400 voluntarios y fue nombrado por el General San Martín como "Comandante General de las Cordilleras del Sud de los Andes". Debido a su óptima respuesta a las labores encargadas, el general San Martín lo designó 2º Jefe de la 1ra división de Vanguardia, a pesar no de ser sino graduado de mayor. Como 2° Jefe de la mentada división, participó en la célebre batalla de Chacabuco y en el sitio de Talcahuano a las órdenes del libertador José de San Martín. En reconocimiento a sus acciones, el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata le acordó el uso de una medalla de oro y el gobierno de Chile lo nombró oficial de la Legión de Mérito y le acordó además, otra medalla y cordones. Al año siguiente participó en la batalla de Maipú a las órdenes del, entonces coronel, Juan Gregorio de Las Heras. Regresó a Buenos Aires, con sus obtenidos méritos pero se encontró en medio de la crisis del año 1820. Tuvo algunas actuaciones de mediación ante los caudillos federales, y se mantuvo leal al gobierno del cabildo de la capital, en las conversaciones que llevarían a la firma del Tratado del Pilar. Apoyó la idea de un Congreso Federativo Argentino y se opuso a la política del general Soler. Gobernador de Entre Ríos[editar · editar código] El Gral. Francisco Ramírez, mal avenido con la supremacía de José Gervasio Artigas, invitó a Mansilla a que fuese a trabajar para que el patriota oriental aceptara su tratado. Precia licencia del gobernador Manuel de Sarratea, aceptó la misión. Se incorporó al ejército del caudillo entrerriano Francisco Ramírez, en la lucha contra Artigas, que había ocupado Entre Ríos. Tuvo un papel importante en la victoria de Las Tunas sobre las fuerzas de éste, como comandante de su infantería. Acompañó a Ramírez en su avance hasta el campamento del caudillo oriental en Ábalos, cerca de Curuzú Cuatiá, y la victoria ocurrida allí obligaría más tarde a Artigas a exiliarse en Paraguay. Volvió a Paraná, donde fue puesto al mando del ejército de reserva en esa ciudad mientras Ramírez organizaba la “república de Entre Ríos”, anexando la provincia de Corrientes y las Misiones, declarándolas departamentos de Entre Ríos, y obteniendo la hegemonía en la Mesopotamia Argentina. Estas acciones fueron reprobadas por Mansilla, quien rehusó participar en las acciones que Ramírez emprendió en 1821 al invadir Santa Fe. Muerto Ramírez y encontrándose Mansilla al mando de la única fuerza regular, el pueblo de Paraná y los demás departamentos lo nombró Gobernador y Capitán General. Como Gobernador de la provincia de Entre Ríos, lo primero que hizo fue buscar la paz con la provincia de Santa Fe, para lo cual se presentó una noche en persona, solo y desarmado al campamento del general Estanislao López y le declaró que no regresaría a sin haberlo conseguido. Ante esta insistencia, finalmente López accedió y la paz se concretó. Posteriormente, erigió nuevamente las provincias de Corrientes y Misiones en soberanas y ordenó a sus comandante militares Evaristo Carrizo y Félix Aguirre, que convocasen a los vecindarios para que éstos eligieran un gobierno popular. Con respecto a su política interna para con la provincia, trabajó intensamente con el doctor Pedrp José Agrelo y don Domingo de Oro, culminando con la sanción de la primera constitución provincial de la República Argentina en 1821. Firmó con Buenos Aires, Corrientes y Santa Fe el Tratado del Cuadrilátero en la ciudad de Santa Fe. Éste afirmaba la paz entre estas provincias, pero también condenaba a muerte el congreso federal de Córdoba, en beneficio de Buenos Aires, que organizaría otro en 1824. Llegado al fin de su mandato, fijado por ley a los gobernadores, fue reelecto en tres ocasiones. Sin embargo, agradeció la voluntad popular pero rehusó continuar en el cargo. Estimaba que las reelecciones eran incompatibles con la condición que un gobierno democrático debe exigir a sus gobernantes. El cuerpo legislativo de la misma le acordó el uso de una medalla de oro por su actuación. En cambio, sí aceptó el honor de ser convencional constituyente por la provincia de Entre Ríos, en la Convención Constituyente, cargo en el que permaneció durante un año. Su desempeño en la Convención hace inferir que compartía en cierto grado los ideales de los llamados "unitarios" de aquel entonces. La Guerra del Brasil[editar · editar código] Fue ascendido al grado de general del Ejército Argentino y en 1826 fue designado "Comandante General de la Costa", cargo en el cual organizó varios cuerpos para el ejército, remitiendo al cuartel general todo el parque, armamento, vestido y caballadas. Finalmente fue él mismo al frente de una división y se incorporó al "Estado Mayor" del Ejército Argentino a las órdenes de Carlos María de Alvear el "Río Grande do Sul" en la Guerra del Brasil. Con posterioridad se desempeñó como jefe del asedio a la ciudad fortificada de Montevideo que se encontraba ocupada por los brasileños. Como General de División, tomó parte principal en la batalla de Camacuá, acción por la cual mereció la recomendación del gobierno argentino. Posteriormente, el General Alvear lo destacó alal frente de la división fuerte del ejército, que contaba con unos 1.800 hombres. Con esta división se batió en la batalla de Ombú contra la mejor caballería del Imperio del Brasil (compuesta por muchos nobles del "Río Grande do Sul") al mando del famoso general brasileño Bentos Manoel, derrotándolo.2 Participó en la batalla de Ituzaingó3 donde se desempeñó en forma tan satisfactoria que fue distinguido con el uso de un escudo y cordones de oro, siendo después nombrado "Jefe de Estado Mayor" hasta la retirada del ejército a cuarteles de invierno en 1827. Más tarde ese mismo año, previa consulta al gobierno, renunció a su puesto en el ejército al ser nombrado diputado por la provincia de La Rioja a la Convención Constituyente de Santa Fe. Al servicio de Rosas[editar · editar código] Regresado a Buenos Aires, luego de enviudar de su primer matrimonio con Polonia Durante, se casó con Agustina Ortiz de Rozas,4 hermana menor de Juan Manuel de Rosas. Si bien no apoyó la revolución de diciembre de 1828, dirigida por Juan Lavalle, evitó involucrarse en la guerra civil. En 1834, el general Juan José Viamonte lo nombró jefe de la policía de la ciudad. Se destacó por la organización que le dio a la fuerza, dotando a dicha repartición de los medios necesarios para desempeñar sus funciones y fundando la institución de serenos y redactando los reglamentos generales de funcionamiento. Más tarde, esas normas fueron requeridas por los gobiernos de Brasil y Uruguay para ser adoptados como modelos. También emprendió varias obras públicas como el camino al Riachuelo de La Boca y el muelle de margen. Iniciada la Guerra entre la Confederación Argentina y la Confederación Perú-Boliviana en 1837, Mansilla deja su cargo al frente de la policía de la ciudad para ocupar el de Jefe del ejército de reserva en la provincia de Tucumán y organizarlo en consecuencia. Ante la invasión del Gral. Juan Galo de Lavalle en 1840, Mansilla no quiso tomar parte en la lucha entre su cuñado y su antiguo compañero de armas, por lo que se limitó a acompañar