lunes, 10 de octubre de 2016

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO INFORMAMOS SOBRE "POPULISMO? - Por Ezequiel Adamovsky


VER EN ESTE BLOG VARIAS OPINIONES SOBRE "POPULISMO" EN VARIAS ENTRADAS...http://espaciodehorbebii.blogspot.com.ar/
http://www.revistaanfibia.com/ensayo/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-populismo-2/ En discusiones políticas y en los medios, el concepto “populismo” suele mencionarse como una amenaza. Sin embargo no existen en el mundo movimientos que así se autodefinan. El historiador Ezequiel Adamovsky hace un recorrido cronológico sobre el término, arrancando en la Rusia de 1800, pasando por América Latina e incluyendo el sentido positivo que le dio Ernesto Laclau. ¿Sirve una categoría que se le puede aplicar tanto a la coalición de izquierda griega de Syriza como a sus enemigos del movimiento neonazi? Anfibia entra de lleno en el debate académico: cree el autor, "como concepto para entender la realidad, el populismo se ha extinguido". Fotos: Télam Por todas partes se habla del “populismo” en los debates políticos y en los medios. No hay día en que no leamos columnas en la prensa norteamericana, europea o de América Latina que nos adviertan sobre alguna amenaza “populista” en algún lado, de Venezuela a Grecia, de España a Argentina. Incluso dentro de los Estados Unidos se suele acusar a algunos políticos de ser “populistas”. Es como si fuera una especie de plaga desconocida: está por todas partes y nadie puede explicar del todo cómo se ha expandido tanto. ¿Pero qué quiere decir “populismo”? ¿Existe realmente una “amenaza populista” que esté afectando a las democracias de todo el planeta?
“Populismo” y el adjetivo “populista” fueron términos académicos antes de transformarse en expresiones de uso común. A su vez, como muchos otros conceptos académicos, nacieron como parte de vocabularios políticos de algún país en concreto. “Populismo” fue utilizado por primera vez hacia fines del siglo XIX para describir un cierto tipo de movimientos políticos. El término apareció inicialmente en Rusia en 1878 como Narodnichestvo, luego traducido como “populismo” a otras lenguas europeas, para nombrar una fase del desarrollo del movimiento socialista vernáculo. Como explicó el historiador Richard Pipes en un estudio clásico, ese término se utilizó para describir la ola antiintelectualista de la década de 1870 y la creencia según la cual los militantes socialistas tenían que aprender del Pueblo, antes que pretender erigirse en sus guías. Pocos años después los marxistas rusos comenzaron a utilizarlo con un sentido diferente y peyorativo, para referirse a aquellos socialistas locales que pensaban que los campesinos serían los principales sujetos de la revolución y que las comunas y tradiciones rurales podrían utilizarse para construir a partir de ellas la sociedad socialista del futuro. Así, en Rusia y en el movimiento socialista internacional, “populismo” se utilizó para designar un tipo de movimiento progresivo, que podía oponerse a las clases altas, pero –a diferencia del marxismo– se identificaba con el campesinado y era nacionalista. populismo_1_izqda Aparentemente sin conexión con el precedente ruso, “populismo” surgió también como término político en los Estados Unidos luego de 1891, para referir al efímero People’s Party (Partido del Pueblo) que surgió entonces, apoyado principalmente por los granjeros pobres, de ideas progresistas y antielitistas. Tal como en Rusia, el término también refirió allí a un movimiento rural y a una tendencia antiintelectualista; utilizado por los oponentes del nuevo partido, también adquirió de inmediato una connotación peyorativa. Como mostró Tim Houwen, “populismo” permaneció como un vocablo poco utilizado hasta la década de 1950. Sólo entonces fue adoptado por la academia –entre otros por el sociólogo Edward Shils– aunque con un sentido completamente novedoso. En la formulación de Shils, “populismo” no refería a un tipo de movimiento en particular, sino a una ideología que podía encontrarse tanto en contextos urbanos como rurales y en sociedades de todo tipo. “Populismo” para Shils, designaba “una ideología de resentimiento contra un orden social impuesto por alguna clase dirigente de antigua data, de la que supone que posee el monopolio del poder, la propiedad, el abolengo o la cultura”. Como un fenómeno de múltiples caras, tal “populismo” se manifestaba en una variedad de formas: el bolchevismo en Rusia, el nazismo en Alemania, el Macartismo en Estados Unidos, etc. Movilizar los sentimientos irracionales de las masas para ponerlas en contra de las élites: eso era el populismo. En otras palabras, “populismo” pasó a ser el nombre para un conjunto de fenómenos que se apartaban de la democracia liberal, cada uno a su modo.
En las décadas de 1960 y 1970 otros académicos retomaron el término, en un sentido algo diferente, aunque conectado con el anterior. Lo utilizaron para nombrar a un conjunto de movimientos reformistas del Tercer Mundo, particularmente los latinoamericanos como el peronismo en Argentina, el Varguismo en Brasil y el Cardenismo en México. A pesar de que algunos de estos académicos valoraban positivamente la expansión de nuevos derechos para las clases bajas que había venido de la mano de estos movimientos, su tipo de liderazgo era el rasgo distintivo: era personal antes que institucional, emotivo antes que racional, unanimista antes que pluralista. En este sentido, se medían con la vara implícita de las democracias “normales” (es decir, liberales) del Primer Mundo. En eso, estos trabajos se conectaban con los de los académicos como Shils: implícitamente compartían una mirada normativa sobre cómo se suponía que debían ser y lucir las verdaderas democracias. Así, en el mundo académico el concepto de “populismo” mutó de un uso más restringido que refería a los movimientos de campesinos o granjeros, a un uso más amplio para designar un fenómeno ideológico y político más o menos ubicuo. Para la década de 1970 “populismo” podía aludir a tal o cual movimiento histórico en concreto, a un tipo de régimen político, a un estilo de liderazgo o a una “ideología de resentimiento” que amenazaba por todas partes a la democracia. En todos los casos, el término tenía una connotación negativa. populismo_2_dcha Para complicar incluso más las cosas, el filósofo post-marxista Ernesto Laclau propuso un sentido más para nuestro término, completamente diferente a todos los anteriores. La influyente obra de Laclau planteó la necesidad de reemplazar la noción de “lucha de clases”, entendida como una oposición binaria fundamental que se generaba por la propia naturaleza de la opresión de clases, por la idea de que en la sociedad existe una pluralidad de antagonismos, tanto económicos como de otros órdenes. En tal escenario, no puede darse por sentado que todas las demandas democráticas y populares van a confluir como una opción unificada contra la ideología del bloque dominante. El plano político tiene un papel fundamental a la hora de “articular” esa diversidad de antagonismos. Y los discursos aquí son fundamentales, ya que son ellos los que “articulan” las demandas diversas, produciendo un Pueblo en oposición a la minoría de los privilegiados. Así entendido, el Pueblo es un efecto de la apelación discursiva que lo convoca, antes que un sujeto político pre-existente. En esta visión política, la articulación de un Pueblo en oposición al bloque dominante, es decir, el ordenamiento de una variedad de demandas en una oposición binaria, es fundamental para la “radicalización de la democracia” (una expresión que, para Laclau, tenía un sentido positivo). En uno de sus últimos trabajos, Sobre la Razón Populista (2005), Laclau utilizó el término “populista” para nombrar ese tipo particular de apelaciones políticas que recortaban un Pueblo en oposición a las clases dominantes. “El populismo comienza –escribió– allí donde los elementos popular-democráticos son presentados como una opción antagonista contra la ideología del bloque dominante”. Pero en verdad esa etiqueta no era indispensable. Laclau podría haber llamado al estilo específico de apelación política que le interesaba de otro modo, por ejemplo, “popular-democráticas” o alguna otra variante, en lugar de “populistas”. Pero el hecho es que decidió llamar a eso “populismo”, con lo cual, contrariamente a los académicos del pasado, le otorgó a ese término un sentido positivo. En su filosofía, el “populismo” era el nombre de la necesaria y esperada “radicalización de la democracia”. Como consecuencia de la propuesta teórica de Laclau, por primera vez algunos referentes e intelectuales de ciertos movimientos políticos (por caso el kirchnerismo en Argentina y Podemos en España) comenzaron a llamarse “populistas” a sí mismos, desafiando de ese modo el sentido común según el cual ser “populista” era algo malo. Y a su vez, eso alimentó a los liberales, dándoles más motivos para creer que existe una “amenaza populista” acechando la ciudadela de la democracia.
El término “populismo” tenía entonces una dinámica expansiva ya en sus usos académicos. Pero al volverse de uso común, especialmente en las últimas dos décadas, se descontroló completamente. Casi cualquier cosas puede ser llamada “populismo” en la prensa de hoy. “Populista” se ha vuelto una especie de acusación banal que se lanza simplemente para desacreditar a cualquier cosa o adversario, buscando asociarlo así con algo ilegal, corrupto, autoritario, demagógico, vulgar o peligroso. Algunos gobiernos latinoamericanos que en los últimos tiempos no se alinearon con Estados Unidos o con el FMI son por supuesto los blancos preferidos. Venezuela, Nicaragua, Argentina, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Brasil son o han sido atacados por la amenaza “populista” que proyectan sobre las democracias de la región. Y uno pensaría que ya entendió a qué se refiere el término, pero entonces comprueba que también Silvio Berlusconi –que no era ningún enemigo de los norteamericanos y mucho menos de los grandes empresarios– era un “populista”. ¿Y por qué? Para la revista The Economist, porque su gobierno se apoyaba en lazos de “patronazgo y corrupción” o, como otro comentarista argumentó, porque Berlusconi hablaba “en el lenguaje del hombre común de la calle”. Según el New York Times, en Europa es “populista” cualquiera que quiera poner límites a la migración interna o sea euroescéptico; con esos dos rasgos ya alcanza para ganarse el mote. El líder italiano Beppe Grillo es por supuesto un “populista” ya que critica al establishment político italiano. No importan las ideas que uno tenga en cualquier otro asunto: si uno habla como la gente común, si critica a Estados Unidos, si tiene problemas con el curso que está tomando la Unión Europea o con su establishment político local, uno es un “populista”. Y no importa si se trata de un izquierdista radicalizado o de alguien de extrema derecha. En Grecia, según nos informan, Syriza es por supuesto “populista”. Pero también lo son sus enemigos del movimiento neo-Nazi Amanecer Dorado. Las ideas de ambos grupos son totalmente opuestas en todas y cada una de las maneras posibles, pero sin embargo ambos se las arreglan para pertenecer a la misma familia política. Ambos son de “los populistas”. populismo_3_cajaNéstor Kirchner saluda en 2010 al flamante Doctor Honoris Causa de la Universidad de San Juan, el politíologo Ernesto Laclau. Entre ellos, el rector Benjamin Kuchen. De toda esta proliferación de significados, uno creería al menos entender que, comoquiera que uno lo defina, el “populismo” es un fenómeno político. Pero sin embargo las cosas no son tan sencillas. Porque economistas como Rudiger Dornbusch y otros opinan que existe también un “populismo macroeconómico”, según el cual son “populistas” aquellos que tienen una mirada económica que “prioriza el crecimiento y la distribución del ingreso y no se preocupa suficientemente por los riesgos de la inflación y del déficit en las finanzas, por las limitantes externas y por las reacciones de los agentes económicos frente a políticas agresivas que afectan el mercado”. Este “populismo macroeconómico” parecería referir entonces a un tipo específico de políticas económicas. Y sin embargo, en los debates recientes cualquier tipo de comentario o idea que no sea total y completamente amigable hacia los empresarios recibe el mote de “populista”. La Cámara de Comercio de los Estados Unidos declaró recientemente que son “populistas” todos los que tratan de “eliminar el sistema de capital libre y abierto.” A Obama se lo acusó de serlo sólo por decir que le gustaría que los millonarios paguen un poquito más de impuestos. El Wall Street Journal llamó “populista” a Hilary Clinton porque dijo que el Congreso debería “enfocarse en la creación de empleo y en los ingresos de las familias de clase media”. Eso era todo lo que el diario necesitaba escuchar. De hecho, para ese períodico, la mera preocupación por el tema de la “desigualdad de ingresos” es síntoma de la enfermedad del “populismo” (porque los ingresos de cada cual son un asunto privado, claro). Bien entonces. El “populismo” es un fenómeno político y también económico. ¿Así sería? Lamentablemente la saga continúa. Porque a todo lo anterior hay que agregar la idea que presentó hace tiempo Jim McGuigan, adoptada luego por muchos otros, según la cual existe también un “populismo cultural”, que sería aquél que valoriza la cultura popular por sobre otras formas de cultura “seria”. Está visto: el “populismo” ha penetrado todas las áreas de la vida social. En todos estos usos variados, “populismo” parece poco más que un latiguillo que busca dar credibilidad conceptual a nociones más antiguas y menos sofisticadas, como “demagogia”, “autoritarismo”, “nacionalismo” o “vulgaridad”. Se utiliza con frecuencia simplemente para desacreditar ciertas ideas o decisiones de política económica heterodoxas, asociando a las personas o gobiernos que las llevan adelante a cosas desagradables, como el nazismo o la xenofobia. Para decirlo en otras palabras, “populismo” es un término que mete en una misma bolsa cosas que no pertenecen a un mismo conjunto y, al mismo tiempo, crea barreras mentales que nos impiden comparar cosas que son perfectamente comparables. ¿Por qué se agruparía bajo una misma etiqueta a los gobiernos sudamericanos que están construyendo la UNASUR y que en general tienen leyes benignas para la inmigración, con los xenófobos y racistas de la derecha euroescéptica? ¿Por qué aplicar impuestos a los ricos es “populismo” si lo hace un gobierno latinoamericano, pero sólo una medida “socialdemócrata” si lo hace Noruega? ¿Por qué las medidas económicas de Perón eran “populistas” pero el New Deal de Roosevelt –en el que Perón se inspiró– era apenas “keynesiano”? ¿Así que la corrupción y el patronazgo son rasgos populistas? ¿Entonces por qué en España lo son los muchachos de Podemos, pero no los corruptísimos del Partido Popular? Suele asociarse a Argentina con Venezuela como dos formas extremas de “populismo”. Pero en realidad, en términos de estilos políticos, arreglos institucionales y políticas concretas, el gobierno kirchnerista se parece más al del Frente Amplio uruguayo que al de Maduro. ¿Por qué entonces rara vez se dice que Uruguay forma parte de la “amenaza populista”? No hay motivo concreto, como no sea el hecho de que Uruguay continúa siendo un país amigable para los norteamericanos. populismo_4_dcha “Populismo” se ha convertido en un término de combate profundamente ideologizado. Su valor como concepto para entender la realidad, si alguna vez lo tuvo, se ha extinguido. En los usos actuales, puede referir a una familia de ideologías, a una variedad de movimientos políticos, a un tipo de régimen, a un estilo de gobierno, a un modelo económico, a una estética o a un tipo particular de apelación política. Todo eso mezclado y sin ninguna claridad analítica. “Populismo” funciona obviamente como término peyorativo, orientado a desacreditar a quienes se lo aplica. Pero más importante que eso: se supone que las categorías con vocación taxonómica deben agrupar fenómenos sociales similares para hacerlos más comprensibles. No hay nada malo en ello –de hecho es algo fundamental –, pero a condición de que se agrupe a los fenómenos según los rasgos propios que posean. Como categoría taxonómica, “populismo” hace exactamente lo contrario. El único rasgo que comparten todos los fenómenos que son catalogados con esa etiqueta no es algo que son, sino algo que no son. Se los agrupa no por sus rasgos en común, sino simplemente porque ninguno de ellos (cada uno a su modo y por motivos diferentes) se corresponde con el tipo de movimientos, estilos, políticos o políticas que los liberales occidentales tienen a apreciar. En los debates actuales, “populismo” significa no mucho más que ser amistoso con la clase baja –sea en términos de políticas concretas o simplemente de manera discursiva– o tomar medidas (o tener “estilos”) que desagradan a las élites políticas, económicas o culturales. Porque, supongamos por un momento que manifestar cercanía hacia la clase baja fuera algo que se aparta de los ideales de las democracias “normales”, esto es, las que supuestamente dejan que el “pluralismo” oriente una negociación cordial de todos los intereses sociales, sin preferencia por ninguno. Y supongamos que tal desviación fuera tan importante que requiriera todo un concepto para nombrarla: no es “democracia” sino “populismo”. Aceptemos todo eso por un momento. ¿Cómo es entonces que no hay un concepto, una taxonomía específica, para nombrar la desviación opuesta, es decir, las ideas, actitudes, estilos o políticas que manifiestan cercanía con las clases altas y producen desagrado a las clases bajas? ¿Cómo es que tal apartamiento del ideal del pluralismo es simplemente una de las variantes aceptables de la democracia y no reclama una etiqueta especial que nos advierta sobre el peligro que implican? En la ausencia de respuesta a esas preguntas, la pretensión normativa del concepto de “populismo” queda perfectamente clara. Lo que quiero decir, en resumidas cuentas, es que “el populismo” no existe. No hay ninguna “amenaza populista” al acecho de nuestras democracias. De hecho, no hay una sino varias amenazas que pesan sobre la vida democrática. Y también existen varios modelos de democracia posibles. “Populismo” nos hace creer que este escenario complejo de múltiples opciones y diversos peligros en verdad es sencillo. Se trataría de un escenario dividido en dos campos claramente distinguibles: por un lado la democracia liberal (la única que merece ser llamada “democracia”) y por el otro la presencia fantasmal de todo lo que no se corresponde con ese ideal y, por ello, debe rechazarse de plano. En otras palabras, “populismo” nos invita a cerrar filas alrededor de la democracia liberal (es decir, una democracia de alcances limitados tal como gusta a los liberales) para combatir a un solo monstruo compuesto por todo lo demás, en cuyo cuerpo indiscernible conviven neonazis, keynesianos, caudillos latinoamericanos, socialistas, charlatanes, anticapitalistas, corruptos, nacionalistas y cualquier otra cosa sospechosa. Y el problema es que esa forma de razonamiento nos impide ver dos hechos fundamentales. Primero, que dentro de esa masa de elementos “populistas” hay algunos que definitivamente son una amenaza a la democracia, pero también ideas, experimentos políticos y organizaciones que tienen el potencial de ofrecer formas mejores y más sustantivas de democracia para las sociedades modernas. Y segundo, que el propio liberalismo, con sus valores individualistas, su ethos productivista y su compromiso irrestricto con los intereses de los empresarios es, de hecho, una de las mayores amenazas que corroen las democracias actuales. http://www.revistaanfibia.com/ensayo/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-populismo-2/

