lunes, 31 de agosto de 2015

La guerra contrainsurgente de hoy Pablo Bonavena[1] y Flabián Nievas[2] Fuente: Pacarina del Sur - http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/368-la-guerra-contrainsurgente-de-hoy - (2)


(2) La cambiante realidad de la guerra: el surgimiento de la contrainsurgencia moderna http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/368-la-guerra-contrainsurgente-de-hoy En paralelo al avance de las normas jurídicas sobre el derecho de guerra y el derecho a la guerra estructurado en base a tales consideraciones, la propia beligerancia como fenómeno social que tiene regularidades propias, fue cambiando de manera cualitativa en el último medio siglo. Aunque toda guerra es un fenómeno particular, es posible encontrar elementos o circunstancias más o menos invariantes que permiten tipificarlas de acuerdo a estas repeticiones; el problema surge cuando la acumulación de “pequeñas” variaciones en las regularidades culminan, al cabo de un tiempo, conformando un fenómeno con atributos que escapan a las tipificaciones previas. Podríamos afirmar que la guerra insurgente y, por ende, su contrapartida la guerra contrainsurgente, es tan vieja como la propia guerra.[24] Sin embargo es preciso señalar que el peso de la insurgencia como alternativa de combate armado fue cambiando en la historia. Remite a una forma de lucha no convencional que supone la asimetría de fuerzas entre los oponentes: es un enfrentamiento entre diferentes; no es polar la relación por cuanto las fuerzas insurgentes no son asimilables a una tropa regular.[25] Así estamos frente a una modalidad de confrontación que se aleja de los moldes trazados por el Tratado de Westfalia, distancia que supone al mismo tiempo el apartamento de los contratos establecidos entre los sujetos estatales. Conocida como guerra irregular, eclipsada un largo tiempo por la guerra convencional post Westfalia, una de las maneras más habituales para aproximarse a ella transita el camino de la constitución histórica de la personificación del “partisano”, como paradigma del combatiente no sujeto a las reglas pactadas por los Estados. Se pueden localizar antecedentes en la “guerra de los Treinta Años” en Alemania (1618-1684), en los combates de los independentistas norteamericanos contra el regular ejército inglés (1774-1783), en los enfrentamientos entre jacobinos y Chouans en la Vendée (1793-1796), en las guerrillas españolas (1808) y tirolesas (1809) contra la invasión napoleónica.[26] Esta presencia junto a otras figuras combatientes como los francotiradores, que generalizaron su accionar a partir de 1870, ganaron un lugar en la consideración de la agenda de los estados mayores.[27] El inquietante grado de letalidad alcanzado por estas formas irregulares de lucha que rompían con las reglas de juego formalizadas entre Estados generó como contrapartida la necesidad de otras instancias de combate. Se fueron sintetizando así diferentes experiencias prácticas de maniobras contrainsurgentes en la línea de formular algunas prescripciones para enfrentarlas con algún éxito. Su orientación básica general desde mediados del siglo XX se dirige a “combatir la revolución”.[28] En la primera guerra mundial el partisano y sus acciones irregulares fue una figura marginal, pero puede postularse la segunda guerra mundial como un momento en que con claridad aparece el ejercicio extendido de la insurgencia irregular y, en consecuencia, la contrainsurgencia como práctica[29] -aunque todavía ni una ni otra recibían esta denominación. Ante la primera oleada del ejército alemán, con los ejércitos aliados relativamente diezmados en el continente europeo, los mandos comienzan a apoyar a incipientes organizaciones de civiles resistentes. Esta política se encuadraba aún en el pensamiento clásico de Clausewitz: aumentar la fricción del ejército ocupante, es decir, ralentizar sus movimientos, tornarles más costosa la ocupación, etc. Lo que escapó del libreto es que algunas de estas formaciones partisanas fueron más allá y lograron vencer en el terreno a las fuerzas ocupantes. El caso de Josip Broz Tito es paradigmático, pero también los italianos, los polacos, los griegos y, en gran medida, la resistencia francesa ocuparon un lugar destacado en la derrota alemana en sus territorios.[30] Los efectos de esto se vieron inmediatamente después de culminada la guerra: la dificultad de desmovilizar a estas organizaciones que reclamaban, con cierta legitimidad, su participación en el gobierno. La situación más aguda se dio en Grecia, donde los resistentes se organizaron en guerrillas que siguieron combatiendo hasta bastante después de terminada la guerra. Fue a partir de la segunda guerra mundial entonces que la contrainsurgencia se fue constituyendo como una práctica expandida, acompañada muy lentamente por el esbozo de una doctrina.[31] En la posguerra, la instalación paulatina de un nuevo tipo de guerra reclamaba una nueva base doctrinaria que fundamente la práctica militar. Cada vez más, los conflictos armados que se fueron librando incurrieron en el patrón de la insurgencia–contrainsurgencia, tomando el legado teórico de Mao Tse Tung principalmente, y la práctica histórica de los partisanos de la segunda guerra. El formato de la lucha insurgente emergió plenamente en las guerras de descolonización, en particular en la primera importante de ellas, que fue la de Indochina. Repasemos algunos antecedentes. Los alemanes: la práctica I Durante la segunda guerra mundial los alemanes fueron la fuerza que sufrió más hostigamiento partisano, lo cual es lógico puesto que fueron durante gran parte de la misma la principal fuerza de ocupación en Europa. Frente a las fuerzas insurgentes los alemanes aplicaron básicamente cuatro tácticas, dos preventivas y dos represivas: a) como forma preventiva, la del control de la población, con detención e interrogatorio de sospechosos, a menudo con tormentos, en particular la redacción y aplicación de las “Directivas para la persecución de las infracciones cometidas contra el Reich o las Fuerzas de Ocupación en los Territorios Ocupados”, también conocido como decreto “Noche y niebla”, por el cual inauguraba el mecanismo de la desaparición forzada de personas; b) alimentar las tensiones entre grupos potencialmente adversos a ellos, pero con contradicciones entre sí, particularmente étnicas, religiosas y políticas; c) como políticas represivas utilizaron la de las represalias, que podían ir desde la no toma de prisioneros (ejecución de los rehenes) hasta el encarcelamiento o los fusilamientos de civiles -los italianos fueron más allá, incendiando aldeas completas en Albania, y d) las de cerco y aniquilamiento: rodear a las fuerzas insurgentes y aniquilarlas. Esta última fue empleada con éxito en las operaciones Gemsbock (gamuza) y Steinadler (águila real), en 1944 en el norte de Grecia y en el sur de Albania respectivamente.[32] También puede observarse en este caso un patrón de la guerra contrainsurgente, cual es que las fuerzas partisanas tienen mayor cantidad de bajas que las tropas regulares, situación que no afecta de manera decisiva su capacidad militar, ya que suele actuar como estimulante moral. Sin duda, las guerrillas golpearon letalmente a las fueras de ocupación. En lo relativo a lo realizado en territorio soviético, aunque la brutalidad fue máxima,[33] hubo algunos experimentos contrainsurgentes que contrariaban esa línea, aunque no prosperaron ni se generalizaron.[34] http://elmalcontento.blogspot.com Las tropas alemanas y sus aliados se tuvieron que enfrentar con un fenómeno relativamente novedoso, al menos en esa escala, que eran pequeñas formaciones con escaso entrenamiento y pobre armamento, que mediante sus pequeñas pero persistentes acciones lograba enlentecer su maquinaria de guerra, diseñada para enfrentarse a otros ejércitos regulares.[35] Los alemanes actuaron más de lo que reflexionaron.[36] Quizás por ello arguyeron un instrumento jurídico para lo que se transformaría con el tiempo en una práctica secreta: la desaparición forzada de personas. Los ingleses: la práctica II Es poco frecuente el reconocimiento de la existencia de una “escuela” conformada desde las prácticas ensayadas por los británicos contra los intentos insurgentes de corte anticolonial.[37] A ellos se debe una frase que según los especialistas sintetiza un principio doctrinario básico de la lucha contrainsurgente: la necesidad de “ganar los corazones y las mentes” de la población civil en la zona donde actúa la resistencia. La idea fue puesta en esas palabras por el mariscal Gerald Templer en 1951, que en el marco de la llamada “guerra de liberación nacional antibritánica” de Malasia o la “emergencia malaya” (1948-1960) a la salida de la segunda guerra mundial (textualmente sostuvo: “la respuesta no está en introducir más tropas en la jungla, sino en los corazones y las mentes de la población”).[38] Su objetivo era aislar a las fuerzas insurgentes de su base en la población, iniciativa que se plasmó en la construcción de una importante red de inteligencia y en el traslado forzado de unas 500.000 personas a ámbitos fortificados, rememorando parte de lo hecho en la lucha contra los Boers a través de la localización de la población en campos de concentración alambrados y fuertemente vigilados.[39] Sumó a esta táctica una intervención agresiva de patrullas para perseguir a la guerrilla y establecer cercos en sus bases operativas en la selva. La forma de lucha aplicada en Malasia se transformó en un modelo para las campañas contrainsurgentes, pues estos movimientos de población se combinaron para conquistar “corazones y mentes” con medidas —y mentiras— que buscaban demostrar a la población que su futuro parecía más promisorio bajo la conducción inglesa y el gobierno autóctono tutelado por ella, que el orden social que pretendían instalar los insurgentes.[40] Estas acciones se combinaron con otras practicadas en la lucha contra las rebeliones irlandesas, como la destrucción en la década del ’20 de las viviendas de los sospechados de ser insurgentes, medida que adoptaría más tarde Israel en suelo palestino. Andre Beaufre sintetiza a la escuela inglesa señalando que buscaba poner a cargo autoridades nativas bajo su control, la gestión de la población y acciones contra-guerrilleras. La experiencia en la selva malaya, y la lucha contra los levantamientos anticoloniales en Kenia y Chipre, no impactaron de manera inmediata o directa sobre el adiestramiento de las tropas comandadas por Inglaterra ni en la doctrina. Pero en Malasia se fue desarrollando el “oficio” de combate contra las formas guerrilleras de lucha, que obviamente repercutirían en el ámbito institucional de las fuerzas armadas, como en el centro de entrenamiento “Fuerzas de Tierra del Lejano Oriente”, que formaría importantes cuadros que rápidamente se destacarían en varias acciones en suelo africano. Estas vivencias recibirían luego las elaboraciones de la escuela francesa.[41] Los franceses: la reflexión Los franceses, con un ejército adiestrado en la guerra regular, pagaron muy caro en Indochina la falta de adecuación al tipo de planteamiento militar que no propone un enfrentamiento abierto, con uso de tácticas convencionales, sino que pone en práctica como principal arma la sorpresa, el ataque inesperado, de baja letalidad pero de suma eficacia y, sobre todo, con el máximo resguardo de las propias fuerzas. Sin embargo, de su derrota sacaron lecciones: a partir de allí surge el núcleo de la doctrina contrainsurgente propiamente dicha. Entre los pioneros en esta tarea se destaca la delimitación que hacen varios oficiales franceses en la primavera de 1948 de lo que llamaron la “acción psicológica”, que buscaba “conquistar poblaciones” a partir de campañas de información y de acción social (construcción de escuelas, operativos de vacunación, etc.) perspectiva que casi en paralelo desarrollarían los británicos en Malasia. Debemos destacar asimismo al mariscal Louis Layautey y sus campañas coloniales en territorio africano a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Se suman a estas las experiencias en Indochina (1945-1954) y Argelia (1954-1962).