al comisionado del gobierno francés -Mr. Halley- para ofrecerle las seguridades y garantías que pudiese para concluir la paz luego de sus derrotas en Santa Fe y Quebracho Herrado proponiéndole (amén de la amnistía) un puesto diplomático en el exterior; pero Lavalle le prohibió la entrada en su campamento. Entre 1840 y 1844 se desempeñó como legislador provincial. A su vez, desde 1839 en adelante fue jefe del ejército de reserva de la ciudad, cargo que ocupó por varios períodos, alternando con la comandancia de la costa del río Paraná hasta el final del gobierno de Rosas. La Vuelta de Obligado[editar · editar código] El hecho más destacado que le cupo protagonizar a Lucio Norberto Mansilla fue conducir como Jefe del Departamento del Norte a las tropas argentinas que enfrentaron a la flota anglo-francesa, en la batalla de la Vuelta de Obligado, llamada hoy la Batalla de la Soberanía, acontecida el 20 de noviembre de 1845. Ante la inminencia del avance de la flota invasora, Mansilla decide fortificar un recodo del río Paraná de 700 metros llamado la "Vuelta de Obligado",5 contando para ello con tan solo 21 viejos cañones de bronce y unos 2.000 hombres. También ordenó cruzar el río con tres gruesas cadenas de costa a costa, para lo cual un italiano de apellido Alberti, amigo de Mansilla, proporcionó gran parte de los pontones y "barquichuelos" empleados al efecto. Lamentablemente las municiones eran escasas, ya que unos días antes de la batalla la flota bloqueadora había apresado una embarcación que contenía el preciado cargamente destinado a los defensores. Finalmente, aquel 20 de noviembre de 1845 (día completamente soleado) se deja ver la flota anglofrancesa avanzando en dos divisiones al mando de los comandantes Tréhouart y Sullivan. Las tropas defensoras los reciben con un "¡Viva la Patria!" y los sones del himno nacional. Al encontrarse la nave capitana francesa de frente a las baterías defensoras, éstas abren fuego matando en el acto a 28 hombres de dicho buque y dañando seriamente su arboladura (contabilizando 11 disparos sólo en el palo mayor). Acto seguido los invasores intentan aproximarse a las cadenas para cortarlas, pero son repelidos por el intenso fuego de los defensores. A tan sólo media hora de iniciadas las hostilidades, el combate se extiende a toda la línea e involucra todas las naves de los participantes. En esta primera etapa, el "momentum" favorecía a los patriotas, quienes logran dejar fuera de combate a los bergantines Dolphin y Pandour, obligando a retroceder al Comus, silenciando el poderoso cañón "de a 80" del Fulton y cortando el ancla de la nave capitana (la cual deriva aguas abajo). Era tal el el escarnio con que ambas fuerzas se batían, que en un momento dado Mansilla (sin perder su acostumbrado serenidad) le pregunta a su amigo italiano: "Che Alberti, ¿qué es eso que echan al agua de aquel barco?" a lo cual el italiano (luego de tomar su catalejo) contesta: "¡Son corpos, usía!". Al promediar las 2 horas de combate, la escasez de municiones de que adolecían los defensores se hace notar y el bergantín Republicano, que sostenía las cadenas en la margen opuesta, se queda sin ningún tiro por lo que su comandante lo hace volar y pasa a tierra a reforzar una de las baterías terrestres que había sufrido muchas bajas. Con la considerable disminución en los disparos de la escuadra defensora, los atacantes vuelven sobre las cadenas encabezados por el buque Firebrand y, a martillazos sobre un yunque, logran cortarlas. Para este momento casi todos los cañones de la costa estaban destruidos y sus artilleros muertos, por lo que la flota anglofrancesa procede con el desembarco de tropas. Dos batallones avanzan al mando del comandante Sullivan contra la batería del sur, donde son cargados a bayoneta por un grupo de soldados encabezado por Mansilla -quien es derribado por una salva de metralla que lo hiere de gravedad en el pecho- dejándole el mando al artillero Capitàn Juan Bautista Thorne. Por su parte, el Coronel Ramón Rodríguez caraga a su vez a los invasores deteniéndolos momentáneamente pero cediendo luego ante la contracarga de 500 soldados al mando del comandante Tréhouart. Posteriormente interviene la caballería argentina que logra equiparar un poco la situación, pero no puede evitar la derrota ante semejante disparidad de fuerzas. Si bien la flota invasora logró abrirse paso y continuar su camino hacia Corrientes, el enfrentamiento implicó para los vencedores un saldo pírrico. Dijo el Almirante Samuel Inglefield: "Siento vivamente que este bizarro hecho de armas se haya logrado a costa de tal pérdida de vidas, pero considerada la fuerte oposición del enemigo y la obstinación con que fue defendida, debemos agradecer a la Divina Providencia que aquella no haya sido mayor" De regreso se esa expedición, el 4 de junio de 1846, la flota anglo-francesa fue nuevamente atacada por Mansilla en las localidades de Acevedo, San Lorenzo y Quebracho. En Quebracho ocurrió el enfrentamiento más importante; esta vez el terreno le permitió a Mansilla colocar sus baterías en una posición más alta, por lo que las fuerzas argentinas no sufrieron los daños que habían soportado en la Vuelta de Obligado. Después de un cruce de fuego de artillería de más de tres horas, la flota enemiga siguió su camino con varias bajas y muchos destrozos materiales. No empuñó más las armas hasta el año 1852, cuando el gobernador de la provincia de Buenos Aires, su cuñado Rosas, lo nombró Comandante de las fuerzas de la ciudad de Buenos Aires — la reserva del ejército, es decir, los inválidos y los extranjeros que prestaban servicios en las milicias urbanas — mientras enfrentaba a Justo José de Urquiza y sus aliados unitarios, "colorados" y brasileños. Los últimos años[editar · editar código] Caído el gobierno de Rosas, luego de la batalla de Caseros, contuvo a los fugitivos que volvían enardecidos del campo de batalla y pretendían saquear la ciudad; licenció a sus tropas, entregó el fuerte al enviado de Urquiza y se embarcó en el mismo barco inglés que Rosas. A diferencia de éste, se estableció en Francia, donde residió muchos años. Napoleón III y su corte imperial, lo recibieron con honores y le concedieron un trato preferencial, pese a haber sido su enemigo, por considerar que había defendido a su patria de la invasión extranjera. Incluso medió en el casamiento de Napoleón III y su esposa española, María Eugenia de Montijo (a quien le había presentado). Pasadas las pasiones que generaron la caída del gobierno rosista, años después retornó a su país de nacimiento, donde residió hasta el día de su muerte, ocurrida el 10 de abril de 1871, víctima de la feroz epidemia de fiebre amarilla. De su matrimonio con Agustina Ortiz de Rozas nacieron cinco hijos, dos de cuales se destacaron en la historia de la Literatura Argentina. Su hijo mayor fue Lucio V. Mansilla, militar y literato. Su hija Eduarda Mansilla, por su talento literario y musical, es considerada en forma unánime una de las principales escritoras argentinas del siglo XIX. En el año 1989, se formó una Comisión Permanente de Homenaje al general Lucio Norberto Mansilla para honrar su memoria.