República y post populismo

El kirchnerismo, ¿es populismo?

¿Qué es el populismo?

Populismo y democracia por Juan Carlos Monedero (Modulo 5, Clase 1, Semi...

V7Inter: El populismo, según Ernesto Laclau

Populismo contra democracia - Francesc de Carreras

Sebreli, la mente más brillante contra el populismo

El populismo en Argentina - PARTE 1

El populismo en Argentina - PARTE 2

jueves, 6 de octubre de 2016

Home Cardiólogo recomienda esta Dieta con la que bajarás 10 kilos en una semana!


MUNDO VERDE
bajar de peso, dietas, salud natural Las dietas generalmente son indicadas por nutricionistas ya que ellos son expertos en la materia de alimentación adecuada para el cuerpo. Es muy importante que antes de iniciar un régimen alimenticio acudamos a ellos para saber cuáles son los parámetros que debemos seguir para obtener los mejores resultados. Sin embargo el tema de la pérdida de peso no es solo un asunto de nutrición, también tiene que ver con otras áreas de la salud. La cardiología es una rama de la medicina que estudia el corazón y los procesos circulatorios. Los cardiólogos deben ser visitados para poder saber cómo está nuestro corazón antes de comenzar una dieta estricta. Cuando nuestro cuerpo sufre cambios de hábitos pueden ocurrir algunos problemas que deben atenderse rápidamente. El sobrepeso es un problema común en la actualidad y requiere ser estudiado y controlado dese diferentes especialidades. Esta enfermedad esta ligada a la mayoría de los ataques cardíacos y es por esta razón que un cardiólogo se dio a la tarea de crear una dieta que acompañada de ejercicios pueda ayudar a perder peso sin dañar nuestro corazón. La nueva dieta recomendad por un cardiólogo es un éxito A continuación te mostraremos cómo debes seguir esta dieta, toma nota. Para los desayuno y las meriendas puede elegirse la infusión que prefiera y se debe acompañar de fruta que puede ser: melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Pero nunca debe incluirse en estas comidas bananas o uvas. Además debe consumirse mucha agua. Agrega aceite de oliva a las ensaladas y endulza tus infusiones con edulcorantes. Día 1: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 1 huevo cocido de cualquier manera, menos frito – 1 taza de yogur con frutas – 1 naranja Cena – Ensalada de tomates, huevos duros, ½ pepino o 1 planta de lechuga chica – 2 rodajas de pan Día 2: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 1 huevo cocido de cualquier manera, menos frito – 1 taza de yogur con frutas – 1 naranja Cena – 125 gramos de carne vacuna a la plancha o asada – 1 tomate – 1 rodaja de pan – 1 naranja Día 3: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 1 ensalada de huevo duro y pepinos – 1 taza de yogur con frutas – 1 naranja Cena – 125 gramos de carne vacuna a la plancha o asada – 1 tomate – 1 rodaja de pan – 1 naranja Día 4: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 120 gramos de queso fresco – 1 rodaja de pan – 1 tomate Cena – 125 gramos de carne vacuna a la plancha o asada – 2 tomates – 1 manzana – 1 rodaja de pan Día 5: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 200 gramos de carne o pescado a la plancha o al horno – 1 ensalada de zanahoria y tomates – 1 rodaja de pan Cena – Ensalada de zanahorias, tomates, pepinos – 1 pechuga de pollo hervida o al horno – 1 rodaja de pan Día 6: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 200 gramos de carne o pescado a la plancha o al horno – puré de papa y zapallo – 1 rodaja de pan – 1 fruta a elección Cena – Ensalada de zanahorias, tomates, pepinos y huevo duro – 1 porción de atún – 1 rodaja de pan – 1 manzana Día 7: Desayuno - Elige un licuado de frutas, una infusión o puedes comer fruta como melocotón, pera, naranja, melón o sandía. Almuerzo – 200 gramos de pollo o pescado a la plancha o al horno – Ensalada de lechuga, tomate y zanahoria – 1 rodaja de pan – 1 fruta a elección Cena – Ensalada de zanahorias, tomates, arroz y huevo duro – 1 rodaja de pan – Ensalada de frutas

Migraciones - En el medio de la ley (del Canal Encuentro) Pro.inmigració...

