viernes, 4 de noviembre de 2016

Mapa Mundi virando um Globo Terrestre

NUEVE - EDUCAR PARA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA


... Los “buenos ejemplos”, las actitudes y conductas “testimoniales”, rompen con la presión social al conformismo, rompen las unanimidades, estimulan actitudes y conductas deseables. Y es que las virtudes se aprenden con la práctica: “Adquirir una virtud es como aprender a tocar la flauta. Nadie aprende a tocar un instrumento musical por leer un libro o asistir a una clase. Hay que practicar”, recuerda Sandel. La práctica de la virtud moral es, esencialmente, un hábito (Sandel, 2011, pp. 223-224). [10] En su último libro Touraine advierte que las transformaciones sociales y culturales actuales bien pudieran conllevar “la desaparición real de los actores” -cita expresamente la situación en que se encuentran sindicatos y partidos de izquierda en Europa- pero también abre la posibilidad de que aparezcan “nuevos actores, que ya no sean sociales, sino más bien morales”, unos actores “que opongan los derechos de todos los hombres a la acción de quienes sólo piensan en incrementar sus beneficios” (2011, pp. 17-18). “Debemos llegar a la conclusión -afirma más adelante- de la pérdida de importancia o incluso de la desaparición de actores propiamente sociales, pero éstos dejan paso a otros actores, no sociales, en la medida en que ponen en juego orientaciones culturales fundamentales” (2011, p. 30). El fundamento de su actuación es “la defensa de unos derechos que deben ser directamente humanos, y no solamente sociales” (2011, p. 43). Se trata de un libro sugerente pero complejo, a ratos desconcertante y contradictorio. Para comprenderlo habría que poner esta reflexión en relación con sus trabajos de dos décadas atrás, como el titulado Crítica de la modernidad (1993). En este trabajo Touraine sostiene que la modernidad se ha constituido como un diálogo complejo entre dos dimensiones, la racionalización y la subjetivación. Como consecuencia de la confusión entre la Modernidad -proceso histórico cuya raíz está en la sustitución de un mundo concebido como creación de la voluntad divina, la Razón o la Historia por otro en el que el individuo emerge como actor de la historia- con un modo particular de modernización, aparentemente el más exitoso, el modelo capitalista, definido por la “extrema autonomía de la acción económica” (1993, p. 261), la modernidad “sólo ha sido definida por la eficacia de la racionalidad instrumental, el dominio del mundo vuelto posible por la ciencia y la técnica” (1993, pp. 264-265). Y más adelante señala: Imanol Zubero Problemas del mundo, movimientos sociales y participación ciudadana 31 La modernidad triunfa con la ciencia, pero también a partir del momento en que las conductas humanas son reguladas por la conciencia, llamemos o no alma a ésta, y no por la búsqueda de la conformidad con el orden del mundo. Los llamamientos a servir al progreso y a la razón, o al Estado que es su brazo armado, son menos modernos que el llamamiento a la libertad y a la gestión responsable de su propia vida (1993, pp. 266-267). Relacionemos esta reflexión con conceptos como los de sociedad individualizada (Bauman, 2001) o individualismo institucionalizado (Beck y Beck-Gernsheim, 2003). Beck advierte que la individualización, en la actualidad, no significa -necesariamenteatomización y aislamiento, ni tampoco emancipación y autonomía; lo que significa es la disolución y el desmembramiento de las formas de vida características de la sociedad industrial/estatonacional (organizadas en función de identidades y roles estables asociados a la ciudadanía nacional, la clase, la familia, la profesión o el sexo), que son crecientemente sustituidas “por obra de otras en las que los individuos tienen que montar, escenificar e improvisar sus propias biografías”. En esta situación, la biografía “normal” es cada vez más una biografía necesariamente elegida o construida, casi siempre de manera artesanal. En este escenario, la noción de estilo de vida adquiere una particular relevancia: A medida que la tradición pierde su imperio y la vida diaria se reinstaura en función de la interrelación dialéctica entre lo local y lo universal, los individuos se ven forzados a elegir estilos de vida entre una diversidad de opciones. Naturalmente, existen también influencias normalizadoras (sobre todo en forma de mercantilización, dado que la producción y distribución capitalistas son componentes nucleares de las instituciones de la modernidad). Pero, debido a la “apertura” de la vida social actual, la pluralización de ámbitos de acción y la diversidad de “autoridades”, la elección de un estilo de vida tiene una importancia creciente para la constitución de la identidad del yo y para la actividad de cada día (Giddens 1995, p. 14). Nos encontramos ante la paradoja de la acción social: la acción colectiva es resultado del actuar individual. No hay nada que un ser humano individual pueda lograr, pero no hay nada que pueda lograrse si no es mediante la participación del ser humano individual. ¿De cada ser humano? ¿De cuántos seres humanos? No hay una respuesta. Lo que sí sabemos es que la historia está llena de momentos en los que la acción de un solo individuo ha marcado la diferencia. Igual que sabemos que “la indiferencia es el peso muerto de la historia” (Gramsci, 2011, p. 19 [e.o. 1917]) [11] Es bien conocida la distinción de Gusfield (1981; 1989) entre problemas sociales y problemas públicos, advirtiendo que no todos los problemas sociales se transforman necesariamente en problemas públicos. Según este autor, los problemas públicos son aquellos problemas sociales que, una vez que se plantean como tales en el seno de la sociedad civil, se convierten en objeto de debate en el interior de un determinado espacio político-administrativo. Esta primera distinción nos permite plantear una segunda, entre problema público y política pública: “Toda política pública apunta a la resolución de un problema público reconocido como tal en la agenda gubernamental. Representa pues la respuesta del sistema político-administrativo a una situación social juzgada políticamente como Educar para la participación ciudadana en la enseñanza de las Ciencias Sociales 32 inaceptable” (Subirats et al., 2008). De manera que debemos matizar aquella afirmación inicial referida a los problemas del mundo, presentada como indubitable: los problemas no existen en cuanto tales, sólo en la medida en que son elaborados como tales. Ahora sí, podemos retomar aquello de “elaborar el malestar”. Si algo son los movimientos sociales es factorías de elaboración del malestar social. Las aproximaciones más comunes al fenómeno de la acción colectiva asumen una de las siguientes perspectivas, o una ecléctica combinación de algunas de ellas: a) el análisis de la base económica o de clase del movimiento en cuestión, desde donde explicar sus intereses y sistema de ideas; b) el enfoque de la movilización de recursos; c) la perspectiva de la elección racional; d) la perspectiva de la privación relativa; e) la teoría de la sociedad de masas; etc. Ninguna de estas aproximaciones permite dar cuenta del variado y rico fenómeno de la acción colectiva. CONTINUARÁ...

OCHO - EDUCAR PARA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA


... Hoy vivimos en una situación que algunos describen como apartheid global (Alexander, 1996). ¿Seremos capaces de desoír los cantos de sirena del neoliberalismo globalitario que nos invitan a adaptarnos para no morir (en realidad, para que sean otros los que mueran)? [8] En estas condiciones, hoy la solidaridad va contra nuestros intereses materiales inmediatos. Glotz ha expresado con absoluta lucidez el planteamiento constitutivo de un nuevo modelo de solidaridad: La izquierda debe poner en pie una coalición que apele a la solidaridad del mayor número posible de fuertes con los débiles, en contra de sus propios intereses; para los materialistas estrictos, que consideran que la eficacia de los intereses es mayor que la de los ideales, ésta puede parecer una misión paradójica, pero es la misión que hay que realizar en el presente (1987, p. 21).1 Pero esta cuestión ética, fundamento esencial de cualquier modelo de sociedad justa, deviene inmediatamente en cuestión sociológica y política cuando de llevarla a término se trata. En palabras de Bauman: Los factores que propician y los factores que obstruyen las posibilidades de asumir la responsabilidad hacia Otros reconocidamente más débiles y menos explícitos (precisamente por su debilidad y por lo inaudible de su voz) no constituyen un problema que pueda desenmarañarse teóricamente a través del análisis filosófico ni resolverse prácticamente a través de esfuerzos normativos/persuasivos de los filósofos (2001, p. 81). 1 En una línea similar, ver también Habermas (1993, pp. 73-74) y Bauman (2001, p. 81). Imanol Zubero Problemas del mundo, movimientos sociales y participación ciudadana 29 Todo es según el dolor con que se mira, nos recuerda Benedetti. Para analizar la realidad con voluntad transformadora es absolutamente imprescindible que cambiemos nuestra mirada, que aprendamos a mirar la realidad con una perspectiva nueva para poder así sentir el dolor de todas las otras personas que sufren. Así pues, para resumirlo con las palabras de Nussbaum: “Sean cuales fueren nuestros vínculos y aspiraciones, deberíamos ser conscientes, independientemente del coste personal o social que ello implicase, de que todo ser humano es humano y que su valor moral es igual al de cualquier otro” (1999, p. 161). Pero un auténtico compromiso a favor del igual valor moral de todos los seres humanos implica costes personales y sociales. Y, porque aspiramos y deseamos en el marco cultural de este capitalismo humanicida el interés propio, la autoafirmación, la autorrealización, que en principio no tienen por qué enfrentarse a la solidaridad y al reconocimiento, en la práctica sí lo hacen. Y en este marco la caridad bien entendida empieza (y, casi siempre, termina) por uno mismo. Es por eso que la tarea fundamental a realizar por los movimientos sociales a favor de la justicia global es una tarea que bien podemos calificar como de educación del deseo. [9] En su biografía de Wiliam Morris, reflexiona Thompson sobre las consecuencias que el fracaso del socialismo utópico tuvo en relación con el desarrollo posterior del marxismo. La utopía mantenida por estos socialistas, entendida como educación del deseo, suponía abrir una espita a la imaginación, “enseñarle al deseo a desear, a desear mejor, a desear más, y sobre todo a desear de un modo diferente”. En opinión de Thompson, el utopismo de socialistas como Morris, de haber triunfado, hubiera supuesto la liberación del deseo para cuestionar sin tregua nuestros valores, y también a sí mismo. De ahí su conclusión: El “deseo”, no educado excepto en la enconada praxis de la lucha de clases, podía tender -como advirtió frecuentemente Morris- a ir a su aire, a veces para bien, a veces para mal, pero recayendo una y otra vez en el “sentido común” o valores habituales de la sociedad anfitriona. Así que lo que puede estar imbricado en “el caso Morris”, es todo el problema de la subordinación de las facultades imaginativas utópicas dentro de la tradición marxista posterior: su carencia de una autoconsciencia moral o incluso de un vocabulario relativo al deseo, su incapacidad para proyectar imágenes del futuro, incluso su tendencia a recaer, en vez de eso, en el paraíso terrenal del utilitarismo, es decir, la maximización del crecimiento económico (Thompson 1988, pp. 727-728). El reto es colosal: ¿cómo desarrollar la expresión colectiva de necesidades nuevas, cuya satisfacción rebase los límites de compatibilidad del sistema capitalista, si la población de las sociedades desarrolladas no desea otra cosa que más de lo mismo? No estoy queriendo decir que nadie pueda arrogarse la capacidad de definir los deseos de los demás, que nadie pueda legítimamente sostener la superioridad de su perspectiva sobre los intereses y necesidades de los demás. En esta cuestión, de entrada no cabe la coerción, sino la invitación; no la imposición, sino la educación. La historia nos ha enseñado, sobre todo en los últimos años, que no hay posibilidad alguna de animar “por decreto” propuestas emancipatorias. Estas propuestas, estas formas emancipadas de vida, sólo tienen sen- Educar para la participación ciudadana en la enseñanza de las Ciencias Sociales 30 tido en la medida en que surgen de las posibilidades que la misma realidad ofrece. Pero en demasiadas ocasiones, las propuestas emancipatorias que surgen “de abajo” carecen de plausibilidad. Se trata de propuestas que confunden la concienciación con la creación de mala conciencia, o que proponen modelos de vida y alternativas sociales objetivamente inasumibles. Por ello, es preciso mostrar en la práctica que desde ahora mismo es posible, para la mayoría de las personas, empezar a vivir de otra manera. La tarea que hoy nos desafía es la de crear “espacios verdes” en los que se ponga de manifiesto la posibilidad de otro estilo de vida; “nichos ecológicos” en los que pueda sembrarse y madurar una alternativa cultural y de valores a esta sociedad del tener: Zonas liberadas en las que sea realmente posible hacer que florezca lo inédito viable de la realidad. Es la única manera creíble de mostrar en la práctica que nuestras propuestas de transformación son posibles. Esto es lo que defiende Riechmann cuando asegura que “no necesitamos vanguardias omniscientes; pero en cambio son inexcusables las minorías ejemplares” CONTINUARÁ...