[42] También es considerable el aporte del coronel Charles Lacheroy y su artículo “La estrategia revolucionaria del Viet-minh” –publicado en el mes de agosto de 1954– y las reflexiones del general L. M. Chassin.[43] Pero fue el coronel Roger Trinquier quien sistematizó esas enseñanzas y las aplicó en Argelia, reinaugurando una asociación originalmente planteada por los nazis, tan falaz como extendida en nuestros días: la asimilación del combatiente insurgente con el terrorista.[44] En su libro La guerra moderna,[45] sostuvo que en lugar del ataque atómico el arma principal de la guerra moderna es el “terrorismo”.[46] Tomó conciencia de que en una guerra con estas características más que nunca la información es un insumo indispensable para la acción militar, premisa que lo lleva a avalar y fundamentar explícitamente el uso de los tormentos como forma de combate contrainsurgente: “[…] el terrorista sabe que, sorprendido y capturado, no puede esperar que le traten como un criminal ordinario o que se limiten a tomarle prisionero como lo hacen con los soldados en el campo de batalla. Las fuerzas del orden tienen que aplicarle distintos procedimientos, porque lo que se busca en él no es el castigo de su acción, de la que en realidad no es totalmente responsable, sino la eliminación de su organización o su rendición. En consecuencia cuando se le interroga no se le piden detalles de su vida ni se le pregunta sobre los hechos que ha realizado con anterioridad, sino precisa información sobre su organización. En particular, sobre quiénes son sus superiores y la dirección de los mismos, a fin de proceder a su inmediato arresto. Ningún abogado está presente cuando se efectúa este interrogatorio. Si el prisionero ofrece rápidamente la información que se le pide, el examen termina en seguida. Pero si esta información no se produce de inmediato, sus adversarios se ven forzados a obtenerla empleando cualquier medio. Entonces el terrorista […] tiene que soportar sus sufrimientos, y quizás hasta la misma muerte, sin decir media palabra.”.[47] Claramente se vulneran los límites morales humanitarios subyacentes en todas las regulaciones internacionales sobre la guerra. Pero se va más allá: se reinstala un método premoderno. Contrariando los argumentos de los modernos Beccaria (1984) y Verri (1997) acerca de la inutilidad de los tormentos para obtener confesiones -centralmente se sostiene que la tortura se vincula a la resistencia física, y no a la verdad, es decir, que el supliciado admitirá cualquier cosa cuando ya no soporte el sufrimiento- la contrainsurgencia redescubre la tortura como práctica sistemática.[48] Además de este recurso funesto, Trinquier proyectaba un “programa de protección urbana” de gran alcance elaborado como dispositivo de control poblacional que, entre otras argucias, comprendía la un censo para identificar las relaciones familiares procurando generar un dispositivo de seguridad a través de la responsabilidad de familia, imponiendo a los “jefes” de cada grupo familiar la garantía sobre los movimientos y paraderos de sus integrantes.[49] Los franceses irradiaron esta doctrina; primero en América Latina, región donde tal vez alcanzó su mayor desarrollo fáctico, y luego en Estados Unidos donde obtuvo también su máximo punto de formulación teórica.[50] Estados Unidos: la síntesis Los Estados Unidos tienen en su historia importantes antecedentes prácticos para la elaboración de una doctrina contrainsurgente. En Norteamérica fue denominada “guerras de baja intensidad” o “conflictos de baja intensidad”.[51] La intensidad se clasifica de la siguiente manera: las contiendas “irregulares” son calificadas de baja intensidad; los conflictos regionales con uso de armas convencionales modernas, son catalogados como de media intensidad; finalmente, las conflagraciones globales o con uso de armas nucleares remiten a la alta intensidad. [52] Como suele ocurrir en la historia, los estadounidenses habían tenido una larga trayectoria en contrainsurgencia antes de comenzar a reflexionar sobre ello.[53] En primer lugar podemos destacar como referencia a la guerra por la independencia, donde pusieron en funcionamiento distintas variantes de lucha irregular.[54] Se destaca la estrategia militar aplicada especialmente durante 1778, cuando el mando británico reconoció la necesidad de lograr un mayor arraigo en la población civil para resolver los graves problemas que tenían en el campo de batalla, generándose así salto cualitativo en ambos bandos sobre la toma de conciencia acerca del tipo de guerra que transitaban. Sin duda esta experiencia de 8 años de enfrentamientos dejó su marca en varios órdenes de la sociedad norteamericana, también en los asuntos militares.[55] www.elporvenir.com.mxLo mismo ocurrió con la Guerra Civil (1861-1865) y la guerra con Filipinas de 1899 a 1902, cuando los filipinos rechazaron el dominio estadounidense tras la Guerra Hispano-americana. En este último conflicto los norteamericanos impulsaron medidas de tipo político en gran escala. Propugnaron acuerdos con dirigentes locales en pos del establecimiento de gobiernos de todos los niveles, propusieron amnistías, construyeron escuelas, obras públicas, procuraron respetar normas culturales y se impulsaron reformas para la supuesta mejora del funcionamiento de las instituciones gubernamentales. Estas acciones fueron combinadas con el traslado forzado de población a campamentos de detención, incendios intencionales punitivos, cierre de áreas de abastecimientos de víveres, entre otras acciones para generar temor, que como reconocen los propios militares norteamericanos estuvieron plagadas de “excesos”. Sin embargo 220 mil filipinos muertos en 3 años de operaciones contrainsurgentes demuestran un “entusiasmo” por aniquilar que sobrepasa los límites de cualquier “exceso” o “efecto colateral”.[56] Más allá de estas experiencias, y otras la lucha contra las guerrillas tras la invasión a México a finales de 1847 y la respuesta con operaciones punitivas en masa o el enfrentamiento contra la resistencia a la ocupación de Nicaragua comandada por Augusto César Sandino, el mayor laboratorio contrainsurgente para los norteamericanos se localiza en los años que siguieron a la segunda guerra mundial. La lucha en Grecia al finalizar la guerra se constituyó en un hito muy importante para la elaboración de la concepción norteamericana de la lucha contrainsurgente. Como aseveran Klare, M. T. y Kornbluh, P: “[…] en 1946, con la doctrina Truman, Estados Unidos comenzó a desarrollar una rudimentaria estrategia contrainsurgente para encarar a las guerrillas comunistas”.[57] En efecto, el 12 de marzo de 1947 Truman volcó 300 millones de dólares, armas y asesores para frenar la presencia comunista, pidiendo a cambio la prohibición del derecho de huelga y la expulsión de funcionarios sospechados de ser comunistas, entre otras políticas represivas.[58] Otro jalón fundamental fue la campaña “antihuk” en Filipinas desde septiembre de 1950, cuando el coronel Lansdale combinó la acción militar con pequeñas unidades de asalto combinada con operaciones de inteligencia y guerra psicológica junto con promesas –muy pocas veces cumplidas– de reformas políticas, sociales y económicas como la donación de tierras o la construcción de pozos de agua. La fórmula mezclaba ayuda militar, “acción cívica” y guerra psicológica. [59] Desde el punto de vista doctrinario y teórico, no obstante, el salto cualitativo se vive a partir del gobierno de John Fitzgerald Kennedy, como lo caracteriza Robin, “el apóstol de la guerra contra-revolucionaria” Asumió con gran determinación la necesidad de modificar el ángulo elaborado para abordar la cuestión militar en la guerra regular y nuclear; el diagnóstico era: la actualidad dictaba como requerimiento afrontar formas no convencionales de lucha, colocando a la experiencia Malaya como referencia inmediata para abordar la tarea de generar prescripciones para librar la guerra irregular con eficacia. Se inició así un camino para instalar una perspectiva ofensiva en pro de lograr la iniciativa frente a los peligros revolucionarios, especialmente en el llamado Tercer Mundo. Estados Unidos reconoce que estaba en una “guerra de fronteras imprecisas” y se mostraba favorable a la reorganización del aparato de seguridad hacia operaciones especiales, acciones encubiertas, organizaciones paramilitares e infantería ligera.[60] El gobierno de Ronald Reagan expresó otro salto cualitativo en este proceso que tiene un importante punto de llegada en 1985, año en que se puso en marcha el “Proyecto sobre Guerra de Baja Intensidad” que produjo un escrito de dos volúmenes editados en 1986 con el fin de poder aplicar los conocimientos logrados en América Latina. Así se fue configurando una doctrina que le atribuye a los conflictos signados por la baja intensidad algunas características básicas. Su carácter es tanto político como militar; las operaciones armonizan acciones clandestinas y abiertas; y no tienen límites territoriales o frentes de combate claros (“fronteras imprecisas”). Según el propio Manual de Campo, las operaciones que comprenden son: 1) Apoyo para la insurgencia y la contrainsurgencia; 2) lucha contra el terrorismo; 3) operaciones de mantenimiento de la paz; y 4) operaciones de contingencia en tiempos de paz.[61] La primera se puede desagregar en pro-insurgencia -apoyo material (con equipo y/o instructores) a los grupos insurgentes contrarrevolucionarios en países del Tercer Mundo- y contrainsurgencia; la segunda abarca dos tipos de medidas; las propiamente antiterroristas (operaciones defensivas, para prevenir ataques) de las contraterroristas (disposiciones ofensivas para combatir “terroristas”);[62] las terceras son cada vez más comunes: “el uso de las fuerzas estadounidenses (a menudo bajo auspicios internacionales), con objeto de supervisar la ejecución de los acuerdos relativos al cese de hostilidades, o de establecer una valla entre los ejércitos rivales”. (En esta categoría entran la intervención en Somalia y las acciones multinacionales en Kosovo y Libia). Finalmente, entre el cuarto tipo de operaciones se encuentran las acciones militares puntuales para fortalecer la política exterior estadounidense, como lo son las maniobras de proyección de poder (amenazas), ataques punitivos,[63] u operativos de rescate de prisioneros. (Fue el caso de la ocupación de Granada, en 1983).[64] Según el mismo manual, “el conflicto de baja intensidad es una confrontación político-militar entre Estados o grupos rivales, por debajo de la guerra convencional y por encima de la competición de rutina, pacífica entre los Estados. Con frecuencia implica prolongadas luchas de competencia de principios e ideologías. […] Es llevada a cabo por una combinación de medios, empleando los instrumentos políticos, económicos, informativos y militares. Los conflictos de baja intensidad se han localizado, por lo general en el Tercer Mundo, pero contienen implicaciones para la seguridad regional y mundial” [65] Justifica su actividad por fuera de las convenciones tradicionales, al sostener que “la revolución y la contrarrevolución desarrollan su propia concepción ética y moral, la cual habilita el uso de cualquier medio para procurar la victoria. La supervivencia se convierte en el criterio definitivo de moral.” Se enuncia así un nuevo marco doctrinario en el que no cabe pensar en términos de “errores”, “excesos”, etc., ya que trasvasa explícitamente los límites jurídicos sin disimulo ni reparos.[66] Fuente: Pacarina del Sur - http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/368-la-guerra-contrainsurgente-de-hoy - Prohibida su reproducción sin citar el origen.