...la Ley 817 de Inmigración y Colonización


1876: Durante la presidencia de Nicolás Avellaneda se sanciona la Ley 817 de Inmigración y Colonización, conocidacomo Ley Avellaneda. La Leysería promulgada el 19 de octubre del mismo año. En pocos años, se duplicaríael flujo inmigratorio. LEY DE INMIGRACIÓN Y COLONIZACIÓN N° 817 “LEY AVELLANEDA” Durante el período de 1874 a 1880, gobierna el país el Dr. Nicolás Avellaneda, quien representa al sector más visionario y progresista de la generación positivista, cuya ideología se sustentaba en el progreso y el orden. Nació en Tucumán el 3 de octubre de 1837 y murió en altamar, de regreso de su viaje, el 24 de noviembre de 1885, a los 48 años. Su principal obra fue dar un gran impulso a la inmigración europea, mediante la aprobación de la Ley de Inmigración y Colonización.
 LA LEY DE INMIGRACIÓN Y COLONIZACIÓN N° 817 El 6 de octubre de 1876 fue sancionada la ley Nº 817 de “Inmigración y Colonización”. La iniciativa de esta previsora ley le correspondió al entonces presidente de la nación Dr. Nicolás Avellaneda, cuyo objetivo prioritario fue poblar y aprovechar las grandes extensiones de tierra que poseía nuestro país. Claro ejemplo de su pensamiento fue una frase muy difundida en la época "Todo está salvado cuando hay un pueblo que trabaja". Este instrumento legal fue promulgado trece días más tarde, el 19 de octubre de 1876, en un contexto coyuntural socio-económico favorable. Por un lado, Argentina con escasa población, con gran disponibilidad de tierras vírgenes, buscaba atraer población para trabajar la inmensa llanura, con costos sustancialmente más bajos que las viejas áreas de Europa; y por otro lado, los países europeos se encontraban en crisis, lo que generaba grandes desplazamientos de población. La importancia de esta ley radica en que su promulgación complementaba y asignaba recursos concretos a las disposiciones constitucionales, por cuanto tuvo la virtud de efectivizar los derechos civiles de los argentinos y de los extranjeros, proporcionando una trascendente unidad en los aspectos laborales, institucionales y de productividad, que se concretaron en el extraordinario desarrollo integral de todos los sectores del quehacer nacional. Significó también un acontecimiento trascendental y de positiva proyección para el devenir demográfico del país. Este instrumento legal no anulaba las posibilidades de la inmigración espontánea, sino que daba oportunidad de realizar una adecuada selección de los inmigrantes, además de la distribución más equitativa de los territorios a colonizar. También constituyó un conjunto de normas que tuvieron como fin captar mano de obra rural en gran cantidad para desplegar intensamente las tareas en el campo. A continuación detallaremos algunas cláusulas que nos brindan aspectos fundamentales que debían reunir los inmigrantes para ingresar al país: Art. 14: Todo inmigrante que acreditase suficientemente su buena conducta y su actitud para cualquier industria, arte u oficio útil, tendrá derecho a gozar, a su entrada al territorio, de las siguientes ventajas especiales: 1º Ser alojado y mantenido a expensas de la Nación, durante el tiempo fijado [...] 2º Ser colocado en el trabajo o industria existente en el país, a que prefiriese dedicarse. 3º Ser trasladado a costa de la Nación, al punto de la república a donde quisiese fijar su domicilio. 4º Introducir libres de derecho prendas de uso, vestidos, muebles de servicio domésticos, instrumentos de agricultura, herramientas. Medidas de gobierno a partir de la puesta en marcha de la “Ley Avellaneda” Inmediatamente después de la promulgación de la Ley 817, comenzó su difusión en todos los países, fundamentalmente europeos. La acción oficial procuró canalizar hacia nuestro país la inmigración originaria del norte de Europa. El presidente Avellaneda lo hizo público en reiteradas oportunidades[1] e hizo hincapié en la inmigración de agricultores con el fin de incrementar el desarrollo en las colonias existentes en el país. Posteriormente, la gran demanda de trabajadores en el sector urbano hizo menos relevantes las primeras ideas de la década del 70. [1] Información extraída del libro “Historia Argentina: La Republica Conservadora” Tomo 5. Tema: Población y Progreso Social. p: 54. Autores: E.Gallo, R.Cortes Conde. Editorial PAIDOS- Ed. 1972 Puerto de Buenos Aires. En Italia y otros países se nombraron agentes de inmigración que debían ser quienes organizaran las tareas relativas a hacer conocer cabalmente las ventajas que ofrecía el gobierno argentino a toda persona que quisiera radicarse en este territorio para colonizarlo. Sin embargo, Italia se resistía a dejar salir en forma masiva a sus hijos para que se radicasen en otros lugares del mundo. El presidente, decidió la creación del Hotel de Inmigrantes en la ciudad de Buenos Aires y se reglamentaron diversas disposiciones, como el financiamiento del pasaje, la provisión de alojamiento y alimentos a la llegada al puerto y el traslado al lugar de residencia definitivo. Estas medidas amparaban no solamente a los inmigrantes que ingresaban al país dentro de los esquemas organizados por las empresas o agentes de colonización, sino también a aquellos que decidieran trasladarse individualmente. De esta manera, nuestro país comenzó a atraer a la población extranjera, pero sin garantizarles la posesión de las tierras. Así lo estableció la ley de colonización de 1876, que reflejaba la situación del Estado frente a la tierra pública. PRIMERAS COLONIAS: El 4 de febrero de 1856, Baradero se convirtió en asiento de una de las primeras colonias, fundadas por diez familias suizas. Un año después, en Entre Rios, Urquiza fundó la colonia San José en la que intervino el francés Alejo Peyret[1] . La colonización de esta última provincia estuvo acompañada por la acción del empresario Juan Lelong quien logró formar otras colonias, entre ellas el paraje denominado Colonia Espiro. Las primeras colonias de galeses se instalaron en Puerto Madryn, en 1865. En 1878 se fundaron colonias en Resistencia (provincia de Chaco). La colonización no siempre fue orgánica, pues en muchos casos los colonos, por falta de organización, sufrieron verdaderas penurias, porque no se habían tomado las medidas necesarias para recibirlos. La primera colonia realmente estable e importante fue la Colonia Esperanza, en la provincia de Santa Fe, fundada por Aarón Castellanos en 1856. Estos progresistas colonos eran en su mayor parte de origen suizo, aunque los había franceses y alemanes. Esperanza, denominada “Cuna de la Colonización Argentina” por el Congreso Nacional en 1907. [1] Alejo Peyret fue autor del libro “Una visita a las Colonias de las República” SURGIMIENTO DE LA COLONIA RAFAELA: Plano de Rafaela. Varios fueron los factores que posibilitaron el poblamiento de Rafaela: entre ellos, que poseía grandes extensiones de tierras fértiles y condiciones climáticas favorables, aptas para las tareas agrícolas. Además, debemos destacar la acción colonizadora del empresario privado Guillermo Lehmann[1], quien, desde Esperanza, mandó trazar el croquis inicial de la Colonia Rafaela. Esto atrajo a los nuevos inmigrantes llegados del Piemonte italiano, que constituyeron el primer grupo poblacional, sumándose luego suizos y alemanes, entre otros, que se dedicaron principalmente al laboreo de la tierra. Los flujos migratorios hacia Rafaela fueron constantes. [1] Extraído del Seminario de Investigación Científica: Sección Ciencias Naturales. Rafaela 1981-1988 “Evolución Histórica” pág. 7. Instituto Superior del Profesorado nº 2. NUEVOS PROPIETARIOS: El régimen de explotación del espacio agrario impuesto por la “Ley Avellaneda” permitió un particular desarrollo de la propiedad rural y de los contratos agrarios, lo que modificó la manera en la que el hombre aprovechó la tierra en su trabajo, condicionando la estabilidad de la familia rural, la prosperidad económica y el creciente bienestar de Rafaela y sus zonas aledañas. Las tierras que más tarde conformarían Rafaela se comercializaron rápidamente: para las concesiones disponibles se confeccionaron boletos de compra-venta otorgados por la Empresa Colonizadora de Guillermo Lehmann. Colonos trabajando. Pero el éxito de este intento no favoreció a todos por igual. Algunos no llegaron a escriturar las tierras por falta de posesión efectiva, y otros, porque debieron transferir sus boletos a terceros compradores a raíz de las elevadas deudas que se intensificaban año tras año. La falta de crédito o la sujeción a préstamos particulares definió el destino de muchos aspirantes a propietarios[1]. Para quienes pudieron acceder a la tierra las perspectivas fueron muy diferentes y los esfuerzos y las privaciones realizados les aseguraron el objetivo tan deseado. Así lo testifican algunas cartas familiares que aquellos primeros pobladores enviaron a sus parientes europeos: “Pero ahora hemos comprado la tierra y los animales y los arneses para los caballos y la maquina. Por eso no sabemos qué cosa hacer, pero por ahora no vamos a Italia.”[2]