jueves, 14 de noviembre de 2013

PACTO DE OLIVOS-( Télam Agencia Nacional de Noticias)


Télam Agencia Nacional de Noticias Se cumplen 20 años del Pacto de Olivos que permitió la reforma constitucional del '94 Se cumple el 20mo. aniversario del principal acuerdo institucional alcanzado por los partidos políticos mayoritarios en 30 años de democracia, que entró en la historia como el "Pacto de Olivos" y permitió sentar las bases para la reforma constitucional de 1994. IMPRIMIRACCESIBLEACCESIBLE La imagen de Carlos Menen y Raúl Alfonsín caminando por los jardines de la residencia de Olivos, el 14 de noviembre de 1993, quedó plasmada en la memoria de los argentinos como símbolo del acuerdo al que los dos partidos por aquel entonces excluyentes, el justicialismo y el radicalismo, firmaron con objetivos claramente diferentes. ampliar Desde el PJ, y pese a que Menem había dicho en varias ocasiones que no buscaría la reelección ("saludo uno, saludo dos, y me voy a mi casa", solía repetir), todos los operadores oficialistas habían apretado el acelerador a mediados del 93 para alcanzar la imprescindible mayoría parlamentaria especial, que el oficialismo no tenía. La necesidad de lograr los dos tercios en ambas cámaras del Congreso -una posibilidad para el menemismo en el Senado pero una quimera en Diputados-, forzó al Gobierno de Menem a volver la vista hacia el alfonsinismo buscando las bancas que necesitaba. Para Alfonsín, la posibilidad de sentarse a dialogar con Menem pasaba por otros objetivos: fortalecer la situación institucional que siempre fue su obsesión, y obtener algunas ventajas para un partido que parecía haber perdido las preferencias del electorado, situación que el Pacto de Olivos finalmente profundizó. Convencido de que si no lograba la reforma por las buenas, el menemismo estaba dispuesto a llevarse por delante a las instituciones, el jefe radical vislumbró que la reelección de Menem podía negociarse para lograr una reforma con propuestas que, durante su Gobierno, había elaborado el Consejo para la Consolidación de la Democracia. Muchos se preguntaron tiempo después por qué Alfonsín suscribió un pacto que se tradujo en un marcado deterioro de su imagen ante la ciudadanía y metió a su propio partido en un proceso de claro divorcio con el electorado. Es que Alfonsín ya había escuchado a gobernadores de la UCR, como el rionegrino Horacio Massaccesi y el chubutense Carlos Maestro, temerosos de ser barridos por los votos menemistas, que estaban dispuestos a acompañar al oficialismo en la interpretación legal de que eran necesarios para la reforma sólo dos tercios de los presentes en cada cámara, y no dos tercios del total de cada cuerpo. Incluso el cordobés Eduardo Angeloz, el gran derrotado por Menem en las elecciones de 1989, había adelantado que sería prescindente sobre el tema, con lo que anticipaba que no se opondría a un proyecto aprobado con sólo dos tercios de los presentes en cada cámara legislativa. Los contactos previos empezaron meses antes con operadores de ambas fuerzas políticas y con escenarios reservados como la casa del excanciller Dante Caputo, pero la primera reunión de la que participaron Menem y Alfonsín se hizo en secreto y se desarrolló el 4 de noviembre de 1993. En esa conversación se sentaron las bases del acuerdo que luego se plasmaría en la reforma constitucional jurada en 1994 en el Palacio San José de Entre Ríos. Alfonsín ofreció la reelección presidencial "por un solo período", que el menemismo aceptó rápidamente -en rigor era lo único que buscaba-, pero a cambio obtuvo diversas mejoras. Entre ellas se acordó la reducción del mandato presidencial de seis a cuatro años; la designación de un tercer senador por provincia -la minoría era radical en la mayoría de los distritos-, la creación del Consejo de la Magistratura con presencia opositora y la presentación de un proyecto de reforma común entre ambos partidos. También se acordó la postergada autonomía de la Ciudad de Buenos Aires -un reducto tradicionalmente antiperonista que la UCR aspiraba a gobernar-, y la regulación de los decretos de necesidad y urgencia, un recurso habitual del gobierno de Menem. Se discrepó, en cambio, en la modalidad para atenuar el presidencialismo que Alfonsín impulsaba. El menemismo estaba dispuesto a negociar casi todo para lograr la reelección, pero no si recortaba el poder del Presidente. De esa forma surgió la figura del Jefe de Gabinete o "ministro coordinador" como se lo llamó inicialmente, a mitad de camino entre el parlamentarismo afín a Alfonsín y el presidencialismo del que Menem, no por ideología sino por conveniencia, no quería alejarse. El acuerdo firmado el 14 de noviembre de 1993 fue luego aprobado como un simple trámite por la Convención Nacional de la UCR y por el Congreso Nacional del Partido Justicialista. El proyecto que declaró la necesidad de la reforma quedó sancionado en el Congreso Nacional en un trámite urgente que culminó en pocos días, el 29 de diciembre de 1993. El Poder Ejecutivo lo promulgó ese mismo día, habilitando una rápida convocatoria a elecciones para constituyentes en abril de 1994. El Pacto de Olivos tuvo implicancias políticas profundas, especialmente para el radicalismo, que sufrió una importante sangría de votos. Su candidato presidencial de 1995, el rionegrino Massaccesi, padeció el “voto castigo” que lo dejó en un magro tercer lugar (17%), en la derrota más estrepitosa de la UCR hasta ese momento. La imagen de Alfonsín también ingresó en un período de deterioro ante la opinión pública, que recién logró corregir seis años más tarde, hacia 1999, cuando se convirtió en uno de los artífices de la Alianza que constituyeron la UCR y el Frepaso para las presidenciales de ese año. Para Menem, el Pacto de Olivos allanó el camino hacia la reelección y a sus últimos cuatro años en el poder, que paradójicamente y con la profundización de sus políticas neoliberales lo alejaron definitivamente del electorado, como se constató en 2003 cuando sus apetencias presidenciales chocaron contra un escollo insalvable llegado del extremo sur del país: Néstor Kirchner. 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sábado, 9 de noviembre de 2013

CALOI-Carlos Loiseau.