miércoles, 2 de noviembre de 2016

SIETE - EDUCAR PARA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA


. La cultura moral de la deuda ha entrado en crisis, como ha entrado en crisis la cultura económica de la deuda: nada más simple hoy que vivir permanentemente endeudados, incluso como opción, en estos tiempos de tarjetas de crédito y de préstamos a bajo interés. En palabras de Berger (2006): “Hoy en día no sólo están desapareciendo y extinguiéndose especies animales y vegetales, sino prioridades humanas que, una tras otra, están siendo sistemáticamente rociadas, no de pesticidas, sino de eticidas: agentes que matan la ética y, por consiguiente, cualquier idea de historia y de justicia”. Eticidas que se ceban muy especialmente con todo aquello que tenga que ver con “la necesidad humana de compartir, legar, consolar, condolerse y tener esperanza”. Por eso es imprescindible insistir una y otra vez en que nuestra responsabilidad hacia el otro es previa incluso a nuestra propia libertad. Somos porque somos con otros. No es posible la comunidad humana sin comunidad moral, sin reconocimiento del otro, de nuestra mutua dependencia y de la responsabilidad que de ella se deriva. Y en esta tarea el papel de la educación resulta esencial. Una educación que, siguiendo la propuesta de Martha C. Nussbaum (1999; 2005; 2010), ponga especial énfasis en el desarrollo del pensamiento crítico, en la capacidad de trascender las lealtades nacionales y abrazar una identidad cosmopolita, en la capacidad de imaginar la experiencia del otro, en reforzar el sentido de la responsabilidad individual. Una educación esencialmente narrativa y sólo secundariamente argumentativa pues, como señala Nussbaum, la patología de la repugnancia que divide el mundo entre “un «nosotros» sin falla alguna y un «ellos» con carácter contaminante, sucio y malo” se ha nutrido también “de numerosas historias ancestrales relatadas a las niñas y los niños, las cuales dan a entender que el mundo se salvará cuando las brujas y los monstruos feos y repugnantes sean asesinados por alguien, o incluso cocinados en sus propios hornos” (2010, pp. 61-62). [5] Porque los relatos mueven el mundo. Que nadie lo dude. Su importancia a la hora de orientar las políticas públicas y, en concreto, las políticas sociales y económicas de los gobiernos, está ampliamente contrastada (Hirschman, 1991; Lakoff, 1996; Schmidt 2002; Béland, 2007; Atkins, 2010). No por sí solos. Es preciso un determinado contexto social e institucional. Pero las ideas configuran marcos (frames) que delimitan en un momento dado el espacio de lo pensable y de lo impensable, de lo posible y de lo imposible, de lo deseable y de lo indeseable. Como nos advirtió Wiliam Thomas, “si los hombres definen las situaciones como reales, son reales en sus consecuencias”. Pero la mentalidad progresista se volvió, hace ya demasiado tiempo, burdamente leninista, olvidándose de la propuesta de Gramsci; obsesionada con el poder, se ha olvidado de la hegemonía. Hace ya muchos años que los mejores lectores de Gramsci se encuentran en la derecha. Por el contrario, desde los Sesenta la izquierda orientada a la gestión del poder en las sociedades democráticas ha arrojado por el sumidero, junto con el agua sucia de la crisis de la Educar para la participación ciudadana en la enseñanza de las Ciencias Sociales 26 clase obrera como sujeto histórico, el niño de la construcción de hegemonía. “¿Por qué nos resulta tan difícil siquiera imaginar otro tipo de sociedad? ¿Qué nos impide concebir una forma distinta de organizarnos que nos beneficie mutuamente?”, se pregunta Judt. Nuestra incapacidad es discursiva: simplemente ya no sabemos cómo hablar de todo esto. Durante los últimos treinta años, cuando nos preguntábamos si debíamos apoyar una política, una propuesta o una iniciativa, nos hemos limitado a las cuestiones de beneficio o pérdida –cuestiones económicas en el sentido más estrecho (2010, p. 45-46). Naomi Klein subraya con acierto la importancia trascendental que ha tenido esta capacidad de la “nueva derecha” para generar discurso durante la travesía del desierto que para el pensamiento conservador fueron las décadas de los años Cincuenta, Sesenta y Setenta. En 1962, Milton Friedman escribía en su libro Capitalismo y libertad: Sólo una crisis -real o percibida- da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que esa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelve políticamente inevitable (Klein, 2007, p. 27). Era un tiempo en el que tanto Friedman como sus mentores intelectuales, Hayek y Von Mises, “parecían condenados a ser marginales cultural y profesionalmente” ( Judt, 2010, p. 104). ¡Si hasta Keynes debía ser superado por la izquierda en aquellos años Sesenta! Pero llegó la crisis, la real (la del petróleo de 1973 y la del cambio del modelo tecnológico y productivo fordista que la siguió) y la percibida o imaginada (la crisis del miedo y la desconfianza que dio al traste con cualquier cultura del compromiso y del pacto). Y la crisis generó la estructura de oportunidad política para el “libertarianismo” más radical. Así pues, ¿por qué, viviendo en el inicio del milenio en un mundo donde hay tanto para criticar, se ha vuelto tan difícil producir una teoría crítica? Pues tal vez porque un día, hace ya muchos años, nos creímos a pies juntillas aquello de que había que dejarse de interpretar de diversas maneras el mundo y que lo que había que hacer era transformarlo. Pero mientras unos actuaban en el escenario eran otros los que escribían los guiones. [6] Como señala Cohen, la tradición igualitaria ligada al marxismo ha despreciado históricamente las cuestiones relacionadas con la moralidad. Ello es debido a la característica concepción obstétrica del marxismo. Surgido de una serie de ideales juzgados etéreos (socialismo utópico), a partir de Marx y de Engels el socialismo descansaría sobre unos fundamentos sólidos: lo que una vez fuera utopía, en adelante sería ciencia. Desvelados los mecanismos fundamentales de la explotación y de la liberación, el marxismo se despreocupó de los valores de igualdad, comunidad, autorrealización humana, a pesar de ser parte integrante de la estructura de creencias organizada en torno al marxismo. En lugar de eso, “dedicaron su energía intelectual al duro caparazón de hechos que rodeaban sus valores” (Cohen 2001, pp. 138-139). ¿Y cuáles eran esos hechos que conformaban el “duro caparazón” del marxismo? Básicamente dos: 1º) La existencia de una clase trabajadora cuyos miembros constituían la mayoría de la sociedad, producían la riqueza de la sociedad, Imanol Zubero Problemas del mundo, movimientos sociales y participación ciudadana 27 eran los explotados de la sociedad, no tenían nada que perder con la revolución, al contrario, estaban interesados en la misma, y te-nían la capacidad de transformar la sociedad. 2º) La convicción de que el desarrollo de las fuerzas productivas “daría como resultado una abundancia material tan grande que cualquier cosa que alguien necesitase para desarrollar una vida satisfactoria podría tomarlo de la tienda sin coste alguno para nadie” (Cohen 2001, pp. 140, 145). Ante la densidad de los hechos, ¿quién necesita valores? Porque creía que la igualdad era históricamente inevitable, el marxismo clásico no se preocupó de argumentar “por qué esa igualdad era moralmente correcta, qué era exactamente lo que la hacía obligatoria desde un punto de vista moral”. Si el capitalismo incuba, necesariamente, el comunismo -si, por decirlo con el genio poético de Silvio Rodríguez, “la era está pariendo un corazón”-, resulta una pérdida de tiempo teorizar sobre por qué ese tiempo nuevo ha de ser bienvenido; antes bien, de lo que se trata es -parteros, al fin y al cabo- de trabajar por hacerlo llegar tan rápido como sea posible (Cohen 2001, p. 140). Y para ello prácticamente bastaba con ser obrero con conciencia de serlo. Conciencia práxica, no moral. Porque el viento de los intereses de la clase empujaban naturalmente el barco de la emancipación del género humano. Lo que era bueno para la clase obrera era igualmente bueno para la Humanidad en su conjunto. No podría ser de otra manera. Pero la era del capitalismo industrial, de la modernidad sólida y del socialismo real acabó por parir no un corazón, sino un puño. El fantasma que a mediados del siglo XIX recorría Europa y desde ahí se extendió por todo el mundo no fue el del comunismo -aunque también este fantasma, transmutado en el espectro estalinista, contribuyó grandemente a partirnos el corazón- sino el del imperialismo -corazón de las tinieblas-, bisabuelo del globalitarismo actual. [7] Lo diremos recurriendo a un concepto ampliamente extendido: el capitalismo globalista es insostenible. La existencia de límites al crecimiento supone la impugnación de cualquier propuesta de desarrollo que aspire a elevar los niveles de bienestar de los colectivos y pueblos más pobres simplemente mediante el recurso de invitarles a seguir los pasos de las sociedades más desarrolladas: en un mundo limitado no hay recursos suficientes para que todo el planeta sea un privilegiado “barrio Norte”. La existencia de límites supone una inexorable enmienda a la totalidad al modelo de desarrollo capitalista, basado en el crecimiento permanente. Como advierte Seabrook, el discurso desarrollista oculta un detalle fundamental, cual es el hecho de que “Occidente se enriqueció gracias a la explotación de los territorios y de los pueblos a los que ahora anima a seguir sus pasos”. Y continúa: “El secreto mejor guardado del «desarrollo» es que se basa en un concepto colonial, un proyecto de extracción. Dado que la mayoría de los países carecen de colonias de las que extraer riqueza, deben ejercer una prisión intolerable sobre su propia población y entorno” (2004, p. 79). Pero ya no hay espacios vacíos (o “vaciables” por la expeditiva vía de la aniquilación de sus habitantes originarios). O, en todo caso, los espacios a conquistar por las mayorías que quieren sobrevivir son los que nosotros ocupamos: los países ricos. Según Bobbio, la verdadera razón de ser de la izquierda está en comprometerse por “realizar el paso de la «cuestión social» dentro de cada uno de los Estados a la «cuestión social» internacional” (1996, p. 90). Se trata de afrontar el rompecabezas de la extensión: Educar para la participación ciudadana en la enseñanza de las Ciencias Sociales 28 Se nos pregunta si es posible extender criterios o principios de justificación, elaborados, preparados y defendidos en relación a la cara interna de las comunidades políticas, más allá de los confines, al escenario internacional. Se nos pregunta incluso: si ello es posible, ¿cómo es posible?, ¿cómo satisfacer todo lo exigido por la máxima “globaliza la justicia social”? (Veca 1999, pp. 162-163). Nuestro reto es pensar la igualdad radical de todos los seres humanos en condiciones de escasez, de manera que si hay alguna forma de salir de esta crisis sistémica ha de pasar por un menor consumo material del que ahora existe y, como resultado de ello, por cambios no deseados en el estilo de vida de quienes habitamos el barrio Norte del planeta. Y es aquí cuando el músculo moral se vuelve imprescindible. “¿Cómo puede un técnico de la Boeing de Seattle concebir «estar junto» a un trabajador de una planta de té de India?”, se pregunta Cohen. Esta es su respuesta: Para que hubiera alguna forma de solidaridad que uniera a esas personas, es necesario, una vez más, el estímulo moral que parecía tan innecesario para que se diera la solidaridad proletaria en el pasado. Los más ampliamente favorecidos en el proletariado del mundo deben convertirse en gente sensible en gran medida a los llamamientos morales para que haya algún progreso en esta línea (Cohen 2001, p. 152).CONTINUARÁ...