miércoles, 5 de octubre de 2016

QUIÉN FUE EL PADRE JUAN VIROCHE


-JUAN VIROCHE COMUNICADO DE PRENSA Fallecimiento del Pbro. Juan H. Viroche October 5, 2016 El Arzobispado de Tucumán comunica, con dolor, la muerte del Pbro Juan Heraldo Viroche, Párroco de la Parroquia de Ntra Sra del Valle de La Florida. El Padre Juan fue encontrado muerto en circunstancias que se están investigando. La justicia está actuando y ha ordenado la autopsia a fin de determinar con claridad las causas de su muerte. Esperamos un pronto esclarecimiento del hecho y confiamos en la acción de la justicia con la que, desde luego, colaboraremos en todo lo que dependa de nosotros. Al tiempo que acompañamos a su familia y a los fieles de la Parroquia en su dolor por la pérdida de su pastor, encomendamos al Padre Juan Viroche a la misericordia de Dios para que el Señor lo reciba en el cielo. Oficina de Prensa Arzobispado de Tucumán Clarin.comPoliciales05/10/16 Encuentran muerto a un cura que denunciaba a narcos en sus misas Tucumán Tenia 47 años y había encabezado reclamos vecinales contra la inseguridad. Esperan la autopsia para saber cómo murió. El cura tucumano Juan Viroche apareció muerto en su habitación. Vivía en La Florida, una localidad ubicada a unos 70 kilómetros al este de la capital tucumana. Un sacerdote que en los últimos años realizó varias denuncias contra bandas narcos que operaban en la zona este de Tucumán fue encontrado hoy muerto en el interior de su casa, ubicada al lado de la iglesia que tenía a su cargo. Los investigadores esperan los resultados de la autopsia para determinar cómo falleció. Juan Viroche (47) vivía en La Florida, una localidad ubicada a unos 70 kilómetros al este de la capital tucumana. Su cuerpo fue hallado en uno de los dormitorios, donde encontraron sus pertenencias desparramadas por el piso. En una primera inspección del lugar, los investigadores no detectaron signos de violencia ni puertas forzadas. El fiscal tucumano Diego López Ávila, quien investiga la muerte del sacerdote, dijo que "todo indicaría que se trató de un suicidio". Aunque, el fiscal general de la provincia Gustavo Gómez descartó esa hipótesis por el tipo de personalidad y la activa participación de cura en los problemas de la vecindad. Fuentes del caso informaron a la agencia Télam que, en base a dichos de allegados al sacerdote, se determinó que Viroche estaba "preocupado" porque había recibido amenazas en los últimos días. Otras versiones aseguran que, por el miedo que tenía, había solicitado el traslado a sus superiores. El fiscal general de Tucumán, confirmó que el cura había hecho pedidos de traslado. Mirá también: Cansados de los robos, hicieron una misa en la calle para pedir seguridad Este mediodía, y tras el impacto de la noticia, vecinos de La Florida, se reunieron frente a la parroquia mientras terminan las pericias y cuando aún está la Policía en el lugar pidiendo el esclarecimiento del caso. El cura tucumano Juan Viroche apareció muerto en su habitación. Vivía en La Florida, una localidad ubicada a unos 70 kilómetros al este de la capital tucumana. En noviembre del año pasado, tras un asalto a una iglesia, vecinos de Delfín Galló organizaron una misa en la calle para pedir seguridad. La ceremonia fue encabezada por Viroche, quien explicó que el gran problema de la pequeña localidad, de no más de 8.000 habitantes, era el consumo de droga.
"Estoy convencido de que la inseguridad no se va con más efectivos policiales, es una forma de conciencia que debe partir desde la educación y desde los valores y compromiso mismo que tenemos como pueblo y como ciudadanos", aseguró el cura durante esa misa. El cura tucumano Juan Viroche apareció muerto en su habitación. Vivía en La Florida, una localidad ubicada a unos 70 kilómetros al este de la capital tucumana. Era hincha de San Martín de Tucumán. La noticia conmocionó a los vecinos de La Florida, donde el cura tenía un rol central. Un video difundido hoy por La Gaceta lo muestra en una convocatoria para un evento, junto a dos chicos. "Son niños de nuestro pueblo, de nuestra comunidad. Van a la escuela Juan Bautista Bascari, y es un orgullo para nosotros. Cuando se quiere, se puede. Porque se puede decir no a la droga, no a la prostitución, no a tantas cosas que nos duele. Tenemos esto, a nuestros niños que son sagrados", aseguraba el sacerdote en su mensaje.
Con 46 años, el padre Juan Viroche había encabezado marchas para denunciar el avance del narcotráfico en Tucumán, por las que habìa sufrido reiteradas amenazas. Esta mañana, apareció ahorcado en su vivienda ubicada en el predio de su iglesia. Su cuerpo estaba en su dormitorio y sus pertenencias estaban desaparramadas por el piso. Según los investigadores, los restos no tenían signos de violencia, al igual que los accesos a su casa, que tampoco fueron forzados. La Justicia ordenó que el cuerpo del fallecido sea sometido a una autopsia para establecer la causa de su muerte. En los últimos años, el religioso fue enfático en denunciar la criminalidad en las localidades del interior de la provincia. Vecinos señalaron que el sacerdote les había comentado su intención de alejarse de Ingenio La Florida, por las amenazas que habría recibido. https://youtu.be/my2AAbrAb4w ESCUCHAR SU PALABRA EN EL VIDEO: https://youtu.be/my2AAbrAb4w 5 de octubre de 2016 Despiden al padre Juan Viroche por las redes sociales y convocan a una marcha para mañana

lunes, 3 de octubre de 2016

Libertad de expresión y difamación en América del Sur

EFEMÉRIDES - CONVENCIÓN LATINOAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS


http://www.cidh.org/basicos/basicos13.htm DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN PREÁMBULO REAFIRMANDO la necesidad de asegurar en el hemisferio el respeto y la plena vigencia de las libertades individuales y los derechos fundamentales de los seres humanos a través de un estado de derecho; CONSCIENTES que la consolidación y desarrollo de la democracia depende de la existencia de libertad de expresión; PERSUADIDOS que el derecho a la libertad de expresión es esencial para el desarrollo del conocimiento y del entendimiento entre los pueblos, que conducirá a una verdadera comprensión y cooperación entre las naciones del hemisferio; CONVENCIDOS que cuando se obstaculiza el libre debate de ideas y opiniones se limita la libertad de expresión y el efectivo desarrollo del proceso democrático; CONVENCIDOS que garantizando el derecho de acceso a la información en poder del Estado se conseguirá una mayor transparencia de los actos del gobierno afianzando las instituciones democráticas; RECORDANDO que la libertad de expresión es un derecho fundamental reconocido en la Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Resolución 59(I) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Resolución 104 adoptada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, La Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como en otros instrumentos internacionales y constituciones nacionales; RECONOCIENDO que los principios del Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos representan el marco legal al que se encuentran sujetos los Estados Miembros de la Organización de Estados Americanos; REAFIRMANDO el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que establece que el derecho a la libertad de expresión comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas sin consideración de fronteras y por cualquier medio de transmisión; CONSIDERANDO la importancia de la libertad de expresión para el desarrollo y protección de los derechos humanos, el papel fundamental que le asigna la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el pleno apoyo con que contó la creación de la Relatoría para la Libertad de Expresión, como instrumento fundamental para la protección de este derecho en el hemisferio, en la Cumbre de las Américas celebrada en Santiago de Chile; RECONOCIENDO que la libertad de prensa es esencial para la realización del pleno y efectivo ejercicio de la libertad de expresión e instrumento indispensable para el funcionamiento de la democracia representativa, mediante la cual los ciudadanos ejercen su derecho a recibir, difundir y buscar información; REAFIRMANDO que los principios de la Declaración de Chapultepec constituyen un documento básico que contempla las garantías y la defensa de la libertad de expresión, la libertad e independencia de la prensa y el derecho a la información; CONSIDERANDO que la libertad de expresión no es una concesión de los Estados, sino un derecho fundamental; RECONOCIENDO la necesidad de proteger efectivamente la libertad de expresión en las Américas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en respaldo a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, adopta la siguiente Declaración de Principios; PRINCIPIOS 1. La libertad de expresión, en todas sus formas y manifestaciones, es un derecho fundamental e inalienable, inherente a todas las personas. Es, además, un requisito indispensable para la existencia misma de una sociedad democrática. 2. Toda persona tiene el derecho a buscar, recibir y difundir información y opiniones libremente en los términos que estipula el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Todas las personas deben contar con igualdad de oportunidades para recibir, buscar e impartir información por cualquier medio de comunicación sin discriminación, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión, sexo, idioma, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. 3. Toda persona tiene el derecho a acceder a la información sobre sí misma o sus bienes en forma expedita y no onerosa, ya esté contenida en bases de datos, registros públicos o privados y, en el caso de que fuere necesario, actualizarla, rectificarla y/o enmendarla. 4. El acceso a la información en poder del Estado es un derecho fundamental de los individuos. Los Estados están obligados a garantizar el ejercicio de este derecho. Este principio sólo admite limitaciones excepcionales que deben estar establecidas previamente por la ley para el caso que exista un peligro real e inminente que amenace la seguridad nacional en sociedades democráticas. 5. La censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley. Las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones, como así también la imposición arbitraria de información y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión. 6. Toda persona tiene derecho a comunicar sus opiniones por cualquier medio y forma. La colegiación obligatoria o la exigencia de títulos para el ejercicio de la actividad periodística, constituyen una restricción ilegítima a la libertad de expresión. La actividad periodística debe regirse por conductas éticas, las cuales en ningún caso pueden ser impuestas por los Estados. 7. Condicionamientos previos, tales como veracidad, oportunidad o imparcialidad por parte de los Estados son incompatibles con el derecho a la libertad de expresión reconocido en los instrumentos internacionales. 8. Todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales. 9. El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada. 10. Las leyes de privacidad no deben inhibir ni restringir la investigación y difusión de información de interés público. La protección a la reputación debe estar garantizada sólo a través de sanciones civiles, en los casos en que la persona ofendida sea un funcionario público o persona pública o particular que se haya involucrado voluntariamente en asuntos de interés público. Además, en estos casos, debe probarse que en la difusión de las noticias el comunicador tuvo intención de infligir daño o pleno conocimiento de que se estaba difundiendo noticias falsas o se condujo con manifiesta negligencia en la búsqueda de la verdad o falsedad de las mismas. 11. Los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad. Las leyes que penalizan la expresión ofensiva dirigida a funcionarios públicos generalmente conocidas como “leyes de desacato” atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la información. 12. Los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación deben estar sujetos a leyes antimonopólicas por cuanto conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos. En ningún caso esas leyes deben ser exclusivas para los medios de comunicación. Las asignaciones de radio y televisión deben considerar criterios democráticos que garanticen una igualdad de oportunidades para todos los individuos en el acceso a los mismos. 13. La utilización del poder del Estado y los recursos de la hacienda pública; la concesión de prebendas arancelarias; la asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad oficial y créditos oficiales; el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión, entre otros, con el objetivo de presionar y castigar o premiar y privilegiar a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación en función de sus líneas informativas, atenta contra la libertad de expresión y deben estar expresamente prohibidos por la ley. Los medios de comunicación social tienen derecho a realizar su labor en forma independiente. Presiones directas o indirectas dirigidas a silenciar la labor informativa de los comunicadores sociales son incompatibles con la libertad de expresión.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Las bibliotecas públicas ofrecen 600.000 descargas gratuitas de libros