Caloi Caloi Carlos Loiseau.jpg Nombre completo Carlos Loiseau Nacimiento 9 de noviembre de 1948 Bandera de Argentina Salta, Argentina Defunción 8 de mayo de 2012 (63 años) Bandera de Argentina Adrogué, Buenos Aires, Argentina Ocupación Dibujante y guionista Nacionalidad Argentina Género Humor Cónyuge María Verónica Ramírez Descendencia Tute, Tomás y Aldana Carlos Loiseau (Salta, Argentina, 9 de noviembre de 1948 - Adrogué, Argentina, 8 de mayo de 2012) ―más conocido como Caloi― fue un dibujante e historietista argentino, creador del personaje Clemente. Índice [mostrar] Biografía[editar · editar código] Caloi publicó sus primeros trabajos como profesional en 1966 en la revista Tía Vicenta. Un año después publicó una serie llamada «Artista, Flor, Ejecutivo» en María Belén. Entre 1968 y 1971 fue dibujante de la revista Análisis en las secciones humorística y política. También en 1968 empezó a trabajar para el Clarín (Buenos Aires). Durante los años setenta realizó varias campañas publicitarias para los cigarrillos Parliament. En 1970 realizó un cortometraje de dibujos: Las Invasiones Inglesas que también fueron muy queridas, pero en su momento fueron despreciadas. Tiras diarias donde aparecen Clemente y Bartolo juntos. En Clarín aparecieron desde 1973 las tiras diarias de Clemente y Bartolo y una página de humor en la revista Viva. Entre 1976 y 1982 colaboró con la revista deportiva El Gráfico. Entre 1981 y 1982 hizo la campaña gráfica de la empresa La Europea. Participó también en campañas de Terrabusi, Cervecería Quilmes, Molinos, el Programa de Erradicación de la Violencia en los Estadios de Fútbol, Laboratorio B y K, Lotería de Jujuy y Quini 6, entre otras. Llevó a su personaje Clemente a la televisión en el año 1982. Caloi era el guionista y director del programa hecho con muñecos que se transmitió diariamente por Canal 13 hasta 1989 y por varias emisoras de la Argentina. En el año 1987 se realizó una muestra de su obra denominada Veinte años no es nada, visitada por 110 000 personas.1 En 1990 creo el ciclo Caloi en su tinta, dedicado a la difusión del cine de animación de autor. Fue premiado en numerosas oportunidades y se emitió por canal 7 (canal público de Argentina). Entre junio y julio de 2002 dirigió un ciclo de microprogramas, nuevamente con Clemente como protagonista, emitido por el estatal Canal 7. Esta vez el programa se hizo con animación 3D. En 2004 Caloi fue declarado «Personalidad destacada de la cultura» y su personaje de historietas más famoso, Clemente, fue nombrado «patrimonio cultural de la ciudad», por la Legislatura de la Ciudad. El 10 de marzo de 2009 fue declarado «ciudadano ilustre de Buenos Aires». Vivió en Adrogué, localidad del sur del Gran Buenos Aires. Durante el Mundial de Fútbol de 2010 participó con la empresa YPF para una publicidad donde actuaba Clemente, animado en 3 dimensiones. En 2012 la Fundación Konex le otorgó el Premio Konex de Platino en la disciplina Humor e Historieta. Caloi falleció de cáncer de colon2 3 el 8 de mayo de 2012 a la edad de 63 años.4 Obra[editar · editar código] Historieta e ilustración[editar · editar código] Clemente junto a Bartolo. 1968: El libro largo de Caloi. Buenos Aires: Ediciones Hombre Nuevo. 1972: Humor libre de Caloi. Buenos Aires: Nueva Senda. 1973: Caloidoscopio. Buenos Aires: Nueva Senda. 1975: Aquí me pongo a cantar. Buenos Aires: Notabil. 1977: Mi Buenos Aires querido. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1977: Clemente (y Bartolo) 1. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1977: Clemente (y Bartolo) 2. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1978: Clemente (y Bartolo) 3. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1978: Clemente (y Bartolo) 4. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1978: Clemente y el mundial. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1979: Clemente 5. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1979: Caloi, Clemente y el psicoanálisis. Buenos Aires: Ediciones del Pájaro y el Cañón. 1980: Clemente 10. Buenos Aires: El Cid Editor. 1980: Clemente 11. Buenos Aires: El Cid Editor. 1980: Clemente 12. Buenos Aires: El Cid Editor. 1987: Clemente 13. Buenos Aires: Puntosur. 1987: Con todo el humor del alma. Buenos Aires: Puntosur. 1987: Con el deporte no se juega. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1988: Con el deporte no se juega 2. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1988: Veinte años no es nada. Buenos Aires: Hyspamérica. 1988: Clemente 14. Buenos Aires: Puntosur. 1989: Clemente 15. Buenos Aires: Puntosur. 1989: Caloi, Clemente y el psicoanálisis (reedición ampliada).. Buenos Aires: Puntosur. 1989: Humor de amores. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1990: Mi Buenos Aires querido (reedición ampliada).. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1991: Humeurs d’amour. París (Francia): Glénat.. 1992: Con todo el humor del alma (reedición).. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1993: Todo es cultura. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1994: Con el deporte no se juega 3. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1996: El libro de Clemente. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 1998: Clemente 1 (nueva serie).. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 2000: Con el deporte no se juega 4. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 2001: Clemente 2 (nueva serie).. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. 2004: Desafortunados en el humor. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. Filmografía[editar · editar código] Carlos Louiseau en su programa "Caloi en su tinta". Cine 1980: Buenos Aires, la tercera fundación 2000: Una historia de tango (Cortometraje) 2008: Imaginadores (Documental) 2012: Ánima Buenos Aires Televisión 1990-2008: Caloi en su tinta-WIKIPEDIA

SALVADOR MAZZA


(Más datos en:http://espaciodehorbebii.blogspot.com.ar/)
WIKIPEDIA Salvador Mazza Para la localidad de la provincia de Salta, véase Salvador Mazza (Salta). Salvador Mazza Salvador Mazza.JPG El Dr. Salvador Mazza. Nacimiento 6 de junio de 1886 Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina Fallecimiento 9 de noviembre de 1946 (60 años) Bandera de México Monterrey, México Nacionalidad Bandera de Argentina Argentino Ocupación Médico Padres Francesco Mazza y Giuseppa Alfise Salvador Mazza (Buenos Aires, 6 de junio de 1886 – Monterrey, México, 9 de noviembre de 1946) fue un médico argentino, destacado por haber dedicado casi toda su vida al estudio y combate de la tripanosomosis americana (enfermedad de Chagas-Mazza) y otras enfermedades endémicas.1 Índice [mostrar] Biografía[editar · editar código] Salvador Mazza nació en la ciudad de Buenos Aires aunque su infancia transcurrió en la ciudad bonaerense de Rauch. Era hijo de Francesco Mazza y Giuseppa Alfise, inmigrantes italianos procedentes de la ciudad siciliana de Palermo.2 Aventajado alumno, Salvador Mazza, a los diez años pudo iniciar sus estudios medios en el Colegio Nacional Buenos Aires.2 Al concluir sus estudios medios intentó ingresar en la Escuela Naval Militar pero fue rechazado durante la revisión médica. Decidió