PIGMALIÓN (tres) - GEORGE BERNARD SHAW


Gerorge Bernard Shaw
George Bernard Shaw (1913). La cultura romana (Ovidio, en su Metamorfosis) reelaboró el mito: Pigmalión, un escultor, fabricó una estatua de marfil representando su ideal de mujer y se enamoró de su propia creación. La diosa Venus –la equivalente latina de la griega Afrodita- dio vida a la estatua atendiendo a las plegarias de Pigmalión. En la tradición educativa, el mito –versión latina- de Pigmalión tiene una fuerte tradición. Desde la obra teatral del mismo nombre de Bernard Shaw (1913) llevada a la pantalla como My Fair Lady (1964) y en la que el profesor Higgins acaba enamorándose de su creación (una chica del arrabal reconstruida, como alumna, en una dama), a la teoría sobre el “efecto Pigmalión” en la escuela, con la que Rosenthal (1968) explica que el maestro actúa convirtiendo sus percepciones sobre cada alumno en una didáctica individualizada que le lleva, constructiva o destructivamente, a confirmar esas percepciones. Un jefe entra en la oficina donde están sus trabajadores y observa a uno de sus subordinados, al que aprecia mucho. El jefe no se da cuenta pero entra con una sonrisa de lado a lado y además habla con un tono amigable y le ofrece tareas que fomentan el crecimiento intelectual. Hasta este momento el subordinado no tenía ningún pensamiento (ni bueno ni malo) hacia su jefe, pero ante estos estímulos es más sencillo que él comience a sentir amistad por su jefe. Sin darse cuenta el jefe, el resultado de la relación entre él y su colaborador ha llegado a la situación que tenía en mente el jefe pero que ha sido favorecida por acciones propias que no ha observado pero que ha realizado realmente. Por otro lado también existen efectos de Pigmalión con el mismo resultado (se consigue el fin que se tiene en mente) pero de tónica negativa. El jefe no aprecia a un subordinado aunque no sepa cuál es la razón para ello. El subordinado no tiene ningún tipo de opinión sobre su jefe. Cuando llega el jefe lo hace con cara agria, tono imperativo y le asigna tareas que están muy por debajo de la capacidad de su colaborador. El subordinado tiene más probabilidades de acabar realizando sólo ese trabajo pues recibe estímulos que le dirigen hacia esa situación. Al final el jefe dice "Sabía que no podía dar más" sin darse cuenta de que muchos signos que recibe el colaborador son creados por el jefe de forma velada incluso para él mismo. Basado en un experimento real: Se forma una clase de colegio con alumnos iguales, sin diferencias intelectuales, todos capaces de realizar la misma tarea con resultados similares (aprobar el curso). A un profesor se le saca de clase, y se le dice qué alumnos tienen una capacidad más elevada de la media, y un gran futuro. También se le dice que ciertos alumnos tienen una capacidad más limitada que la media, y que no llegarán muy lejos. Todo ello en realidad es mentira, pero al finalizar el curso se observa que aquellos alumnos de los que se esperaba un alto rendimiento lo tuvieron, y aquellos de los que se esperaba un bajo rendimiento tuvieron unas calificaciones mediocres. Ha ocurrido el efecto Pigmalión. El profesor ha tratado de forma diferente a los alumnos de los que esperaba un alto rendimiento, preguntándoles más en clase, retándoles con desafíos intelectuales. Los alumnos que se consideraban más atrasados se les ignoraba y no eran estimulados.

PIGMALIÓN (dos) EFECTO EN LO EDUCATIVO


David C. McClelland. Efecto Pigmalión Para otros usos de este término, véase Pigmalión (desambiguación). El efecto Pigmalión, en psicología y pedagogía, es uno de los sucesos que describe la creencia que tiene una persona de poder influir en el rendimiento de otra. El efecto debe su nombre al mito griego de Pigmalión, un escultor que se enamoró de una estatua que había tallado, o alternativamente, por el estudio de Rosenthal-Jacobson. El efecto Pigmalión supone, por tanto, algo importante de conocer y estudiar para los profesionales del ámbito educativo, laboral, social y familiar. El efecto Pigmalión se puede identificar de las siguientes maneras: Suceso por el que una persona consigue lo que se proponía previamente a causa de la creencia de que puede conseguirlo. "Las expectativas y previsiones de los profesores sobre la forma en que de alguna manera se conducirían los alumnos, determinan precisamente las conductas que los profesores esperaban." (Rosenthal y Jacobson). Una profecía autocumplida es una expectativa que incita a las personas a actuar en formas que hacen que la expectativa se vuelva cierta. Efecto Pigmalión positivo: produce un efecto positivo en el sujeto, de forma que afianza el aspecto sobre el cual se produce el efecto, provocando un aumento de la autoestima del sujeto y del aspecto en concreto. Efecto Pigmalión negativo: produce que la autoestima del sujeto disminuya y que el aspecto sobre el que se actúa disminuya o incluso desaparezca. Origen[editar] El efecto Pigmalión tiene su origen en un mito griego, en el que un escultor llamado Pigmalión (Πυγμαλίων en griego antiguo) se enamoró de una de sus creaciones: Galatea. A tal punto llegó su pasión por la escultura que la trataba como si fuera una mujer real, como si estuviera viva. El mito continúa cuando la escultura cobra vida después de un sueño de Pigmalión, por obra de Afrodita, al ver el amor que éste sentía por la estatua, que representaba a la mujer de sus sueños. Pigmalión y Galatea, por Angelo Bronzino (1530). Este suceso fue nombrado como el efecto Pigmalión ya que superó lo que esperaba de sí mismo y al creer que la estatua estaba viva esta llegó efectivamente a estarlo. Igualmente el término también encuentra su origen en la obra de teatro Pigmalión de George Bernard Shaw. Ámbitos[editar] Educativo[editar] Rosenthal y Jacobson estudian el efecto Pigmalión desde la perspectiva de la teoría de la profecía autorrealizada. Esta teoría la entendemos como uno de los factores que influyen en la motivación de los alumnos en el aula. Aparentemente parece que es un efecto mágico, pero no lo es, lo que ocurre es que los profesores formulan expectativas acerca del comportamiento en clase de diferentes alumnos y los van a tratar de forma distinta de acuerdo con dichas expectativas. Es posible que a los alumnos que ellos consideran más capacitados les den más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia. Si esto se hace de una forma continuada a lo largo de varios meses, conseguirán mejores resultados escolares y mejores calificaciones en los exámenes. Laboral[editar] Si un empleado recibe la continua aceptación de su jefe, es muy posible que aquél exhiba un alto desempeño en sus funciones y por tanto su rendimiento sea más alto, a la vez que efectivo. Si por el contrario, sus capacidades son siempre cuestionadas por parte del superior, la actitud indiferente y desmotivación por parte del subordinado irán aumentando, lo que incuestionablemente conllevará una disminución de la cantidad y calidad de su trabajo. En el mundo de la empresa, el efecto Pigmalión viene a significar que todo jefe tiene una imagen formada de sus colaboradores y les trata según ella; pero lo más importante es que esa imagen es percibida por el colaborador aunque el jefe no se la comunique. De tal manera que cuando es positiva, todo va bien, pero cuando es negativa, ocurre todo lo contrario. Social[editar] En todos los grupos sociales, la tradición cultural asigna normas de comportamiento a las que se espera que se adapten sus miembros. Generalmente implícitas, estas normas imponen códigos de conducta que no es fácil rehuir, por ejemplo, el que una mujer deba tener gestos delicados o que si la familia de una persona es adinerada, entonces esa persona debe vivir en una casa lujosa. Lo que empieza como una imitación por parte de los hijos de lo que hacen sus padres se convierte en su propio modo de ser . Esto quiere decir que las personas adquieren un rol a partir de los demás, y acaban creyéndolo propio. Se puede decir entonces, que somos lo que los demás esperan que seamos. El sociólogo Merton, en 1948, aplicó este concepto al ámbito sociológico, idea que podría explicar parte de la crisis económica actual. Este autor dice que el miedo a una quiebra bancaria, en un inicio sin fundamento, lleva a que los ciudadanos retiren sus depósitos de dicho banco por lo que, efectivamente, lo llevan a la quiebra. También aplica dicho concepto a los prejuicios sociales desde el mismo planteamiento. SEGÚN: David C. McClelland. Investigaciones[editar] Estudio de la motivación humana[editar] David C. McClelland. David C. McClelland realizó un “Estudio de la motivación humana”, en el cual se encuentra un epígrafe dedicado al efecto Pigmalión. En este apartado se explica que Rosenthal (1966) demostró como las expectativas o sesgos de un investigador influía en el comportamiento de los sujetos estudiados, independientemente del contexto o ámbito en que la investigación se llevara a cabo. Esta investigación la llevó al ámbito educativo, junto con Jacobson en el libro Pygmalion in the Classroom, donde se encuentran resumidamente, las conclusiones anteriormente expuestas en el apartado del efecto Pigmalión en el ámbito educativo. A continuación, McClelland expone un estudio sobre un caso del ámbito escolar en el que se realizaron test de capacidades a alumnos negros del casco urbano de entre 7 y 11 años y del segundo al quinto grado. Una vez evaluados dichos test se les comunicó a los profesores que una mitad de cada clase, elegida al azar, era muy brillante mientras que de la otra mitad se dieron los resultados reales. Los resultados de esta investigación fueron que la mitad de las clase que se habían considerado más capacitados obtuvieron un progreso mayor al final de curso, siendo elegidos al azar, que la otra parte de la clase cuyos resultados comunicados al profesorado eran reales. También se observaron diferencias de rendimiento de un grado a otro. Como conclusión, McClelland defiende que, al considerar los profesores más inteligentes a ciertos estudiantes, éstos tienden a rendir más. Críticas[editar] Una de las críticas más importantes que se le hacen a este efecto es que está basado en su ambigüedad, ya que como anteriormente se ha comentado, éste puede ser tanto negativo como positivo. Podría entenderse de varias maneras o admitir distintas interpretaciones y dar, por consiguiente, motivo a dudas, incertidumbre o confusión. Sin embargo el hecho de que los efectos puedan ser negativos o positivos no quiere decir que exista ambigüedad alguna en la descripción de dicho efecto, pues estamos hablando de dos posibilidades bien diferenciadas y que residen de forma implícita en la propia definición de éste. Siguiendo el ejemplo de la clase con alumnos de similar capacidad, los resultados académicos de algunos de ellos fueron más positivos de lo esperado y de otros fueron más negativos, sin dar por ello pie a ningún tipo de confusión, dudas o incertidumbre. Ejemplos[editar] George Bernard Shaw (1913). La cultura romana (Ovidio, en su Metamorfosis) reelaboró el mito: Pigmalión, un escultor, fabricó una estatua de marfil representando su ideal de mujer y se enamoró de su propia creación. La diosa Venus –la equivalente latina de la griega Afrodita- dio vida a la estatua atendiendo a las plegarias de Pigmalión. En la tradición educativa, el mito –versión latina- de Pigmalión tiene una fuerte tradición.