Las bibliotecas públicas ofrecen 600.000 descargas gratuitas de libros El programa incluye 1.500 títulos, en su mayoría novedades de grandes grupos editoriales CLARA MORALES MADRID Ignacio González en una de las bibliotecas de la región.Ampliar foto Ignacio González en una de las bibliotecas de la región. COMUNIDAD DE MADRID Las 200 bibliotecas públicas de la Comunidad han dado el salto al digital. Los centros ya ofrecen un catálogo de 1.500 libros electrónicos para prestar a sus usuarios, financiados a través de un programa nacional puesto en marcha por el Ministerio de Cultura. Aunque el presidente de la Comunidad, Ignacio González, presentó el lunes el proyecto, desde hace dos semanas los socios ya han podido descargar las obras en sus casas a través de Internet y leerlas gratuitamente durante 21 días en un sistema similar al de los préstamos físicos. A las tres semanas, los libros se borran de los dispositivos. Hay, además, otra diferencia que afecta directamente al sector editorial y librero de la Comunidad. El Ministerio paga a las editoriales por la licencia de uso de cada título. De un libro puede comprar una o miles de licencias, según estime que la obra va a tener más o menos demanda. Cada licencia da lugar, a su vez, a una media de 28 descargas posibles. La plataforma Libranda, que gestiona este sistema llamado eBiblio, está integrada mayoritariamente por grandes grupos como Anaya, Larousse o Planeta. Las pequeñas editoriales y las librerías no entran en este método de compra. EL SISTEMA EXCLUYE AL KINDLE Los títulos del sistema eBiblio estarán disponibles para móviles y tabletas con los sistemas iOS y Android, además de para los dispositivos que tengan Adobe o que puedan conectarse online en la web. No obstante, el sistema de protección de los contenidos digitales elegido (una especie de código anticopia llamado DRM) es incompatible con el que utiliza Kindle de Amazon, que usa uno exclusivo. Kindle es uno de los dispositivos de lectura más populares. La Comunidad asegura que el DRM evitará el pirateo, ya que será imposible realizar más de una descarga o copiar el archivo. Los usuarios de este sistema de descarga estarán identificados con una contraseña de acceso. Los que tengan un carné de las 16 bibliotecas de la Comunidad ya disponen de esa identificación, y los que acudan a las bibliotecas municipales pueden solicitarla en su centro. Esto significa que aunque un ciudadano puede tener dos carnés, solo tendrá un usuario digital. Cada descarga tendrá una validez de 21 días, y solo se tendrá acceso a tres libros de forma simultánea. Si el título no está disponible, el usuario podrá pasar a lista de espera, pero si la obra ha agotado su número límite de descargas (distinto para cada libro según lo decidido por el Ministerio de Cultura y la Comunidad), no podrá acceder a ella. Las licencias de préstamo tienen una validez de un año. Pasado ese tiempo, los títulos disponibles deberán ser renovados o desaparecerán del catálogo. La Asociación de Editores de Madrid señaló el lunes que no todos sus socios se benefician, por tanto de esta medida, mientras el Gremio de Libreros confía que sus tiendas acaben entrando en el sistema. “Técnicamente, se puede. Es cuestión de voluntad política”, aseveró Fernando Valverde, su secretario. Aún así, la Federación de Gremios de Editores de España alaba una medida que viene a paliar una congelación de cuatro años en las compras por parte del Gobierno. “Si la iniciativa tuviera éxito, quiere decir que tendrían que acordar más licencias con las editoriales, lo que sería beneficioso”, opina Antonio María Ávila, su director ejecutivo. El ministerio ha gastado 1,6 millones en el montaje del catálogo, válido para toda España (excepto el País Vasco, que tiene su propio sistema) aunque gestionado por cada comunidad. La Administración central ha comprado 200.000 licencias, y para Madrid se han reservado 21.000, es decir, unos 588.000 préstamos. Esto supone en torno a un 10% del total, aunque según el INE, la Comunidad acumuló en 2012 un 19% de los préstamos realizados en España y el 29% de los préstamos en formato electrónico. Aunque el primer impulso en la creación del fondo ha venido del Ministerio, será el Gobierno de González el responsable de ampliarlo en los próximos años “en función de la acogida que tenga esta experiencia”, según indica un portavoz. El Ejecutivo regional destina anualmente dos millones a la adquisición de libros y asegura que una parte de este presupuesto irá destinado a la extensión del catálogo digital. El catálogo está compuesto, sobre todo, por novedades editoriales. Los tres títulos más leídos en estas últimas dos semanas (Los cuerpos extraños, de Lorenzo Silva; La gente feliz lee y toma café, de Agnès Martin-Lugand y El mundo en tus manos, de Elsa Punset) han sido publicados por grandes grupos en los últimos meses. MÁS INFORMACIÓN Miles de libros de bibliotecas públicas, ‘olvidados’ en un almacén Bibliotecarios e IU lanzan campañas contra el canon por el préstamo de libros Libros electrónicos en las bibliotecas públicas a partir de 2014 En el sector se alaba que el fondo no esté compuesto por obras libres de derechos y que, por tanto, su construcción genere ingresos en las editoriales. Pero esto provoca que sean pocos los títulos clásicos disponibles, o incluso los textos contemporáneos consagrados. Un usuario que busque obras de Gabriel García Márquez solo hallará una, Cien años de soledad, y uno que desee acceder a la obra de Roberto Bolaño no encontrará ninguna. Los aficionados a la poesía deberán contentarse con cuatro títulos, y los asiduos al teatro, con dos. Sí está disponible la trilogía de 50 sombras, de E. L. James, o 43 títulos sobre matemáticas. La creación del sistema de préstamo de libros digitales ha coincidido con el anuncio del Real Decreto que regula el pago de un canon a los autores por el préstamo de sus obras en bibliotecas. Sin embargo, el texto puesto en marcha por el Gobierno no contempla cobrar esta tasa a los libros electrónicos, ya que en la normativa española, el préstamo exige un libro físico. La Comunidad, que abona desde hace años este canon exigido desde Bruselas, no estaría obligada a pagar, por tanto, una tasa por los préstamos digitales, más allá de la licencia de adquisición. La región señala que la puesta en marcha de este proyecto no tiene nada que ver con el Real Decreto y que “no es una forma de ahorro, sino un servicio complementario de préstamo de libros”.http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/09/29/madrid/1411999847_113254.html

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Operativo Cóndor (No debe confundirse con Operación Cóndor)