entonces inscribirse en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, lo cual concretó en 1903.2 En 1914 se casó con Clorinda Brígida Razori, quien sería su compañera y asistente por toda la vida.2 Investigación y trabajo[editar · editar código] Mientras cursaba sus estudios de grado fue inspector sanitario y se abocó a la organización y realización de campañas de profilaxis y vacunación en la provincia de Buenos Aires. Al graduarse se especializó en microbiología clínica y anatomopatología. Tras haber sido por un tiempo el director del laboratorio del lazareto de la Isla Martín García efectuó una gira de estudios por varios países europeos,1 en la cual profundizó sus conocimientos sobre enfermedades infectocontagiosas, la sanidad militar y la microfotografía. En 1910 logró obtener el título de doctor médico,1 casi al mismo tiempo en que junto a Rodolfo Kraus desarrolló una vacuna anti-tifoidea de una sola aplicación. En 1916, en plena Primera Guerra Mundial, revistando como Teniente 1º Médico del Ejército Argentino, se le encargó realizar un estudio de enfermedades infecciosas en Alemania y el Imperio austrohúngaro; en ese momento conoció a su colega Carlos Chagas,3 el cual recientemente había descubierto al agente parasitario (Trypanosoma cruzi) causante de la tripanosomosis americana. Mazza al retornar a su país en 1920 fue nombrado director del laboratorio central del Hospital Nacional de Clínicas3 y titular de la cátedra de bacteriología de la Facultad de Medicina de la UBA. Junto a su esposa en 1923 se dirigió a Francia para efectuar nuevos estudios de perfeccionamiento.3 Con tal motivo marchó a Túnez, entonces colonia francesa, estudiando en la sede tunecina del Instituto Pasteur dirigida por el bacteriólogo y entomólogo Charles Nicolle,3 quien había sido galardonado con el Premio Nobel de Medicina el año 1928. Nicolle era célebre por sus estudios atinentes al tifus exantemático epidémico y considerado un "segundo Pasteur".1 Salvador Mazza regresó a la Argentina en 1925 y fue nombrado director del laboratorio y del museo del Instituto de Clínica Quirúrgica de la Facultad de Medicina de la UBA.3 A fines de 1925 Mazza invitó y hospedó en Argentina a Charles Nicolle quien se hallaba interesado en las enfermedades endémicas que existían en el norte argentino. Nicolle advirtió la forma inadecuada con que se enfrentaban tales afecciones en esas regiones y por esto ayudó a Mazza en su intención de fundar un instituto para la investigación y la diagnosis de las enfermedades endémicas americanas, muchas de ellas poco o nada conocidas. En 1926 la Facultad de Medicina de la UBA a instancias de José Arce estableció la Misión de Estudios de Patología Regional Argentina (MEPRA), llamada coloquialmente misión Mazza ya que Mazza fue su director. La MEPRA, con sede central en Jujuy, funcionó en el famoso "E.600", un laboratorio y hospital móvil instalado en un tren ferroviario.2 De este modo tal institución pudo trasladarse por la extensa red ferroviaria argentina llegando incluso a Bolivia y Chile.2 En 1926 Mazza fundó la Sociedad Científica de Jujuy,1 cuyo primer presidente fue el malariólogo Guillermo Paterson. En ese mismo año realizó los primeros diagnósticos de tripanosomosis americana y leishmaniosis tegumentaria americana en Argentina. Dondequiera se encontrase, la MEPRA difundía las novedades y descubrimientos atinentes a la cura o profilaxis de enfermedades contagiosas entre los médicos y poblaciones rurales. La labor principal de Mazza en este punto fue el ataque al vector de la tripanosomosis americana, la vinchuca (Triatoma infestans). Por tal motivo alertó a las autoridades que uno de los principales factores para la expansión o existencia de la tripanosomosis y afecciones semejantes se encontraba en las precarias condiciones económicas, educativas e higiénicas de las poblaciones rurales y rururbanas del norte argentino. En 1936 junto a C. Benítez describió un síntoma que puede (o no) aparecer al momento de la infección con el tripanosoma, la dacrioadenitis, y por ello se lo denomina signo de Mazza-Benítez.4 5 En 1942 se contactó con el escocés Alexander Fleming con el objeto de organizar la producción de penicilina en Argentina y un año después obtuvo junto a su equipo la primera producción argentina de tal antibiótico.1 Sin embargo el gobierno de entonces ignoró los descubrimientos y esfuerzos de Salvador Mazza1 y le retaceó de un modo casi absoluto todo apoyo económico,2 pese a que la producción extranjera de penicilina tampoco estaba disponible ya que casi en su totalidad se utilizaba para atender las necesidades en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial. Salvador Mazza falleció de un infarto cardíaco mientras se encontraba participando de un congreso médico en Monterrey, México.6 Aunque hubo versiones de que fue a causa de la tripanosomosis en la forma cardíaco-crónica, no hay constancia de ello en el acta de defunción, que se conserva en el RNP de la Ciudad de Buenos Aires.2 Fue sepultado en el cementerio de Olivos, en la provincia de Buenos Aires.7 En homenaje a su memoria, la ciudad más septentrional de Argentina lo recuerda con el nombre de Profesor Salvador Mazza.WIKIPEDIA

viernes, 8 de noviembre de 2013

El secreto de Islandia, el mejor país del mundo para ser mujer - Alejandra Martins BBC Mundo


El secreto de Islandia, el mejor país del mundo para ser mujer
Alejandra Martins BBC Mundo Viernes, 8 de noviembre de 2013 http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/11/131105_islandia_mujeres_am.shtml?ocid=socialflow_facebook_mundo La protesta de mujeres en Islandia en 1975 "abrió el camino para la elección cinco años después de la primera presidenta electa democráticamente en el mundo". Annadís Rudolfsdottir aún recuerda el día que cambió la vida de generaciones de mujeres en Islandia. "Sentí que, con 11 años, me convertí en feminista". Annadís Rudolfsdottir Annadís Rudolfsdottir: "Uno de los cambios por los que lucharon fue el acceso a guarderías de alta calidad y bajo costo". Foto: gentileza A. Rudolfsdottir Contenido relacionado Cuáles son los mejores países para ser mujer 100 mujeres: la mitad del mundo toma la palabra El 24 de octubre de 1975, declarado Año de la Mujer por Naciones Unidas, organizaciones de mujeres en el país nórdico se tomaron "el día libre" para llamar la atención sobre sus bajos salarios y la falta de reconocimiento a su rol en la sociedad. "Ni mi madre, ni las amigas de mi madre, ni las empleadas en las tiendas, ni las maestras" trabajaron, cocinaron o cuidaron a sus hijos aquel día, recordó a BBC Mundo Rudolfsdottir, que quedó sola en casa con su hermana menor. Nada menos que el 90% de las mujeres del país se sumó a la protesta y se congregó en actos públicos. Las empresas no tuvieron más remedio que recibir el influjo de niños que acompañaban a sus padres y muchas escuelas, fábricas y tiendas cerraron. Annadís Rudolfsdottir Cuando su madre se declaró en huelga, Annadís (der.) quedó en casa con su hermana. "Aquel día me hice feminista". Foto: gentileza A. Rudolfsdottir "Fue un llamado a la acción. Muchos sienten que la solidaridad mostrada ese día abrió el camino para la elección, cinco años después, de