jueves, 8 de febrero de 2018

DESTELLOS PATAGÓNICOS (23) -La puerta


Sergio Pellizza LA PUERTA La puerta Micro relato por Sergio Pellizza: -No, no, la abras, dijo el portero. -Nunca ha sido abierta desde que la cuido. - Es solo una puerta, dijo uno de los jóvenes que exploraban los ambientes de la vieja estancia, solo habrá muebles viejos cubiertos de polvo. -No crean eso dijo el portero. Si, pasan, los asustará tanto que pueden hasta perder el juicio. -No puede impedirlo portero. Dijo Julián -Mi padre es el nuevo dueño de la estancia. -Ya entiendo, dijo el portero. Pero si van a trasponer esa puerta, entiendan algo que está más allá de lo que aprendieron en la escuela secundaria, o la universidad. - Se los explicare así: El espacio vacío está lleno de algo, materia oscura, cuatro dimensiones leyes físicas, causalidades, potencialidades… pero allí detrás no hay nada. -¿no hay espacio? Pregunto Julián, en tercer año de ingeniería. -Tampoco es eso. Eliminen todo lo que están pensando, allí no existe. No hay Probalidades, no hay posibilidad. De manera que todo es probable, cualquier cosa es posible. No hay tiempo, o existe todo el tiempo. Ningún espacio., cualquier espacio, solo es la nada o solo el todo. -los jóvenes se amedrantaran un poco pero Julián, el engreído hijo del hijo del dueño de la estancia. -Portero solo dame la llave. -No tiene llave Señor, solo pasan por esa puerta los sabios y los inconscientes. - Julián tomo el picaporte lo giró vió que la puerta se abría, y dijo vamos…Todos entraron… y quedaron atrapados en una porción de no espacio, quizás estén aun luchando por volver de un caos inimaginable de mundos alternos… Nunca más se supo de ellos… Sergio Pellizza

DESTELLOS PATAGÓNICOS (22)-El pequeño pescador


Sergio Pellizza El pequeño pescador Por Sergio Pellizza El Rio Gallegos, a la altura de Guer aike, está tranquilo con su curso regular de deshielo de primavera. El puente de hierro parecía desperezarse con unos chirridos metálicos. Era viejo había sido inaugurado en 1911. Se comentaba que pronto se haría otro de hormigón armado, más ancho y mejor. También un camino nuevo. Al rio no le importaba y al puente que había visto pasar mucha agua por debajo, tampoco. Si, estaban ambos ansiosos porque el niño no viene. También lo estaban las plantas acuáticas que siempre agitaban a propósito para ahuyentar a los peces y acercarlos al pequeño pescador. Ya avanzada la mañana, deciden preguntarle al viento del oeste que siempre anda por todos lados trayendo y llevando noticias y chimentos. El viento se calmó un rato para contar un chimento intrascendente y fue en ese momento que le preguntaron si sabía algo del niño. -No lo he visto esta mañana en la estancia, dijo, pero averiguare que pasa y les cuento. Regresó a los pocos minutos con la noticia de que el niño estaba enfermo y habían llamado al médico por la radio. Este indicó que no lo movieran y que iría una ambulancia para trasladarlo al hospital de Rio Gallegos. -Estoy muy triste dijo el puente. -Yo también contesto el rio - Ayer lo vi muy pálido y no nos habló de sus sueños. – También dejó su caña. Ya no sujeta, ahora ha descendido lentamente; su punta está sumergida en el agua. Al dar contra ella, la plácida corriente se altera apenas. Las plantas acuáticas se suman a la gran pregunta - ¿Qué ha ocurrido? El viento compungido trajo la respuesta. -El niño ha muerto, pero no se ha ido.- En su último suspiro me entregó su ángel de la guarda que ahora está conmigo y se quedará siempre con nosotros para cuidar el puente, las plantas y el río…

DESTELLOS PATAGÓNICOS (21)-El Piano


Sergio Pellizza El piano Cuento corto por Sergio Pellizza Se trata de un piano muy especial, y muy grande. Este piano tiene un número de teclas casi imposible de contar. Cubre todo el espectro vibratorio no solo el audible, que cubre una franja muy estrecha, y que es la vibración o sonido que, consiste en la producción de ondas sonoras que se generan cuando las oscilaciones de la presión del aire, son convertidas en ondas mecánicas en el oído humano y percibidas por el cerebro. Dicen que la ciencia ha demostrado recientemente que todo lo que existe es energía vibratoria si aceptamos este postulado entenderemos el estado molecular en constante movimiento, de este “todo lo que existe” aunque no lo escuchemos o veamos se mueve”. Es lo que está más allá o más acá del espectro audible o visible. Nuestro piano gigante es realmente muy grande, el teclado se extiende por kilómetros ilimitados. Imaginemos por un instante que tenemos el tamaño de un mosquito y que solo podemos recorrer algunas notas. Las vibraciones corresponderán a distintas teclas del piano. Una nota comprenderá a la vibración que llamamos tacto. La vibración es tan densa tan solida que la sentimos, más que la oímos o la vemos. La próxima nota será el sonido es decir la vibración que podemos oír pero no la podemos tocar. Luego viene la vista. Una vibración de tal frecuencia que vibra con tanta rapidez que no podemos oír ni tocar. Más allá de estas tres “notas” existen otras como las de radio que para poder oírlas necesitamos un aparato para que las convierta audibles para nuestros sentido auditivo. Lo mismo ocurre con la televisión, imágenes digitalizadas o sonidos, necesitamos aparatos intermediarios para que lleguen a nuestros sentidos. Unas notas más altas o más bajas, donde nuestros minúsculos dedos de mosquito no alcanzan al gran teclado (solo los privilegiados, quizás los artistas, pintores por ejemplo) puedan escuchar los colores por su especial sensibilidad. Pero hay más, mucho más fuera de nuestro alcance, la intuición, la telepatía, la clarividencia, y muchos más poderes afines a los que podríamos llegar si evolucionamos en crecimiento positivo fundamentalmente moral, de valores y no solamente tecnológico. El piano grande lo ejecuta un poder superior que en este momento parece estar algo enojado, porque varias acciones de los humanos mosquitos están desafinando una ínfima porción de sus cuerdas. Por pequeña que sea esta, es una perturbación que desarmoniza el orden universal y eso, el afinador universal no está dispuesto a permitirlo. Y ya ha enviado una advertencia que todos percibimos directamente sin ningún aparato. Se trata en realidad de un aviso de amor que dice: Amen a su prójimo mucho más que a ustedes mismos ya que de la forma en que lo están haciendo parecen auto odiarse y se están destruyendo individualmente primero y colectivamente después. Si no lo hacen, de repente como lo dicen ustedes mismos en sus publicidades de insecticidas. “Aparecerá de algún lugar un Espray que matará a los hombres mosquitos bien muertos”… La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, texto, exterior y agua

miércoles, 31 de enero de 2018

PÁRTE UNO - https://medium.com/@Carnaina/c%C3%B3mo-los-intelectuales-franceses-han-llevado-arruinado-a-occidente-el-posmodernismo-y-su-impacto-807ff84e8bc5