La guerra contrainsurgente de hoy Pablo Bonavena[1] y Flabián Nievas[2]


http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/368-la-guerra-contrainsurgente-de-hoy (1) La guerra contrainsurgente de hoy Pablo Bonavena[1] y Flabián Nievas[2] Exploramos las características de las guerras y sus modalidades, específicamente las contrainsurgentes y sus implicaciones económicas, políticas y en materia de derechos humanos. Palabras clave: guerra, contrainsurgencia, derechos humanos, autonomía, terrorismo Introducción En los últimos años, pero con casi excluyente centralidad en la última década, a partir de los ataques al World Trade Center y al Pentágono, el tipo de guerra que se desarrolla en el mundo es contrainsurgente. Incluso las campañas desarrolladas por fuerzas convencionales multinacionales en Irak y Afganistán no tuvieron una matriz regular ni siquiera en su primera fase, que fue la de instalación en el territorio. Ni las fuerzas iraquíes, desgastadas después de las guerras con Irán y la primera guerra del Golfo, ni mucho menos las afganas, que prácticamente carecían de estructura, pudieron oponer resistencia real a los invasores. Militares observadores se preguntaban con lucidez si a partir del 1° de mayo de 2003, fecha en que Estados Unidos dio oficialmente por concluida la guerra en Irak, no habría comenzado realmente la guerra,[3] lo que, con el tiempo, quedó demostrado. Esa guerra real fue de corte contrainsurgente. La cuestión de la guerra contrainsurgente instala, inmediatamente, la problemática sobre la tortura, los crímenes de guerra y de lesa humanidad. Su íntima relación con el terrorismo estatal o las intervenciones militares imperialistas reactualizan sistemáticamente la preocupación, entre otras, por la violación a los Derechos Humanos y el genocidio. Sin embargo, esta casi automática vinculación de un problema con otro en los últimos años está cruzada por otras tres asociaciones que van ganando presencia y espesor. Por un lado, existe una tendencia teórico-política que intenta vincular a la insurgencia con la violación a los Derechos Humanos para quitarle legitimidad política, es decir, sostener que se trata de actos “terroristas”. Esta línea argumentativa tuvo entre sus pioneros a la República Argentina en tiempos de la última dictadura militar, pero que ahora es esgrimida por importante cuadros orgánicos (militares, académicos e intelectuales) de las fuerzas armadas norteamericanas.[4] Esta perspectiva busca forzar una inversión de la “carga de la prueba”, esto es, que los insurgentes deban demostrar que no violan los derechos humanos. Por otro, una línea impulsada explícitamente por George W. Bush que habilita el llamado “intervencionismo humanitario” con fuerzas armadas en la supuesta defensa de los Derechos Humanos.[5] Fundándose en los muy difusos derechos de tercera generación (derechos colectivos) se arguye desde esta perspectiva que la “comunidad internacional” tiene la obligación de intervenir en el territorio de un Estado cuando éste vulnere los Derechos Humanos de sus ciudadanos. Finalmente, también durante la administración de G. W. Bush, se reactualizó la muy vieja y olvidada doctrina medieval (tomista) de la “guerra justa”, ahora bajo el nombre de “guerra preventiva”[6], con lo que pretendidamente se anticipan las amenazas antes de que estas se concreten, situación que, desde el punto de vista lógico, constituye una profecía autocumplida, pero desde el punto de vista político, es un argumento que aumenta las posibilidades de intervención militar. www.hispantv.ir Con estas tres fundamentaciones queda abierto el camino a la invasión militar e, inclusive, se criminaliza la resistencia, que puede ser estatal (de hecho se mencionan Estados “canallas”) o insurgente, o bien la una devenida la otra.[7] Tales iniciativas, evidentemente, buscan mellar la fuerza de la primera definición que se sustenta en la probada relación entre contrainsurgencia y “guerra sucia”, confirmando un verdadero contragolpe ideológico contra una certeza cargada de evidencia empírica y horror. Los países imperialistas, por ejemplo, acusados de grandes matanzas de población se postulan enérgicamente a favor de los Derechos Humanos tras el lanzamiento de cada misil, procurando pasar del lugar de verdugo al de víctimas con derecho a defenderse.[8] Esta manipulación tiene notables consecuencias políticas, que incluso llegan a nuestra vida cotidiana. Ambas van conformando el sustento de la nueva doctrina contrainsurgente que acompaña las invasiones norteamericanas. La economía de la violencia en la guerra y sus orígenes Las inquietudes humanitarias para limitar la violencia de todo tipo de confrontación armada se remontan a muchos siglos atrás. Los aztecas restringían el número de combatientes, determinaban los días de duración y el lugar de la batalla según acuerdos que hacían con sus enemigos; las antiguas civilizaciones hindú, egipcia y hebrea establecieron pautas para el tratamiento de prisioneros y población no militarizada en tiempos de guerra, y el la Edad Media el código de caballería reglaba los combates entre caballeros y creó un conjunto de normas respecto de la captura, el trato y el rescate de prisioneros.[9] Actualmente el llamado Derecho Internacional Humanitario,[10] el denominado Derecho de la Haya y más reciente orientación política que procura limitar anticipadamente a que se desaten los choques bélicos propiamente dichos ciertos métodos y medios para hacer la guerra –conocida como la “rama de Nueva York”– tienen anclaje en la perspectiva de brindar protección a las víctimas de las conflagraciones o paliar los efectos traumáticos que promueven los conflictos armados.[11] Hacen a la búsqueda de la regulación de la guerra, en una tendencia que incluye, incluso, su criminalización. Esta pretensión encuentra un hito muy importante para su expansión en un momento histórico donde, producto de la guerra, se establece el reconocimiento de quienes serían los sujetos habilitados para practicarla y, asimismo, la asignación de un espacio legítimo para su ejercicio. A partir de 1648, con la firma en Westfalia de los tratados de paz con los que culminó la “guerra de los Treinta Años”, los convenidos suscriptos dieron el fundamento a los Estados nacionales modernos. Se establecieron las bases de un nuevo orden interestatal europeo, luego extendido al resto del mundo, de cuyas bases se desprenden, entre otras cosas, dos cuestiones importantes para nuestro análisis: a) la delimitación de fronteras estables, que posibilitó una estructuración del espacio más estable; b) el reconocimiento de los Estados como únicos agentes legítimos de la guerra, es decir, el cese del uso de los ejércitos privados que permitían a cualquier señor o príncipe contar con fuerzas militares para emprender sus guerras.[12] La demarcación de fronteras precisas implicó un “adentro” y un “afuera”, es decir, un estatuto de ciudadanía y de extranjería. Aquende las fronteras habitan nacionales; allende las mismas, extranjeros. Los primeros con ciertos derechos e incluso privilegios respecto de los segundos. Todavía no se ha instaurado la ciudadanía, pero ya existe uno de sus fundamentos y condición de posibilidad, que es la delimitación espacial de la misma. Por otra parte siendo los Estados los únicos agentes legítimos para la gestión de la violencia, tanto interna como externa, se cancela la posibilidad de existencia de ejércitos errantes: todos los habitantes estaban igualmente desarmados frente a la maquinaria militar del Estado; sus habitantes no son ni pueden ser combatientes entre sí. La guerra es un asunto externo, no interno: queda delimitado así su lugar específico. La determinación de la especialidad estatal construye, al mismo tiempo, la espacialidad para el gran combate. En tal sentido son muy ilustrativas las justificaciones de los contractualistas, particularmente de Thomas Hobbes, quienes elucubran un discurso que, lejos de ser demiúrgico, aparece como una forma de racionalización de la situación política que de hecho se fue configurando en los albores del capitalismo. Para la visión de Hobbes la conformación de los Estados generaba un “estado de naturaleza” internacional; por eso recomendaba estar siempre preparados para la guerra. [13] http://razonesdecuba.cubadebate.cu/ Carl Schmitt sostiene, en la misma línea que venimos argumentado, que el acotamiento de la guerra, vía el Derecho de Gentes, se produce con la consolidación del Estado, que a su vez supone la liquidación de la guerra civil y reduce la guerra a un enfrentamiento entre Estados: “la igualdad de los soberanos los convierte en partenaires de guerra con derechos idénticos y evita los métodos de la guerra de aniquilación”.[14] Queda establecido así un primer límite fundamental para economizar violencia, aunque su incidencia fuera más ideológica que real. El westfaliano es un ordenamiento internacional “espacializado”,[15] un entramado geopolítico donde los conflictos se estructuraron entre Estados nacionales. En dicho marco –en el cual fue acuñada la teoría “clásica” de la guerra, elaborada por Karl von Clausewitz– las guerras se desarrollaron de acuerdo a una dinámica relativamente estable que llevó a considerarlas “guerras regulares”. Características de este tipo de guerras son: el enfrentamiento entre dos o más Estados, con tropas total o parcialmente profesionalizadas e identificables, la disputa en (y por) un territorio delimitado, en una línea temporal fácilmente determinable (es decir, que era sencillo establecer cuándo comenzaban y terminaban las guerras). La definición de la misma surgía del “combate decisivo”, en función del cual se desarrollaban las distintas estrategias y sus respectivas tácticas, y el fin solía cobrar alguna forma cuasi jurídica, sea mediante un acuerdo de paz o un armisticio. Estas guerras “regulares” fueron progresivamente reguladas (en el lábil sentido de las normas internacionales). Si bien siempre se atendieron a los usos y costumbres, una creciente estructuración jurídica fue cerniéndose en torno a la guerra: el ius ad bellum o derecho a la guerra y el ius in bello o derecho en la guerra, que conforman los pilares de esta juricidad.[16] Al primero corresponde la regulación de los bandos beligerantes y las formas de actuar: no cualquiera puede desarrollar una guerra;[17] también a las formas de comienzo y finalización: la declaración formal de una guerra, y el tratado de paz que la concluye. Asimismo, justifica la guerra sólo cuando un Estado enfrenta un peligro real y luego de haber procurado la solución al conflicto agotando las diferentes vías pacíficas, permitiendo sólo un daño al enemigo proporcional a la agresión recibida. El ius in bello, en cambio, tiende a regular las acciones dentro de la guerra, estableciendo una clara distinción entre personal militar (combatiente) y civiles (no combatientes). Estos últimos deben ser resguardados de los efectos directos de la guerra.[18] Pero aún para el personal militar se generaron una serie de regulaciones tendientes a protegerlos de toda incidencia más allá del combate. Los principios elaborados tuvieron un reforzamiento en el Congreso de Viena de 1814-1815 que vigorizó las nociones del Derecho de guerra europeo –que luego se denominaría “Derecho de guerra clásico”– diferenciando claramente a la guerra de la paz, a los combatientes de aquellos que no lo eran y a los enemigos de los “criminales”, siendo enemigos de un Estado únicamente otro Estado, quedando reservada la figura del criminal para el combatiente irregular. [19] Este proceso en procura de acotar la guerra se profundizó en 1864 con al firma del primer “Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte que corren los militares heridos en los ejércitos en campaña”, al concluir la conflagración entre Dinamarca y la alianza austro–prusiana. Por entonces se desarrollaba lo que se considera la primera guerra que tuvo las características propias de las conflagraciones del siglo XX, que fue la guerra civil estadounidense, que ocasionó más de 600.000 muertos y 1.100.000 heridos. [20] En 1906 se suscribió el segundo “Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos, enfermos o náufragos en las fuerzas armadas en el mar”. Hubo que pasar por la traumática experiencia de la primera guerra mundial para que en 1929 se acordara el tercer “Convenio de Ginebra para mejorar la suerte de los heridos y enfermos de los ejércitos en campaña y el Convenio de Ginebra relativo al trato de los prisioneros de guerra”. Pero lo que se considera la base del derecho internacional humanitario son los cuatro tratados firmados en la misma ciudad luego de concluida la segunda guerra mundial, con un saldo de varios millones de muertos entre todos los bandos. En diciembre de 1949, es decir un año después de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se rubricaron cuatro tratados: I) “Convenio de Ginebra para Aliviar la Suerte que Corren los Heridos y Enfermos de las Fuerzas Armadas en Campaña”; II) Convenio de Ginebra para Aliviar la Suerte que Corren los Heridos, los Enfermos y los Náufragos de las Fuerzas Armadas en el Mar; III) Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra; y IV) Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra.[21] Como puede observarse, toda esta estructura jurídica –de escaso acatamiento, por cierto– se fundamenta en la distinción original “westfaliana” de combatiente-no combatiente, robustecida por el Congreso de Viena. Pero, asimismo, se sientan sobre otros principios dignos de destacar. Las guerras entre Estados a partir de Westfalia tienen legalidad y legitimidad y se caracterizan por ser enfrentamientos entre fuerzas relativamente simétricas, atributo que abrió la posibilidad de desarrollar “…una forma especial de sujeción de la guerra a normas jurídicas…”.[22] En la firma de la Paz de Westfalia las partes se consideraban iguales, idea fuerza de la soberanía estatal, principio que fue condición de posibilidad para establecer el derecho internacional.[23] Los Estados podían declarar la guerra, los asistía ese derecho, pero obedeciendo a ciertas normas como la prohibición de torturar a prisioneros o las ejecuciones sin juicio Fuente: Pacarina del Sur - http://www.pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/368-la-guerra-contrainsurgente-de-hoy - Prohibida su reproducción sin citar el origen.CONTINÚA (1)

domingo, 30 de agosto de 2015

Alexander Fleming y la penicilina - "La maravilla de drogas"