Operativo Cóndor No debe confundirse con Operación Cóndor. El grupo de los cóndores en Malvinas. 1966 El Operativo Cóndor fue una acción armada llevada a cabo el 28 y 29 de septiembre de 1966 por un grupo de argentinos que desvió un avión civil de Aerolíneas Argentinas y obligó a su comandante a aterrizar en las islas Malvinas, ocupadas por el Reino Unido pero reclamadas históricamente por la Argentina. El 28 de septiembre de 1966, un comando armado de 18 estudiantes, obreros, sindicalistas y periodistas, en su mayoría militantes peronistas y nacionalistas, secuestró un avión Douglas DC-4 LV-AGG de Aerolíneas Argentinas, que había partido desde Buenos Aires a la 00:34 y tenía por destino a Río Gallegos, y lo desvió, aterrizando en las islas Malvinas unas horas más tarde. Los jóvenes se llamaban a sí mismos «cóndores»; casi todos eran peronistas. La edad promedio del grupo era de 22 años. El Operativo Cóndor ―como fue bautizada la acción armada― fue comandado por Dardo Cabo, de 25 años de edad, periodista, metalúrgico y activo militante peronista nacionalista, hijo del sindicalista Armando Cabo. Los miembros del Operativo Cóndor fueron: María Cristina Verrier, dramaturga y periodista (27 años), hija de César Verrier (juez de la Suprema Corte de Justicia y funcionario del gobierno del expresidente Arturo Frondizi) Fernando Aguirre, empleado de (20) Ricardo Ahe, empleado de (20) Pedro Bernardini, obrero metalúrgico (28) Juan Bovo, obrero metalúrgico (21) Luis Caprara, estudiante de ingeniería (20) Andrés Castillo, empleado de la Caja de Ahorro (23) Víctor Chazarreta, obrero metalúrgico (32) Alejandro Giovenco Romero (21) Norberto Karasiewicz, obrero matalúrgico (20) Fernando Lisardo, empleado (20) Edelmiro Jesús Ramón Navarro, empleado (27) Aldo Ramírez, estudiante (18) Juan Carlos Rodríguez, empleado (31) Edgardo Salcedo, estudiante (24) Ramón SáncheZ-OBRERO PEDRO TURSI-EMPLEADO El comandante de la aeronave era Ernesto Fernández García, y entre los pasajeros figuraba el gobernador del por entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, contraalmirante José María Guzmán. También viajaba en el avión el periodista y empresario Héctor Ricardo García, dueño del diario porteño Crónica. Hacia las 6 de la mañana, cuando el avión, con 35 pasajeros a bordo, sobrevolaba la ciudad de Puerto Santa Cruz, los integrantes del grupo tomaron las armas que llevaban ocultas en los equipajes y consiguieron el control del avión: Dardo Cabo y Alejandro Giovenco se dirigieron a la cabina, donde exigieron al piloto que torciera al rumbo 105, hacia Malvinas. Este alegó falta de combustible y desconocimiento de la ruta de navegación correspondiente, pero finalmente obedeció las órdenes. Para no atemorizar a los pasajeros, se les informó que la aeronave regresaba a Comodoro Rivadavia. Aterrizaje[editar] La novedad sobre la operación en el diario Clarín (Buenos Aires). Una de las banderas en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur (Buenos Aires). El piloto logró encontrar la ubicación de las islas gracias a las diferencias en el patrón de la cobertura nubosa que frecuentemente las cubre. Entre algunos claros divisaron tierra firme y tras algunas rondas de reconocimiento que les permitieron localizar la población de Puerto Stanley,1 aterrizaron a las 08:42 en la pista de carreras de caballos de 800 m de largo, después de haber sobrevolado durante 40 minutos el lugar para gastar combustible, detrás de la casa del gobernador inglés Cosmo Dugal Patrick Thomas Haskard (ausente ese día), sobre una pista para carreras hípicas. Abrieron las puertas, se tiraron con sogas, desplegaron delante del avión en forma de abanico e izaron siete banderas argentinas.2 Debido a la dirección del viento el avión debió aterrizar alejándose del poblado, por lo que el grupo descartó la variante A ―tomar la casa del gobernador― ya que se carecía del elemento sorpresa. Los jóvenes descendieron, nombraron al lugar como Puerto Rivero, en homenaje al gaucho entrerriano Antonio Rivero que en 1833 resistió la invasión británica al archipiélago, y desplegaron siete banderas argentinas en las inmediaciones: cinco en los alambrados, otra en el avión, y la restante en una especie de poste de hierro cercano hincado en el suelo que sirvió así de mástil. Numerosos civiles malvinenses (kelpers) se acercaron a ver qué ocurría. Algunos fueron tomados como rehenes, entre ellos el jefe de policía y el jefe de los marines británicos. Entre los restantes el comando distribuyó una proclama escrita en inglés; el texto informaba que los jóvenes no eran agresores sino argentinos que consideraban a las islas como parte de su propio país. Al poco tiempo el avión fue rodeado por la Fuerza de Defensa de las Islas Malvinas, a las que se unió casi un centenar de civiles kelpers. Los jóvenes realizaron un comunicado utilizando la radio del avión, cuyas palabras tuvieron amplia repercusión en la Argentina. «Operación Cóndor cumplida. Pasajeros, tripulantes y equipo sin novedad. Posición Puerto Rivero (islas Malvinas), autoridades inglesas nos consideran detenidos. Jefe de Policía e Infantería tomados como rehenes por nosotros hasta tanto gobernador inglés anule detención y reconozca que estamos en territorio argentino.» El radioaficionado Anthony Hardy reprodujo la noticia, y su señal fue captada en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos, retransmitiéndose a Buenos Aires. Por la tarde, los civiles e infantes de marina británicos trabajaban en la instalación de reflectores, altoparlantes con música marcial, y nidos de ametralladora en las inmediaciones del avión. En los siete jeep ubicados delante y detrás del avión se habían apostado policías, infantes y civiles armados; en lo alto de un cerro vecino se habían desplegado tres carpas de campaña con refuerzos militares. Por pedido expreso del líder del comando argentino, el padre Rodolfo Roel (de origen holandés), sacerdote católico de la isla, ofició una misa en castellano en el interior del fuselaje. Gracias a las gestiones del párroco, los tripulantes y pasajeros pudieron ser alojados en casas de familia de los isleños. A las 04:30 del día siguiente, el gobernador británico, Cosmo Dugal Patrick Thomas Haskard, emitió un comunicado en el que exigía la rendición incondicional del grupo. Afirmaba que los soldados y policías tenían órdenes de disparar. El comando argentino se negó a entregarse. A las 15:00 hubo otra gestión con ese mismo propósito, esta vez a cargo del padre Roel, que también tuvo resultado negativo. Desenlace[editar] Horas después se arribó a un pacto: los argentinos dejarían las armas en el avión, como nave argentina, y serían acogidos por la Iglesia católica, quedando a cargo del padre Roel. No hubo rendición, los cóndores marcharon a la iglesia con sus banderas argentinas consigo. A su regreso al continente, Cabo sintetizó así lo pactado: «Fui a Malvinas a reafirmar la soberanía nacional y quiero aclarar que en ningún momento me he entregado a las autoridades inglesas, sino que acepté el hospedaje de la Iglesia católica ofrecido a través del arzobispo de las islas Malvinas; que me consideré detenido por la autoridad argentina que allí reconocí en el comandante de Aerolíneas, entregándole al gobernador de Tierra del Fuego e Islas Malvinas, señor almirante Guzmán, las banderas argentinas que flamearon en tierra malvineña durante treinta y seis horas.» A las 17:00, los argentinos y el sacerdote salieron del fuselaje. Con el pabellón en brazos entonaron el Himno Nacional argentino, vigilados a 200 metros por los puestos de los militares británicos. Media hora más tarde entregaron las armas al comandante del Douglas DC-4, como había sido prometido. Pasaron casi 48 horas en la capilla de Puerto argentino. Rompiendo el pacto que tenían con Roel,[cita requerida] los británicos realizaron una requisa en el salón parroquial, y los «cóndores» decidieron que lo único que defenderían serían las banderas argentinas, por lo que Cabo, Giovenco, Rodríguez y Navarro envolvieron su pecho con ellas, bajo sus ropas. Afortunadamente los británicos, al ver la decisión de estos, no pretendieron apoderarse de dichas banderas.[cita requerida] A las 19:30 del 1 de octubre, todos fueron llevados hasta el barco argentino ARA Bahía Buen Suceso a bordo de una lancha carbonera británica. Dardo Cabo entregó las banderas argentinas al almirante José María Guzmán en una bolsa: «Señor gobernador de nuestras islas Malvinas, le entrego como máxima autoridad aquí de nuestra patria, estas siete banderas. Una de ellas flameó durante 36 horas en estas Islas y bajo su amparo se cantó por primera vez el Himno nacional.» El lunes 3 de octubre, a las 3 de la mañana, el ARA Bahía Buen Suceso atracó en el puerto de Ushuaia. Consecuencias legales[editar] El 22 de noviembre de 1966, los integrantes del grupo fueron procesados por el Juez Federal de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Dr. Lima, por los delitos de «privación de la libertad personal calificada» y «tenencia de armas de guerra». El secuestro de aviones no estaba contemplado en la legislación de la época. Fueron patrocinados por el abogado de la Confederación General del Trabajo y la Unión Obrera Metalúrgica Fernando Torres, el fueguino José Salomón, y otros profesionales. El procesamiento se refirió a los hechos ocurridos al desviar la nave aérea y no a lo ocurrido en Malvinas, que la justicia entendió que no constituía delito. Fueron condenados el 26 de junio de 1967. El 13 de octubre, la Cámara Federal de Bahía Blanca confirmó la sentencia, aunque hizo algunas modificaciones menores; por ejemplo, ordenó la devolución de las banderas a Cabo, su dueño, sosteniendo que: «Las banderas argentinas, por el hecho de haber tremolado sobre una porción irredenta de tierra de la Patria, no son ni pueden ser consideradas instrumento de delito. Por ello corresponde su oportuna devolución a quien ha demostrado actuar como su propietario.» La mayoría recuperó su libertad tras los nueve meses que llevó el proceso, con prisión preventiva, pero Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez debieron pasar tres años en prisión, debido a sus antecedentes judiciales. Más de diez años después y durante la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, el 6 de enero de 1977, Dardo Cabo, quien se encontraba detenido en La Plata por otra causa, fue asesinado junto con otras personas en un simulacro de fuga fraguado durante un traslado de detenidos, en una zona descampada del Parque Pereyra Iraola ubicado entre las ciudades de La Plata y Buenos Aires. Por su parte, Alejandro Giovenco, que se convirtió en uno de los «burócratas y pistoleros de extrema derecha que dirimían a balazos el contencioso ideológico con los bombos nuevos del peronismo»3 y dirigente de la CNU (Concentración Nacional Universitaria) —organización que luego colaborará con la dictadura cívico-militar y que se encontraba ligada con la Triple A— murió en plena Avenida Corrientes de Buenos Aires cuando le estalló una bomba que trasladaba en su portafolio, en 1974. Consecuencias políticas[editar] La acción conmocionó al gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, que cumplía tres meses de mandato, especialmente porque en ese momento se encontraba de visita no oficial en el país el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, como presidente de la Federación Ecuestre Internacional, con motivo del Campeonato Mundial de Hipismo que se estaba por realizar en la Argentina. El gobierno emitió el 29 de septiembre de 1966 un comunicado donde afirmaba que: La recuperación de las islas Malvinas no puede ser una excusa para facciosos. Las ciudades de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, entre otras, fueron escenarios de numerosas manifestaciones populares donde se festejaba la acción del grupo de jóvenes. El Reino Unido decidió incrementar su fuerza militar en las islas: expandió el destacamento de Royal Marines desde seis integrantes a unos cuarenta.4 El incidente provocó comentarios en la prensa nacional e internacional.5 Homenajes[editar] Cristina Fernández luego de descubrir una de las banderas que flameó en el Operativo, en el Patio Islas Malvinas de la Casa Rosada. Existe un monumento en la Plaza San Martín de Ituzaingó, el primero que se construyó en el país como homenaje a los jóvenes nacionalistas. Existe una calle Dardo Cabo, en uno de los accesos a la Autopista de Oeste, en Ituzaingó, y una calle Operativo Cóndor en el Partido de Merlo. En el año 2006, en ocasión de los 40 años del Operativo Cóndor, se realizó una sesión especial de homenaje en el Senado de la Provincia de Buenos Aires donde se entregaron diplomas y medallas a los cóndores asistentes y familiares de los fallecidos. También en 2006 se aprobó una declaración de homenaje en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Se inauguraron vitrinas que contienen cada una de las siete banderas argentinas que flamearon en las islas durante el operativo: en el Salón de los Pasos Perdidos del Senado de la Nación, el patio Islas Malvinas de la Casa Rosada, en el Museo del Bicentenario, en la Basílica de Itatí, en la Basílica de Luján, en la antigua Escuela de Mecánica de la Armada, y la última en el mausoleo del expresidente Néstor Kirchner en el cementerio de Río Gallegos.6 El Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, inaugurado en 2014 en Buenos Aires, posee el bar Puerto Rivero, por el nombre dado a Puerto Stanley en 1966 por el Operativo.7 En dicho museo se exhibe una instalación relacionada con el hecho histórico.8WIKIPEDIA

miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿QUÉ ES LA COMPETITIVIDAD?


EL CONCEPTO DE COMPETITIVIDAD La competitividad es un concepto que no tiene límites precisos y se define en relación con otros conceptos. La definición operativa de competitividad depende del punto de referencia del análisis -nación, sector, firma-, del tipo de producto analizado -bienes básicos, productos diferenciados, cadenas productivas, etapas de producción- y del objetivo de la indagación -corto o largo plazo, explotación de mercados, reconversión, etcétera (Pineiro, 1993). Algunas definiciones de la firma o sector Significa la capacidad de las empresas de un país dado para diseñar, desarrollar, producir y colocar sus productos en el mercado internacional en medio de la competencia con empresas de otros países (Alic, 1997). La competitividad industrial es una medida de la capacidad inmediata y futura del sector industrial para diseñar, producir y vender bienes cuyos atributos logren formar un paquete más atractivo que el de productos similares ofrecidos por los competidores: el juez final es el mercado (European Management Forum, 1980). Es la capacidad de una industria o empresa para producir bienes con patrones de calidad específicos, utilizando más eficientemente recursos que empresas o industrias semejantes en el resto del mundo durante un cierto período de tiempo (Haguenauer, 1990). Algunas definiciones de la economía nacional Una economía es competitiva en la producción de un determinado bien cuando puede por lo menos igualar los patrones de eficiencia vigentes en el resto del mundo, en términos de la utilización de recursos y de la calidad del bien. Es la capacidad de responder ventajosamente en los mercados internacionales (Urrutia, 1994). La competitividad comercial es la capacidad de un país para competir eficazmente con la oferta extranjera de bienes y servicios en los mercados doméstico y extranjero (Ten K ate, 1995). Algunas definiciones que incorporan el nivel de vida Es el grado en que una nación puede, bajo condiciones de mercado libre, producir bienes y servicios que satisfagan los requerimientos de los mercados internacionales y, simultáneamente, mantener o expandir los ingresos reales de sus ciudadanos (President's commission on industrial competitiveness, 1985). La definición de competitividad de la Harvard Business School consiste en la habilidad de un país para crear, producir y distribuir productos o servicios en el mercado internacional, manteniendo ganancias crecientes de sus recursos. Grado por el cual un país en un mundo de competencia abierta, produce bienes y servicios que satisfacen las exigencias del mercado internacional y simultáneamente expande su PIB y su PIB per cápita al menos tan rápidamente como sus socios comerciales (Jones y Treece, 1988). De lo anterior se evidencia que para alcanzar una posición competitiva se requiere, entre otras cosas: la incorporación de progreso técnico, entendido como la capacidad de imitar, adaptar y desarrollar técnicas de producción de bienes y servicios antes inexistentes en una economía (Bejarano, 1995b) o de su mejoramiento; la diversificación de los productos exportables en condiciones de calidad y precio al menos equiparables a las de sus competidores; la adaptación a las nuevas condiciones de competencia en los mercados y la reconversión de sectores no competitivos. De otra parte, es necesario diferenciar dos tipos de competitividad. Una artificial, asociada con la depresión de la demanda interna y el aumento de la capacidad ociosa, con la explotación de recursos naturales abundantes y el aprovechamiento de mano de obra barata, con la presencia de subsidios a los precios de los factores, con la aplicación de políticas favorables a las exportaciones -manipulaciones de la tasa de cambio, subsidios a la actividad-, etcétera, que no es sostenible a largo plazo. Otra estructural que se sustenta en la capacidad de una economía para avanzar en su eficiencia y productividad, para diferenciar productos, incorporar innovaciones tecnológicas y mejorar la organización empresarial y los encadenamientos productivos. Esta última sí es perdurable a través del tiempo porque se sustenta en un mejoramiento de los patrones de productividad como base de una competitividad real.http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/economia/industrilatina/246.htm