Vigdis Finnbogadottir, la primera presidenta electa democráticamente en el mundo", señaló Rudolfsdottir, actualmente coordinadora del programa sobre estudios de género en la Universidad de la ONU en la capital islandesa, Reikiavik. La protesta de 1975, seguida de acciones similares en 2005 y 2010, muestra la lucha detrás de los cambios que hoy explican por qué Islandia es, por quinto año consecutivo, el país número 1 en equidad de género, según el ránking anual del Foro Económico Mundial. Lea: "clic Cuáles son los mejores países del mundo para ser mujer" ¿Cuál es el secreto de esta nación de poco más de 300.000 habitantes y qué puede aprender América Latina? La clave de las guarderías Países con menor disparidad de género 1. Islandia 2. Finlandia 3. Noruega 4. Suecia 5. Filipinas 6. Irlanda 7. Nueva Zelanda 8. Dinamarca 9. Suiza 10. Nicaragua Fuente: Informe sobre la Brecha Global de Género, Global Gender Gap Report 2013, Foro Económico Mundial Algunos analistas han buscado las raíces de la mayor equidad de género en factores culturales. "Las sagas suelen tener personajes femeninos muy fuertes, o a veces se menciona que los hombres estaban ausentes porque trabajaban en el mar", dice Rudolfsdottir. Pero la académica asegura que para hallar las causas de la menor disparidad de género en Islandia es necesario mirar a las acciones del movimiento de mujeres, marcado por la huelga de 1975. "En esencia, este movimiento luchó muy duramente para crear en la sociedad las estructuras necesarias para que las mujeres pudieran participar en la política y en el mercado de trabajo". El 82,6% de las mujeres islandesas en edad laboral trabajan y constituyen el 45,5% de la fuerza laboral. Al mismo tiempo, tienen una de las tasas de fertilidad más altas de Europa, con 2,1 niños por mujer. ¿Cómo lo logran? Una de las claves es acceso a servicios de cuidado infantil a bajo costo. "Las guarderías son administradas por la municipalidad de Reikiavik, y el precio mensual es muy bajo. Yo tengo dos hijos, viví durante 15 años en el Reino Unido y uno de los grandes problemas era el alto costo del cuidado de los niños para que las madres pudieran volver a trabajar", señala. Tres meses para los hombres Pero además, una de las primeras cosas que llama la atención de las estudiantes de otros países que asisten al curso de Rudolfsdottir es "la gran cantidad de hombres en las calles cuidando niños". Thordur Kristinsson tomó los tres meses de licencia por paternidad por cada uno de sus hijos. Foto gentileza: Thordur Kristinsson Ampliar imagen Y la explicación está en parte en otro de los cambios legales logrados en Islandia: la larga licencia por paternidad. "En total la pareja tiene nueve meses de licencia luego del nacimiento del bebé", dijo a BBC Mundo Thordur Kristinsson, profesor universitario de estudios sociales en Reikiavik. "Tres meses son exclusivos de la mujer, tres exclusivos del padre y otros tres pueden dividirse como la pareja quiera". "Esa licencia se toma con hasta 74% del salario. El padre y la madre pueden tomar más licencia, pero con una reducción salarial acorde", agregó. Para Kristinsson, estas reglas también exigen un cambio de mentalidad en la mujer, que "debe ceder en parte la toma de decisiones sobre los niños". Sin embargo, considera que esto tiene una ventaja adicional: "las empresas ya no pueden ver a las mujeres como un factor de riesgo por sus licencias por maternidad, también los hombres pueden ser vistos como riesgo". "Y además hay un consenso aquí en Islandia. Los jefes también toman su licencia y si un padre no se toma sus tres meses esto se ve en forma extraña, como una falta de responsabilidad". Equidad total, ni en Islandia El ránking del Foro Económico Mundial combina los puntajes de cada país en diferentes sectores, como empoderamiento político, logros educativos y acceso a la salud. Joven en la protesta de mujeres en 2010. El cartel que sostiene dice "Juntas firmes, hermanas" "Juntas firmes, hermanas". Una consigna de la lucha detrás de cada cambio. Foto: gentileza Audur Styrkársdóttir El cartel reza: "Juntas firmes, hermanas". Una consigna de la lucha detrás de cada cambio logrado por las mujeres. Foto: gentileza Audur Styrkársdóttir Ampliar imagen Islandia está en el primer puesto total fundamentalmente por sus logros en dos áreas: educación y participación política. El 70% de los graduados universitarios son mujeres, aunque la proporción es mucho menor en carreras como ingeniería. En política, las mujeres ocupan el 40% de los escaños parlamentarios y el 50% de las posiciones ministeriales. Pero el país nórdico ocupa el puesto 97 en acceso a la salud, un sector en el que se ha llamado a una mayor inversión. "Incluso el país número uno en el ránking ha cerrado solamente en un 87% la brecha entre hombres y mujeres", dijo a BBC Mundo Saadia Zahidi, directora del Programa de Paridad de Género del Foro Económico Mundial y una de las autoras del ránking. Para Annadís Rudolfsdottir aún queda mucho por hacer. "La diferencia de salarios entre hombres y mujeres es cercana al 10% y en un sondeo reciente de 3.000 mujeres, el 24% dijo haber sido víctima de violencia sexual alguna vez desde los 16 años". Protesta de mujeres en 2010 Protesta de mujeres en 2010. El 82,6% de las mujeres islandesas en edad laboral trabajan. Foto: gentileza Audur Styrkársdóttir Evitar la trampa de Japón Nicaragua, el mejor ubicado de A. Latina Nicaragua es el país mejor ubicado de la región, con el puesto 10 en conjunto. Pero ocupa el lugar 91 en participación económica, el 28 en logros educativos y el 55 en salud, por debajo de naciones como Costa Rica, Brasil y Chile. ¿Cómo se explica entonces el lugar 10 en el ránking global? Saadia Zahidi dijo que los puntajes reflejan a veces diferencias de decimales. En el caso de Nicaragua "la posición está determinada por lo que ha hecho en términos de empoderamiento político. En esta área ocupa el lugar 5, con 40% de los escaños parlamentarios ocupados por mujeres". ¿Qué pueden aprender los gobiernos de América Latina del alto ránking de Islandia? "América Latina es la región en que más países han logrado cerrar la brecha en salud y educación", dijo a BBC Mundo Zahidi. "De las mujeres en edad universitaria, el 29% logra graduarse a nivel regional, en comparación con un 22% de hombres". La analista del Foro Económico Mundial recordó que "los gobiernos nórdicos reconocieron hace mucho tiempo que no pueden ser competitivos sin aprovechar todo el talento disponible en la sociedad". "Las mujeres en América Latina tienen la oportunidad de cambiar las estructuras necesarias para poder combinar trabajo y crianza de los hijos, al igual que en los países nórdicos. De lo contrario los países latinoamericanos se hallarán en una situación similar al estancamiento en que se encuentra desde hace décadas Japón, donde las mujeres van a la universidad igual que los hombres pero no se ven en puestos de liderazgo", indicó. Para Annadís Rudolfsdottir, más allá del ejemplo de Islandia, hay que mirar hacia adentro. "Yo empezaría por preguntarles a las propias mujeres de cada país en América Latina qué obstáculos concretos están impidiendo su mayor participación en el mercado laboral".