PARTE UNO PARTE UNO posmodernismo representa una amenaza no solo para la democracia liberal, sino a para la propia modernidad. Esto puede parecer atrevido o incluso hiperbólico, pero la verdad es que el conjunto de ideas y valores en las raíces del posmodernismo rompió los límites de la academia y ganó gran poder cultural en la sociedad occidental. Los “síntomas” irracionales e identitarios son fáciles de reconocer, y muy criticados, pero su ethos subyacente no está lo suficientemente entendido. Esto se debe en parte a que los posmodernos raramente se explican con claridad, y en parte a las contradicciones e incoherencias inherentes a un estilo de pensamiento que niega la existencia de una realidad estable o de un conocimiento confiable. Sin embargo, hay ideas consistentes en las raíces del posmodernismo, y entenderlas es esencial si queremos refutarlas. En el caso de los problemas que vemos hoy en el Activismo por la Justicia Social, minan la credibilidad de la izquierda y perjudican a regresar a una cultura irracional, tribal y “premoderna”. El posmodernismo, grosso modo, es un movimiento artístico y filosófico que comenzó en Francia en los años 60, produjo un arte desconcertante, y una teoría más desconcertante todavía. Se acercó al arte de vanguardia y surrealista y de ideas filosóficas anteriores, especialmente las de Nietzsche y Heidegger, por su antirrealismo y su rechazo del concepto del individuo unificado y coherente. Reaccionó al humanismo liberal de los movimientos modernistas artísticos e intelectuales, cuyos partidarios eran vistos como unos ingenuos universalizadores de su experiencia occidental, de clase media y masculina. Rechazó la filosofía que valora la ética, la razón y la claridad con la misma acusación. El estructuralismo, movimiento que (con una confianza a menudo excesiva) pretendió analizar la cultura y la psicología humanas según estructuras consistentes de relaciones, fue atacado. El marxismo, con su entendimiento de la sociedad a través de clases y estructuras económicas, fue visto como igualmente rígido y simplista. Por encima de todo, los posmodernos atacaron la ciencia y su propósito de alcanzar conocimiento objetivo acerca de una realidad existente independiente de las percepciones humanas, las cuales son tan solo otra forma de ideología dominada por suposiciones burguesas occidentales. Resueltamente de izquierdas, el posmodernismo tiene un ethos nihilista y revolucionario que resuena con el espíritu de la época de posguerra y post-imperio occidental. A medida que el posmodernismo continuó desarrollándose y diversificándose, su fase de deconstrucción nihilista, inicialmente más fuerte, se volvió secundaria (pero aun fundamental) a su fase revolucionaria de “política identitaria”. Ha sido objeto de disputa la cuestión de si el posmodernismo es una reacción a la modernidad. La era moderna es el período de la historia que testimonió el humanismo del Renacimiento, la Ilustración, la Revolución Científica y el desarrollo de los valores liberales y los derechos humanos, el período en que las sociedades occidentales poco a poco vinieron a valorar más la razón y la ciencia que la fe y las supersticiones como vías para el conocimiento, y desarrollaron el concepto de persona como miembro individual de la especie humana merecedor de derechos y libertades, más que como parte de varios colectivos sujeto a rígidos roles jerárquicos en la sociedad. La Enciclopedia Británica dice que el posmodernismo es “en gran medida una reacción a las suposiciones y valores filosóficos del período moderno de la historia occidental (en especial la europea)”, mientras que la Enciclopedia de Filosofía de Stanford lo niega y dice que “sus diferencias residen antes en la propia modernidad, y el posmodernismo es una continuación del pensamiento moderno de otro modo”. Sugiero que la diferencia reside en ver la modernidad en términos de su producción o de su destrucción. Si vemos la esencia de la modernidad como el desarrollo de la ciencia y de la razón, así como del humanismo y del liberalismo universal, los posmodernos son opuestos. Si vemos la modernidad como el derribo de las estructuras de poder, incluyendo el feudalismo, la Iglesia, el patriarcado y el Imperio, los posmodernos están tratando de continuarla, pero sus blancos son ahora la ciencia y la razón, así como el humanismo y el liberalismo universal. Por lo tanto, las raíces del posmodernismo son inherentemente políticas y revolucionarias, aunque de forma destructiva, o, como dirían ellos, deconstructiva. El término “posmoderno” fue acuñado por Jean-François Lyotard en su libro de 1979, La condición posmoderna. Él definió la condición posmoderna como “incredulidad con respecto a los metarrelatos”. El metarrelato es una explicación cohesiva de largo alcance para fenómenos amplios. Las religiones y otras ideologías totalizadoras son metarrelatos, en sus intento de explicar el significado de la vida o todos los males de la sociedad. Lyotard defendió su sustitución por “mini-relatos” para llegar a “verdades” menores y más personales. Se dirigió al cristianismo y al marxismo de esa manera, pero también a la ciencia. En su opinión, “hay una interconexión estricta entre el tipo de lenguaje llamado ciencia y un tipo de llamada ética y política” (p. 8). Al ligar la ciencia con el conocimiento que ella produce para el gobierno y el poder, él rechaza su pretensión de objetividad. Lyotard describe esta condición incrédula posmoderna como general, y defiende que a partir del final del siglo XX. “Una erosión interna de los principios de legitimidad del conocimiento” empezó a causar un cambio en el estado del conocimiento (p. 39). Por los años 60, la “duda” resultante y la “desmoralización” de los científicos tuvo “impacto sobre el problema central de la legitimación.” (p. 8) Ninguna cantidad de científicos que le digan que no están desmoralizados, ni con más dudas de lo que convenga a los practicantes de un método cuyos resultados son siempre provisionales y cuyas hipótesis nunca están “probadas”, podría hacerlo dudar. Vemos en Lyotard una relatividad epistémica explícita (creencia en verdades o hechos personales o culturalmente específicos) y la defensa de privilegiar la “experiencia vivida” en detrimento de la evidencia empírica. Vemos también la promoción de una versión de pluralismo que privilegia las perspectivas de grupos minoritarios en detrimento del consenso general de científicos o de la ética liberal demócrata, que son representadas como autoritarias y dogmáticas. Esto es coherente con el pensamiento posmoderno. Jean-François Lyotard La obra de Foucault también está centrada en el lenguaje y el relativismo, a pesar de que los aplica a la historia y a la cultura. Llamó a este enfoque “arqueología”, porque se veía a sí mismo como “desenterrando” aspectos de la cultura histórica a través de los discursos registrados (un “discurso” que asume un punto de vista particular). Para Foucault, el discurso controla lo que puede ser “conocido” y, en diferentes períodos y lugares, diferentes sistemas de poder institucional controlan el discurso. Además, el conocimiento es un producto directo del poder. “En cualquier cultura dada y en cualquier momento dado, siempre hay una “episteme” que define las condiciones de posibilidad de todo conocimiento, sea expresado en la teoría o silenciosamente invertido en la práctica”. [1] Además, las personas se construyen culturalmente. “El individuo, con su identidad y características, es la producción de una relación de poder ejercida sobre los cuerpos, multiplicidades, movimientos, deseos, fuerzas”. [2] No deja casi ningún espacio para la agencia individual o autonomía. Como dice Christopher Butler, Foucault “confía en creencias sobre el mal inherente de la posición de clase del individuo, o su posición profesional, vista como ‘discurso’, independientemente de la moralidad de la conducta individual. [3] Él presenta al feudalismo medieval y a la moderna democracia liberal como igualmente opresivos, y aboga criticando y atacando