PIGMALIÓN (George Bernard Shaw)


Continúa en la nota dos... Pigmalión Para otros usos de este término, véase Pigmalión (desambiguación). Pigmalión es una figura legendaria de Chipre. Aunque Pigmalión es la versión griega del nombre real fenicio Pumayyaton, es más familiar a partir de Las metamorfosis de Ovidio, obra en la que se presenta a Pigmalión como un escultor enamorado de una estatua que había hecho él mismo. Pintura representando a Pigmalión, de Bronzino (1530).
Pintura representando a Pigmalión, de Bronzino (1530). Historia Pigmalión, rey de Chipre, buscó durante muchísimo tiempo a una mujer con la cual casarse. Pero con una condición: debía ser la mujer perfecta. Frustrado en su búsqueda, decidió no casarse y dedicar su tiempo a crear esculturas preciosas para compensar la ausencia. Una de estas, Galatea, era tan bella que Pigmalión se enamoró de la estatua. Mediante la intervención de Afrodita, Pigmalión soñó que Galatea cobraba vida. En la obra Las metamorfosis, de Ovidio, se relata así el mito: Pigmalión se dirigió a la estatua y, al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del Sol y se deja manejar con los dedos, tomando varias figuras y haciéndose más dócil y blanda con el manejo. Al verlo, Pigmalión se llena de un gran gozo mezclado de temor, creyendo que se engañaba. Volvió a tocar la estatua otra vez y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos. Al despertar, Pigmalión se encontró con Afrodita, quien, conmovida por el deseo del rey, le dijo "mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal". Y así fue como Galatea se convirtió en humana. El mito de Pigmalión en la cultura[editar] La historia de Pigmalión básica ha sido ampliamente transmitida y representado en las artes a través de los siglos. En una fecha desconocida, autores posteriores dan tal nombre a la estatua de la ninfa del mar Galatea o Galathea. Goethe la llama Elise, basándose en las variantes en la historia de Dido / Elissa. Una variante de este tema también puede verse en la historia de Pinocho, en el que un muñeco de madera se transforma en un niño de verdad, aunque en este caso el títere posee sensibilidad antes de su transformación, es el títere quien implora el milagro y no su creador, el tallador de madera Geppetto. En la escena final de Cuento de invierno de William Shakespeare una estatua de la reina Hermíone que cobra vida y se manifiesta como Hermíone misma, lo cual lleva la obra a una conclusión de reconciliaciones. En la obra de teatro Pigmalion de George Bernard Shaw, que es una versión moderna del mito con un sutil toque de feminismo, la florista de clase baja Eliza Doolittle es prácticamente "revivida" por un profesor de fonética, Henry Higgins, quien le enseña a perfeccionar su acento y conversación en situaciones sociales. Pintura[editar] Pygmalion de Jean-Baptiste Regnault de 1786, Musée National du Château et des Trianons. La historia ha sido objeto de notables pinturas de Agnolo Bronzino, Jean-Léon Gérôme, Honoré Daumier, Edward Burne-Jones (cuatro obras mayores de 1868-1870, más adelante de nuevo en grandes versiones de 1875-1878 con el título de Pigmalión y la Imagen), Auguste Rodin, Ernest Normand, Paul Delvaux, Francisco Goya, Franz von Stuck, François Boucher y Thomas Rowlandson, entre otros. También se han producido numerosas esculturas del "despertar". Literatura[editar] Pigmalión de Ovidio ha inspirado numerosas obras de la literatura. La popularidad del mito de Pigmalión surgió en el siglo XIX. Poemas, ordenados por año y país de origen del autor. Inglaterra John Marston: "Pigmalion", en "The Argument of the Poem" y "The Authour in prayse of his precedent Poem" (1598) John Dryden: "Pygmalion and the Statue" (1697-1700) Thomas Lovell Beddoes: "Pygmalion, or the Cyprian Statuary" (1823-1825) Robert Browning: "My Last Duchess" (1842) William Cox Bennett: "Pygmalion" de su obra Queen Eleanor's Vengeance and Other Poems (1856) Arthur Henry Hallam: "Lines Spoken in the Character of Pygmalion" de su obra Remains in Verse and Prose of Arthur Henry Hallam (1863) Robert Buchanan: "Pygmalion the Sculptor" en su obra Undertones (1864) William Morris: "Earthly Paradise" en la que se incluye la sección "Pygmalion and the Image" (1868) William Bell Scott: "Pygmalion" Thomas Woolner: poema largo "Pygmalion" (1881) Frederick Tennyson: "Pygmalion" de Daphne and Other Poems (1891) Squire: "Galatea Awakes" (1920) R. M. Montgomery: "Galatea to Pygmalion" (1920s) Robert Graves: "Pygmalion to Galatea" (1926) y "Galatea and Pygmalion" Melanie Challenger: "Galatea" (2006) Escocia Andrew Lang: "The New Pygmalion or the Statue’s Choice" (1911) Carol Ann Duffy: "Pygmalion's Bride" (1999) Irlanda Emily Henrietta Hickey: A Sculptor and Other Poems (1881) Patrick Kavanagh: "Pygmalion" (1938) Alemania Friedrich Schiller: "Die Ideale" (Los ideales) (1795-6) Rumania Nichita Stănescu: "Către Galateea" (1965) Estados Unidos de América Sara Jane Lippincott (Grace Greenwood): "Pygmalion" (1851) Elizabeth Stuart Phelps: "Galatea" de Harper's Weekly (1884) Edward Rowland Sill: "The Lost Magic" (1900) H.D.: "Pygmalion" (1913–17) Genevieve Taggard: "Galatea Again" (1929) Albert G. Miller: "Pygmalion" (1945) Harry C. Morris: "Pygmalion" (1956) Melvin H. Bernstein: "Mr. Pygmalion to Miss Galatea: An Interior Monologue" (1970) Katha Pollitt: "Pygmalion" (1979) Joseph Brodsky: "Galatea Encore" (1983) Katherine Solomon: "Galatea" (1999) John Hooley: "Pygmalion" (primera década del siglo XXI) David Kimel: "Pygmalion" (primera década del siglo XXI) Canadá Walid Bitar: poema "Pigmalion" (1993) Nicaragua Claribel Alegría: "Galatea Before the Mirror" (1993) Relatos cortos Primera publicación estadounidense serializada de Pigmalión de George Bernard Shaw Nathaniel Hawthorne: relato corto "The Birth-Mark" y su novela similar Rappaccini's Daughter. H.P. Lovecraft: "Herbert West: reanimador" Tommaso Landolfi: "La moglie di Gogol" John Updike: "Pygmalion" E. T. A. Hoffmann: "The Sandman" Stanley Grauman Weinbaum: "Espectáculos de Pigmalión" en 6/35 Wonder Wilfred G: Creation of Chaos "Pygmalion's Spectacles" Jorge Luis Borges: "Las ruinas circulares" (Argentina) Novelas y obras de teatro Mary Shelley: novela Frankenstein o el moderno Prometeo Isaac Asimov: novela The Positronic Man William Hazlitt: Liber Amoris: or, the New Pygmalion (1894) Richard Powers: novela Galatea 2.2 Amanda Filipacchi: novela Vapor Edith Wharton: The House of Mirth Henry James: [Retrato de una dama] (1880–81) Vera Caspary: Laura George MacDonald: Phantastes Gaston Leroux: El fantasma de la ópera Oscar Wilde: El retrato de Dorian Gray George Bernard Shaw: obra de teatro Pygmalion Tawfiq el-Hakim: Pygmalion William Schwenck Gilbert: obra de teatro Pygmalion and Galatea Willy Russell: Educando a Rita Rousseau: Pygmalion, scéne lyrique Villiers de l'Isle-Adam: novela La Eva Futura Otros Pete Wentz: serie de cómic Fall Out Toy Works Grant Morrison: el personaje llamado Profesor Pyg que aparece en Batman and Robin Ópera, ballet y música[editar] PIGMALIÓN es un tango con letra de Homero Expósito y música de Astor Piazzolla. Lo grabó la orquesta del mismo Piazzolla con el cantor Héctor Insúa, el 27 de enero de 1947, para la casa disquera Odeón Jean-Philippe Rameau: ópera Pigmalión (1748) Gaetano Donizetti: primera ópera Il Pigmalione (1816) La bella Galatea (título original en alemán, Die schöne Galathée). Opereta en dos actos con música de Franz von Suppé. Molin produjo una versión de Pigmalión en forma de ballet-pantomime en 1800. El ballet Coppélia, sobre un inventor que crea una muñeca bailarina de tamaño natural, tiene fuertes influencias de Pigmalión. El gran coreógrafo Marius Petipa y el príncipe compositor Nikita Trubetskoi crearon un ballet de cuatro actos sobre este tema titulado Pygmalion, ou La Statue de Chypre. El ballet fue representado en 1895 con la gran bailarina Pierina Legnani. Yes: "Turn Of The Century" (1977). Este grupo inglés de rock progresivo escribió la citada canción; cuenta la historia del escultor Roan quien, en el dolor de la muerte de su esposa, "moldea su pasión en arcilla". La escultura de su mujer cobra vida y se enamoran. Mecano, el trío español de música tecno-pop en su primer álbum homónimo conocido como el álbum del reloj (1982) incluyen dentro del repertorio la canción titulada "La máquina de vapor", tema éste que introduce una ligera variante en cuanto a la leyenda griega, en donde un hombre, aislado en su propio cuarto, construye una máquina que funciona a base de vapor (no una estatua) al final termina por enamorarse — casi de una forma obsesiva — del objeto que ha creado. Parte de la letra refleja esto: "[...] El trabajo se convierte / en su máxima pasión / el hombre se ha enamorado / de su propia creación. [...]" Slowdive: Pygmalion 1995, es el tercer álbum de esta banda británica. ThouShaltNot: "Trial By Fire", es una canción de esta banda darkwave/gótica, que recrea la idea de un Pigmalión de nuestro tiempo con letras tales como "I sculpt your nature within, I am your Pygmalion" y "I dust away the plaster from off your breathing body...You'll never be the same." Cine[editar] Un gran número de películas notables del siglo XX y XXI se inspiran en esta misma historia. Pygmalion (1938) My Fair Lady (1964) basada en el musical de Broadway Trading Places (1983) Weird Science (1985) dirigida por John Hughes Mannequin (1987), un remake del clásico de 1948 One Touch of Venus Pretty Woman (1990) con Julia Roberts Mighty Aphrodite (1995) dirigida por Woody Allen She's All That (1999) con Freddie Prinze Jr. S1m0ne (2002) donde aparece una inteligencia artificial generada por ordenador como el objeto de amor Ruby Sparks (2012) Muchas otras películas han tratado este tema de forma colateral: Metrópolis (1927) de Fritz Lang Las zapatillas rojas (1948) All About Eve (1950) con Bette Davis Vértigo (1958) de Hitchcock Nacida ayer (1950) y Nacida ayer (1993), ambas películas basadas en la obra teatral de 1946. Lars and the Real Girl (2007), que representa a un hombre introvertido que se enamora de una muñeca sexual de plástico. Her (2013), trata este tema pues su protagonista se enamora de su sistema operativo. El género de terror también ha tenido interés en representar como se "traen a la vida" figuras de cera o muñecos de exposición. Waxworks: A Cultural Obsession de Michelle Bloom. Mad Love (1935) de Karl Freund. En esta película aparece un personaje obsesivo llamado Doctor Gogol que guarda una figura de cera de una actriz de la que está enamorado en su apartamento, refiriéndose a la figura como Galatea mientras habla y toca música para ella. En el clímax, la actriz es descubierta escondida en el apartamento de Gogol y finge ser la figura en un intento de ocultarse. Cuando finalmente grita, Gogol errónea y locamente cree que su amor ha traído a la vida a Galatea finalmente. En algunas películas de terror la historia se desvía considerablemente de la original: The Stepford Wives (1975) los creadores convierten a sus esposas vivas en complacientes esposas inanimadas, robóticas. En varias series ochenteras de TV estadounidenses se toca el tema de Pigmalión de manera casual o profunda: tal es el caso de series como "Small Wonder", "Automan", y notable es el caso de "Weird Science" donde una bella y sensual chica es creada por ordenador para gozo (o pesar) de sus creadores.