miércoles, 6 de noviembre de 2013

ESTANISLAO DEL CAMPO


Estanislao del Campo Para la ciudad formoseña, véase Estanislao del Campo (Formosa). Estanislao del Campo EstanislaoDelCampo.JPG Nombre completo Estanislao del Campo Maciel y Luna Brizuela Nacimiento 7 de Febrero de 1834 Buenos Aires, Provincias Unidas del Río de la Plata Bandera de Argentina Defunción 6 de Noviembre de 1880 (46 años) Buenos Aires, Provincias Unidas del Río de la Plata Bandera de Argentina Ocupación Militar, Funcionario de Gobierno, Escritor Nacionalidad Flag of Argentina.svg Argentina Obras notables Fausto, Impresiones del gaucho Anastacio el Pollo en la representación de la Ópera Estanislao del Campo Maciel y Luna Brizuela (Buenos Aires, 7 de febrero de 1834 - ibíd. 6 de noviembre de 1880) fue un militar, funcionario de gobierno y escritor argentino. Defendiendo a Buenos Aires tuvo destacada actuación en las batallas de Cepeda y Pavón. Índice [mostrar] Biografía[editar · editar código] Orígenes familiares y su matrimonio[editar · editar código] Nació en la ciudad de Buenos Aires, Provincias Unidas del Río de la Plata, el 7 de febrero de 1834; provenía de una familia de hidalgos y unitarios, siendo hijo del coronel Juan Estanislao del Campo —pariente del virrey Nicolás del Campo y descendiente de los Van der Velde flamencos, de los Rodríguez de las Varillas de Salamanca sevillanos y del Maestre de Campo general, Manuel Maciel y Cabral de Alpoin— y de Gregoria Luna Brizuela (n. Tucumán, c. 1810 - m. Buenos Aires, 1858), una hija de Francisco Javier de Luna y de Josefa de Brizuela. Se unió en matrimonio en el año de 1864 con Carolina Micaela Lavalle Darregueyra (n. Buenos Aires, 1832 - m. 1889) —sobrina del general Juan Galo Lavalle— hija de Francisco Lavalle González Bordallo (n. Santiago de la Capitanía General de Chile, 1801 - m. Buenos Aires de las Provincias Unidas del Río de la Plata, 1836) y de Juana Micaela Darregueyra Luca (n. Buenos Aires, 1805). Estanislao y Carolina tuvieron una hija llamada Carmen Carolina del Campo Lavalle (n. Buenos Aires, 1872).1 Juventud, estudios académicos, primer empleo e inicios en la vida militar[editar · editar código] En 1840 su padre — el coronel Juan Estanislao del Campo y Maciel Lacoizqueta — emigró a Montevideo para unirse al ejército del general Juan Galo Lavalle, dejando a sus dos hijos de seis y cuatro años de edad con su esposa Gregoria Luna Brizuela, pero al ocurrir el fallecimiento de dicho general, tras la derrota en Jujuy en 1841, formó parte de la comitiva que trasladó sus restos hasta la ciudad boliviana de Potosí, refugiándose luego en Chile. Los bienes familiares fueron confiscados por Juan Manuel de Rosas, lo que impediría que Estanislao pudiera estudiar leyes, una profesión muy tradicional en la familia. Estanislao del Campo hasta 1849, año del retorno de su padre a Buenos Aires luego de su autoexilio, hizo sus estudios en la Academia Porteña Federal de la calle Florida, dirigida por Florentino García, y en 1850 fue empleado como dependiente de comercio, trabajando de esta manera en las tiendas de Manuel Albornoz y de Mariano Brantes, y luego en la barraca de Balcarce. En estos empleos tuvo la oportunidad de tratar con gente de campo, especialmente con aquellos despectivamente llamados «orilleros» que se iban ubicando en los suburbios de la ciudad, y fue cuando se empezó a familiarizar con las formas de hablar en la campaña bonaerense. Cuando el 11 de septiembre de 1852 estalló en la ciudad de Buenos Aires una revolución, consecuente a una reacción de la provincia de Buenos Aires contra las condiciones políticas impuestas por el Director Provisorio de la Confederación, Justo José de Urquiza, después de triunfar en la batalla de Caseros sobre Juan Manuel de Rosas y quien se terminó exiliando en el Reino Unido, fue que provocó de esta manera la separación del Estado de Buenos Aires con respecto del resto de la Confederación Argentina (hasta el 17 de septiembre de 1861). Luego de la separación del Estado de Buenos Aires, Estanislao dejó de trabajar en el sector de comercio para pasar a integrar el primer regimiento de Guardias Nacionales, destacado en San Nicolás de los Arroyos por el gobierno bonaerense de Manuel Guillermo Pinto, para apoyar al general José María Paz. También aquí fue que hizo gran amistad con Ricardo Lavalle — quien se convertiría en su cuñado en el futuro, por el matrimonio con su hermana — y con Adolfo Alsina, a quien admiraba profundamente. El 1 de diciembre de 1852, el entonces coronel Hilario Lagos que desde la revolución antedicha pasó a ser jefe de la «División Centro» cuya sede era Luján, inició un levantamiento contra el gobierno porteño con casi todas las fuerzas de campaña. Atacó a los pocos días la capital, pero fue rechazado por la reacción de Bartolomé Mitre, y fue aquí que Estanislao del Campo, a la temprana edad de 18 años, empezó a iniciarse en las armas, defendiendo a su ciudad del sitio impuesto por el citado coronel y batiéndose con él en el cantón «Patria o Muerte» de la quinta de Anchorena (en las actuales calles Juncal y Esmeralda, del barrio de Retiro). Aquél llegó a controlar varios barrios porteños, siendo enviado y apoyado por la campaña bonaerense opositora y el resto de la confederación, dirigida por Urquiza. Para evitar que la deserción y la corrupción se extendieran a las fuerzas venidas de Entre Ríos, el 13 de julio de 1853, Urquiza abandonó el sitio de Buenos Aires, seguido del propio general Hilario Lagos — ascendido desde principios de 1853 — y parte de sus tropas, embarcándose hacia