instituciones para desenmascarar la ‘violencia política que siempre ha sido ejercida de forma oscura a través de ellas’”. [4] Vemos en Foucault la expresión más extrema del relativismo cultural leída a través de estructuras de poder, en la que la humanidad compartida, así como la individualidad, están casi enteramente ausentes. Por el contrario, las personas son construidas por sus posiciones en relación a ideas culturales dominantes, tanto como opresoras, como oprimidas. Judith Butler se apoya en Foucault en su papel fundacional en la teoría queer, centrándose en la naturaleza culturalmente construida del género, como hizo Edward Said en su papel similar en relación al post-colonialismo y el “orientalismo”, así como a Kimberlé Crenshaw, en su desarrollo “interseccionalidad” y su defensa de las identidades políticas. Vemos también la equiparación del lenguaje con violencia y coerción, y de la razón y del liberalismo universalista con la opresión. Fue Jacques Derrida quien introdujo el concepto de “deconstrucción”, y también fue él quien argumentó a favor del constructivismo cultural y de la relatividad personal y cultural. Se centró aun más explícitamente en el lenguaje. La frase más conocida de este autor, “no hay nada fuera del texto”, se relaciona con su rechazo a la idea de que palabras se refieran a cualquier cosa más allá de ellas. Por el contrario, “no hay más que contextos sin ningún centro de anclaje absoluto”. [5] Por lo tanto, el autor de un texto no es la autoridad en términos de su significado. El lector u oyente construye su propio significado igualmente válido, y cualquier texto puede “engendrar hasta el infinito nuevos contextos, de manera absolutamente no saturable”. Derrida acuñó el término différance, que él derivó del verbo “differer”, que quiere decir tanto “retardar” como “diferir”. Esto sirve para indicar que no solo el significado no se cierra nunca, sino que también es construido por las diferencias, especialmente por las oposiciones. La palabra “joven” solo tiene sentido en su relación con la palabra “viejo”; argumentaba, siguiendo a Saussure, que el significado es construido por el conflicto entre esas oposiciones elementales, que, para él, siempre forman un positivo y un negativo. “Hombre” es positivo y “mujer” es negativo. “Occidente” es positivo; y “Oriente”, negativo. Insistió en que “no estamos lidiando con una existencia pacífica lado a lado, sino con una jerarquía violenta. Uno de los dos términos gobierna al otro (axiológicamente, lógicamente, etc.), o está por encima del otro. Para desconstruir la oposición, en primer lugar, es necesario invertir la jerarquía en un momento dado. [6] La deconstrucción, por lo tanto, implica invertir las jerarquías percibidas, haciendo “mujer” y “oriente” positivos y “hombre” y “occidente” negativos. Esto debe ser hecho irónicamente, para revelar la naturaleza culturalmente construida y arbitraria de esas oposiciones percibidas, en un conflicto desigual. Vemos en Derrida más relativismo, tanto cultural como epistémico, y más justificaciones para las políticas identitarias. Hay una negación explícita de que las diferencias puedan ser otra cosa que opositoras y, por lo tanto, hay un rechazo de los valores liberales de la Ilustración en superar las diferencias y enfocarse en los derechos humanos universales, y las libertades y el empoderamiento individual. Aquí encontramos las bases de la “misandria irónica”, del mantra de que “no existe el racismo inverso”, y de la idea de que la identidad determina lo que puede ser entendido. También encontramos aquí el rechazo de la necesidad de claridad en el discurso y en la argumentación, así como entender el punto de vista del otro y evitar la mala interpretación. La intención de quien habla es irrelevante. Lo que importa es el impacto del discurso. Esto, sumado a ideas foucaultianas, subyace en la creencia tan corriente en la naturaleza profundamente dañina de la “microagresión” y sobre el uso “equivocado” de términos relacionados con el género, la raza o la sexualidad. Jacques Derrida Lyotard, Foucault y Derrida son tan solo tres de los padres fundadores del posmodernismo, pero sus ideas comparten temas en común con otros “teóricos” influyentes, y fueron utilizados por posmodernos posteriores que las aplicaron en un creciente abanico de disciplinas dentro las ciencias sociales y de las humanidades. Ya hemos visto que esto incluye una sensibilidad intensa por el lenguaje en el nivel de la palabra, y un sentimiento de que lo que el orador quiera decir es menos importante que lo que se percibe, no importa lo radical que pueda ser la interpretación. La humanidad compartida y la individualidad son esencialmente ilusiones, y las personas son perpretadoras o víctimas de discursos que dependen de su posición social: una posición que es dependiente de la identidad, mucho más que de su compromiso individual en la sociedad. La moralidad es culturalmente relativa, así como la propia realidad. La evidencia empírica es sospechosa, y también lo son las ideas culturalmente dominantes, tales como la ciencia, la razón y el liberalismo universalista. Estos son valores ilustrados ingenuos, totalizadores y opresores, y hay la necesidad moral de aplastarlos. Lo más importante son las vivencias, las narraciones y las creencias de los grupos “marginados” que son igualmente “verdaderas”, pero ahora deben ser privilegiadas sobre los valores de la Ilustración para revertir la opresiva, injusta y completamente arbitraria construcción social de la realidad, de la moralidad y del conocimiento. El deseo de “aplastar” al statu quo, desafiar los valores e instituciones aceptados en general y defender a los marginados es absolutamente liberal en su ethos. Oponerse a eso es ciertamente conservador. Esta es la realidad histórica, pero estamos en un momento único en la historia en el que el statu quo tiene bastante consistencia liberal, con un liberalismo que exalta los valores de la libertad, la igualdad de derechos y de oportunidades para todos, independientemente del género, la raza o la sexualidad. El resultado es la confusión en que liberales veteranos que desean conservar esta especie de statu quo liberal son considerados conservadores y aquellos que buscan evitar el conservadurismo a toda costa están defendiendo el irracionalismo y el antiliberalismo. Mientras los primeros posmodernos intentaron en general desafiar discursos con discursos, los activistas motivados por sus ideas se están volviendo más autoritarios, y siguen hasta sus conclusiones lógicas. La libertad de expresión está bajo amenaza porque el discurso es ahora peligroso. Tan peligroso que las personas pueden, considerándose liberales, justificar que se le responda con violencia. La necesidad de defender un punto de manera persuasiva, utilizando el argumento racional, ha sido sustituido por las referencias a la identidad y al odio puro. A pesar de todas las evidencias de que el racismo, el sexismo, la homofobia, la transfobia y la xenofobia son siempre menores en las sociedades occidentales, académicos izquierdistas y los activistas de la justicia social exhiben un pesimismo fatalista, posibilitado por prácticas de “lecturas” interpretativas posmodernas, que valoran el sesgo de confirmación. El poder autoritario de los académicos y de los activistas posmodernos parece invisible para ellos mismos, aunque es evidente para todos los demás. Como dice Andrew Sullivan sobre la interseccionalidad: La ortodoxia bajo la cual toda la experiencia humana es explicada, y a través de la cual todo discurso necesita ser filtrado (…) Al igual que el puritanismo, una vez conocido en Nueva Inglaterra, la interseccionalidad controla el lenguaje y los propios términos del discurso. [7] El posmodernismo se convirtió en un metarrelato lyotardiano, un sistema de poder discursivo foucaultiano y una jerarquía opresora derridiana. MEDIUM - https://medium.com/@Carnaina/c%C3%B3mo-los-intelectuales-franceses-han-llevado-arruinado-a-occidente-el-posmodernismo-y-su-impacto-807ff84e8bc5