Casa Alexander Fleming y la penicilina - "La maravilla de drogas" 00:0000:00 Un día, en septiembre de 1928, el Dr. Alexander Fleming estaba limpiando en marcha su laboratorio en la Escuela de Medicina del Hospital de St. Mary en Londres, Inglaterra. Entre el desorden habitual en su espacio de trabajo, el profesor Fleming vio algo inusual en una placa de cultivo. Él había estado investigando Staphylococcus, un tipo de bacteria. En una placa de Petri, que contiene que las bacterias, el moho (también deletreado "molde") fue creciendo en forma de un anillo. El moho en una placa de Petri había nada inusual, en y por sí mismo. Lo que llamó la atención del profesor Fleming, sin embargo, era algo muy diferente. El área alrededor del anillo de molde parecía estar libre de bacterias. Fleming se preguntó: ¿Hay algo acerca de este molde particular que está matando a las bacterias? Si es así, ¿qué sustancia está llegando desde el molde? Fleming investigó el molde un poco más lejos. Se lo puso en un plato para que pudiera verlo crecer. A medida que crecía, él fue capaz de extraer un poco de líquido de ella. Su investigación adicional demostró que lo estaba activo en el líquido, que se extrae del molde, también podría matar a otros tipos de bacterias. Tomando su investigación un paso más, esta curiosa bacteriólogo descubrió que podía dar un poco de extracto líquido para animales pequeños sin efectos secundarios. Su descubrimiento parecía tener increíbles propiedades antibióticas. Como él continuó estudiando el molde, Fleming se dio cuenta de que se trataba del género "Penicillium", que primero se había descrito en 1809 por Johann Heinrich Friedrich Link (en Observationes en naturales ordines plantarum). Ese nombre - penicillium - fue seleccionado debido a que el hongo, bajo el microscopio, se asemeja a pincel de un pintor. La palabra latina para "pincel de pintor" es penicillium. Ocupado con otras cosas, el profesor Fleming pasó a otras investigaciones. Simplemente no podía exprimir fuera bastante del "zumo de molde" para que sea un foco importante de su obra. Él dio su descubrimiento un nombre, sin embargo. Lo llamó "penicilina", y publicó un documento sobre sus hallazgos en 1929. Entonces ... nueve años pasaron. Sobre el tiempo de la Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania, en 1939, un profesor de la Universidad de Oxford de Patología - Dr. Howard Florey - estaba examinando sustancias capaces de combatir las bacterias. Él y su colega, el Dr. Ernst Chain, cree que la penicilina era la mejor opción. Se enfrentaron el mismo problema difícil, ya que el profesor Fleming, sin embargo. ¿Qué método se podrían utilizar para extraer de manera eficiente la penicilina a partir de los cultivos de moho? ? Y ... ¿cómo iban a probar la eficacia de sus muestras de la historia de la Universidad de Oxford sobre la penicilina nos dice más: Con Norman Heatley, un bioquímico que se convirtió en investigador asociado de Florey en 1940, el equipo resuelve ambos problemas. Heatley ideó una nueva técnica para medir la actividad de una muestra de la penicilina y se acercó con un método llamado retro-extracción para aislar la penicilina. Se las arregló para automatizar este procedimiento utilizando un montaje consistente en botellas, bidones de leche, patios de vidrio y tubos de goma. Una vez Florey y su equipo tenían suficiente penicilina utilizar para las pruebas, que trabajó con ratones para determinar si podría luchar eficazmente las bacterias: Para el 25 de mayo de 1940, el equipo había llegado a un punto en que podían llevar a cabo un nuevo experimento que probar si la penicilina podía ser un importante fármaco antibacteriano. Ocho ratones recibieron dosis letales de estreptococos. Cuatro de los ratones entonces recibieron inyecciones de penicilina. A la mañana siguiente todos los ratones no tratados habían muerto mientras que los que habían recibido la penicilina sobrevivieron durante días o semanas. Con la guerra todavía furioso, Florey y su equipo creen que la penicilina podría ser una gran ayuda para todos los hombres que resultaron heridos en los enfrentamientos. Ellos trabajaron duro para producir suficiente penicilina para las pruebas en humanos: Él [Florey] volvió la Escuela Dunn [en Oxford] en una especie de fábrica de la penicilina. Seis chicas "penicilina" fueron tomadas en mantener la producción en 700 buques de nuevo diseño que estaban continuamente en uso. Por 02 1941 Florey sentía que tenía suficiente penicilina para comenzar los ensayos en humanos. El primer sujeto humano era un oficial de policía que estaba cerca de la muerte a causa de una infección. Tal vez la penicilina podría salvarlo: Con la ayuda de Charles Fletcher, un joven médico en el Radcliffe Infirmary, el 12 de febrero de 1941, Albert Alexander, un policía de 43 años de edad, se convirtió en el primer paciente a ser tratado con penicilina. Él había arañado el rostro de un rosal, la herida se había convertido infectado y la infección se había extendido. Fletcher le inyectó penicilina regularmente durante cuatro días, y dentro de 24 horas que se mejora en gran medida. Pero los suministros de la nueva droga acabaron antes de su curación fue completa. Él recaída a principios de marzo, y murió dos semanas después. Ensayos en humanos adicionales, en cinco pacientes, también producen buenos resultados. Para realmente hacer una diferencia en el esfuerzo de guerra, sin embargo, el nuevo fármaco tendría que ser producida en cantidades mucho mayores que los profesores y sus equipos podrían inventar en un laboratorio. Florey no presentó una patente. Había estado pidió no hacerlo por razones éticas. Se pensó, en Gran Bretaña, que el tratamiento de la penicilina sería tan significativa que debe beneficiar a toda la humanidad. Mientras tanto, los médicos de la Universidad de Columbia (Nueva York), escribieron el Dr. Florey. Gladys Hobby y sus colegas (Karl Meyer y Martin Henry Dawson) solicitó una muestra del molde. Ellos querían ver si podían ayudar a producir más del ingrediente activo. Como escribe en su libro, La penicilina: Enfrentando el Desafío, Hobby y miembros de su equipo se quedó sin espacio para almacenar sus frascos: Pronto cientos de frascos de dos litros ... alinearon cada mesa de laboratorio aula de la Escuela de Medicina de la Universidad de Columbia. (Eric Lax, citando el libro del Dr. Hobby en el molde en Escudo del Dr. Florey: La historia de la penicilina Milagro, en la página 145). Incluso eso no era suficiente. En poco tiempo, los miembros del equipo estaban almacenando sus frascos debajo de los asientos en dos pisos anfiteatro de la Universidad. Resultó de salida a ser una gran incubadora. Después Dr. Hobby y sus colegas publicaron sus hallazgos, informando que la penicilina podría ser un muy significativo antiséptico, las compañías farmacéuticas en el Reino Unido y los EE.UU. estaban dispuestos a hacer la penicilina a gran escala. Dr. Andrew J. Moyer - un investigador estadounidense que trabaja en un Departamento de Agricultura de laboratorio en Peoria, Illinois - figuró fuera cómo fabricar la penicilina a escala industrial. Solicitó, y recibió una patente (US 2.443.989). En junio de 1944 - cuando la invasión de Normandía tuvo lugar - había suficientes suministros de penicilina para hacer una diferencia monumental para las fuerzas aliadas: En 1943, fue posible para el tratamiento de 1500 el personal militar, y sólo un año después, un sinnúmero de heridos en los desembarcos del Día D fueron salvados por la penicilina. El rendimiento había aumentado de 1% en frascos de 1 litro de 80 a 90% en 10.000 tanques de galones .. Fleming, quien murió el 11 de marzo de 1955, vivió lo suficiente como para entender el valor generalizado de su trabajo. Él, Florey y Chain conjuntamente ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1945. Norman Heatley - el "héroe tranquilo, pragmática en la historia de éxito de penicilina" que hizo posible la extracción de la penicilina - no fue incluido en la adjudicación de 1945. En 1990, sin embargo, recibió un honor aún más raro que un Premio Nobel. Se le dio el primer doctorado honoris causa en 800 años de historia de Oxford. En ese momento, la gente llamó penicilina "la droga de la maravilla." A día de hoy, la penicilina está beneficiando a millones de personas en todo el mundo. Y ... ¿qué hay de la patente que no ha sido buscado por el equipo de Oxford? ... Hasta el día de hoy el pesar británica que, por razones éticas, que habían pedido Florey no presentar una patente sobre la penicilina. La Universidad de Oxford nunca tuvo su cuota de los fabulosos beneficios obtenidos de la penicilina en los EE.UU., y, en añadir insulto a la injuria, el Reino Unido tuvo que pagar derechos de licencia a las empresas estadounidenses. (Ver Biotecnología para principiantes, de Reinhard Renneberg, en la página 121.) Créditos de Medios Vídeo en línea, el canal de cortesía Wellcome Library en YouTube. La película se describe como: Un gobierno produce película sobre el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming, y el continuo desarrollo de su uso como un antibiótico por Howard Florey y Ernst Boris Chain. La película utiliza muchas animaciones modernistas para representar la investigación científica. Premio Nacional de la Asociación de Cine Industrial Británica, 1964; un Primer Premio, Festival de cine Quinta Internacional Industrial, Londres, 1964; un Diploma al Mérito, Festival Internacional de Cine de Melbourne, 1964. 2 segmentos. Una oficina central de la película de la Información. Producido por TVC London Limited, escrito por Donald Holms, animada por Dave Rich, Gordon Harrison y Dennis Hunt, cámara de John Williams, editado por Alex Rayment, la música de Peter Snade y dirigida por Denis Rich. Licencia: Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.0 Reino Unido: Inglaterra y Gales-https://www.awesomestories.com/asset/view/Alexander-Fleming-and-Penicillin-The-Wonder-Drug-

viernes, 28 de agosto de 2015

Dar más poder a los lectores, el desafío de los medios digitales


Dar más poder a los lectores, el desafío de los medios digitales
TECNOJUEVES 27 DE AGOSTO 2015 Dar más poder a los lectores, el desafío de los medios digitales Un grupo de expertos reunidos por Hacks/Hackers debatió alternativas al esquema actual, donde el público solo puede expresarse a través de los comentarios Crédito: Infobae Lectores, comunidad, audiencia... los medios digitales llevan años buscando generar espacios de debate y aportes de información ciudadana. Las fórmulas son diversas y los resultados no siempre los buscados. Las alternativas de ProPublica, una agencia de periodismo de investigación radicada en Nueva York, y Hearken, una plataforma para que los medios puedan involucrar al público en el proceso informativo, fueron exhibidas en la Media Party 2015, evento organizado por Hacks/Hackers Buenos Aires. El evento, que se desarrolla en el Centro Cultural Konex, contó con la presencia de Amanda Zamora, ex periodista de The Washington Post y actualmente en ProPublica, y de Jennifer Brandel, CEO y fundadora de Hearken. "Al final del día, mi rol es ver cómo involucrar lectores para crear impacto, algo que sea viral pero que vaya más allá. Los lectores no son solo un click, hay que involucrarlos", definió Zamora. Luego dio algunos ejemplos de cómo lo consiguieron en ProPublica: "Luego del Huracán Sandy en 2012 iniciamos consultas con la Cruz Roja para saber qué se hizo con el dinero donado y no obtuvo respuestas porque había un secreto comercial en medio. El periodista a cargo de la historia pidió a los lectores que enviaran cualquier dato que tuvieran. Colocó anuncios en sus notas y Facebook". ¿El resultado? Una nota sobre los millones que recibió la Cruz Roja para construir apenas seis hogares en Haití. Pero quizás el proyecto más ambicioso para involucrar a los lectores en el proceso de informar tenga que ver con daños a pacientes por mala praxis. Primero fue una comunidad en Facebook en donde miles de personas relatan sus experiencias y luego, gracias a la cantidad de información adquirida mediante un extenso cuestionario, crearon un buscador de médicos y hospitales, con puntajes sobre cada uno. "De esa manera ofrecemos un contenido útil a la comunidad. Incluso, los centros médicos nos acercan datos", detalló Zamora y sentenció: "No es fácil pasar de una audiencia a una comunidad. Hay que pensar en algo premium, cómo hacer que la gente le dedique tiempo". Involucrar al lector "El periodismo necesita audiencia para sobrevivir, pero el periodismo pone a la audiencia al final. Todo el ciclo de la noticia se trabaja en una redacción. Una vez publicada, periodistas y editores se separan de ella y el público entra en escena", resumió Brandel al hablar del esquema actual de comentarios y cómo los medios desaprovechan la oportunidad de involucrar a su audiencia. "Los comentarios son duros porque a veces informamos mal o tiramos mucha información y solo damos un pequeño espacio al final para opinar", agregó para de inmediato preguntar: "¿Y si dejamos que la comunidad opine al principio?". Así nació WBEZ Curious City, un segmento dentro de una cadena radial de Chicago en donde los ciudadanos podían opinar sobre qué temas de la ciudad querían informarse. "Encontramos que el público hacía preguntas fantásticas, lo cual termina en historias originales, relevantes, distintas a las que ofrecen otros medios", agregó. "Esto no es un periodista creyendo que a la gente le importa un tema; es la gente diciendo sobre qué temas quiere informarse", explicó. De ese segmento nació Hearken, una plataforma que pueden usar los medios para involucrar a sus lectores. Esto permite crear espacios ordenados en donde leer qué temas importan a los usuarios o bien exponer a votación la próxima investigación. "Encontramos que las historias que eligió el público eran distintas a las que hubieran preferido investigar los editores. Esto marca que es el público quien marca el rimo", dijo y sentenció: "El periodismo deja de cuidar la puerta; ahora puede sintetizar la información, pero ya no es responsable de todo el ciclo de la historia. Trabajaban para el público y ahora lo hacen junto a él".

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jueves, 27 de agosto de 2015

8 aspectos que indican que ya no estás enamorado


8 aspectos que indican que ya no estás enamorado (a) FEBRERO 01, 2015 8 aspectos que indican que ya no estás enamorado (a) Cuando inicias una relación sentimental todo es color de rosa, cuando el amor llega tan profundo a nuestro corazón nada puede verse mal, hasta en los peores momentos encontramos la magia y la armonía por el simple hecho de tener al lado a la persona amada. No se encuentran defectos y todo es perfecto; especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM, definen al amor como una reacción del cerebro en la cual se realiza un proceso neuroquímico donde la alteración de serotonina, dopamina y moradrenalina, provocan cambios lo que se puede considerar como estar enamorado. Pero la etapa de enamoramiento en el cual se ponen vendas en los ojos y no se permite ver más allá del rostro de la persona amada no es eterna. Según Frederic Beidberger, escritor francés, crítico y un presentador de televisión, indica que el amor sólo dura 3 meses; después de esta etapa empezamos a darnos cuenta que no todo es perfecto como lo creíamos y que existen más cosas malas que buenas en la pareja, es ahí donde inician los problemas, es importante saber identificar esas señales y darse cuenta de que las cosas no llegarán a buenos términos. Si te identificas con más de alguno de los siguientes puntos analiza la situación y si es necesario aléjate de esa relación, que no te hace bien. Te molestan cosas que antes no Cuando los defectos empiezan a aparecer el amor se vuelve mas frágil, aquellas cosas que en algún momento te parecían perfectas puede que ya no lo sean, posiblemente sean cosas muy simples como su manera de hablar o expresarse, este es el primer indicador de que el amor ya no es tan grande, ya que cuando se ama verdaderamente se acepta a la persona como es. Un "te quiero o te amo" ya son compromiso Decir estas frases no tiene que ser una obligación en las relaciones de pareja, estas frases son espontáneas y hacen que los momentos juntos sean perfectos, si ahora ya no salen de manera tan frecuente y te cuesta decirlos o solo lo haces por compromiso no es una buena señal. Falta o exceso de celos La falta o el exceso de celos es una demostración de inseguridad o de indiferencia, si en algún momento te das cuenta que alguien muestra más interés de lo normal en tu pareja y a ti te da lo mismo no sientes ni el mínimo sentimiento de celos es porque se ha perdido el interés en la pareja, de lo contrario si los celos son excesivos es falta de confianza y posesión hacia el otro lo que genera relaciones destructivas. Ya no está en tus planes Antes, todo, aunque fuera el mínimo detalle lo consultabas con tu pareja para que en los planes siempre estuvieran juntos, si ahora es mínima su opinión o haces planes sin considerar lo que piense el otro o simplemente lo excluyes y haces tus planes solo o sola, es porque ya no existe el mismo interés y han cambiado tus prioridades. No hablas de él (ella) Al inicio de tu relación tu tema de conversación era tu pareja y ahora te preguntan y posiblemente tu contestación no se preste a hacer más comentarios sobre tu pareja, porque no te interese hablar sobre ella, esto no es un buen indicio, pues cuando estamos a gusto con algo o alguien sin duda lo queremos demostrar y expresar. Te llama la atención alguien más Si vas por la calle y tu cabeza no deja de girar mirando a otras personas, es señal de que ya tus ojos no los llena una sola persona. Es claro que en el mundo hay variedad de belleza en la humanidad, y que sin duda algunas personas nos podrán llamar la atención, sin embargo esto no se debe volver una costumbre y menos un irrespeto ante la persona con la que estás compartiendo tu amor. Excusas para no verse Si ahora la lista de excusas es interminable para evitar verse, no hay más que decir, las cosas ya no están bien y seguramente en tu vida hay algo más interesante, es importante aclarar tus sentimientos y si esa persona ya no cabe en tu vida terminar por lo sano. Imaginas una vida sin el (ella) Si en tus pensamientos solo gira la frase de ¿cómo sería mi vida sin el (ella)?, estamos hablando de que la relación ya está en el fin, si ya no te entusiasma nada de lo que se refiere a tu pareja por el contrario buscas todo aquello que te haga planear una vida lejos, no pierdas más tu tiempo y busca esa felicidad que tanto anhelas, no es válido hacer daño a alguien más ni martirizar tu vida con alguien con quien no tienes ningún futuro. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística en México se separan al año alrededor de 585.434 matrimonios, otro dato estadístico de esta institución es que el 25% de las parejas de edades entre 19 y 39 años declaran sentirse mucho menos enamoradas después de casarse, con esto nos damos cuenta que para las parejas estables hoy en día es más difícil conservar el matrimonio, pero también es importante darte cuenta en qué tipo de relación estás involucrado para saber hacia qué rumbo se dirige tu vida. El amor es un sentimiento que se tiene que cultivar día a día para que los frutos que tenga sean buenos, siempre es momento para detenerte unos minutos y hacer un análisis de tu vida para volver a trazar el camino hacia donde quieres seguir. Por: Editorial Phronesis.