martes, 1 de noviembre de 2016

SEIS - EDUCAR PARA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA


En mi opinión, la principal dificultad a la que se enfrenta la acción social no es, casi nunca, un problema de medios, de poder, sino un problema de compromisos, de querer. La acción social es el último estadio de un proceso que se compone de cuatro momentos consecutivos y firmemente interrelacionados: 1º Saber; 2º Querer; 3ª Poder; 4º Hacer. Esta es la cadena que desemboca en la acción social, al menos en la buena acción social: en la acción social reflexionada, orientada, medida y evaluada. Una cadena que se retroalimenta generando un círculo virtuoso: saber más, querer más (y, sobre todo, mejor), poder más, hacer más... Volvamos, entonces, a la pregunta que nos convoca: ¿Por qué interesarnos en los problemas del mundo? Ya hemos dejado claro que estamos hablando de un “cómo-cómo” y no de un “cómo-por qué”. Lo que nos preocupa es cómo actuar de manera más adecuada y eficaz en favor de las personas más frágiles y de los colectivos más vulnerables y en contra de los procesos sociales, las estructuras institucionales y los marcos culturales que provocan, permiten, mantienen o justifican esa fragilidad y esa vulnerabilidad. No estamos buscando razones para trabajar en esta dirección. No las necesitamos. Pero es que sería inútil buscarlas, porque no las hay: No hay, seamos francos, ninguna “buena razón” para que debamos ser guardianes de nuestros hermanos, para que tengamos que preocuparnos, para que tengamos que ser morales, y en una sociedad orientada hacia la utilidad los pobres y dolientes, inútiles y sin ninguna función, no pueden contar con pruebas racionales de su derecho a la felicidad. Sí, admitámoslo: no hay nada “razonable” en asumir la responsabilidad, en preocuparse y en ser moral. La moral sólo se tiene a sí misma para apoyarlo: es mejor preocuparse que lavarse las manos, es mejor ser solidario con la infelicidad del otro que indiferente, es muchísimo mejor ser moral, aun cuando ello no haga a las personas más ricas y a las empresas más rentables (2001, p. 98). “La moralidad –insiste Bauman– es endémica e irremediablemente no racional, en el sentido de que no es calculada y, por ende, no se presenta como reglas impersonales que deben seguirse” (2004, p. 72). No hay razón per se que valga para justificar nuestro compromiso con nuestras hermanas y hermanos más frágiles. O, si la hay, es una razón sobrevenida, una razón a posteriori, una razón que sólo es razonable porque se alimenta de una narración. [4] Como señala Ignatieff, el actual clima de desencanto frente a las grandes filosofías del compromiso y a sus propuestas coincide con la desaparición o, al menos, con el debilitamiento de aquellas narraciones morales que servían para dotar de significado a los acontecimientos en los que se juega nuestra propia condición humana y en las que se fundamentaba el compromiso: “La ausencia de narraciones explicativas Educar para la participación ciudadana en la enseñanza de las Ciencias Sociales 24 erosiona la ética del compromiso” (1999, pp. 96-97). Parábolas, historias ejemplares, cuentos, relatos, mitos... Nuestra ecología moral se construye narrativamente. Necesitamos ejemplos que simbolicen aquello que queremos ser, aquello que creemos que es lo bueno. Sin historias compartidas no hay sociedad. Mediante el lenguaje -que no es sino construcción humana, artificio- creamos y mantenemos la realidad. Hasta que las cosas no son nombradas, podemos decir que no existen. De ahí la importancia que adquiere el manejo del lenguaje. Por eso la ausencia de narraciones adecuadas erosiona continuamente la ética del compromiso al volver crecientemente argumentativo (¿por qué debo comprometerme?) lo que, al menos en términos ideales, debería fundarse en la convicción. La ausencia de narraciones hace que los que deberían ser “problecómos” se conviertan en “problequés” “¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?”, responde enojado Caín cuando Dios le pregunta dónde está Abel. Por el relato del Génesis sabemos que cuando Caín responde así acaba de asesinar a su hermano, por lo que sus palabras pueden parecernos un intento de ocultar su crimen, algo así como un “No sé de qué me hablas”, o un “Yo no he sido”, o un “¿A mí qué me cuentas?”, con el que eludir su responsabilidad tras el crimen. En realidad, el evasivo interrogante de Caín no es consecuencia de su fratricidio, sino causa del mismo. Sólo cronológicamente sucede al crimen: en realidad, el asesinato de Abel sólo es posible porque previamente Caín había decidido que no era el guardián de su hermano, que entre ellos no existía vínculo de interdependencia ninguno, que el destino de Abel no era algo de lo que debería sentirse responsable. Pero la comunidad humana sólo es posible si respondemos positivamente a la pregunta de Caín: “Sí, soy el guardián de mi hermano”. Más aún, la comunidad humana es posible sólo si no nos hacemos esta pregunta, sólo si no necesitamos hacernos esta pregunta, al considerarla plena y legítimamente respondida. Bauman lo ha expresado con luminosa rotundidad: La aceptación del precepto de amar al prójimo es el acta de nacimiento de la humanidad. Todas las otras rutinas de la cohabitación humana, así como sus reglas preestablecidas o descubiertas retrospectivamente, son sólo una lista (nunca completa) de notas al pie de página de ese precepto. Si este precepto fuera ignorado o desechado, no habría nadie que construyera esa lista o evaluara su completud (2005, p. 106). En palabras de Simone Weil, “hay obligación hacia todo ser humano por el mero hecho de serlo, sin que intervenga ninguna otra condición, e incluso aunque el ser humano mismo no reconozca obligación alguna” (1996, p. 24). Esta obligación no se basa en una convención, es eterna e incondicionada. “Es preciso reconocer -escribe por su parte Crespi (1996)- que la relación con el otro no depende de una elección personal; tenemos una deuda con él que hemos contraído aún antes de reconocer su existencia”. En efecto, existe una trama de vinculaciones entre los seres humanos derivada de nuestra naturaleza social que nos compromete con unas obligaciones cuya ignorancia no exime de su cumplimiento. No cabe, pues, elegir el descompromiso, la irresponsabilidad hacia las necesidades vitales del otro, salvo que al hacerlo elijamos también despojarnos de nuestra propia humanidad. Es por ello que el compromiso no es algo que se escoja, sino algo que nos escoge. No tenemos compromisos, sino que son los compromisos los que nos tienen. Sólo si somos capaces de reconocernos deudores del otro, sólo si, como dice Reyes Mate, Imanol Zubero Problemas del mundo, movimientos sociales y participación ciudadana 25 aceptamos que “el otro lleva una contabilidad que no coincide con la nuestra”, podremos abrirnos a la exigencia de ponernos al servicio de sus necesidades. Estos planteamientos resultan extemporáneos en una época calificada de posmoralista, en la que se ha levantado acta de defunción de la cultura sacrificial del deber, tanto en su versión religiosa como laica. CONTINUARÁ...

Homero Manzi

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lunes, 31 de octubre de 2016

CONOCIENDO A MARIANO RAJOY BREY (3)


Elecciones generales del 20 de diciembre de 2015 Rajoy votando en las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015. El viernes 4 de diciembre comenzó la campaña electoral. El día 16, durante un paseo en la Plaza de la Peregrina de Pontevedra y bajo un nivel de alerta 4 por terrorismo activa desde junio de 2015, Rajoy recibió un puñetazo por parte de un menor de 17 años que era hijo de una prima de su esposa.158 159 160 161 162 El domingo 20 de diciembre tuvieron lugar las duodécimas elecciones generales desde la restauración de la democracia y las primeras con Felipe VI como jefe del Estado. En esta cita electoral el Partido Popular fue la candidatura que obtuvo el mayor número de votos y escaños con 123 diputados y un 28,72 % de votos, pero respecto a las elecciones de 2011 perdió 63 escaños y más de tres millones y medio de votos, con lo que no revalidó la mayoría absoluta.163 Sin embargo, el PP logró mantener la mayoría absoluta en el Senado. Presidente del Gobierno en funciones durante 315 días (2015-2016) El 22 de enero de 2016, la Casa Real emitió un comunicado en el cual se informaba que tras el ofrecimiento del rey Felipe VI a que Rajoy fuera el candidato a presidente del Gobierno (—al ser el Partido Popular la fuerza más votada—), Rajoy declinó por no contar de antemano con suficientes apoyos como para sacar adelante la investidura. Fue un hecho inédito en la historia de España.164 El 2 de febrero, el secretario general del PSOE y candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez aceptaría el encargo del Rey de formar gobierno y someterse a la sesión de investidura.165 En la sesión de investidura se sometió a dos votaciones, una el 2 de marzo y otra dos días después. En la primera sólo contó los votos de su partido y los de Ciudadanos. En la segunda los mismos votos y un único voto más de Coalición Canaria. Era también la primera vez en la Historia de España que esto ocurría. El 15 de abril, el ministro de Industria y Turismo, José Manuel Soria presentó su dimisión a tal cargo además 166 El día 3 de mayo de 2016, se activó lo dispuesto en el artículo 99.5 de la Constitución española de 1978 y el Rey disolvió las Cortes para convocar de nuevo elecciones generales.167 Si transcurrido un plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato obtuviere la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del presidente del Congreso Punto 5 del Artículo 99 de la Constitución española de 1978. Elecciones generales del 26 de junio de 2016 Rajoy junto al presidente de Argentina, Mauricio Macri en septiembre de 2016. En las elecciones generales del 26 de junio de 2016, el Partido Popular ganó las elecciones con un 39,14% de los votos y 137 escaños (sumando 14 diputados más en el Congreso respecto a la legislatura anterior), y mantuvo la mayoría absoluta en el Senado, volviendo a ser la fuerza más votada, y la única que mejoró su resultado.168 Tras la ronda de contactos con el Rey, Mariano Rajoy acepta el encargo de formar gobierno. El 9 de agosto Albert Rivera anunció que estaba dispuesto a negociar el apoyo de Ciudadanos a la investidura de Rajoy si el PP aceptaba seis medidas contra la corrupción y a favor de la regeneración.169 Una semana más tarde, Rajoy aceptó estas condiciones y comenzaron las negociaciones.170 La presidenta del Congreso de los Diputados anunció que la sesión de investidura comenzaría el 30 de agosto.171 El 28 de agosto, PP y Ciudadanos firmaron un pacto de investidura con 150 medidas para investir a Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.172 . A este acuerdo se sumó posteriormente Coalición Canaria exigiéndole 15 medidas mas a Rajoy 173 A pesar de ello, Sánchez mantuvo su negativa de votar no. En su investidura no obtuvo los votos necesarios y por lo tanto no fue investido presidente. Elecciones Gallegas y Vascas del 25 de Septiembre de 2016 y crisis interna PSOE El 25 de septiembre se celebraron elecciones autonómicas en Galicia y en el País Vasco. En Galicia volvió a vencer el Partido Popular, logrando por tercera vez consecutiva una mayoría absoluta 174 , mientras que en el País Vasco a pesar de mantener la quinta posición, perdió un diputado respecto a la legislatura anterior, empatando con el Partido Socialista de Euskadi.175 . Tras los malos resultados electorales en las elecciones vascas y gallegas, varios miembros de la ejecutiva federal del PSOE presentaron su dimisión en bloque para provocar la dimisión de Pedro Sánchez como Secretario general del partido.176 . En la tarde del 1 de octubre de 2016, durante la celebración de un tenso Comité Federal, Pedro Sánchez presentó su dimisión como secretario general. Esa misma noche se notificó que le sucedería una gestora provisional, al frente de la cual estaría el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández.177 Tres semanas después, el comité federal del PSOE acordó abstenerse en la segunda votación de la investidura de Rajoy.178 . Segundo debate de investidura y formación de gobierno Tras volver a aceptar el encargo del Rey, se sometió a una segunda sesión de investidura, en la que logró ser investido en segunda ronda por mayoría simple, gracias a la abstención de 68 de los 83 diputados presentes del PSOE, y a los votos favorables del PP, C's, CC, y los aliados electorales del PP (UPN y Foro Asturias).179 La mañana del 31 de octubre, Rajoy juró su cargo como presidente del gobierno ante el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela.180-FIN-WIKIPEDIA

CONOCIENDO A MARIANO RAJOY BREY (2)