PARTE DOS - POSMODERNISMO...


PARTE DOS El problema lógico de la autorreferencialidad le ha sido señalado a los posmodernos por filósofos con mucha constancia, pero eso es algo que ellos tienen que abordar de forma convincente. Como Christopher Butler apuntó, “la plausibilidad de la proposición de Lyotard sobre el declive de las metarrelatos a finales del siglo XX depende, en última instancia, de una llamada a la condición cultural de una minoría intelectual”. En otras palabras, la hipótesis de Lyotard deriva directamente de los discursos que lo rodeaban en su burbuja académica burguesa y es, de hecho, un metarrelato hacia el cual no es remotamente incrédulo. Igualmente, el argumento de Foucault de que el conocimiento es históricamente contingente necesita ser, él mismo, históricamente contingente, y me pregunto por qué Derrida se molestó en explicar la infinita maleabilidad de los textos con tanta amplitud, si yo podría leer todas sus obras y afirmar que ellas son historias sobre conejos con el mismo grado de autoridad. Esta no es, por supuesto, la única crítica comúnmente hecha al posmodernismo. El problema más flagrante del relativismo cultural y epistémico fue muy bien tratado por filósofos y científicos. El filósofo Davi Detmer, en Challenging Postmodernism, dice: Consideremos este ejemplo, proporcionado por Erazim Kohak: “Cuando intento, sin éxito, meter una pelota de tenis dentro de una botella de vino, no necesito intentar varias botellas de vino y varias bolas de tenis; antes de usar el cañón de inducción de Mill, llego, intuitivamente, a la hipótesis de que las bolas de tenis no caben dentro de botellas de vino ( …) Ahora estamos en condiciones de cambiar las perspectivas posmodernas sobre la relatividad cultural y preguntarnos: “Si creo que las pelotas de tenis no entran en las botellas de vino, ¿puede demostrarme exactamente cómo es que mi género, ubicación histórica y espacial , clase, origen étnico, etc., menoscaban la objetividad de este juicio? [8] Sin embargo, él no encontró posmodernos dispuestos a explicar su razonamiento, y describe una desconcertante conversación con una filósofa posmoderna, Laurie Calhoun: Cuando tuve la oportunidad de preguntarle si es un hecho o no que las jirafas son más altas que las hormigas, ella replicó que este no era un hecho, sino un artículo de fe religiosa en nuestra cultura. Los físicos Alan Sokal y Jean Bricmont trataron el mismo problema desde una perspectiva científica en Imposturas intelectuales [Fashionable Nonsense: Postmodern Intellectuals’ Abuse of Science (Sinsentidos de moda: El abuso de la ciencia por parte de los intelectuales posmodernos)]. ¿Quién puede, ahora, negar en serio el “gran relato” de la evolución, excepto alguien preso por un relato maestro mucho menos plausible, como el creacionismo? ¿Y quién quisiera negar las verdades de la física básica? La respuesta es “algunos posmodernos”. y En realidad, hay algo muy extraño en la creencia de que, digamos, buscar leyes causales o una teoría unificada, o en cuestionarse sobre si los átomos realmente obedecen a las leyes de la mecánica cuántica, las actividades de los científicos son, de alguna forma, inherentemente “burguesas”, “eurocéntricas”, “machistas” o incluso “militaristas”. ¿Hasta qué punto el posmodernismo es una amenaza a la ciencia? Hay ciertamente algunos ataques externos. En las recientes protestas contra una conferencia de Charles Murray en Middlebury, los manifestantes gritaron, en un juego: La ciencia siempre ha sido utilizada para legitimar el racismo, el sexismo, el clasismo, la transfobia, el capacitismo y la homofobia, todos vistos como hechos y racionales, y apoyados por el gobierno y el Estado. En el mundo de hoy, hay poco que sea un “hecho” verdadero. [9] Cuando los organizadores de la Marcha por la Ciencia tuitearon que “La colonización, el racismo, la inmigración, los derechos, los derechos indígenas, el sexismo, el capacitismo, la queer-trans-intersexfobia y la justicia económica son cuestiones científicas” [10] muchos científicos criticaron esta politización de la ciencia, y éste descarrilamiento del foco en la preservación de la ciencia en pro de la ideología interseccional. En Sudáfrica, los movimientos progresistas de estudiantes #LaCienciaDebeAcabar y #Descolonización anunciaron que la ciencia es sólo una forma de saber que la gente fue enseñada a aceptar. Propusieron la brujería como alternativa. [11] Fotografía de Drew Hayes Sin embargo, la ciencia como una metodología no va a ninguna parte. No puede ser “adaptada” para incluir el relativismo y los “saberes alternativos”. Puede, sin embargo, perder la confianza del público, y así el financiamiento estatal , y eso no es una amenaza que deba ser subestimada. Además, en una época en que los líderes mundiales dudan del cambio climático, los padres creen en falsas afirmaciones sobre vacunas causar autismo y las personas se vuelven a homeópatas y naturópatas como soluciones a enfermedades graves, es peligroso en un nivel de amenaza para nuestra existencia destruir todavía más la confianza de las personas en las ciencias empíricas. Las ciencias sociales y las humanidades, sin embargo, están en peligro de perder todo el reconocimiento. Algunas disciplinas dentro de las ciencias sociales ya lo han perdido. La antropología cultural, la sociología, los estudios culturales y los estudios de género, por ejemplo, ya han sucumbido casi totalmente no solo al relativismo moral, sino también al relativismo epistémico. La literatura inglesa también, según mi experiencia, se enseña a partir de una ortodoxia posmoderna. La filosofía, como hemos visto, está dividida, así como la historia. Los historiadores empíricos a menudo son criticados por los posmodernos entre nosotros por afirmar que saben lo que realmente sucedió en el pasado. Christopher Butler retoma la acusación de Diane Purkiss de que Keith Thomas estaba permitiendo un mito que fundaba la identidad histórica masculina en la “falta de poder y de habla de las mujeres” cuando él traía evidencia de que mujeres acusadas de brujería en general eran indigentes sin poder alguno . Presumiblemente, debería haber afirmado, en contra de la evidencia, que eran ricas, o mejor aun, hombres. Como Butler dice: Parece que las afirmaciones empíricas de Thomas estaban en conflicto con el principio rival de Purkiss organizador de la narrativa histórica: el que debe ser utilizado para apoyar las nociones contemporáneas de empoderamiento femenino (p. 36). Tuve el mismo problema al intentar escribir sobre raza y género a la vuelta del siglo XVII. Argumenté que el público de Shakespeare no encontró tan difícil de entender la atracción de Desdémona por el negro Otelo, que era cristiano y soldado de Venecia, porque el preconcepto contra el color de la piel sólo se volvió dominante más hacia el final del siglo XVII, El tráfico negrero atlántico ganó fuerza, y las diferencias religiosas y nacionales eran mucho más profundas antes de eso. Un eminente profesor me dijo que eso era problemático, y me preguntó cómo las comunidades negras en los Estados Unidos contemporáneos se sentirían ante mi afirmación. Si hoy hay afroamericanos que se sienten mal con algo, se sigue que eso no pudo haber ocurrido en el siglo XVII, o que es moralmente incorrecto mencionar el hecho. Como Christopher Butler dijo, El pensamiento posmoderno ve la cultura como conteniendo un número de historias perpetuamente en competencia, cuya efectividad depende menos de un apelo a un patrón de juicio independiente que de apelar a las comunidades en las que circulan. Yo temo por el futuro de las humanidades. Los peligros del posmodernismo, sin embargo, no se limitan a los sectores sociales que giran alrededor de la academia y de la justicia social. Las ideas relativistas, la sensibilidad al lenguaje y el enfoque en la identidad sobre la humanidad o la individualidad han ganado terreno en el conjunto de la sociedad. Es mucho más fácil decir cómo se siente uno que examinar rigurosamente las evidencias. La libertad de “interpretar” la realidad de acuerdo con los propios valores de cada uno alimenta una tendencia muy humana al sesgo de confirmación y al razonamiento motivado. Se ha vuelto de sentido común decir que la extrema derecha ahora está usando las políticas de identidad y el relativismo epistémico en un camino muy semejante al de la izquierda posmoderna. Por supuesto, la extrema derecha siempre se basó en temáticas de raza, género y sexualidad y fue propensa a visiones irracionales y anti-científicas, pero el posmodernismo produjo una cultura más ampliamente receptiva a eso. Kenan Malik describe el cambio: Cuando sugerí de manera temprana que la idea de “hechos alternativos” se basó en “un conjunto de conceptos que, en las últimas décadas, fueron utilizados por radicales”, yo no estaba sugiriendo que Kellyane Conway o Steve Bannon, mucho menos Donald Trump, lean a Foucault o Baudrillard (…) pero sí que ciertas alas de la academia y de la izquierda, en las últimas décadas, ayudaron a crear una cultura que relativiza las perspectivas sobre los hechos y el conocimiento — lo que fue visto de forma inofensiva — y, así, hicieron más fácil para que la derecha reaccionaria no solo reaprovechara ideas reaccionarias, sino que promoviese esas ideas” [12]-MEDIUM https://medium.com