El surcoreano de 26 años que no envejece Ewerthon Tobace


El surcoreano de 26 años que no envejece Ewerthon Tobace BBC Brasil, Tokio 1 hora BBC Hyomyung ShinImage copyrightHyomyung Shin Image caption Sus videos en Youtube se hicieron virales. Tiene 26 años, pero no aparenta más que diez. Hyomyung Shin se hizo famoso en Corea del Sur tras aparecer en un programa de televisión local y, ahora, videos suyos en Youtube se hicieron virales en todo el mundo. Nacido el 5 de enero de 1989, Hyomyung cuenta que se dio cuenta de que había dejado de envejecer a los 18 años. "Una vez fui a un reencuentro de compañeros de escuela y todos mis amigos estaban ya crecidos. Yo era la excepción", dijo en una entrevista con BBC Brasil. Los médicos que cuidan del coreano aseguran que está sano. Nunca le han sometido a un examen completo para conocer las causas de su lento envejecimiento. Con 1,63 metros de altura y el rostro de alguien que no pasó aún la pubertad, Hyomyung dice que tiene una vida normal, incluso en su trabajo como consultor, donde dice que nunca tuvo problemas para ser respetado. También trabaja como DJ los fines de semana. Lea: Las niñas que nunca envejecen y otras condiciones inusuales que fueron noticia en 2014 Pero en el programa de televisión que lo lanzó a la fama se vio una de las dificultades: en una discoteca, las mujeres no se creían su verdadera edad. En el programa aparece bailando, bebiendo y hablando sobre su sueño de tener novia. Pero cuando le preguntan sobre las desventajas de parecer más joven, Hyomyung cita solo una: las bromas que le hacen otros jóvenes de su misma edad. Me daría miedo si me empiezan a salir arrugas" Hyomyung Shin También se ve obligado siempre a llevar su documento de identidad, sobre todo cuando sale por la noche o va a comprar alcohol. Pero esto, dice, no le importa. "Una de las ventajas de tener cara de niño es que cuando entro en las tiendas o en los restaurantes, los mayores me dicen que soy guapo, me hacen descuentos y, a veces, hasta me dan cosas gratis". Lea también: Los experimentos más raros para frenar las arrugas en la piel Hyomyung dice que también tiene miedo de envejecer de repente. "Me daría miedo si me empiezan a salir arrugas", dice. "Vivo con este rostro joven desde hace siete años. Si envejeciese de pronto, creo que perdería un poco de ganas de disfrutar de la vida". Según Hyomyung, su caso no es único en la familia. "Mi hermana mayor también parece mucho más joven de su edad real. Tiene 31 años y parece una estudiante de secundaria". Programa de televisión Hyomyung apareció por primera vez en televisión en 2012, en un especial del año nuevo chino, en un concurso llamado "Cara de Bebé". Al año siguiente, una emisora de televisión coreana hizo un especial solamente con él, en el que mostraba su vida. El programa le muestra en pijama, sentado en un cuarto con decoración colorida y hablando con voz aguda, sin los cambios de voz típicos de la pubertad. Hyomyung ShinImage copyrightHyomyung Shin Image caption A veces le dan cosas gratis, como a los niños. Los medios coreanos publicaron que Hyomyung era portador de un síndrome raro, llamado Highlander, información replicada por medios de todo el mundo. Pero el profesor Moisés E. Bauer, coordinador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Católica de Río Grande do Sul, cree que no hay precedentes como el del coreano en la literatura médica. "Debemos evitar la divulgación de posibles descubrimientos que podrían ser clave para encontrar una cura al envejecimiento. El envejecimiento no es una enfermedad, todas las especies envejecen, a ritmos diferentes, y lo necesitamos para un desarrollo correcto", le dijo al investigador, que coordina el Laboratorio de Inmunología del Envejecimiento a BBC Brasil. Bauer cree que los portadores de síndromes raros estudiados por la ciencia presentan, en verdad, atrasos de crecimiento físico, y no envejecimiento retardado. "Creo que el aspecto más importante en el área de la gerontología es la generación de conocimiento que produzca un envejecimiento más saludable", defiende. Otros casos conocidos La ciencia, en realidad, está todavía lejos de descubrir una cura para el envejecimiento, pero una investigación conducida por el médico y científico norteamericano Richard Walker puede descubrir la clave para contener el envejecimiento del cuerpo. El investigador dice que la respuesta está en una enfermedad rara que ni siquiera tiene un nombre real, el "Síndrome X". Hyomyung ShinImage copyrightHyomyung Shin Image caption Hyomyung Shin cree que dejó de envejecer cuando tenía 18 años. Él identificó cuatro niñas con esa condición, marcadas por lo que parece ser un estado permanente de infancia, un paro dramático en su desarrollo. El investigador sospecha que la dolencia está causada por un problema en algún lugar del ADN de las niñas. Pero este no es el caso del coreano Hyomyung Shin. La historia más famosa es la de Gabby Williams, de 10 años, una niña que pesa cinco kilos y parece un bebé. Y el caso del australiano Nicky Freeman, de 44 años, que aparenta 10. El profesor Bauer dice que la medicina ha avanzado mucho en la búsqueda de medios para controlar el envejecimiento de forma saludable. "Las poblaciones aumentan sus expectativas de vida, como reflejo del avance en el desarrollo de las sociedades". Desde el punto de vista científico, el investigador dice que ya sabemos mucho sobre intervenciones nutricionales, hormonales y psicológicas que promueven alteraciones del comportamiento y biológicas que recuerdan un envejecimiento atenuado.

martes, 25 de agosto de 2015

En 1928 Se acepta la nueva versión del Himno Nacional


En 1928 Se acepta la nueva versión del Himno Nacional El Poder Ejecutivo acepta oficialmente la versión del Himno Nacional, arreglada por el músico Juan Pedro Esnaola, en 1860. Himno Nacional Argentino Himno Nacional Argentino Partitura del Himno Nacional Argentino hallada en Bolivia.jpg Portada de una partitura de finales del siglo XIX. Información general Himno Nacional Argentino Letra Vicente López y Planes, 1812 Música Blas Parera, 1813 Adoptado 1944 El Himno Nacional Argentino es el himno oficial de Argentina. Fue escrito por Vicente López y Planes en 1812 y compuesto por Blas Parera en 1813. Originalmente fue denominado Marcha patriótica, luego Canción patriótica nacional y posteriormente Canción patriótica. Una publicación en 1847 lo llamó "Himno Nacional Argentino", nombre que conserva hasta nuestros días. La versión original del himno dura 20 minutos y en 1924 fue abreviado a entre 3 minutos 30 segundos y 3 minutos 53 segundos. En algunas publicaciones extranjeras aparece erróneamente bajo el nombre de ¡Oíd, mortales!, que son las primeras palabras de la canción. La forma de ejecución y el texto están establecidas en el decreto 10.302 de 1944.1 Vicente López y Planes, autor de la letra del Himno Nacional Argentino. Blas Parera y Moret, autor de la música del Himno Nacional Argentino. Primera ejecución del Himno Nacional, en la casa de María Sánchez de Thompson. El 24 de mayo de 1812 se presentó en la "Casa de Comedia" de Buenos Aires la obra teatral "El 25 de Mayo" de Blas Parera, referida a la Revolución de Mayo de 1810, la cual terminaba con un himno coreado por los actores. Uno de los espectadores, el porteño Vicente López y Planes, se sintió inspirado y esa misma noche escribió la primera estrofa de un himno para reemplazar al de Morante, al que el catalán Blas Parera había puesto la música para el himno. El Triunvirato entendió que debía darle al pueblo un canto nacional de mayor importancia que el que hasta entonces se entonaba. En un oficio del 22 de julio de 1812 dirigido al Cabildo de Buenos Aires, sugería a éste que mandase a componer "la marcha de la patria", para ser ejecutada al principio de las funciones teatrales, debiendo el público escucharla de pie y descubierto, así como en las escuelas al finalizar diariamente las clases. La Asamblea General Constituyente del Año XIII ordenó componer la letra del himno con fecha 6 de marzo de 1813 y lo aprobó como "Marcha Patriótica" el 11 de mayo de 1813. Al día siguiente le encargó componer una nueva música a Blas Parera. En una sola noche terminó la partitura. En 1817, Parera abandonó la Argentina, viviendo varios años en Río de Janeiro y finalmente en España, donde murió.2 Sobre el exilio de Blas Parera se ha especulado mucho, indicándose que partió del país a causa de haber sido obligado a componer la música del himno; esta teoría carece de documentación que la avale. El musicólogo Carlos Vega explica al respecto que "meses antes de su partida, el gobierno argentino (recuérdese que el país estaba en guerra) exigió a todos los españoles residentes juramento de fidelidad a la patria naciente y morir por su independencia total, legalizando su adhesión mediante una carta de ciudadanía. Podría ser que la adopción de la nacionalidad argentina hubiera sido una imposición demasiado dura para el catalán, y acaso la causa de su extrañamiento súbito."3 Según la tradición, el 14 de mayo de 1813, en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson se cantó por primera vez, siendo aquella dama quien interpretó sus estrofas. Se estima que la obra fue presentada el mismo día 25 de mayo de 1813, ya que el día 28 de ese mismo mes se cantó en el teatro durante una función patriótica efectuada durante la noche. Luego se lo conocería como Canción Patriótica Nacional, y más tarde simplemente como Canción Patriótica. Pero en una copia de 1847 aparece titulada como Himno Nacional Argentino, nombre que recibe en la actualidad. El testimonio de un viajero de la época da una idea de la amplia aceptación popular de la que gozaba el nuevo himno: En 1817, un diplomático estadounidense, Henry M. Brackenridge, fue testigo de la extraordinaria difusión que había tenido en el pueblo rioplatense la canción patriótica que la Asamblea del año 1813 había consagrado como Marcha Nacional. Brackenridge viajaba en un pequeño barco desde Montevideo a Buenos Aires y, en el transcurso de la travesía, escuchó las estrofas del himno coreadas espontáneamente por sus acompañantes. El relato de Brackenridge, tomado de su libro Voyage to South America (Viaje a Sud América), publicado en Baltimore en 1819, decía: “Por la tarde, nuestros compañeros, después de beber un vaso de algo estimulante, rompieron con una de sus canciones nacionales, que cantaron con entusiasmo como nosotros entonaríamos nuestro ‘Hail Columbia!’. Me uní a ellos en el fondo de mi corazón, aunque incapaz de tomar parte en el concierto con mi voz. La música era algo lenta, aunque audaz y expresiva... Este himno, me dijeron, había sido compuesto por un abogado llamado López, ahora miembro del Congreso, y que era universalmente cantado en todas las provincias de El Plata, así en los campamentos de Artigas, como en las calles de Buenos Aires; y que se enseña en las escuelas como parte de la esencia de la educación de la juventud...”4 La letra era marcadamente independentista y antiespañola, como correspondía al espíritu de la época. Tiempo más tarde la Asamblea del año XIII pide un "arreglo" de la letra, para que el himno quedara más acorde con los nuevos vientos que soplaban: Inglaterra se oponía vigorosamente a todo intento de autonomía en las colonias de España, su aliada en la guerra contra Napoleón. El embajador británico, Lord Strangford, hace saber al gobierno de Buenos Aires "lo loco y peligroso de toda declaración de independencia prematura". Desaparecen entonces estrofas que anunciaban que "se levanta a la faz de la Tierra una nueva y gloriosa Nación". Se infiltran, en cambio, conceptos monárquicos tan en boga entonces, cuando los próceres competían en candidaturas de príncipes europeos para gobernarlos: el príncipe portugués, el francés, el italiano...[cita requerida] No extraña entonces el "ved en trono a la noble igualdad", afrancesamiento relacionado con el propósito de coronar al duque de Orleans (aunque otros autores señalan que los orleanistas no estaban a favor de la "noble igualdad" de la Revolución francesa, sino más bien lo contrario, que eran partidarios del Antiguo Régimen). O "sobre alas de gloria alza el pueblo, trono digno a su Gran Majestad", estrofa desaparecida en la versión definitiva. O "ya su trono dignísimo abrieron, las Provincias Unidas del Sur".[cita requerida] La música del himno experimentó en 1860 una modificación encomendada al músico Juan Pedro Esnaola, quien realizó una versión orquestada más rica desde el punto de vista armónico. Tenido por Himno Nacional la Canción Patriótica de Vicente López y Planes, a través de un largo período de la nacionalidad fue interpretado de acuerdo con el texto original. Pero una vez desaparecido el furor de la contienda contra España, en aras de un acercamiento político con ésta, debido a numerosas críticas por parte de representantes diplomáticos españoles, la canción nacional sufrió en su enunciado una modificación de forma en lo relativo a aquella parte que pudiera tener un concepto peyorativo para otros países. Durante la segunda presidencia del general Julio Argentino Roca, el 30 de marzo de 1900 un decreto refrendado con la firma del Presidente de la Nación y de los ministros Luis María Campos, Emilio Civit, Martín Rivadavia, Felipe Yofre, José María Rosa y Martín García Merou disponía que: "Sin producir alteraciones en el texto del Himno Nacional, hay en él estrofas que responden perfectamente al concepto que universalmente tienen las naciones respecto de sus himnos en tiempo de paz y que armonizan con la tranquilidad y la dignidad de millares de españoles que comparten nuestra existencia, las que pueden y deben preferirse para ser cantadas en las festividades oficiales, por cuanto respetan las tradiciones y la ley sin ofensa de nadie, el presidente de la República, en acuerdo de ministros decreta: Artículo 1°. En las fiestas oficiales o públicas, así como en los colegios y escuelas del Estado, sólo se cantarán la primera y la última cuarteta y el coro de la Canción Nacional sancionada por la Asamblea General el 11 de mayo de 1813." Desaparecieron así las marciales referencias a "los bravos [argentinos] que unidos juraron su feliz libertad sostener, a esos tigres sedientos de sangre [los españoles] fuertes pechos sabrán oponer". También se quitó: "Son letreros eternos que dicen: aquí el brazo argentino triunfó, aquí el fiero opresor de la Patria [el soldado español] su cerviz orgullosa dobló". Música[editar] En 1813, la Asamblea General Constituyente que regía la actual República Argentina encargó a Blas Parera la composición de lo que sería la Marcha Patriótica, con letra de Vicente López y Planes. En 1860 Juan Pedro Esnaola realizó algunos cambios a la música basándose en anotaciones manuscritas del compositor. El 2 de agosto de 1924 el Presidente de la Nación Marcelo T. de Alvear creó una comisión constituida por Floro Ugarte, Carlos López Buchardo y José André, para componer una versión oficial del Himno Nacional. Gracias al hallazgo de una partitura en el Museo Histórico Nacional atribuida a Blas Parera, a la cual la comisión introdujo arreglos, se pudo estrenar al público en el Teatro Colón el 25 de mayo de 1927. Sin embargo, debido a las críticas que trajo el "nuevo himno", por medio de un decreto de septiembre de 1928 Alvear armó una nueva comisión, en donde se aconsejó hacer una versión más fiel a la de Juan Pedro Esnaola.5 6 Hoy en día, la versión vigente del Himno corresponde a la transcripción realizada por Luis Lareta, que se ajusta a lo acordado el 25 de septiembre de 1928 por el Poder Ejecutivo de la Nación. Ya en 1900 se había reglamentado por decreto del Poder Ejecutivo utilizar una versión reducida de la marcha para actos oficiales y públicos. Por el decreto número 10.302 del 24 de abril de 1944, esta Marcha fue aprobada como el Himno Nacional Argentino. Letra original[editar] La letra que se corresponde con la versión original del Himno Nacional del año 1813 es mucho más larga que la actual debido a su reducción a partir del año 1900. Himno Nacional Argentino - Letra Completa en musicalización libre Himno Nacional Argentino Letra: Vicente López y Planes Música: Blas Parera Coro Sean eternos los laureles que supimos conseguir: coronados de gloria vivamos, o juremos con gloria morir. ¡Oíd, mortales!, el grito sagrado: ¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad! Oíd el ruido de rotas cadenas ved en trono a la noble igualdad. Se levanta a la faz de la Tierra una nueva y gloriosa Nación coronada su sien de laureles y a sus plantas rendido un león. Coro De los nuevos campeones los rostros Marte mismo parece animar la grandeza se anida en sus pechos a su marcha todo hacen temblar. Se conmueven del Inca las tumbas y en sus huesos revive el ardor lo que ve renovando a sus hijos de la Patria el antiguo esplendor. Coro Pero sierras y muros se sienten retumbar con horrible fragor todo el país se conturba por gritos de venganza, de guerra y furor. En los fieros tiranos la envidia escupió su pestífera hiel. Su estandarte sangriento levantan provocando a la lid más cruel. Coro ¿No los veis sobre México y Quito arrojarse con saña tenaz, y cuál lloran bañados en sangre Potosí, Cochabamba y La Paz? ¿No los veis sobre el triste Caracas luto y llanto y muerte esparcir? ¿No los veis devorando cual fieras todo pueblo que logran rendir? Coro A vosotros se atreve, argentinos el orgullo del vil invasor. Vuestros campos ya pisa contando tantas glorias hollar vencedor. Mas los bravos que unidos juraron su feliz libertad sostener, a estos tigres sedientos de sangre fuertes pechos sabrán oponer. Coro El valiente argentino a las armas corre ardiendo con brío y valor, el clarín de la guerra, cual trueno, en los campos del Sud resonó. Buenos Aires se pone a la frente de los pueblos de la ínclita Unión, y con brazos robustos desgarran al ibérico altivo león. Coro San José, San Lorenzo, Suipacha. Ambas Piedras, Salta y Tucumán, la colonia y las mismas murallas del tirano en la Banda Oriental, son letreros eternos que dicen: aquí el brazo argentino triunfó, aquí el fiero opresor de la Patria su cerviz orgullosa dobló. Coro La victoria al guerrero argentino con sus alas brillantes cubrió, y azorado a su vista el tirano con infamia a la fuga se dio; sus banderas, sus armas se rinden por trofeos a la Libertad, y sobre alas de gloria alza el Pueblo trono digno a su gran Majestad. Coro Desde un polo hasta el otro resuena de la fama el sonoro clarín, y de América el nombre enseñando les repite: ¡Mortales, oíd! Ya su trono dignísimo abrieron las Provincias Unidas del Sud! Y los libres del mundo responden: ¡Al gran Pueblo Argentino, salud!WIKIPEDIA