«Desafío soberanista» de Cataluña y crisis política (2013-2014) Rajoy con el Primer Ministro de Letonia, Valdis Dombrovskis en mayo de 2013. Junto a la crisis económica, el otro gran problema al que tuvo que hacer frente el gobierno de Mariano Rajoy fue el «desafío soberanista» de Cataluña. El crecimiento del independentismo catalán tras la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de autonomía de Cataluña de 2006, que motivó una gran manifestación de rechazo celebrada en Barcelona el 9 de julio de 2010 bajo el lema Som una nació, nosaltres decidim, se puso claramente en evidencia en la gran manifestación convocada en Barcelona el 11 de septiembre de 2012, Diada de Cataluña, con el lema Catalunya, nou estat d'Europa y organizada por la autodenominada Asamblea Nacional de Cataluña. Dos semanas después el Parlament de Cataluña aprobaba una resolución en la que instaba al gobierno la celebración de una «consulta» en la que «el pueblo de Cataluña pueda determinar libre y democráticamente su futuro colectivo». A continuación el presidente de la Generalidad Artur Mas adelantó en dos años las elecciones al parlamento de Cataluña previstas para 2014 y éstas se celebraron el 25 de noviembre. Aunque CiU perdió algunos diputados, tanto Esquerra Republicana como Iniciativa per Cataluña aumentaron su representación parlamentaria, y además la CUP entró en el Parlamento con tres diputados, por lo que se configuró en el Parlamento de Cataluña una mayoría «soberanista». Así el 23 de enero de 2013 el Parlamento aprobó la «Declaración de Soberanía y del derecho a decidir del Pueblo de Cataluña» cuyo artículo primero anuló el Tribunal Constitucional al año siguiente. El 11 de septiembre de 2013 una gran cadena humana unió de norte a sur el territorio de Cataluña en la que se llamó la «Vía Catalana hacia la Independencia» y tres meses después los partidos defensores de la «consulta» acordaron la pregunta y la fecha de la misma, fijada para el 9 de noviembre de 2014. En enero de 2014 el parlamento de Cataluña aprobó una moción por la que se solicitaba al Congreso de los Diputados la cesión de la competencia para la celebración del referéndum, pero el 8 de abril la petición fue rechazada por el pleno por una abrumadora mayoría.74 El 21 de octubre de 2013, un fallo del Tribunal de Estrasburgo generó la anulación de la doctrina Parot.75 Al día siguiente, la etarra Inés del Río (condenada por 25 asesinatos) fue puesta en libertad.76 Cinco semanas después fueron excarcelados 56 etarras.77 En cuanto a la crisis política, la llegada al poder del Partido Popular no mejoró la percepción ciudadana sobre la política. En noviembre de 2012 el barómetro del CIS indicaba que el porcentaje de personas bastante o muy satisfechas con el funcionamiento de la democracia en España era inferior al 30 % cuando diez años antes, gobernando también el Partido Popular —pero en un periodo de fuerte crecimiento económico— estaba cercano al 60 %.78 Asimismo muchas de las instituciones políticas sufrían una fuerte caída en la valoración de la opinión pública como los partidos políticos, el gobierno, el Congreso de los Diputados, los sindicatos y las organizaciones empresariales, todas ellas por debajo de la nota de 3 (en una escala de 0 a 10), según el barómetro del CIS de 2013, y de la que no se libraba la monarquía valorada con un 3,68.79 El 6 de noviembre de 2014, se publicó una encuesta del CIS en la que Rajoy pulverizó el récord de impopularidad de Rogríguez Zapatero al conseguir un 2,31 de nota media.80 La crisis política se puso aún más claramente en evidencia en las elecciones al Parlamento Europeo celebradas el 25 de mayo de 2014 en las que por primera vez desde la recuperación de la democracia los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, no superaron el 50 % de los votos emitidos —el PP pasó de 24 a 16 escaños y el PSOE, de 23 a 14—, mientras crecían los minoritarios IU, UPyD y C‘ e irrumpía un nuevo partido llamado Podemos que consiguió cinco diputados.81 Al día siguiente, el secretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba anunciaba la convocatoria de un congreso extraordinario del partido a celebrar en julio y en el que no se presentaría a la reelección.82 En las primarias resultaría elegido Pedro Sánchez como nuevo secretario general. El lunes 2 de junio de 2014 el rey Juan Carlos I anunciaba su abdicación, tras casi treinta y nueve años de reinado. La decisión la había tomado cinco meses antes, el 5 de enero, día de su cumpleaños, y se la había comunicado al presidente del gobierno Mariano Rajoy el 31 de marzo.83 Ese mismo día en que el rey hizo pública su decisión de abdicar, hubo concentraciones en varias ciudades pidiendo la convocatoria de un referéndum para decidir la forma de gobierno.84 Esta reivindicación volvió a aparecer en el debate que se celebró en el Congreso de los Diputados el 11 de junio para aprobar la ley orgánica de abdicación. Fue presentada y respaldada por las formaciones que votaron en contra de dicha ley: los 19 escaños que sumaban Izquierda Unida-Izquierda Plural, Geroa Bai, Compromís, Nueva Canarias, Esquerra Republicana de Catalunya y BNG. La ley fue finalmente aprobada por una abrumadora mayoría: 299 diputados del PP, PSOE, UPyD, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro.85 86 El 18 de junio el rey Juan Carlos firmó la ley, lo que constituyó el último acto oficial de su reinado. Al día siguiente, Felipe VI era proclamado Rey por las Cortes. Rajoy con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. A finales de julio, dos semanas después de que la ponencia del Parlamento Catalán hubiera aprobado el proyecto de ley de consultas que pretendía amparar el referéndum soberanista previsto para el 9 de noviembre,87 Mariano Rajoy y Artur Mas se entrevistaron en La Moncloa, sin llegar a ningún acuerdo.88 El 11 de septiembre tenía lugar en Barcelona una gran manifestación a favor de la celebración de la "consulta" del 9 de noviembre, pero el gobierno mantuvo su postura de oponerse a la misma por ser contraria a la Constitución y a las leyes.89 Por su parte el nuevo secretario general del PSOE Pedro Sánchez declaró: "No podemos continuar así, Rajoy y Más deben sentarse".90 A pesar de todo, el parlamento catalán siguió con la tramitación de la ley de consultas y la aprobó el 19 de septiembre, al día siguiente de la celebración del Referéndum para la independencia de Escocia de 2014 que levantó una enorme expectación en Cataluña.91 El president Mas la firmó así como el decreto de convocatoria de la consulta del 9-N el 27 de septiembre, al día siguiente de la comparecencia del expresidente de la Generalidad de Cataluña Jordi Pujol ante una comisión del Parlamento de Cataluña para explicar el asunto del dinero depositado en un banco de Andorra desde hacía 34 años y que no había sido declarado a Hacienda,92 93 pero el gobierno reaccionó inmediatamente y presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional94 95 96 que lo admitió a trámite por lo el 29 de septiembre quedaron suspendidos cautelarmente la Ley y el decreto.97 Al día siguiente el gobierno de la Generalidad suspendía la campaña institucional del 9-N,98 99 pero sólo dos días después el presidente Artur Mas firmaba el decreto de nombramiento de los miembros de la Comisión de Control de la consulta suspendida por el Tribunal Constitucional,100 que también fue inmediatamente recurrido por el gobierno, 101 mientras que las fuerzas políticas que apoyaban la consulta se reunían con el president Mas para acordar seguir adelante a pesar de la suspensión del Tribunal Constitucional.102 El 13 de octubre el president Mas reconocía que no podría celebrarse la consulta del 9-N por falta de garantías legales,103 pero al día siguiente anunciaba que el 9-N se celebraría un proceso de participación ciudadana amparándose en la parte de la Ley de consultas de Cataluña que no había sido suspendida por el Tribunal Constitucional.104 Finalmente el 9 de noviembre se celebró el proceso participativo sobre el futuro político de Cataluña de 2014 sin que se produjeran incidentes. Rajoy con el Lehendakari del País Vasco, Patxi López en la entrada del Palacio de La Moncloa. 27 de enero de 2012. Semana y media después, la Fiscalía General del Estado presentó una querella contra Artur Mas, y contra la vicepresidenta Joana Ortega y la consejera de Educación Irene Rigau, por un presunto delito de desobediencia, que el 22 de diciembre fue admitida a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.105 106 El 30 de enero de 2013, el diario El País dio a conocer una serie de documentación que presuntamente implicaba a Rajoy en una trama de corrupción política.107 108 Según este diario, tanto Rajoy como otros cargos del partido recibieron de los extesoreros del Partido Popular Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, una serie de pagos periódicos procedentes de una supuesta financiación ilegal del partido, que se extendieron entre los años 1990 y 2008.109 Las presuntas anotaciones de los extesoreros apuntaban a la entrega de 25 200 euros anuales a Rajoy durante once años de registros.110 Ante las revelaciones del diario El País, tanto Rajoy como el Partido Popular negaron la existencia de una contabilidad paralela, afirmando que todos los pagos del partido se ceñían a la legalidad.111 En julio, se descubrieron nuevas cosas sobre el anteriormente citado Caso Bárcenas. El día 7 de ese mes, El Mundo entrevistó a Bárcenas quien afirmó que en los últimos veinte años el Partido Popular había sido financiado de forma ilegal.112 Dos días después, el mismo diario publicó unos papeles originales de Bárcenas, en los que se reflejaban el pago de sobresueldos a Rajoy en 1997, 1998 y 1999 cuando era ministro en el gobierno de Aznar. Estos pagos vulneraban la Ley de Incompatibilidades de 1995.113 El 1 de agosto, Rajoy asumió su error en "confiar" en Bárcenas pero dijo que no pensaba ni dimitir ni convocar elecciones.114 En esa comparecencia en el Senado, Rajoy afirmó que Bárcenas ya no formaba parte del PP cuando llegó a la presidencia del Gobierno, pero el día 11 de ese mismo mes, El Mundo publicó una nómina emitida por el partido para el extesorero fechada en mayo de 2012.115 El 23 de marzo de 2015 el juez Pablo Ruz concluía la investigación sobre los papeles de Bárcenas y consideraba acreditado que el Partido Popular se había financiado ilegalmente entre 1990 y 2008.116 Recuperación económica, «desafío soberanista» y cambio en el sistema de partidos (2014-2015) Apretón de manos entre Rajoy y el presidente de Ecuador Rafael Correa en la entrada del Palacio de La Moncloa. A lo largo de 2014 se confirmó que la economía española había salido de la recesión iniciada a finales de 2011. En abril el Banco de España estimaba que el PIB había crecido un 0,4 % en el primer trimestre de 2014, la mayor subida de los últimos seis años.117 Crecimiento que continuó en los meses siguientes estimulado por las medidas acordadas a principios de junio por el Banco Central Europeo para reactivar la economía europea, debilitar el euro frente a otras divisas y hacer frente al riesgo de deflación,118 que obtuvieron una respuesta favorable inmediata de los mercados —la prima de riesgo española bajó a mínimos históricos, situándose