PARTE TRES - Cómo los “intelectuales” franceses han arruinado a Occidente: El posmodernismo y su impacto, explicado por Helen Pluckrose


EL POSMODERNISMO... PARTE TRES Este “conjunto de conceptos” amenaza con llevarnos a una época anterior a la Ilustración, cuando la “razón” era vista no sólo como inferior a la fe, sino también como un pecado. James K. A. Smith, un teólogo protestante y profesor de teología, vio rápidamente las ventajas del posmodernismo para el cristianismo y lo vio como una corriente de aire fresco del Espíritu para relativizar los huesos secos de la Iglesia “(p. 18). En Who’s Afraid of Postmodernism? En el caso de que se trate de una persona, Un compromiso serio con el posmodernismo nos animará a mirar hacia atrás. Veremos que mucho que está bajo el rótulo de filosofía posmoderna tiene puesto un ojo en fuentes antiguas y medievales, y constituyen una significativa recuperación de formas premodernas de conocer, ser y hacer “(p.25) y El posmodernismo puede ser un catalizador para que la Iglesia retome su fe no como un sistema de verdad dictado por una razón neutra, sino como una historia que requiere “ojos para ver y oídos para oír” (p. 125) Nosotros, a la izquierda, debemos tener mucho miedo de lo que el “nuestro lado” ha producido. Claro, no todos los problemas de la sociedad actual son por culpa del pensamiento posmoderno, y no ayuda en nada sugerir que así sea. El crecimiento del populismo y del nacionalismo en Estados Unidos y en Europa también se debe a una extrema derecha de larga data y al miedo al islam promovido por la crisis de los refugiados. Afirmarse en una posición rígida de “antijusticieros sociales” y criticar todo lo que viene de esta parte de la izquierda es también un efecto del razonamiento motivado y del sesgo de confirmación. La izquierda no es responsable de la extrema derecha, ni de la derecha religiosa, ni del nacionalismo secular, pero es responsable de no preocuparse por cuestiones razonables, haciendo más difícil que las personas razonables la apoyen. Es responsable de su propia fragmentación, por las exigencias de pureza y la discordia, que hacen hasta la extrema derecha parecer cohesionada y coherente en comparación. Para recuperar la credibilidad, la izquierda necesita retomar un robusto, coherente y razonable liberalismo. Para ello, necesitamos superar el discurso de la izquierda posmoderna. Necesitamos enfrentar sus oposiciones, divisiones y jerarquías con nuestros principios universales de libertad, igualdad y justicia. Es necesario una coherencia de principios liberales para oponernos a todos los intentos de evaluar o limitar personas por la raza, el género o la sexualidad. Necesitamos expresar nuestras preocupaciones con la inmigración, el globalismo y las políticas de identitad autoritarias que están dando poder a la extrema derecha, en vez de tratar a las personas que las expresan de “racista”, “sexista” o “homofóbico” y acusarlas de querer cometer violencia discursiva. Podemos hacer esto mientras seguimos oponiéndonos a las fracciones autoritarias de la derecha que son genuinamente racistas, sexistas y homofóbicas, pero que ahora pueden ocultarse tras una fachada de oposición razonable a la izquierda posmoderna. Nuestra crisis actual no es la de la izquierda contra la derecha, sino la de la coherencia, de la razón, de la humildad y del liberalismo universalista contra la incoherencia, el irracionalismo, la certeza fanática y el autoritarismo tribalista. El futuro de la libertad, la igualdad y la justicia parece igual de sombrío tanto con la izquierda posmoderna como con la derecha de la pos-verdad ganando la guerra actual. Aquellos de entre nosotros que valoramos la democracia liberal y los frutos de la Ilustración y de la Revolución Científica — y la propia modernidad — necesitamos ofrecer una opción mejor que cualquiera de ambas. ________________________________________ Helen Pluckrose es una investigadora de humanidades que se centra en la escritura religiosa por y para mujeres de la Alta Edad Media y la Edad Moderna. Es crítica con el postmodernismo y el constructivismo cultural que ve dominando en las humanidades actualmente. En Twitter @HPluckrose ________________________________________ Notas https://medium.com