domingo, 18 de septiembre de 2016

BIBLIOTECA ARGENTINA PARA CIEGOS


(De Ángel O. Prignano) Los primeros libros en sistema Braille que se conocieron en Buenos Aires fueron traídos en 1884. Se trató de un manual de geometría y otro de lecturas escolares enviados desde París por la señora Ana M. del Campillo de Perdriel, a la sazón presidenta de la Sociedad de Beneficencia. Fueron destinados a la Casa de Niños Expósitos para uso de los pupilos ciegos que allí se albergaban. Luego del traslado de esos niños al Asilo de Huérfanos situado en México 2650, a raíz de un brote de viruela, el director de esta institución, Pbro, Bernabé Ferreira, inauguró una sección especial para ellos. Este es el antecede más temprano de la actividad tiflológica en la República Argentina. A principios de 1887 llegó al país el maestro ciego Juan Lorenzo y González, oriundo de España. Traía su título de pedagogo obtenido en Santiago de Compostela y un firme deseo de crear una escuela especial para disminuidos visuales en nuestro medio. Sus deseos tuvieron éxito el 28 de mayo de ese mismo año, cuando la Sociedad de Beneficencia lo designó “profesor de la primera escuela para ciegos” con asiento en el Asilo de Huérfanos. Inició su tarea tres meses después, exactamente el 13 de agosto de ese año, poniendo su atención en la enseñanza de la lectura y la escritura, a lo que agregó algunas nociones de aritmética y manualidades para completar la instrucción elemental de los menores. Su labor, que se prolongó hasta 1892, es considerada el primer intento de enseñanza sistematizada del ciego. En ese mismo año fue reemplazado por otro ciego memorable, Francisco Gatti, educador napolitano dotado de una extensa cultura y eximio concertista de piano que había arribado a Buenos Aires dos años antes. Francisco Gatti propició la creación del “Instituto para Ciegos de ambos sexos”, que se inició en Independencia al 1800 en marzo de 1902 y luego paso a ocupar otras sedes. En 1906 se instaló en una casona que se levantaba en Provincias Unidas (hoy Juan B. Alberdi) 1356, donde funcionó por tres años. Allí se concretó su transformación en entidad pública nacional al crearse el “Instituto Nacional de Ciegos”, el 29 de septiembre de 1908. Al año siguiente se instaló en Rivadavia 6293, entre Donato Álvarez y Terrero, donde permaneció hasta 1939. En sus claustros enseñaron artistas de la talla de Bruno Bandini (violín y viola), Galvani Viccinelli (mandolín), Jesús González y Pascual de Rogatis (ambos en teoría y solfeo), Vicente Scaramuzza (piano), Manuel Posadas (violín), Américo Debiasse (violonchelo) y el compositor y profesor Carlos Pedrell (piano), formado en la Schola Cantorum de París. En 1911 hizo su aparición Julián Baquero, docente y violinista que no hacía mucho tiempo que había llegado al país. Baquero se acercó al Instituto y enseguida se dio cuenta de la necesidad de una biblioteca. Paralelamente, en agosto de 1913 se creaba la “Institución Argentina de Ciegos”, que en 1939 fue reemplazada por el “Patronato Nacional de Ciegos”. Julián Baquero, entre tanto, alrededor de 1915 participó en la creación de la primera institución privada de ciegos, la Asociación Luis Braille, que pretendió crear una escuela especial como contraparte de la existente, aunque no tuvo éxito y duró poco tiempo en actividad. Al año siguiente inició, junto a un grupo de jóvenes, la “Sociedad de Ciegos La Fraternal” que, en un principio, denominaron “La Fraternal, Sociedad de Ciegos para Ciegos”. Su fundación tuvo lugar en el “Comité Socialista de Flores”, calle Cnel. Ramón L. Falcón al 2500, aunque enseguida fijó su sede muy cerca de allí, en Camacuá 56. CREACIÓN DE LA BIBLIOTECA Corrían los primeros años de la década de 1920 cuando el mencionado Baquero y el Dr. Agustín C. Rebuffo se propusieron crear una entidad que pudiera poner el libro Braille a disposición del ciego. El 18 de septiembre de 1924, ambos se reunieron con Alberto Larrán de Vere y la señorita María C. Marchi -también ciega-, en la casa del Dr. Rebuffo, Rivadavia 1038, y fundaron la Biblioteca Argentina para Ciegos. La comisión organizadora fue presidida por el anfitrión e integrada por Larrán de Vere (secretario), la señorita Marchi (tesorera) y Julián Baquero (bibliotecario). Ese mismo día fueron considerados y aprobados los estatutos, y los nombrados se dieron a la tarea de conseguir los primeros fondos para que la flamante entidad se pusiera en funciones. Distintos artistas plásticos donaron sus obras entre ellos Raquel Forner, Pío Collivadino e Ítalo Botti, y la poeta ciega Vicenta Castro Cambón regaló 10 ejemplares de su libro “Rumores de mi noche”. El señor Larrán de Vere, por su parte, donó 1.000 alfabetos Braille para ser vendidos a beneficio de la Biblioteca. Al poco tiempo fue acuñado el lema de la institución: “Ayuda a todo ciego en toda forma”. Otras de las actividades iniciadas para promocionar las actividades de la nueva asociación fueron las conferencias emitidas a través de la onda de LOV Radio Brusa. Esto permitió suscribir numerosos socios protectores. La idea era difundir la obra de la Biblioteca y solicitar ayuda, sobre todo para la copia de libros en el sistema Braille. Dichas conferencias dieron sus frutos rápidamente con la inscripción de la primera copista voluntaria vidente, la señora María A. Álvarez de Ihlen, de la localidad bonaerense de Escobar, a la que luego se agregarían muchos colaboradores más. Durante ese verano se recibieron algunos libros en escritura Braille, la mayor parte impresos en Barcelona, y se tomó la decisión de buscar un local apropiado donde instalar la sede y la sala de lectura para acogerse a los beneficios que acordaba la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares. La tarea fue encomendada al señor Baquero, quien la tomó con la seriedad y responsabilidad que caracterizó todo su proceder dentro y fuera del ámbito tiflológico. De este modo, la institución se dispuso a iniciar su labor, que no sólo se restringió a la habilitación de un lugar para la lectura; con el correr de los meses fue ampliando su radio de acción para atender otras necesidades de los ciegos y sus familias. Una de sus mayores preocupaciones era la educación de los que perdían la vista después de la pubertad, que en esos años no estaba atendida por ningún organismo oficial. El Instituto Nacional de Ciegos sólo se ocupaba de los niños. Se pensó, entonces, que una buena solución sería habilitar una escuela de reeducación para adultos. Le cupo al doctor Rebuffo gestionar su instalación en uno de los pabellones del Patronato de la Infancia, cuyo cuerpo médico dirigía. A todo esto, ya se apuraban los trámites para inaugurar el local de la biblioteca. Para ello se había alquilado una propiedad en el barrio de Flores. El señor Baquero fue autorizado para restaurarlo y ponerlo en condiciones. Adquirió seis sillas y el Dr. Rebuffo donó una alfombra, una pantalla de iluminación y dos placas, una de bronce con el nombre de la institución y otra esmaltada con el horario de atención para ser amuradas en el frente del edificio. En noviembre de 1925 se recibió la notificación de que la Comisión Protectora de Biblioteca Populares se hacía cargo del 50% de los gastos de la nueva institución. La buena nueva no podía haber llegado más oportunamente para ese grupo de esforzados pioneros, que así veían cumplido sus sueños y renovaban la esperanza de que la Biblioteca comenzara a cumplir su cometido de inmediato a partir de su apertura en el barrio de Flores. INAUGURACIÓN DEL LOCAL El 13 de diciembre de 1925, la Biblioteca Argentina para Ciegos inauguró un modesto local en Pedernera 210. El frente del edificio no tenía ostentaciones: paredes despojadas de ornamentos, una sencilla puerta de entrada de madera de doble hoja con paneles de vidrio y las chapas donadas por el Dr. Rebuffo amuradas junto al número de la casa. En la ocasión fue organizado un acto de carácter popular. El día anterior había tenido lugar una gran fiesta en el Salón Príncipe George, de Sarmiento 1230. Tan modesto era el edificio de Flores que, a las 48 horas de inaugurado, el diario Crítica se manifestaba en los siguientes términos: “El local que actualmente ocupa es lamentable y requiere el apoyo oficial o particular que lo provea de una sede adecuada a sus altos propósitos”. Seis meses después se trasladó a un lugar más cómodo a escasas tres cuadras del que dejaba, en Pedernera 502. Quedó habilitado el 13 de junio de 1926. La poeta Vicenta Castro Cambón se hizo cargo de una importante labor cuando comenzó a atender la reeducación de los ciegos que se acercaban a la institución. Su labor en la enseñanza de la lectura y escritura Braille se constituyó en una contribución de enorme importancia, sobre todo para los niños. Otra gran colaboradora fue la señora Gisberta S. de Kurt, quien en ese mismo mes fue nombrada presidenta de la Comisión Honoraria de Damas. Al propio tiempo, los directivos entendieron que los concursos de copistas eran una buena forma de promocionar la tarea de trasladar los libros de la literatura universal al sistema Braille. Esta tarea resultaba de fundamental importancia para que pudieran ingresar nuevos volúmenes. Se previó premiar a los ganadores con medallas. En dicho sentido, merecen citarse los importantes aportes de varias instituciones, como la Ayuda Social del Consejo Nacional de Mujeres, el Club Argentino de Mujeres y las asociaciones de ex alumnas de las escuelas normales números 3, 8 y 9 de la Capital, que colaboraron intensamente en la copia de libros en Braille. Aquellos mismos directivos también se propusieron irradiar periódicamente una audición por la onda de LOY Radio Nacional, emisora que había iniciado sus transmisiones en 1924 desde el mismo barrio de Flores (Boyacá 472) y que luego se denominó Radio Belgrano. La primera de esas audiciones tuvo lugar el 3 de febrero de 1926, a las 21, y consistió en un concierto de piano, violín, canto, guitarra y recitado a cargo de ejecutantes ciegos. En abril del mismo año se creó la Comisión Auxiliar de Damas presidida por la fundadora, señorita Marchi, y poco tiempo después se constituyeron otras similares en toda la república. También siguieron las conferencias por Radio Brusa y