domingo, 23 de agosto de 2015

VÍSPERAS DE LA INDEPENDENCIA Éxodo jujeño


Infobae Por: Juan Pablo Bustos Thames-Infobae Al cumplirse un nuevo aniversario de este episodio clave de la lucha independentista, Infobae repasa algunos de los hechos menos conocidos de la gran pueblada contra el ejército español
infobae El 20 de Junio de 1811 tuvo lugar la Batalla de Huaqui, en la actual República de Bolivia, en la ribera sur del lago Titicaca, a escasos kilómetros de la frontera con Perú. En ella, el ejército realista, al mando del Gral. José Manuel de Goyeneche, batió contundentemente a las armas patrias comandadas por el Gral. Antonio González Balcarce y el vocal -representante de la Junta, Dr. Juan José Castelli. Producto de ello, el Ejército del Norte se descalabró, y sus restos retrocedieron en desorden, harapos y casi desarmado, hacia el actual territorio argentino. Llamó la atención a los patriotas que los realistas no los persiguieran para acabarlos. La razón por la cual el ejército realista, triunfante en Huaqui, no había bajado aún por la Quebrada de Humahuaca a dar cuenta de los restos del Ejército del Norte fue que tenía que vérselas primero con los patriotas altoperuanos, que se mantenían fieles a la revolución, en la provincia de Cochabamba. Cochabamba consiguió distraer por más de un año a Goyeneche; lo que le permitió al nuevo jefe del Ejército del Norte, Gral. Manuel Belgrano reorganizarse. Sin el accionar insurgente de Cochabamba, las epopeyas del Éxodo Jujeño y las Batallas de Tucumán y de Salta no hubieran sido posibles. Belgrano mejoró las relaciones con los cochabambinos, tirantes con su primo Castelli. Los más destacados patriotas de Cochabamba le escribieron, para ponerse a sus órdenes. El general informó, entonces, al Gobierno que ante este despliegue patriótico de Cochabamba, él no se iba quedar de brazos cruzados. Dispuso adelantar al escuálido Ejército del Norte, acampado en la localidad salteña de Campo Santo, para respaldar a los revolucionarios altoperuanos. En los días siguientes, el ejército avanzó hasta Jujuy para distraer a Goyeneche; así éste dividiera sus fuerzas. De este modo, Belgrano procuraba aliviar el cerco sobre Cochabamba. Conmovido, el general remitió a Buenos Aires: "Un cañoncito, dos granadas de mano y una bala de los arcabuces que usa el ejército de Cochabamba, a falta de fusiles: todo esto prueba el ardor de aquellos patriotas: si las demás provincias hicieran otro tanto, muy pronto se acabarían los enemigos interiores, y temblarían los que nos acechan". Eran muestras del rudimentario armamento de los patriotas altoperuanos; para que en la capital supieran del fervor y la decisión de los cochabambinos. Los arcabuces eran armas obsoletas y anacrónicas para la época. Sin embargo, los revolucionarios los seguían utilizando, a falta de mejores armas de fuego. El cañoncito que remitía permitía únicamente usarse en el hombro de los soldados. El 3 de Junio de 1812, desde Jujuy, Belgrano se dirigió a su amigo, Bernardino Rivadavia, que integraba el Gobierno. Le pidió urgentes refuerzos, aunque entendía que las fuerzas disponibles en la capital debían contener la amenaza de los portugueses, que invadieron la Banda Oriental. Pues, de triunfar estos, tomarían Buenos Aires, y se terminaría toda la revolución. Se quejaba de las mentiras de los realistas: "observe lo que ejecuta Goyeneche; aparenta con sus contestaciones, de que V. se halla impuesto, de que desea la paz, para entretenernos, y mientras, cargar sobre los infelices indefensos, matar hasta inocentes, quemar los pueblos e ir a destruir Cochabamba, si le es dable, alucinando además a los naturales que pronto se abrazarán con nosotros, que ya le pedimos la paz". La propaganda de Goyeneche era implacable, a fin de demoler la resistencia revolucionaria. Buscaba ganar tiempo con Belgrano, mientras aniquilaba a los cochabambinos. Engañaba a los indios, diciéndoles que todo ya estaba arreglado con Belgrano y que no valía la pena luchar por una causa perdida. Manuel Belgrano. Francois Casimir Carbonnier - Enciclopedia Historia Argentina Pedía algunos oficiales que lo habían acompañado en su campaña al Paraguay, pero que no le mandaran jefes mal dispuestos, pues "tengo a montones de lo más inútil, y de lo más malo que V. pueda pensar". El 30 de Junio de 1812 llegaron versiones que Cochabamba había sucumbido ante el feroz ataque de Goyeneche. Entonces Belgrano comisionó a la capital al mayor Manuel Dorrego para que describiera en persona el estado de las cosas en el Norte. En el curso de los días, se confirmó lo que era un secreto a voces: Cochabamba había caído bajo las bayonetas enemigas; y el ejército real, ya desocupado, acometería ahora contra Belgrano, en Jujuy. Belgrano escribió a Rivadavia esperando que las tratativas con los portugueses estuvieran bien encaminadas. Auguraba que la amenaza oriental se despejara pronto, "para que se contraiga nuestra atención al Tirano infernal del Perú, que sin fuerzas no lo podemos arrojar, y cada día ha de aumentar las suyas... Dorrego hablará a V. de nuestras necesidades, y le hablará con conocimiento: no hay que detenerlo mucho; pues me hace falta y es muy interesante en este Ejército". Pedía que le mandaran al teniente de artillería Juan Santa María, que luego destacó en la Batalla de Tucumán. La implacable proclama: Arranca el Exodo Jujeño Sin más alternativa, luego de muchas dudas, sabiendo que todo el aparato realista se le venía encima, el 29 de Julio de 1812, Belgrano emitió su famosa proclama, donde aplicaba, con la mayor severidad, las instrucciones del Triunvirato del 27 de Febrero, que le ordenaban dejar tierra arrasada al enemigo, en caso de retroceder; como efectivamente estaba por suceder. Este bando ordenó dejar desierta Jujuy para el 27 de Agosto de 1812. José María Paz, oficial de la retaguardia del Ejército, recuerda: "Entretanto, vino la invasión del enemigo, y el cuerpo de vanguardia emprendió su movimiento retrógrado: quedando un cuerpo de caballería, se incorporó lo restante al ejército en Jujuy el mismo día que éste emprendía el suyo para Tucumán. Recuerdo que atravesamos el pueblo de Jujuy en toda su extensión, sin permitirnos separarnos, ni aun para proveemos de un poco de pan. Acampamos durante tres o cuatro horas a la inmediación de la ciudad, y tampoco se nos permitió entrar, ni mandar nuestros asistentes a proveernos de lo más preciso: tan riguroso y severo era el general Belgrano". Los realistas jamás perdonaron a Belgrano esta dura medida. Pío Tristán escribiría: "Belgrano es imperdonable por el bando del 29 de julio". Era un "bando impío", ya que, al decir del historiador español Mariano Torrente, las "tropas de Buenos Aires que ocupaban las ciudades de Jujui y Salta... con orden de su comandante Belgrano para que todos los habitantes evacuasen aquel territorio, llevándose los archivos y aún los armamentos y vasos sagrados de las iglesias". El cuadro lo completaría el cronista hispano Gral. Andrés García Camba, con respecto a Jujuy y Salta: "Poblaciones que los insurrectos abandonaron después de haberlas maltratado mucho y hasta incendiado sus archivos públicos". Empezaba así la epopeya más dura, dolorosa y gloriosa del Norte Argentino, en su lucha por la Independencia.