sábado, 27 de enero de 2018

DESTELLOS PATAGÓNICOS (20) Saber esperar


SABER ESPERAR 17 de septiembre de 2017 SABER ESPERAR Saber esperar Por Sergio Pellizza Las indicadores naturales, para quien sabe entenderlos, estaban informando un invierno duro ese año 1906. La formación en ángulos agudos de 30 a 40 avutardas volaba hacia el noreste. Normalmente se iban a mediados de junio. Ese año había comenzado temprano la migración. Toda la fauna del lugar, avestruces, guanacos seguía el sabio consejo del vuelo de las aves que les indicaban el rumbo hacia el noreste. En plena meseta, una tropa de casi 20 carros entre chatas carretas y caballos también marchaba, por la senda, tratando apurar su marcha, aunque ya casi habían perdido la esperanza de llegar a zonas más protegidas, lejos de los traicioneros cañadones donde la nieve arremolinada podía tener hasta 3 metros de altura. Eran muchas leguas pero no había vuelta atrás. Igual apuraban el paso antes que los alcanzara la nevazón. El aviso de las aves les llegó tarde, ya estaban en camino. Pasada la media tarde ya convencidos de que no podrían llegar a zona esperada en el día. El jefe de tropa decidió suspender la marcha y acampar. Los más veteranos carreros estuvieron de acuerdo. Largaron la caballada de tiro para que se secara el sudor y pastaran lo que pudieran antes del temporal. Dos horas después cuando ya los fogones ardían en el campamento, comenzaron a caer los primeros copos… Del sur avanzaba con impaciente lentitud un arreo de más de 1000 ovejas, y se notaba que trataban de ganar tiempo por los nutridos gritos de los arreadores, los silbidos y el ladrar de los perros. Pronto la caída de nieve se hizo tan tupida que resultaba imposible mantener el rumbo y el cuidado de la hacienda. Era un suicidio acampar en ese lugar, un traicionero cañadón. Por eso seguían tratando de salir de esa trampa. Cuando ya tenían resuelto abandonar el arreo y dirigirse con sus caballos a buscar refugio en lugar más alto, avistaron a las tropas de carros acampados a orillas de la senda. Fueron recibidos con la natural hospitalidad de esta tierra. También les hicieron saber que en cuanto pasara el primer golpe de nieve, los carreros tratarían de abrir paso con la caballada hasta la majada y salvar del arreo lo que fuera posible. Antes de las 5 de la tarde la oscuridad era casi total y la nieve seguía cayendo silenciosa y en grandes copos. Solo había que esperar. Se había hecho lo que se podía. Esto no deprimió ni alteró el ánimo de estos hombres de temple que cumplida su tarea, comenzaron a disfrutar del calor del fuego, muchos mates circulando, alguna guitarra sonando. En esta noche dentro de su precariedad tenían lo necesario y en lugar de añorar lo que no poseían, disfrutaban a pleno lo que sí tenían. La naturaleza les había enseñado bien. A la mañana siguiente, la nevazón que no había cesado en toda la noche, continuaba aun con regular intensidad. Se habían agregado vientos arremolinados y la visibilidad era muy escasa. La nieve acumulada alcanzaba los 40 centímetros. En estas condiciones no se podía hacer otra cosa que esperar y el hombre de la Patagonia sabia hacerlo. También sabía que siempre hay que acompañar a la naturaleza, jamás violentarla o enfrentarla. Recién después de media noche dejo de nevar. El cielo, como si lo hubieran barrido y pulido dejo ver su limpia profundidad colmada de brillantes estrellas. La caballada no había sufrido mucho, ni se había retirado del lugar. También se habían podido alimentar algo, escarbando con sus patas delanteras la nieve que cubría los coirones y matorrales comestibles. Amaneció completamente despejado y frio. A la luz del sol todo parecía tener mejor aspecto, así que se todos se dedicaron a tratar de llegar a las ovejas. El grueso del arreo se hallaba bloqueado, literalmente tapado por más de dos metros de nieve, habían buscado refugio en la hondonada del cañadón. Debían ser rescatados pronto, pues de lo contrario, en caso de nuevas probables nevadas, no serian encontrados hasta la próxima primavera. En esta situación grupos de animales en escasa cantidad, totalmente cubiertos por la nieve, suelen aguantar varias semanas con vida. El calor de sus cuerpos les hace formar una especie de caverna de nieve. Respiran el aire entre los copos de nieve, y además la porosidad de la misma permite la filtración y renovación en forma suficiente para vivir. Los matorrales en los cuales han buscado refugio antes de ser tapados, ahora ablandados por la humedad, les sirven de alimento y ellos comen hasta el tronco y las raíces. También se comen la lana entre sí. Para localizarlos, aprovechando el día de sol, observaban atentamente a regular distancia la superficie de la nieve helada, y en los lugares donde emergía una especie de evaporación hacia el aire, era un indicio seguro de que había ovejas enterradas bajo la capa de nieve. El calor de los cuerpos producía la evaporación y la señal de su ubicación. A media mañana fueron vistas las primeras columnas de vapor comenzaron las acciones de rescate. Primero debían abrir una brecha en la nieve con la caballada de casi 3 km de distancia hasta el campamento y luego arriarlas. Casi 10 horas tardó el grupo principal abriendo sendero entre el campamento y el filo de la meseta donde comenzaba la pendiente hacia los bajos. Bajaron siguiendo los filos más castigados por los viento, porque en ellos la nieve acumulada era menos, mientras que en los cañadones la nieve era tan alta que no permitía a los caballos avanzar abriendo sendero. A las 5 de la tarde ya era de noche y hubo que dejar la tarea para el día siguiente. De mañana cuando hubo suficiente luz comenzaron de nuevo la tarea y a media tarde ya está rodeando el campamento lo que se pudo salvar de la majada. De ahora en más solo había que esperar, posiblemente hasta la primavera. Por suerte un tercio de la carga de los carretones era leña para la costa, el resto algo de forraje y cueros- Además tenían como 800 ovejas para proveer carne fresca y el don de saber esperar como atributo natural del hombre de la Patagonia.

DESTELLOS PATAGÓNICOS (19) Lectura viva de un cuadro


LECTURA VIVA DE UN CUADRO 18 de septiembre de 2017 LECTURA VIVA DE UN CUADRO Por Sergio Pellizza El cuadro es un galpón de esquila en plena tarea, está colgado en la pared del salón de una importante estancia de la zona y está fechado en 1925. Si nos acercamos en silencio por el ángulo inferior izquierdo del marco, veremos como una pequeña puertita que nos permite entrar. Está cerrada. La abrimos despacito y espiamos por el pequeño ángulo de visión que nos permite la puerta entornada. Se ve muy poco pero, se puede cuchar el ruido del motor de las tijeras mecánicas cuyas cortadoras se mueven tan rápido que se tornan invisibles. Abrimos un poquito más la puerta y no vemos mucho más, pero si recibimos como una bofetada en la cara. Olor a nafta, aceite quemado, estiércol y orina de los animales, sudor, grasa y lana recién cortada. El balido tristón de miles de ovejas y corderos mezclados que se llaman entre si mutuamente, en medio de ese tremendo revoltijo, gritos de hombres y ladridos de perros. Ruido de pesuñas en los pisos de madera. Latas con piedras en su interior que son agitadas para que su bochinche haga mover a las aturdidas ovejas. Abrimos más la puerta. -¿Nos animamos a entrar? En un arranque de curiosidad, lo hacemos despacio, sin temor a ensuciarnos el calzado en la basura del piso… Al entrar, el cuadro parece cobrar vida. Los 25 a 30 hombres que trabajan en las distintas tareas, reflejan cansancio, mal humor y suciedad en sus rostros que levantan en nubes el movimiento de las ovejas. Podemos ver los peones encargados de hacer entrar los animales al brete contiguo al galpón de esquila, chorreando sudor con tierra gritan, empujan a las ovejas que se resisten a hacerlo. Los peones agitan los tachos con piedras, azuzan a los perros que aumentan sus ladridos, se suben a las ovejas apiñadas, les ladran cerca de las orejas y amenazan morderlas, pero sin hacerlo. Al fin, después de obstinada resistencia entran al brete. Los peones embretadores cierran el lienzo. Ellos y los perros respiran aliviados, fin de un ciclo. Tendrán unos minutos de descanso. Luego comienzan a juntar nueva hacienda para tenerla a mano porque el brete que terminan de llenar comienza a vaciarse de animales rápidamente, debido al veloz trabajo de los esquiladores. Observando mejor vemos a dos hombres a la salida del brete en el galpón, que llevan colgando del cuello varias tiras de cuero crudo como chalinas que utilizan para manear las ovejas y dejarlas al lado del esquilador. Aparecen en la puerta, toman una oveja por la pata y se pierden con ella en el interior del galpón. Con veloz maestría las manean de las cuatro patas y las dejan tendidas cerca del esquilador y sus afiladas tijeras mecánicas. Este, antes de terminar la que está esquilando le pega una rápida mirada y ya sabe si es de las fáciles o difíciles y en unos segundos sabe cómo encarar la esquila. Entretanto los agarradores salen en busca de nuevas ovejas lanudas, y así sigue su vaivén pesado que dura ese cuarto de trabajo. Después de un breve descanso que permite al esquilador descontracturarse de la incómoda posición y dar un respiro al resto del personal, se trabajan 3 cuartos más de dos horas hasta completar las 8 horas de la jornada. Un buen esquilador puede llegar a completar 150 animales. Al meternos más en el cuadro vemos otros actores. El playero, se acerca rápidamente al esquilador levanta el vellón que este termina de sacar como un suéter al animal, al mismo tiempo que le entrega la ficha por haber esquilado un animal más, a la vez que le grita lata, y se la coloca en un tarrito que el esquilador tiene colgado cerca de sí. De inmediato el playero toma el vellón recién sacado y corre a colocarlo en la mesa del embellonador. Apenas cae el vellón sobre la mesa este lo envuelve como formando una pelota atado con un hilo y se lo pasa a los prenseros. El trabajo de los prenseros es quizás el más pesado de la esquila. Los vellones que se van amontonando al lado de la prensa son puestos en dos cajones superpuestos y pisados para que quepan la mayor cantidad posible hasta llenarlo. Cuando los dos cajones están llenos de lana bien apisonada, un aparejo levanta el cajón móvil y lo coloca sobre el otro de manera que queden los dos encimados como si fueran uno solo. Luego actúan los criques dando presión hasta que el volumen se contrae a la medida de un solo cajón. Se abre la puerta lateral y ya está listo el fardo de lana para el transporte, normalmente hasta la costa donde es embarcado directamente a Gran Bretaña o alguna hilandería europea que lo procesa… Lentamente sin hacer ruido vamos camino a la puerta de salida del cuadro… La trasponemos despacio y como cuando entramos los ruidos, los olores se van desvaneciendo…Los movimientos lentificando… Solo queda nuestra vivencia estampada en nuestra mente y el cuadro vuelve a ser una inmóvil pintura al oleo, colgada en la pared del salón de esa estancia de la zona. 18 septiembre 2017