Radio Nacional, como así también las donaciones. En 1926 llegaron de Alemania las primeras 100 pizarras para copia de libros. Además se hicieron otras adquisiciones: un piano Rönisch en la casa Breyer Hnos., por el que se pagaron 2.800 pesos, un mimeógrafo ($ 556) y una máquina de cortar cartón marca Krause ($ 560). La fábrica Fénix, de la ciudad de Campana, continuó sus importantísima donaciones de papel manila. En 1927 dieron comienzo las clases de escritura en relieve a los ciegos hospitalizados en los establecimientos dependientes de la Asistencia Pública. La tarea fue iniciada por la señorita María C. Marchi en el hospital Alvear. Dos años después, la institución tenía a su cargo niños privados de la vista que se educaban en el Instituto Nacional de Ciegos. Al poco tiempo, el señor Luis Andrés Rosa se hizo cargo de la secretaría y tuvo actuación preponderante en el desenvolvimiento de la Biblioteca. La gran actividad que desplegó durante su gestión, que finalizó el 31 de mayo de 1929 cuando se le aceptó su renuncia por razones familiares, otorgó nuevos bríos a la entidad. Paralelamente se reconoció la intensa labor del fundador Julián Baquero, quien fue designado Jefe de Imprenta y Bibliotecario con un sueldo de $ 150 mensuales. Ocupó parte de la flamante sede con su familia, aunque poco tiempo después la dejó para mudarse a una casa más cómoda. Fue entonces que se le concedió el uso de una de las habitaciones altas a la señorita Delia Cáceres, empleada ciega que de esta forma se convirtió en casera. Mientras todo esto ocurría, hubo tiempo para la creación de varios talleres. Uno de ellos era el de tejido manual, de donde salían bellas piezas que a menudo se rifaban a beneficio de la institución. Ello posibilitaba comprar juegos, relojes y metros para ciegos traídos desde Alemania. LA IMPRENTA Los primeros contactos dirigidos a la compra de una imprenta Braille fueron con la firma Curt Berger y se esperaba traerla de Alemania. Sin embargo, luego de varios intentos fallidos fue adquirida en los Estados Unidos e instalada en la sede de la calle Pedernera. Poco tiempo después se conformó un consejo editorial para atender la edición e impresión de los materiales de lectura necesarios a los socios. Allí se imprimió el primer número de la revista de la entidad, que fue puesta en manos de sus asociados unos días antes de la inauguración oficial de la imprenta. Dicha ceremonia tuvo lugar el 28 de octubre de 1927, oportunidad en que hablaron el presidente, Dr. Rebuffo, y el bibliotecario, Sr. Baquero. A continuación fue servido un sencillo lunch entre la concurrencia. Fue la primera imprenta en relieve de propiedad particular de América Latina. De allí salieron infinidad de libros de texto y literatura en general, partituras musicales, folletos, etc. Su entrada en funcionamiento pleno permitió el préstamo de libros a ciegos residentes en Uruguay, Brasil, Colombia y Chile. LAS REVISTAS El primer acto del consejo editorial antes mencionado fue poner a consideración de la comisión directiva la publicación de una revista mensual en Braille, titulada “Hacia la luz”, con no menos de 60 páginas dedicadas a las artes, ciencias, literatura, tiflología, informaciones, etc. Todo ello fue aprobado, fijándose el precio de la suscripción y el mes de su aparición. El primer número salió el 1° de octubre de 1927 e incluyó excelente material de lectura sobre los temas acordados. Enseguida se decidió editarla “en negro” para permitir su lectura a todos aquellos que se interesaran en su contenido. Como dato curiosos digamos que la expresión “en negro” ha sido olvidada con el correr del tiempo; hoy es corriente decir “en tinta” cuando debe diferenciarse a las publicaciones impresas de las ediciones en relieve. Más adelante se transformó en una publicación de aparición quincenal. A esta primera publicación, luego se agregaron otras dos: “Burbujas”, dedicada a los lectores infantiles, y “Con fundamento”, especialmente escrita para los jóvenes. Otra más de características distintas fue la revista parlante “La rosa blanca”, editada en casetes magnetofónicos. HACIA EL EDIFICIO PROPIO Llegó un momento en que la sede de Flores resultaba pequeña para atender los requerimientos de los socios. El material de lectura era cada vez más voluminoso y no había espacio suficiente para acomodarlo. El trabajo de la imprenta se multiplicaba en las mismas proporciones. Otro tanto ocurría con los distintos talleres que funcionaban a pleno. También aumentaba el número de quienes tomaban clases de escritura Braille. Debió pensarse, entonces, en la posibilidad de mudarla a un local con mayores comodidades. Y si era posible, construir el edificio propio con el que todos soñaban. Así fue como el presidente Dr. Rebuffo dio los primeros pasos en dicho sentido. En reunión de comisión directiva del 7 de noviembre de 1927, informó haber celebrado, junto al secretario Luis A. Rosa, un contrato para la adquisición de un lote de terreno situado en Medrano 46, esquina calle sin nombre (hoy Lezica), para destinarlo a la construcción del edificio. La comisión directiva aprobó la compra por unanimidad y convocó a Asamblea Extraordinaria para ratificar el convenio. Además resolvió que se hicieran las primeras averiguaciones sobre el probable costo de construcción del edificio. El proyecto contó con el asentimiento de todos y fue apoyado materialmente desde un principio, tanto por los socios más humildes que aportaban lo que podían como por distinguidas familias que se hacían presentes con dinero en efectivo. Paralelamente continuaron organizándose festivales artísticos que aportaban buenos fondos a las arcas de la institución. Además llegaron $ 5.000 de un subsidio otorgado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y se hicieron suscripciones de acciones. Después de un intento fallido con otro profesional, se celebró un contrato con el señor Cayetano Profeta y el ingeniero César B. Pertierra para la construcción de un edificio que debía contar con garaje, planta baja, planta alta y seis pisos superiores, estos últimos para departamentos en alquiler. El plazo de entrega fue estipulado en doce meses; a partir de entonces el constructor se reservaba el derecho de explotación de los seis pisos superiores por 28 años. El resto quedaba para uso de la Biblioteca, que recién tomaría posesión efectiva de los departamentos después de dicho lapso. La Asamblea Extraordinaria celebrada el 13 de enero de 1929 aprobó el contrato y más adelante se obtuvo un préstamo del Banco Hipotecario Nacional por 165.000 pesos, aporte que la BAC debía realizar de acuerdo con las cláusulas del convenio. La necesidad de más fondos para aplicarlos a la obra, sin embargo, hizo que nuevamente se recurriera a las rifas y actos benéficos para recaudarlos. Por fin se llegó al 11 de noviembre de 1929, día en que se colocó la piedra fundamental del edificio. Actuaron como padrinos de la ceremonia el presidente de la institución, Dr. Agustín Rebuffo, y el vicario general de la Armada, monseñor Dionisio R. Napal. Las madrinas fueron María C. Marchi y María Esther Huergo Capdevila. No obstante el plazo estipulado por contrato, el edificio quedó concluido en Lezica 3923 (hoy 3909), después de tres años de trabajo. La mudanza desde Flores a Almagro dio comienzo en la primera semana de noviembre de 1932 y el 10 de ese mes quedó terminada, día en que se realizó la primera reunión de comisión directiva en el nuevo edificio. INAUGURACIÓN OFICIO DE LA SEDE PROPIA Los actos para dejarla inaugurada oficialmente se prolongaron por toda una semana y dieron comienzo el 24 de junio de 1933. Por la mañana, la comisión directiva en pleno y numerosos invitados especiales rindieron homenaje a Vicenta Castro Cambón en el cementerio de Morón. La ceremonia central tuvo como escenario el gran salón de actos del nuevo edificio y contó con la presencia del edecán del Presidente de la Nación, capitán de fragata Juan P. Rosas, y representantes de diversas instituciones gubernamentales y del ámbito privado. A las 15 de aquel día, el obispo de Temnos, monseñor Miguel de Andrea, bendijo las instalaciones y luego se refirió al acontecimiento “celebrando la obra realizada en favor de los ciegos”. A continuación, el Dr. Rebuffo, tuvo a su cargo reseñar la labor cumplida por los asociados y los esfuerzos que dieron como resultado la construcción de la sede propia. Luego fue escenificado un programa musical y de declamación especialmente preparado para la ocasión, en el que participaron socios y artistas ciegos. Después de concluidas estas ceremonias, quedó abierta una exposición y venta de trabajos de aguja y labores realizados por ciegas, muestra que se prolongó hasta el 30 de aquel mes. Gran cantidad de público acompañó la reunión y aplaudió cálidamente las sucesivas instancias de aquella jornada inaugural. Los festejos continuaron hasta el 1° de julio siguiente, día en que se llevó a cabo una gran fiesta en el teatro Cervantes en honor de los socios, copistas y demás colaboradores de la institución. Para entonces, la entidad ya contaba con alrededor de 5.000 volúmenes de obras famosas que prestaba a sus socios en cualquier punto del país, época en que comenzó una etapa de grandes realizaciones. Cobraron importancia los talleres de distintas disciplinas y otras actividades artísticas, sociales y culturales. La imprenta incrementó sus publicaciones, se creó una caja de préstamos para ayuda de los asociados y se intensificaron las gestiones para que ciegos sin recursos pudieran obtener puestos de venta de cigarrillos y golosinas en reparticiones públicas, bancos estatales, estaciones de subte, etc. Los sucesivos lanzamientos del libro parlante y la revista parlante “La rosa blanca”, editados en casetes, se adscribieron a la idea de facilitar la lectura de las obras maestras universales a quienes, por distintas causas, les representa una dificultad acceder a las versiones Braille de dichos libros. De este modo, la Biblioteca Argentina para Ciegos fue hilvanado su historia más reciente, siempre detrás del lema original de la institución: “Ayuda a todo ciego en toda forma”. _____http://serdebuenosayres.blogspot.com.ar/2011/06/biblioteca-argentina-para-ciegos-sus.html