Paraná. Con la batalla de Pavón practimaente ganada, el General Urquiza retira enigmáticamente sus tropas y se aleja de la vida pública. Desde entonces, el Estado de Buenos Aires — que sancionaría una constitución en 1854 — se mantuvo separado del resto del país. Sus dirigentes oscilaron entre oficializar la independencia nacional del Estado y la pretensión de que ellos representaban a toda la Nación. Primeras publicaciones literarias y cargos burocráticos[editar · editar código] Hacia 1856, Estanislao publicaba versos románticos en las revistas El Recuerdo y en El Estímulo, y frecuentaba el Club del Progreso y el Café de los Catalanes, en las calles Cangallo y San Martín. En 1857, debido a la confiscación rosista de la fortuna familiar, tuvo que descartar la alternativa de estudiar abogacía, ya que en esa época era muy costoso ingresar a la universidad. En el mismo año trabajó por un mes como auxiliar de archivo en la aduana, y en el mes de agosto comenzó a editar los primeros versos en el diario Los Debates, fundado por Bartolomé Mitre, caracterizándose por su expresión gauchesca. El 10 de agosto, el periodista gaucho publicó unas décimas que describen el segundo ensayo del Ferrocarril del Oeste, en la Plaza del Parque. El 11 de agosto asistió acompañado de un amigo gaucho apodado Anastasio «el Pollo», al viejo teatro Colón ubicado en las calles Reconquista y 25 de Mayo de la ciudad de Buenos Aires, para presenciar el debut de Safo (de Giovanni Pacini). Probablemente su amigo jamás había estado como espectador en una obra teatral, confundiendo la ficción con la realidad, dando como real lo que miraba en el escenario, por lo cual empezó a desvestirse para salvar la vida de la artista y sólo la oportuna caída del telón salvó a la cantante de su salvataje.2 El 14 de agosto, este episodio fue publicado en el diaro citado, con el título: Carta de Anastasio el Pollo sobre el Beneficio de la Sra. La Grua, siendo una simpática narración del suceso en verso gauchesco, y convirtiéndose en un rotundo éxito. En 1858 el poeta participó del Ateneo Literario organizado por la revista El Estímulo y fue designado secretario privado del gobernador Valentín Alsina. Combinación de la vida literaria con la militar[editar · editar código] Sin abandonar la poesía que a menudo fue circunstancial, Estanislao alternó la carrera administrativa con la militar y el 31 de mayo de 1859 recibió su despacho de teniente del regimiento 4 de Guardias Nacionales. De esta manera, el 22 de octubre del mismo año combatió en la batalla de Cepeda, siendo derrotados como parte de los porteños comandados por Mitre, y además en la victoriosa Pavón defendiendo los intereses de Buenos Aires, en la que alcanzó el grado de capitán. Como consecuencia, el 17 de septiembre de 1861, se reunificó la Nación Argentina. En 1863 fue designado secretario de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. El Fausto[editar · editar código] Artículo principal: Fausto, Impresiones del gaucho Anastacio el Pollo en la representación de la Ópera. Al estrenarse la ópera Fausto de Gounod, con libreto de Michel Carrié y J. Barbier, en el Teatro Colón, el 24 de agosto de 1866, Del Campo concurrió al estreno. Dicho estreno había recibido mucha atención de la gente: se publicaron resúmenes en los periódicos y se hicieron traducciones del libreto. Del Campo utiliza esta ópera como referente para un poema que es su obra más conocida y recordada: Fausto, Impresiones del gaucho Anastacio el Pollo en la representación de la Ópera, popularmente llamada "El Fausto de Estanislao del Campo" o "El Fausto Criollo". Incursiones en la política, último cargo burocrático y fallecimiento[editar · editar código] El 25 de mayo de 1867, el poeta renunció a la secretaría de la Cámara, por haber sido elegido diputado nacional por los partidarios de Adolfo Alsina de la provincia de Buenos Aires, prestando juramento el 31 de mayo del mismo año, y fue designado miembro de la Comisión Militar. En diciembre renunció a la banca legislativa, para poder fundar el periódico liberal Porvenir Argentino. En 1868 apoyó la fórmula Domingo Faustino Sarmiento-Adolfo Alsina que salió victoriosa. En el mismo año dejó de publicar su periódico. Previamente a que Alsina asumiera su vicepresidencia, le había designado oficial mayor del Ministerio de Gobierno de la Provincia, cargo que ocupó hasta 1879. Mientras tanto, aunque ocupado por trabajos burocráticos, no dejó jamás de narrar y en 1870 publicó la primera edición de sus Poesías: Composiciones varias, Composiciones festivas y Acentos de mi guitarra. En 1873 apoyó la candidatura a la presidencia de la Nación de su amigo Alsina y en 1874, Mariano Acosta, quien fuera gobernador de Buenos Aires de ese entonces, firmó su nombramiento de teniente coronel, y es puesto al frente del primer Batallón del 4º Regimiento de Guardias Nacionales. En esta época fue que surgió la famosa estrofa que dirigió al jefe del Estado Mayor, en referencia a la dieta del personal militar: Señor coronel Gorordo: permítame que le diga / que me bala la barriga / de comer carnero gordo. (de Estanislao del Campo) Adoptó el seudónimo de «Anastasio el Pollo» en homenaje a Hilario Ascasubi, «Aniceto el Gallo». Murió joven el 6 de noviembre de 1880 en el mismo año se le había otorgado la jubilación con sueldo íntegro, que poco pudo gozar. En su entierro en el Cementerio de la Recoleta, donde aún reposan sus restos, tomaron la palabra José Hernández y Carlos Guido y Spano. Manuel Mujica Láinez escribió su biografía (Vida de Anastasio el Pollo, 1948).