DESTELLOS PATAGÓNICOS (18) Las vacas vienen marchando


LAS VACAS VIENEN MARCHANDO 23 de septiembre de 2017 LAS VACAS VIENEN MARCHANDO Las vacas vienen marchando por Sergio Pellizza Una llovizna continua y persistente, intercalada con escarchilla y viento sur, mantiene inactiva la tropa de chatas en el comienzo del valle, en ese mayo de 1905. Se habían detenido al final de un ancho cañadón cerca de la precordillera, en proximidades del lago posadas noroeste de la provincia de Santa cruz. El lugar por suerte tiene buenos pastos y abundante leña. Armado el campamento, los carreros junto a un gran fuego se disponen a arreglar sogas, tomar mate y contando verdades y mentiras esperan que el tiempo mejore. De repente se escucha a lo lejos como un sonido distinto. Zoilo un viejo carrero dice al grupo. -Hagan silencio y escuchen. - Es un ruido distinto al viento, al de nuestros animales, al crepitar del fuego… José, Un joven paisano se para en un carretón como para oír mejor. La nieve que comienza a caer dentro de sus efectos, amortigua los ruidos lejanos o los altera no permite definir en los oídos de José de que se trata. En un momento el viento, como deseando cooperar se reorientó un poco hacia el noroeste y permitió a José definir mejor lo que escuchaba. -¡Escuchen ¡ el ruido se acerca, parecen mugidos y gritos de arreos… Al fin, a la vuelta del cerro desde el oeste, aparece la punta de un arreo, precedido 50 metros adelante por un jinete que entre gritos y revoleo de poncho trata de indicar el rumbo a la vacada (conjunto de vacas). Venían del noroeste. Parecía que pasarían de largo cerca del campamento que estaba en silencio y solo brillaban las llamas de los fogones, difícilmente visibles desde lejos. Zoilo el más experimentado carretero del grupo dice. -No nos vieron capataz. -No los vamos dejar seguir de largo. – Todos sabemos que los reseros solo con sus caballos no pueden llevar lo necesario como para enfrentar una tormenta como esta. -Cierto Zoilo, dijo el capataz y de inmediato dispuso un par de jinetes para alcanzar el arreo y ofrecerles ayuda. El encargado del arreo, Villegas, llega al campamento para aceptar el ofrecimiento. A las apuradas toma unos mates cerca del fogón. Cuenta que vienen desde el Chubut traen unos mil animales, unos 300 los dejaran en Deseado para engorde y el resto seguirá para Punta Arenas. Las semanas de marcha habían tranquilizado a los animales, bastante chúcaros (animales rebeldes) al comienzo hasta que la fatiga del andar los puso más manejable… Después de dar las gracias se fue a acomodar los bovinos en la proximidad del campamento. El espacio elegido para la ronda era de terreno parejo de unos 300 por 300 metros. No había corral así que cuatro rondines tenían que circular en sentidos opuestos para mantener la vacada unida. Eran relevados cada dos horas. La llovizna mezclada con agua nieve arrecia de a momentos. Los rondines circulando a 10 metros entre sí. Cada uno marcha al tranco o al galope según se necesite, apenas se ven cuando se cruzan y a la voz de: ¡todo bien¡ continúan lo que les parece un eterno circular. El frio es intenso. El ganado se aprieta dándose calor y está tranquilo. De repente, sin que algo sea escuchado o visto, todo el arreo comienza a mugir e inquietarse. Los rondadores extreman sus cuidados para evitar la dispersión. Ya son permanentes sus gritos y silbidos y las vueltas se hacen al galope. Ante este batifondo el resto de los arreadores que están descansando rápidamente se agregan al grupo de rondines. Todos tratan de mantener el ganado contenido. No es posible contener nada, las vacas olfatearon pumas en las cercanías y el terror instintivo se hizo presente. Se ve que hacía tiempo venían siguiendo el rebaño pero sin atreverse a atacar por temor a los hombres y sus rifles con balas mucho más rápidas que el más ágil de sus saltos. Un par se habían introducido en la vacada, que parecía enloquecer más y más a cada instante. De pronto se produjo lo más temido. ¡la estampida¡. Cientos de toneladas de carne atropellando en una sola dirección, arrasando todo a su paso, incluyendo a los pumas que fueron pisoteados. La estampida paso cerca del campamento de carretones, rozando un par sin producir mayores daños. La estampida continuo su loca carrera manteniendo su formación de huida solo algunos se dispersaron. Loa arrieros con el encargado de la vacada Villegas al frente galopan a galope tendido a los flacos de la tromba. Debían colocarse como a 40 metros a la cabeza de la estampida silbando y dando gritos de apaciguamiento y si un grupo se dispersa volverlo al redil cuando se detenga por cansancio. Ya pronto amanecerá y disminuirá el peligro. Al fin, ya claro el día, la totalidad del rebaño agotado se detiene, produciendo su propia neblina con el resoplar de sus alientos. Solo un par de vaquillonas fueron atacadas por los pumas que tuvieron que huir ante la presencia del hombre y sus veloces balas. Los animales heridos fueron sacrificados para hacer un espectacular asado. Una verdadera delicia, sobre todo para los carreros que tenían su alimentación básica en la carne de cañón. Pasado el susto junto con la tormenta, los carreteros y arrieros decidieron tomarse un merecido día de descanso. Todos hombres y animales lo necesitaban. A la maña siguiente, churrasquearon juntos los restos del asado y cada uno siguió su camino… “En las arenas bailan los remolinos. El sol brilla en el pedregal, y prendido a la magia de los caminos, el arriero va, el carretero va… Un degüello de soles muestra la tarde, se han dormido las luces del pedregal, y animando la tropa, dale que dale, el arriero va, el arriero va, el carretero va…” Atahualpa Yupanqui. 23 septiembre 2017