Total no cuesta nada- Presión en estos puntos para aliviar el dolor y el estres crónico


Presión en estos puntos para aliviar el dolor y el estres crónico By carla | 21 agosto, 2015 0 Comment La reflexologia se trata simplemente de que la presión. En concreto, los puntos de presión. Cada punto de presión se dirige a una ubicación específica en su cuerpo, y su manipulación con presión puede hacer maravillas en sus dolores y molestias. Desde dolores de cabeza al dolor de espalda y el seno de la congestión, puede aliviar decenas de dolencias comunes con sólo un poco de acupresión. En esta guía, vamos a ver todos los principales puntos de presión, las partes del cuerpo que cubren, y cómo los utilizan, tanto en sí mismo y en los demás. Precauciones Nunca aplique ninguna presión con los dedos de una manera discordante o abrupta. Evite las áreas de piel lesionada o cicatrices recientes. Se puede aplicar presión sobre los puntos en el lado opuesto del cuerpo, o miembro opuesto, que puede tener lo que se llama un efecto de reflejo, que afecta tanto al lado del cuerpo que está trabajando y la misma área en el otro lado de la cuerpo, debido al hecho de que ambos lados son servidos por el mismo conjunto de nervios de la médula espinal. Y como con cualquier masaje, si no estás seguro de lo que estás haciendo no causará ningún daño, no lo hagas. Ahora vamos a llegar con manos con algunos puntos de acupresión: El punto del tercer ojo está en la muesca en el puente de la nariz entre las cejas. Este es un punto útil para aliviar la ansiedad, el estrés, la fatiga crónica y dolores de cabeza.Este punto de presión se puede utilizar para ayudar con el dolor de cabeza. Todo masaje debe estar acompañado de un aceite para eliminar la fricción y evitar daños, por ser en el rostro lo que te recomendamos es este aceite excelente y con grandes propiedades medicinales: En resumen solo debemos masajear el punto que se refleja en nuestro rostro según la imagen que les dejamos a continuación que corresponde con el área donde tenemos dolor.

sábado, 22 de agosto de 2015

PERICON ( PARAGUAYO) ALTO......FALTA EL ÑEENGA

Te presentamos al chico indio de 14 años que inventó el e-mail hace 32 años


Te presentamos al chico indio de 14 años que inventó el e-mail hace 32 años y fue olvidado por el internet Por Teresa Hechem ¡Espero que sea honrado como se merece! Según dice esta fuente:http://www.upsocl.com/comunidad/te-presentamos-al-chico-indio-de-14-anos-que-invento-el-e-mail-hace-32-anos-y-fue-olvidado-por-el-internet/?utm_source=FBcomunidad&utm_medium=Facebook&utm_campaign=fb El 15 de julio del 2015 se cumplieron 32 años desde que que se inventó el email electrónico. Y pocos saben que fue VA Shiva Ayyadurai, un chico indio-estadounidense de 14 años, quien nos permitió comunicarnos con los demás en cosa de segundos. Mientras el resto de los niños estaban estudiando para sus escuelas, Ayyadurai estaba diseñando una emulación a gran escala del sistema de correo electrónico que llamó E-mail. Y no solo eso, ya que este sistema tuvo un gran éxito al reproducir funciones como bandeja de entrada, carpetas, memos y un libro de direcciones. Elementos que ahora se han convertido en una parte integral de la manera en que transmitimos y guardamos los mensajes de internet. VA Shiva Ayyadurai nació en Bombay, pero a los 7 años se fue a vivir a Estados Unidos con su familia. Mientras estudiaba en la secundaria Livingston en Nueva Jersey, él observaba el escritorio de cada secretaria y veía que todas tenían junto a su teclado carpetas de mensajes, borradores, papelera, entre otros archivos. Fue ahí cuando originó una versión electrónica del sistema. Creó un programa de computador de más de 50 mil líneas de código y creó el e-mail. El 30 de agosto de 1982, el gobierno de Estados Unidos lo reconoció oficialmente como el inventor del e-mail, premiándolo con los primeros derechos de autor estadounidense que se enviaban por e-mail. Esperamos que su nombre se haga más conocido y se le honre por tal descubrimiento: 11141138_835651543198194_3287376343178303232_n Vashiba.com A pesar de su descubrimiento, todavía no le llega el gran reconocimiento a Ayyadurai ya que no muchos reconocemos su nombre. Agradezcámosle a este hombre, de ahora 52 años, por este gran invento ya que el email nos ha cambiado la vida y la manera en que nos comunicamos.

Acerca del Folklore


Acerca del Folklore http://www.elfolkloreargentino.com/introduccion.htm Fenómenos Folklóricos La palabra Folklore (voz inglesa , compuesta, creada por William J. Thoms: folk, significa popular; lore significa - referido al pueblo - ciencia o saber ) se refiere al conjunto de las tradiciones, creencias y costumbres de las clases populares. El folklore no deriva de la naturaleza intrínseca de los bienes o fenómenos. Nada es folklore por fatalidad de su esencia, sino que se convierte en folklore debido a una peculiar asimilación cultural, a una típica actitud colectiva frente a ellos. En consecuencia el folklore debe ser concebido como un proceso, no como un hecho estático e inmutable. Nada es folklórico por el sólo hecho de existir, sino que llega a serlo si se cumplen las etapas y condiciones de la trayectoria. El criterio que no debe faltar para apreciar lo folklórico es el de relatividad y especialmente: a) espacial o geográfica (cambios por localización en regiones distintas; b) temporal (cambios a traves de épocas y períodos históricos: de ahí la distinción de folklore en estado naciente, folklore vigente, folklore histórico); c) cultural (traspasos de un estrato social a otro, cambios de función, etc; por ejemplo, fenómeno folklórico que se transforma en proyección, "proyecciones" que dan origen a nuevos fenómenos folklóricos, tras culturaciones procedentes de niveles superiores e inferiores, etc.). Lo fundamental y característico de la cultura "folk" es que gran parte de los elementos que la constituyen proceden de civilizaciones y culturas pretéritas, asentadas en centro urbanos y radiantes, por lo común alejados. El término "folklore" tiene diversas acepciones, comúnmente no diferenciadas en el uso corriente: 1. Como "complejo", "conglomerado" o "contextura" integral de fenómenos folklóricos funcionalmente trabados en un ámbito determinado (lo que suele llamarse el folklore de tal lugar, región, provincia o ámbitos folklóricos). 2. Como fenómeno particular que integra ese "complejo" y que puede ser identificado y aislado mediante el análisis (las danzas, las supersticiones, las fiestas, etc.) 3. Como proyección. 4. Como "trasplante", término elegido para denominar a la expresión que, habiendo sido originariamente fenómeno folklórico, es trasladada de su ámbito geográfico y cultural por quienes fueron sus propios portadores y protagonistas, a otros ambientes, por lo general urbanos, donde es cultivada en forma personal o en el seno de círculos familiares, de amigos, de compatriotas o paisanos, perdiendo en consecuencia, alguno de sus rasgos originarios. 5. Como elemento trasculturado, proveniente de un "complejo" que pasa a integrar el patrimonio cultural colectivo propio de otra cultura, habitualmente urbano, con lo que dicho elemento modifica lo que su función y matiz regional sin llegar a imprimir carácter y fisonomía distintos a la cultura que lo absorbe. (supersticiones, amuletos, refranes, etc). 6. Como ciencia: el estudio sociológico e histórico - filosófico del alma popular, cuya expresión es el, precisamente el Folklore. Bien lo definió en 1887 el folklorista inglés Houme, uno de los fundadores de la "Folklore Society": Ciencia que se ocupa de la supervivencia de las creencias y de las costumbres arcaicas en los tiempos modernos.

viernes, 21 de agosto de 2015

HISTORIAS SECRETAS (3)


Bobbi Kristina Brown... ¿Prometida con su hermano? http://www.glamour.es/celebrities/it-girls/articulos/hollywood-insider-10-historias-secretas-de-los-famosos/18660 Poco después de la muerte de su madre, Whitney Houston, Bobbi Kristina vivió una época muy convulsa con abuso de sustancias e ingresos incluidos. Parece que encontró la paz cuando se confirmó su relación con Nick Gordon, algo que no tendría la mayor relevancia si no fuera porque es su 'hermano adoptivo no oficial'. Whitney crió a Nick casi como si fuera su hijo aunque nunca le adoptara legalmente. Vivió con Houston y Bobbi Kristina durante una década y, aunque se consideraban casi hermanos, ya llevan un par de años de relación y este verano se han prometidos. Cissy Houston, madre de Whitney y abuela de Bobbi, ya ha manifestado que está totalmente en contra de esa relación, pero por muy incestuosa que ella la vea la realidad es que los dos jóvenes no tienen ningún parentesco, ni legal ni biológico, y están en su derecho de casarse. Eso sí, no deja de ser un poco creepy el pensar que se han criado como hermanos y que ahora se van a casar...

HISTORIAS SECRETAS (2)


¿Quién es la madre de Jack Nicholson? http://www.glamour.es/celebrities/it-girls/articulos/hollywood-insider-10-historias-secretas-de-los-famosos/18660 Jack Nicholson creció en una familia de New Jersey de lo más normal hasta que, con 37 años, se enteró de que no todo era tan normal como parecía. Quienes le habían criado y a quienes él consideraba sus padres no eran otros que sus abuelos maternos. Y su hermana mayor, June, era realmente su madre. Bailarina de profesión, concibió a Jack siendo una adolescente con un hombre casado; cuando se enteró de la existencia de su mujer decidió criar al niño sola con la ayuda de sus padres... y haciéndole creer que era hijo de ellos. Se enteró de todo en 1974 gracias a un periodista de la revista Time, que investigando sobre la familia del actor se encontró con esta complicada historia. Jack nunca supo a ciencia cierta quién era su verdadero padre ya que otro hombre apareció cuando ya era famoso reclamando su paternidad. Como su madre y su abuela murieron antes de que se revelara nunca la historia, se llevaron a la tumba la identidad de su progenitor.

HISTORIAS SECRETAS


La polémica relación entre Woody Allen y Soon Yi http://www.glamour.es/celebrities/it-girls/articulos/hollywood-insider-10-historias-secretas-de-los-famosos/18660 Puede que hayas oído aquello de que 'Woody Allen se casó con su hija adoptiva', pero la reaildad es que el cineasta no tenía ningún vínculo legal con Soon-Yi cuando iniciaron su relación. Ella sí era hija adoptiva de su entonces mujer, Mia Farrow, aunque él nunca tuvo ningún vínculo legal con ella. Cuando se separó de Mia en 1992, Soon y Woody ya llevaban un año de noviazgo a escondidas; él tenía 55 años y ella 18. Como era de esperar, Farrow se tomó muy mal que su marido y su hija se hubieran enamorado, e incluso el hijo biológico que compartía con Woody, Ronan, tomó partido por ella y cortó el contacto con su padre y su medio hermana. La prensa de todo el mundo se hizo eco de esta sorprendente noticia y durante años no pararon de opinar sobre lo semiincestuoso de esta relación. La pareja se casó en 1997 y tienen dos hijas adoptivas; continúan casados a pesar de la más que notable diferencia de edad y Ronan continúa sin hablar con su padre.

Los nocheros. Canción del Adios. Molina Campos.mpg

Florencio Molina Campos - Canal Encuentro

martes, 18 de agosto de 2015

Vivo en Argentina - La historia de amor trágico de Camila O`Gorman - 31-...