en los 129 puntos básicos—.119 Así a finales de julio el Banco de España anunciaba que el PIB había crecido un 0,5 % en el II trimestre, con lo que se encadenaban cuatro trimestres consecutivos de crecimiento, lo que no ocurría desde el comienzo de la crisis.120 Estos datos se vieron reflejados en la EPA que registró un descenso del desempleo en el II Trimestre, aunque la tasa de paro todavía era del 24,5 %.121 A principios de septiembre el BCE tomaba más medidas para evitar el riesgo de deflación en la zona euro que de nuevo fueron acogidas favorablemente por los mercados —la prima de riesgo de la deuda española cayó a los 111,4 puntos básicos, situándose por debajo del nivel que tenía cuando comenzó la crisis del euro en 2010—.122 La consolidación de la recuperación económica le llevó a Mariano Rajoy a declarar el 11 de diciembre que «en muchos aspectos, la crisis ya es historia». Se levantó una gran polémica 123 124 y Rajoy tuvo que rectificar pocos días después en el acto de la firma del primer pacto social de la legislatura, por el que se concedían 426 euros a los parados de larga duración que se hubieran quedado sin cobertura de desempleo. En la presentación del acuerdo el presidente admitió que «la recuperación no ha llegado a todos, ni a todos por igual».125 Al finalizar el año de 2014 la prima de riesgo de la deuda española se situó en los 106 puntos básicos y, por primera vez desde 2007, se registró un aumento del número de afiliados a la Seguridad Social (417 574 personas más).126 127 Según la Encuesta de Población Activa del IV Trimestre el número de parados el 31 de diciembre ascendía a 5 457 700, 477 900 personas menos que hacía un año, lo que situaba la tasa de paso en el 23,7 %, todavía por encima del 22,85 % que fue la tasa de paro con que se encontró el gobierno cuando llegó al poder en diciembre de 2011.128 La buena marcha de la economía se confirmó durante el primer trimestre de 2015 —a finales de marzo el Banco de España avanzó que la economía española había crecido un 0,8 % de enero a marzo—.129 A finales de marzo el gobierno anunciaba que las previsiones del déficit público en 2014 se habían cumplido, y que se había reducido hasta el 5,72 % del PIB, situándose por debajo del 5,8 %, límite máximo acordado con Comisión Europea.130 A pesar de estos datos, la deuda pública española superó por primera vez en su historia, el 100 % del PIB (el billón de euros).131 132 133 134 Rajoy con la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz en la entrada del Palacio de La Moncloa. Tras el 9-N el «desafío soberanista» catalán continuó. El 25 de noviembre de 2014, cuatro días después de que la fiscalía hubiera presentado una querella contra él por la celebración del proceso participativo, Mas presentó su plan para conseguir la independencia de Cataluña en 18 meses.135 El plan fue respondido por el Partido Popular el 13 de diciembre mediante la "Declaración de La Granja" en la que se oponía a la reforma de la Constitución porque «la soberanía y la unidad de España» no son negociables.136 El 14 de enero de 2015 el presidente de la Generalidad de Cataluña anunciaba en una rueda de prensa el adelanto de las elecciones autonómicas para el día 27 de septiembre de 2015 y que éstas tendrían un carácter plebiscitario sobre la independencia de Cataluña.137 A pesar de que el 25 de febrero el Tribunal Constitucional confirmó por unanimidad la inconstitucionalidad de la consulta del 9-N,138 un mes después Convergència Democràtica de Catalunya y Esquerra Republicana de Catalunya, y la Asamblea Nacional Catalana, Omnium Cultural y la Associació de Municipis per la Independència, pactaban la “hoja de ruta unitaria del proceso soberanista catalán” en la que se incluía una declaración unilateral de independencia en el plazo de 18 meses, si los partidos soberanistas ganaban las elecciones «plebiscitarias» previstas para el 27 de septiembre —“Los programas de las candidaturas soberanistas deben dejar claro, como punto primero y destacado, que votarlas supone un pronunciamiento favorable a la independencia de Cataluña”, afirmaban—.139 Al día siguiente el presidente Mariano Rajoy les advirtió que "ningún Gobierno de España va a autorizar la ruptura de la soberanía nacional".140 Por otro lado, el resultado de las elecciones andaluzas del 22 de marzo confirmó lo que anunciaban las encuestas: la recomposición del sistema de partidos a causa de la irrupción de dos nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos, que en las elecciones andaluzas obtuvieron 15 y 9 escaños, respectivamente. Los peor parados resultaron el PP que perdió 17 de sus 50 diputados e Izquierda Unida que pasó de doce a cinco diputados —UPyD no consiguió ningún diputado—, mientras que el PSOE mantenía sus 47 escaños y recuperaba el primer puesto entre las fuerzas políticas andaluzas, con Susana Díaz al frente de la Junta, aunque se quedó a 8 diputados de la mayoría absoluta.141 Asimismo continuaron los escándalos de corrupción. El 31 de octubre de 2014 ingresaba en prisión el exconsejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados por su implicación en el Caso Púnica.142 El 26 de noviembre dimitía Ana Mato, ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, tras ser citada a declarar por el juez Pablo Ruz por haber sido presuntamente beneficiaria de los negocios ilegales de su exmarido con la trama Gürtel.143 El 16 de diciembre la juez imputaba al expresidente de la Generalidad de Cataluña Jordi Pujol, a su esposa Marta Ferrusola y a tres de sus hijos por blanqueo de capitales y delito fiscal al haber ocultado la fortuna familiar en Andorra.144 El 22 de diciembre la hermana del rey Cristina de Borbón era acusada de delito fiscal en el auto de apertura del juicio oral del caso en el que estaba implicado su marido.145 Ese mismo día Sonia Castedo (PP), imputada desde hacía dos años por corrupción urbanística, dimitía de su cargo de alcaldesa de Alicante.146 El 10 de febrero se ordenaba la detención de 90 personas por el fraude en los cursos de formación en Andalucía, entre las que se encontraban la exalcaldesa socialista de Jerez de la Frontera.147 El 16 de abril el exvicepresidente del gobierno Rodrigo Rato era detenido en su domicilio de Madrid por una quincena de agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera, acusado de alzamiento de bienes, blanqueo de capitales y fraude fiscal.148 El 15 de junio ingresaba en prisión para cumplir la condena de seis años y medio de cárcel por el Caso de la Cooperación el exconsejero de la Generalidad Valenciana Rafael Blasco.149 Diez días después el Tribunal Supremo imputaba a los expresidentes de la Junta de Andalucía, los socialistas Manuel Chaves y José Antonio Griñán, por el caso de los ERE.150 Rajoy junto a las candidatas del Partido Popular a la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes y a la alcaldía de la capital, Esperanza Aguirre montados en bicicletas en el parque Madrid Río. El 24 de mayo de 2015 se celebraron las elecciones municipales y autonómicas, en las que el Partido Popular siguió siendo la fuerza política más votada pero experimentó un fuerte retroceso (perdió dos millones y medio de votos y todas las mayorías absolutas que había obtenido en las elecciones municipales y autonómicas de 2011). El PSOE también perdió votos respecto de 2011 (675 000) aunque redujo su distancia respecto del PP, sumando entre los dos el 52 % de los votos (27 % el PP, 25 % el PSOE), con lo que se confirmó el cambio del sistema de partidos iniciado en las elecciones europeas de 2014 y en las elecciones andaluzas de 2015 (en 2011 PP y PSOE habían obtenido el 65 % de los votos). Por su parte, los partidos emergentes Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía y Podemos entraron en prácticamente todos los parlamentos autonómicos, convirtiéndose en decisivos para formar gobiernos —así como algunas fuerzas políticas nacionalistas de izquierda como Compromís y Més per Mallorca—. En las grandes ciudades irrumpieron las candidaturas de "unidad popular", como Ahora Madrid, Barcelona en Comú o Marea Atlántica de La Coruña, cuyos cabeza de lista (como Manuela Carmena en Madrid o Ada Colau en Barcelona) han ocupado las alcaldías de ambas ciudades con el respaldo de otras formaciones políticas, entre ellos el PSOE, como en muchas otras ciudades. Los grandes derrotados fueron Izquierda Unida, que sólo obtuvo representación en cuatro parlamentos autónomos (Asturias, Aragón, Castilla y León y Navarra) aunque mantuvo sus resultados en el ámbito municipal (logró 1 054 662 votos y 2216 concejales frente a los 1 424 000 votos y 2230 concejales de 2011), y UPyD, convertido en un partido extraparlamentario.151 152 Dos días después de las elecciones tres presidentes regionales de las comunidades autónomas donde el PP no podría volver a gobernar, ni siquiera con el apoyo de Ciudadanos, anunciaron que no se presentarían a la reelección. Se trataba de Alberto Fabra de la Comunidad Valenciana,153 de José Ramón Bauzá de las Islas Baleares y de Luisa Fernanda Rudi de Aragón. Estos anuncios estuvieron precedidos por unas declaraciones de Juan Vicente Herrera, presidente en funciones de Castilla y León que podría revalidar su mandato si consiguiera el apoyo de Ciudadanos, en las que preguntado sobre si el presidente del gobierno Mariano Rajoy debería renunciar a presentarse a las próximas elecciones generales dados los malos resultados del PP contestó: «Yo le diría a Rajoy; presidente mírate al espejo y respóndete a ti mismo».154 Reunión entre Rajoy y el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry en el interior del palacio de La Moncloa. Una vez constituidos los ayuntamientos el 13 de junio el Partido Popular perdió 17 alcaldías de capitales de provincia, de las 34 que ostentaba en 2011, aunque le arrebató dos al PSOE (Orense y Cuenca), por lo que detentaría 19 en total. De las 17 que perdió 11 pasaron al PSOE (gracias a los pactos con las plataformas ciudadanas promovidas por Podemos y con otras fuerzas de izquierda), tres a las plataformas Ahora Madrid, Marea Atlántica de La Coruña y Por Cádiz Sí Se Puede, una a Compromís, una al PNV y una a Izquierda Unida.155 En cuanto a las presidencias de las comunidades autónomas el PP perdió seis de las diez que detentaba en 2011, pasando cinco de ellas al PSOE gracias al apoyo de Podemos y de otras fuerzas de izquierda como Compromís y Més per Mallorca (Comunidad Valenciana, Baleares, Aragón, Castilla La Mancha y Extremadura) y una al Partido Regionalista de Cantabria que contó con el apoyo del PSOE. Retuvo Castilla y León, Madrid, La Rioja y Murcia, gracias a los votos o a la abstención de Ciudadanos. El 27 de septiembre se celebraron las elecciones al Parlamento de Cataluña con una participación histórica del 77,6 % de los electores. En ellas Junts pel Sí consiguió 62 escaños, Ciudadanos 25, el Partido de los Socialistas de Cataluña 16, Catalunya Sí que es Pot 11, el Partido Popular también 11 y la Candidatura de Unidad Popular-Llamada Constituyente 10.156 El 9 de noviembre, el Parlamento de Cataluña aprobó con los votos afirmativos de los diputados de Junts pel Sí y la CUP el inicio del proceso de "desconexión" o de independencia entre Cataluña y el resto de España.157-CONTINUARÁ...