El fusilamiento de Camila O'Gorman y Uladislao Gutiérrez


El fusilamiento de Camila O'Gorman y Uladislao Gutiérrez
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/epoca_de_rosas/el_fusilamiento_de_camila_o_gorman_y_uladislao_gutierrez.php Foto-Telam Fuente: Felipe Pigna, Mujeres tenían que ser, Historia de nuestras desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras. Desde los orígenes hasta 1930, Buenos Aires, Planeta, 2011, págs. 302-309. Camila O’Gorman nació en 1828, el año de la ejecución de Dorrego. Era nieta de Ana Perichón, un parentesco que en la literatura se señalará como una especie de “sino trágico”. Adolfo Saldías la describe así: “Artista y soñadora, dada a las lecturas de esas que estimulan la ilusión hasta el devaneo, pero que no instruyen la razón y el sentimiento para la lucha por la vida; y librada a los impulsos de cierta independencia enérgica y desdeñosa, había llegado a creer que era demasiado estrecho el círculo fijado a las jóvenes de su época, y no menos ridículos los escrúpulos de las costumbres y las imposiciones de la moda. Continuamente se la veía dirigirse sola desde su casa a recorrer las librerías de Ibarra, La Merced o de la Independencia, en busca de libros que devoraba con ansias de sensaciones” 1. A sus 18 años se enamoró del cura de la parroquia del Socorro, el tucumano Uladislao Gutiérrez, de 24 años. De “buena familia”, Uladislao llegó a Buenos Aires con las mejores recomendaciones por ser el sobrino del gobernador de su provincia, Celedonio Gutiérrez, aliado de Rosas. Conocerá al amor de su vida gracias a Eduardo, el hermano de Camila, con quien habían hecho el seminario. Fue en una de esas famosas tertulias de los O´Gorman donde se cruzaron las miradas por primera vez y para siempre. Ni Camila ni Uladislao quisieron contener nada, reprimir lo que les venía desde las ganas, los deseos, los sueños de ser felices a pesar de los infelices de siempre que vigilan morales ajenas sin fijarse en las propias y, por todo y contra todos, decidieron fugarse la madrugada del 12 de diciembre de 1847. ¿Quién tuvo la culpa? ¿La “libertina” muchacha sospechosa para la Iglesia por el simple hecho de ser mujer y por lo tanto portadora histórica de la “tentación demoníaca” que hace sucumbir a las pobres víctimas masculinas? ¿O fue el “desleal” padre Gutiérrez quien planeó aquel terrible acto de libertinaje? Pasado un tiempo desde la huida de la pareja, el padre de Camila se creyó en la obligación de denunciar a su propia hija ante el Restaurador: “(...) para elevar a su superior conocimiento el acto más atroz y nunca oído en el país, y convencido de la rectitud de V. E. hallo un consuelo en participarle la desolación en que está sumida toda la familia. (...) pues la herida que este acto ha hecho es mortal para mi desgraciada familia. El clero en general, por consiguiente, no se creerá seguro en la República Argentina. Así, señor, suplico a V. E. dé orden para que se libren requisitorias a todos los rumbos para precaver que esta infeliz se vea reducida a la desesperación y conociéndose perdida, se precipite en la infamia (...). El individuo es de regular estatura, delgado de cuerpo, color moreno, ojos grandes pardos y medios saltados, pelo negro y crespo, barba entera pero corta, de doce a quince días; lleva dos ponchos tejidos (...). La niña es muy alta, ojos negros y blanca, pelo castaño, delgada de cuerpo, tiene un diente de adelante empezado a picar. Buenos Aires a 21 de diciembre de 1847”. 2 El provisor de la iglesia del Socorro, Miguel García, se dirige a Rosas tratando de que la cosa no trascendiera los límites del escándalo: “Un suceso tan inesperado como lamentable ha tenido lugar en estos últimos días. Mientras tanto, el suceso es horrendo y tiene penetrada mi alma al más acerbo sentimiento. Yo veo en él establecida la ruina y el deshonor, no sólo el que lo ha cometido sino también de la familia a que la joven pertenece; pero lo más lamentable es la infamia y vilipendio que trae aparejado para el Estado Eclesiástico. Por el amor que V. E. tiene a la religión (...) yo le ruego quisiera ocuparse de esta desgraciada ocurrencia, dignándose adoptar medidas que estime convenientes, para averiguar el paradero de aquellos dos inconsiderados jóvenes (...) para que su atentado tenga la menor trascendencia por el honor de la Iglesia y de la clase Sacerdotal”. 3 Pero el tono de su colega Mariano Medrano es bastante más duro y pide un castigo ejemplar: “Estamos llenos de dolor, y en medio de las angustias en que nos vemos sumergidos, no nos ocurre otro arbitrio que aquiete algún tanto nuestro corazón, que el de suplicar a V. E. el que se designe ordenar el Jefe de la Policía despachen requisitorias por toda la ciudad y campaña para que en cualquier punto donde los encuentren a estos miserables, desgraciados e infelices, sean aprehendidos y traídos, para que procediendo en justicia, sean reprendidos y dada una satisfacción al público de tan enorme y escandaloso procedimiento”. 4 Uno de los más enérgicos denunciantes del escándalo provocado por la fuga de los amantes era alguien que debería haber guardado un prudente silencio. Pero la impunidad a la que estaba acostumbrado en aquella sociedad de doble moral le daba la tranquilidad necesaria al Deán de la Catedral y director de la Biblioteca Pública, Felipe Elortondo y Palacios, a pesar de su conocido concubinato con Anastasia Díaz, su sirvienta, con quien mantuvo una larga relación por casi veinte años. Luego pasó a los brazos de María Josefa “Pepita” Gómez, a la que llamaban la canonesa, con quien tuvo una hija. El mismísimo Sarmiento desde su exilio chileno hablaba en una crónica del cura que iba con “la barragana a la sociedad íntima de Palermo, sirviendo este hecho a mil bromas cínicas en su tertulia”. 5 Es de destacar la hipocresía de este representante de la Iglesia, que se aferraba a los principios dogmáticos para condenar en otros lo que él practicaba cotidianamente y se ve que con bastante dedicación. 6 Mientras todo esto ocurría en Buenos Aires, Camila y Uladislao huían de incógnito. Su objetivo era llegar a Río de Janeiro, pero la plata no les alcanzó y debieron parar en Goya, en la provincia de Corrientes. Él se hacía llamar Máximo Brandier y ella, Valentina Desan y decían venir de Salta, donde se dedicaban al comercio. Fundaron la primera escuela de Goya en su propia casa y daban cariño, cobijo y todo lo que sabían a las decenas de gurises de la zona. Tanta era la demanda que debieron mudarse dos veces a casas más grandes para albergar a más alumnos. Intentando vivir con naturalidad su amor, el 16 de junio de 1848 fueron juntos a una fiesta y allí el cura irlandés Miguel Gannon reconoció a Gutiérrez y lo denunció al juez de Paz. Fueron detenidos y separados. A Camila la mandaron a la casa de la familia Baibiene y pocos días después, por órdenes directas del gobernador de Corrientes, Benjamín Virasoro, ambos fueron trasladados a la cárcel. En el interrogatorio se puede percibir la valentía y la claridad de Camila cuando declara: “Que si este suceso se considera un crimen lo es ella en su mayor grado por haber hecho dobles exigencias para la fuga pero que ella no lo considera delito por estar su conciencia tranquila”. 7 En un principio se pensó en traerlos a Buenos Aires. Se arregló una celda en el Cabildo para Uladislao y un lugar en la Casa de Ejercicios Espirituales para Camila, pero Rosas creyó que eso iba a complicar las cosas y ordenó que los encerraran en celdas separadas en Santos Lugares. Allí volvieron a ser interrogados y ninguno de los dos mostró el arrepentimiento que necesitaba la moralina eclesiástica, opositora y gubernamental. Ratificaron su amor en todos los términos posibles. Gutiérrez pidió por la vida de su compañera embarazada, recordando que no había ningún elemento ni en el derecho canónico ni en las leyes de las siete partidas que condenara a una mujer en ese estado a la muerte. Cuando supo que no había nada que hacer escribió por última vez en su vida a la mujer de su vida: “Camila mía: Acabo de saber que mueres conmigo. Ya que no hemos podido vivir en la tierra unidos, nos uniremos en el cielo ante Dios. Te perdona y te abraza tu Gutiérrez”. Se los condenó a muerte y ejecutó en agosto de 1848. Eso sí, a la muchacha le dieron a beber agua bendita para “salvar” al inocente que llevaba en sus entrañas. El caso adquirió proporciones de escándalo en su época, por diversos motivos. Las relaciones entre Rosas y la Iglesia oscilaban entre acuerdos y disensiones. El Papado, que había desconocido a los gobiernos revolucionarios, a partir de la década de 1820 había intentado regularizar su vínculo con las provincias argentinas, tratativas que solían chocar con el reclamo de que se reconociese al gobierno el patronato que antiguamente ejercía la Corona española. No era un tema menor, ya que incluía el “cúmplase” para la designación de obispos. En ese contexto, la severidad del castigo al párroco “tránsfuga” era casi una cuestión de Estado. A eso se sumó la campaña que, desde Montevideo, lanzaron los expatriados antirrosistas. En el periódico El Comercio del Plata, Valentín Alsina inició una serie de ataques que presentaban el caso como una muestra del grado de “corrupción” que reinaba en Buenos Aires. Pronto, desde Chile, se sumó Sarmiento, quien en El Mercurio se desgarraba las vestiduras: “Ha llegado a tal extremo la horrible corrupción de las costumbres bajo la tiranía espantosa del Calígula del Plata, que los impíos y sacrílegos sacerdotes de Buenos Aires huyen con las niñas de la mejor sociedad, sin que el infame sátrapa adopte medida alguna contra esas monstruosas inmoralidades”. 8 Y Bartolomé Mitre, entonces en Bolivia, no se quedaba atrás a la hora de echar leña al fuego, inventando que “se sabe que las Cancillerías extranjeras han pedido al criminal gobierno que representa a la Confederación Argentina seguridades para las hijas de súbditos extranjeros que no tienen ninguna para su virtud”. 9 Mientras tanto la pobre Camila recurría a su amiga Manuelita quien le contestaba de esta manera el 9 de agosto de 1848: “Señorita Doña Camila O’Gorman. Querida Camila: Lorenzo Torrecillas os impondrá fielmente de cuanto en vuestro favor he suplicado a mi Sr. padre Dn. Juan M. de Rosas. Camila: Lacerada por la doliente situación que me hacéis saber os pido tengáis entereza suficiente para poder salvar la distancia que aún os resta a fin de que yo a mi lado pueda con mis esfuerzos daros la última esperanza. Y en el ínterin, recibid uno y mil besos de vuestra afectísima y cariñosa amiga. Manuela de Rosas y Ezcurra” 10. María Josefa Ezcurra le escribe a su cuñado: “Mi querido hermano Juan Manuel: Esta se dirige a pedirte el favor de Camila. Esta desgraciada, es cierto, ha cometido un crimen gravísimo contra Dios y la sociedad. Pero debes recordar que es mujer y ha sido indicado por quien sabe más que ella el camino del mal. El gran descuido de su familia al permitirle esas relaciones tiene muchísima parte en lo sucedido; ahora se desentienden de ella. Si quieres que entre recluida en la Santa Casa de Ejercicios, yo hablaré con doña Rufina Díaz y estoy segura de que se hará cargo de ella y no se escapará de allí. Con mejores advertencias y ejemplos virtuosos, entrará en sí y enmendará sus yerros, ya que los ha cometido por causa de quien debía ser un remedio para no hacerlos. Espera una respuesta en su favor, tu hermana. María Josefa”.11 Pero el propio padre de Camila, Adolfo O’Gorman, reclamaba un castigo ejemplar. Rosas, entre el pedido de clemencia formulado por su hija y su cuñada y la presión generalizada, le encargó un dictamen a los juristas Dalmacio Vélez Sarsfield, Lorenzo Torres, Baldomero García y Eduardo Lahitte. La respuesta de los hombres de leyes, incluido el futuro redactor del Código Civil, fue condenatoria. Como suele ocurrir, tras la brutal ejecución, Camila sería incorporada en la lista de las víctimas del rosismo por los propios hombres que fogonearon el “castigo ejemplar”. Dice el pionero del revisionismo, Adolfo Saldías: “Esta ejecución bárbara que no se excusa, ni con los esfuerzos que hicieron los diarios unitarios para provocarla, ni con nada, sublevó contra Rosas la indignación de sus amigos y parciales, quienes vieron en ella el principio de lo arbitrario atroz en una época en que los antiguos enemigos estaban tranquilos en sus hogares y en que el país entraba indudablemente en las vías normales y conducentes a su organización”. 12 Sólo había transcurrido un día del triunfo de Caseros cuando Sarmiento, el mismo que como acabamos de leer, se horrorizaba cuatro años antes en El Mercurio porque el “infame sátrapa” no castigaba a Camila y su amante por su “monstruosa inmoralidad”, escribía ahora lo siguiente: “Algunos amigos fueron a visitar la tumba de Camila y oyeron del cura los detalles tristísimos de aquella tragedia horrible, del asesinato de esta mujer. El oficial que le hizo fuego se enloqueció y en la vecindad quedó el terror de un grito agudísimo, dolorido y desgarrador que lanzó al sentirse atravesado el corazón.13 Habló también del “bárbaro tirano que hizo fusilar a la bella Camila O’Gorman, de una distinguida familia, estando ella encinta, por el delito de amar a un hombre, agregando al horrendo crimen la iniquidad, el sacrilegio de ordenar que se bautizara el feto dándole a beber algunos tragos de agua bendita, antes de sentarla al banquillo (...) ¡Qué horror! ¡Qué iniquidad!”. 14 Muchos años después Juan Manuel de Rosas, desde su exilio en Inglaterra en 1871, asumiría su responsabilidad en el caso: “Ninguna persona me aconsejó la ejecución del cura Gutiérrez y de Camila O’Gorman; ni persona alguna me habló en su favor. Por el contrario, todas las primeras personas del clero me hablaron o escribieron sobre ese atrevido crimen y la urgente necesidad de un ejemplar castigo para prevenir otros escándalos semejantes o parecidos. Yo creía lo mismo. Y siendo mi responsabilidad, ordené la ejecución”. 15 Más allá de las miserias y los oportunismos de los unos y los otros, quedarán siempre resonando las últimas palabras de la valiente y luminosa Camila O’Gorman para los que estén dispuestos a escucharlas: “Voy a morir, y el amor que me arrastró al suplicio seguirá imperando en la naturaleza toda. Recordarán mi nombre, mártir o criminal, no bastará mi castigo a contener una sola palpitación en los corazones que sientan.”16