CONOCIENDO A MARIANO RAJOY BREY (1)


Mariano Rajoy Mariano Rajoy Brey (Santiago de Compostela, 27 de marzo de 1955) es un político español, presidente del Gobierno de España desde 2011, durante las x y la xii legislaturas.nota 1 Rajoy sirvió como ministro en los gobiernos de José María Aznar en diversas carteras entre 1996 y 2003, y como vicepresidente del Ejecutivo de 2000 a 2003. Entre 2003 y 2004, cuando fue elegido presidente del Partido Popular, desempeñó el cargo de secretario general de la formación. En la actualidad es presidente del Partido Popular —fue reelegido en el XVII Congreso celebrado en Sevilla en febrero de 2012—, y se desempeñó como líder de la oposición parlamentaria durante los dos mandatos (2004-2008 y 2008-2011) del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Como resultado de la victoria de su partido por mayoría absoluta en las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011, el 21 de diciembre de 2011 se convirtió en el sexto presidente del Gobierno de la democracia. Renovó mandato para una segunda legislatura tras ser investido por el Congreso de los Diputados y por mayoría simple el 29 de octubre de 2016. Familia y formación Rajoy es nieto de Enrique Rajoy Leloup, uno de los redactores del Estatuto de autonomía de Galicia en 1932 que fue apartado de la docencia universitaria por la dictadura hasta principios de los 50, y es hijo del también jurista Mariano Rajoy Sobredo (n. 1920), presidente de la Audiencia Provincial de Pontevedra, ciudad en la que vivió desde los 15 años. Su madre fue Olga Brey López, una enfermera fallecida en 1993.3 4 Fue educado como católico.5 Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, comenzó a preparar las oposiciones a registrador de la propiedad en el último año de carrera y las aprobó al año siguiente. Con 24 años se convirtió en el registrador más joven de España.6 7 Fue destinado a Padrón (La Coruña), a Villafranca del Bierzo (León) y a Santa Pola (Alicante), destino del que aún es titular. Con esa misma edad, Rajoy resultó herido en el rostro como consecuencia de un accidente de tráfico. Desde entonces, siempre lleva barba para ocultar las cicatrices de estas heridas.8 Realizó el servicio militar obligatorio, en el que se ocupó principalmente de la limpieza de las escaleras de la Capitanía General de Valencia, licenciándose a finales de 1980.9 Carrera política La política gallega (1981-1991) Afiliado de Alianza Popular (AP), actualmente denominado Partido Popular (PP), fue elegido diputado en las primeras elecciones autonómicas gallegas, celebradas el 20 de octubre de 1981. En 1982 fue designado director general de Relaciones Institucionales de la Junta de Galicia. En las elecciones municipales del 8 de mayo de 1983 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Pontevedra. En el congreso extraordinario del partido del mes de mayo de 1988 fue nombrado secretario general de AP en Galicia. En 1983 y 1984, Rajoy publicó artículos en el Faro de Vigo en los que defendía la desigualdad como algo inherente al ser humano, en sendos comentarios a libros de Luis Moure Mariño y Gonzalo Fernández de la Mora, La desigualdad humana y La envidia igualitaria respectivamente.10 11 El 11 de junio de 1983 fue nombrado presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra, cargo que dempeñaría hasta diciembre de 1986.12 En las elecciones generales del 22 de junio de 1986, obtuvo un escaño en el Congreso de los Diputados como cabeza de lista por Pontevedra, aunque renunció en noviembre para ser vicepresidente de la Junta de Galicia tras la dimisión de Xosé Luis Barreiro y el resto de los consejeros, ocupó este cargo hasta finales de septiembre de 1987. En enero de 1989 se refunda AP en un único partido, que pasa a denominarse Partido Popular (PP), con Manuel Fraga Iribarne como presidente; Rajoy es nombrado miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular, renueva su acta de diputado por Pontevedra y preside la Comisión de Control Parlamentario de RTVE. El 4 de septiembre de 1989, José María Aznar —hasta entonces presidente de la Junta de Castilla y León— fue elegido candidato a las elecciones generales, a propuesta del propio Fraga, y en abril de 1990, se convirtió en presidente del Partido Popular y Rajoy fue elegido miembro de la Ejecutiva Nacional y vicesecretario general del PP. En las elecciones del 6 de junio de 1993, el Partido Popular se consolidó como primer partido de la oposición y Rajoy renovó su acta de diputado por Pontevedra. Responsabilidades como ministro (1996-2003) El 3 de marzo de 1996 el Partido Popular venció en las elecciones con 9.716.006 votos, siendo Aznar proclamado presidente del Gobierno con los apoyos de PNV, CiU y Coalición Canaria y Rajoy renovó por tercera vez su escaño en el Congreso, tras haber dirigido esa exitosa campaña electoral. El 5 de mayo de 1996 fue nombrado ministro de Administraciones Públicas aprobándose la Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado, LOFAGE (Ley 6/1997, de 14 de abril). En enero de 1999, Rajoy dejó su cargo a Ángel Acebes y sustituyó a Esperanza Aguirre, que había recibido fuertes críticas por su gestión, siendo nombrado ministro de Educación y Cultura y aprobando nuevos planes de estudio de Formación Profesional. Ese mes fue reelegido vicesecretario general del partido en su XIII Congreso. En ese mismo mes se celebró en Madrid XIII Congreso del Partido Popular fue nuevamente reelegido vicesecretario general de la formación política. Rajoy se encargó otra vez de dirigir la campaña electoral para las generales de 2000 en las que el Partido Popular obtuvo la mayoría absoluta frente al PSOE de Joaquín Almunia, consiguiendo 10 321 178 votos, su cifra de sufragios más alta hasta el momento actual, tras lo que Rajoy fue nombrado Vicepresidente Primero y ministro de la Presidencia del Gobierno en sustitución de Francisco Álvarez-Cascos. En febrero de 2001, tras la «tregua-trampa» de 1999, dejó de ser ministro de la Presidencia para suceder en Interior a Jaime Mayor Oreja que se presentaba como candidato a lehendakari en las elecciones al País Vasco. Como responsable de este ministerio, Rajoy logró numerosos éxitos en la lucha contra la organización terrorista ETA el Gobierno aprobó el proyecto de ley de asociación (junio de 2001), se aprobó el Reglamento que desarrollaba la ley de Extranjería (julio de 2001) y el anteproyecto de Ley de Prevención del Consumo Indebido de Bebidas Alcohólicas (mayo de 2002). En enero de 2002 fue reelegido vicesecretario general del partido en el XIV Congreso y en julio Rajoy cesó como ministro de Interior, siendo sustituido por Acebes, para asumir las carteras de Portavoz del Gobierno y, de nuevo, la del Ministerio de la Presidencia. Como portavoz tuvo que afrontar las dos mayores polémicas del segundo Gobierno de Aznar: el desastre ecológico causado por el vertido del petrolero Prestige y el apoyo de Aznar al presidente estadounidense George W. Bush durante la guerra e invasión de Irak en 2003.13WIKIPEDIA Presidente del gobierno (2011-2015) Véase también: X Legislatura de España Véase también: Anexo:Composición del Gobierno de España (X Legislatura) Crisis económica y contestación social (2012-2013) Rajoy posa ante los medios de comunicación en el exterior del Palacio de La Moncloa junto a los 13 ministros de su gobierno en diciembre de 2011. El 20 de diciembre de 2011 Mariano Rajoy fue investido presidente del Gobierno y el 21 juró su cargo ante el rey.50 Nada más constituirse, el nuevo gabinete —con Soraya Sáenz de Santamaría como vicepresidenta y portavoz y con Luis de Guindos y Cristóbal Montoro al frente de los ministerios de Economía y Competitividad y de Hacienda y Administración Pública, respectivamente— acordó una fuerte reducción del gasto público para controlar el déficit presupuestario —que superaba el 8 % del PIB, por encima del límite pactado por Rodríguez Zapatero con la Comisión Europea—, continuando así con las políticas de ajuste del gobierno anterior y con las «reformas estructurales», la más importante de las cuales fue la reforma laboral diseñada por la ministra de Empleo Fátima Báñez y aprobada por el gobierno en febrero de 2012.51 La reforma laboral fue rechazada por los sindicatos que convocaron una huelga general para el 29 de marzo de 2012,52 que fue seguida siete meses después por la huelga general europea de 2012.53 El 25 de septiembre de 2012, tuvo lugar una gran manifestación llamada Rodea el Congreso (25-S) para intentar de una manera simbólica rodear el Congreso de los Diputados de Madrid. Al final, acabó en una batalla campal con 64 heridos y 35 detenidos.54 Las imágenes de la actuación policial (con varias cargas de gran brutalidad) dieron la vuelta al mundo.55 Rajoy con el entonces presidente de Francia, Nicolas Sarkozy en las escalinatas de La Moncloa. Enero de 2012. Para reducir el déficit el gobierno no sólo recortó el gasto público —los sueldos de los funcionarios siguieron congelados así como las oposiciones, por lo que no se cubrirían las jubilaciones; se recortaron los beneficiarios de la Ley de dependencia; no se aumentó el salario mínimo interprofesional; se disminuyeron las subvenciones a los partidos políticos, sindicatos y patronales; etc.— sino que también acordó subidas de impuestos en contra de lo que había prometido en la campaña electoral. En cuanto a las pensiones decretó un mínimo aumento de 1 %, para diferenciarse de la congelación decidida por el gobierno de Zapatero en mayo de 2010.56 Las políticas de ajuste tuvieron un efecto negativo en la actividad económica provocando la segunda recesión de la crisis económica que tuvo mayor duración que la primera de 2009, ya que abarcó desde el último trimestre de 201157 hasta el segundo de 2013,58 lo que se tradujo en un aumento del desempleo en un millón de personas desde que el PP comenzó a gobernar —de 5 273 600 parados en diciembre de 2011, un 22,85 % de la población activa, se pasó al récord histórico de 6 202 700 parados en marzo de 2013, situándose la tasa de paro en el 27,1 % y la tasa de paro juvenil en el 57,22 %—. 59 60 61 Rajoy con la canciller de Alemania, Angela Merkel en La Moncloa. Septiembre de 2012. En abril de 2012 el gobierno anunció un recorte adicional del gasto en educación y sanidad de 10 000 millones de euros, lo que levantó las protestas de los sectores afectados.62 El 26 de junio, Sanidad estableció el copago sanitario, que implicaba que, a excepción de casos concretos, todos los ciudadanos tendrían que pagar un porcentaje de los medicamentos que compraban. Destacar, que por primera vez los jubilados deberían hacer frente al pago de medicinas, un 10 % del precio del producto.63 El 22 de mayo de 2012 tenía lugar la primera huelga educativa general de la historia de España.64 Sólo tres días después, el 25 de mayo, se conoció que Bankia, nacionalizada dos semanas antes, necesitaría una inyección de 19 000 millones de euros de dinero público para ser saneada, poniendo en evidencia la fragilidad del sistema bancario español.65 El 9 de junio el ministro de economía Luis de Guindos anunciaba que España iba a pedir un rescate financiero a la Unión Europea por un valor máximo de 100 000 millones de euros para sanear las cajas de ahorros con problemas, aunque se negó a utilizar el término «rescate» y prefirió el de «crédito en condiciones muy favorables».66 Lo mismo hizo el presidente Mariano Rajoy en su intervención del día siguiente que utilizó el término «línea de crédito».67 A pesar de todo, las duras políticas de ajuste y de «reformas estructurales» aplicadas por el gobierno no consiguieron detener la escalada de la prima de riesgo que en julio de 2012 superó los 600 puntos básicos respecto del bono alemán, un nivel que hacía prácticamente imposible la financiación de la deuda española en los mercados, por lo que parecía inevitable que el gobierno pidiera el «rescate europeo» como habían hecho ya Grecia, Irlanda y Portugal.68 El 11 de julio el presidente Rajoy dijo en el Congreso de los Diputados:69 Los españoles hemos llegado a un punto en que no podemos elegir entre quedarnos como estamos o hacer sacrificios. No tenemos esa libertad. Las circunstancias no son tan generosas. La única opción que la realidad nos permite es aceptar los sacrificios y renunciar a algo; o rechazar los sacrificios y renunciar a todo. Rajoy en un apretón de manos con el presidente de Perú, Ollanta Humala en la entrada a La Moncloa. Enero de 2012. Estas palabras fueron dichas un día después de que el Eurogrupo acordara las condiciones para el rescate del sistema bancario español y de que el Ecofin aprobara flexibilizar los objetivos de déficit para 2012 exigiendo a cambio al gobierno español que realizara de forma inmediata más ajustes para alcanzar ese objetivo, Rajoy presentó en el Congreso de los Diputados el mayor ajuste de la historia de la democracia: 65 000 millones de euros en dos años. Para alcanzar ese objetivo anunció la subida del IVA, habiendo prometido en campaña electoral que no se haría efectiva esta medida; la supresión de la paga extra de Navidad a los funcionarios; la reducción en un 10 % del subsidio de desempleo a partir del sexto mes de percepción; la eliminación de la desgravación por vivienda en el IRPF; el aumento de los impuestos medioambientales, entre otras medidas.70 Sin embargo, el 26 de julio de 2012, ante el peligro de colapso de toda la zona euro —la prima de riesgo de Italia también se había disparado, y España e Italia eran «demasiado grandes para caer» (too big to fail)— intervino el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi para asegurar que el BCE iba a hacer todo lo que estuviera en su mano para sostener el euro, comportándose por fin como prestamista en última instancia —las palabras de Draghi fueron: «el BCE hará todo lo necesario para sostener el euro. Y, créanme, eso será suficiente»—. Inmediatamente la presión de los mercados sobre la deuda se relajó y las primas de riesgo española e italiana comenzaron a descender, alejándose la amenaza del rescate.71 El 21 de octubre de 2012, se llevaron a cabo elecciones autonómicas anticipadas en el País Vasco y Galicia. En Euskadi, venció el PNV de Iñigo Urkullu sin alcanzar la mayoría absoluta. EH Bildu fue la segunda fuerza más votada al conseguir 21 escaños.72 En Galicia, Alberto Nuñez Feijoo (PP) fue reelegido presidente de la Junta de Galicia por mayoría absoluta.73CONTINUARÁ...