DESTELLOS PATAGÓNICOS (17) El nuevo camino hecho al andar


EL NUEVO CAMINO HECHO AL ANDAR 22 de enero EL NUEVO CAMINO HECHO AL ANDAR Por Sergio Pellizza Lisandro venia desde muy lejos, muy enfermo del cuerpo y el alma. Su jet privado aterrizó suavemente sobre la tersa superficie de concreto asfaltico, en el aeropuerto de El Calafate. Sintió algo muy especial en este contacto de neumáticos y suelo. No sabía que era, pero sí se daba cuenta de que algo estaba ocurriendo. Sus dolores de crónicas enfermedades que venía sufriendo desde hacia tiempo, se atenuaron un poco. El aerodinámico pájaro de metal carreteó hasta la plataforma de estacionamiento. Apenas se abrió la puerta sintió la áspera caricia del viento del oeste en su cara. Comenzó a descender la escalerilla, observando la limosina que lo esperaba a un centenar de metros. El personal del aeropuerto le hizo señas de que se acercara. No bien puso los pies en el piso, noto como una vibración que venía desde abajo. Dispersó el conjunto de cifras y grafica que ocupaba su cerebro y como si se abriera una puerta en su mente sintió el mensaje…- Camina Lisandro camina…siente la energía de esta tierra que te llega mucho más hondo, que de este superficial de cemento. –Viniste a buscar paz aquí y la encontrarás siempre que permitas el contacto. Levantó la mano derecha e hizo la señal de alto al vehículo que se aproximaba. Caminó sobre el cemento, abriéndose a esa sensación…siguió caminando hasta el fin de la plataforma y pisó el ripio de la tierra sin ninguna cobertura. Sintió más fuerte la sensación de la tierra, más intenso el mensaje… Camina, Lisandro camina. El viento fuerte no lo acariciaba, más bien lo abofeteaba, como queriendo de despertarlo. También le decía en tono más fuerte, camina, Lisandro camina sigue la trayectoria del sol poniente que te llevará hacia el oeste. No permitas ninguna ayuda de los que te acompañan…Seguramente piensan que estas medio loco. Déjalos, nunca entenderán que los locos son ellos. Lisandro siguió caminando a campo traviesa. Cada pisada de piedra le contaba en lo que dura un paso su historia de muchos millones de años. Así fue entendiendo e incorporando que el paisaje, no se había construido por un golpe de suerte, como se construye una fortuna en la bolsa de valores. La naturaleza había tenido paciencia, paciencia de muchos millones de años. Cuando tuvo sed, siempre había un manantial que le brindaba el agua más pura que había bebido jamás. Cuando apareció el hambre, unos arbustos espinosos le ofrecieron unas pequeñas bolitas del tamaño de un garbanzo, de intenso color violeta muy agradables al paladar. Lisandro sigue caminando, a cada paso recibe una nueva vibración de la tierra que actúa como un cálido masaje. A cada instante sus dolores disminuyen. Si no pensaba en ellos no atraían hacia el ningún padecimiento. El horizonte hacia el poniente ofrece el abanico de rojos más brillante y variado que jamás vieron sus ojos. Luego lentamente desaparecen. Entonces el cielo se puebla de brillantes estrellas, como si la noche fuera perforada, y le fuera permitido ver la luz total por los agujeros. Sintió un saludable cansancio y se durmió, sin sentir dolor ni frio al solo abrigo de una mata negra. Cuando despertó entendió todo. La paz es muy simple, lo difícil es ser simple. También comprendió que la felicidad transitaba por el mismo camino.; que era justamente el que estaba haciendo al andar. Sergio Pellizza 22 Enero 2017

domingo, 14 de enero de 2018

DESTELLOS PATAGÓNICOS - Un hombre de aire (16)


Sergio Pellizza Un Hombre de Aire Cuento corto por Sergio Pellizza El hombre, ancho de espaldas, elevada estatura, sus brazos colgados a lo largo del cuerpo, caminaba enfrentando el viento y disfrutando su castigo de más de 30 nudos en su cara. Pensaba - En este espacio geográfico, el desierto es el privilegiado encuentro de connotaciones asombrosas, donde el hombre se mide a sí mismo. El hombre propio de este espacio es la Patagonia, extensión inmensa que le recuerda el Sahara Africano. Había despegado hace dos días del Aeródromo de General Pacheco en Buenos Aires. No era el primer vuelo que hacia al sur pero este fue especial. Por fin estaba en Rio Gallegos Patagonia pura. Un lugar lejos de todas partes y cerca de ninguna. En estas tierras donde el viento es tan fuerte y en el único lugar donde le encontró incomparable sabor, por eso quizás pensó que este era el verdadero sabor de la Patagonia Austral el de su viento. Recordó la reciente maniobra de aterrizaje. Totalmente distinta a las que había hecho antes. Para aterrizar debía embestir el avión frente a las ráfagas. Una vez aterrizado el carreteo se realizaba con las alas niveladas y la cola del avión bien alta que encajaban en un carrito varios operarios, al que se agregaban todo el personal del aeródromo y veinte o treinta soldados según la circunstancia. Se trataba de sujetar el avión con sogas puestas en argollas fijadas a las alas. Después se iniciaba la marcha hacia el hangar con movimientos zigzagueantes y evitando que el viento lo tomara de costado, lo que significaría una seria avería en la estructura del avión. Sabía que al día siguiente tendría que hacer una maniobra parecida. Habría que salir del hangar con el motor en marcha con la mayoría del personal concentrado en la cola ya que los vientos castigaban especialmente esta parte y podrían lograr que el aeroplano capotara antes de iniciar el carreteo. En estos días ventosos se iniciaba el vuelo casi sin carreteo ya que el viento como una mano gigante arrancaba prácticamente el avión del suelo. Era el 31 de marzo de 1930 Los habitantes de este inmenso espacio llamado Patagonia Austral nunca más se sintieron “lejos de todas partes y cerca de ninguna” El hombre piloto que se llamaba Antoine de Saint –Exupéry desde su espíritu de escritor pensaba; cuanto espacio cuanta libertad toda junta. Sin barreras… fue así que entre otras cosas la geografía del lugar le ofreció imágenes. Una de ellas es la de la Península de Valdez, fue, según algunos dicen que inspiró el primer dibujo del “Principito” que quizás solo los niños puedan saber sin preguntar que no se trata de un sombrero.

viernes, 12 de enero de 2018

PENSANDO EN EL PAPA FRANCISCO


Amparo Estévez Zawisza Pensando en el PAPA Me he preguntado hoy si los argentinos hemos perdido a tal punto el equilibrio de las opiniones que el desequilibrio ya es enfermizo. Poseemos la bendición de un país maravilloso que surge airoso de miles de problemas y no sabemos valorar los dones que hemos recibido, merecidos o no. Claro que con profundo sentimiento podemos decir "el PAPA es nuestro". Sin embargo el PAPA ya no es nuestro, es de todo el mundo. No podemos desconocer su obra, su palabra, su vida puesta al servicio de los que pueblan el mundo, sean católicos o no. Por un momento yo los invito a reflexionar intentando que, dejando de lado intereses personales, seamos capaces de ver al PAPA tan cual es. Un hombre sencillo al que se la ha asignado una tarea muy difícil y nos está demostrando que es capaz de hacerlo, con amor al prójimo y un desprendimiento total. Su presencia se altera ante la injusticia. Su mirada va hacia aquellos lugares en dónde siente que su palabra puede obrar milagros. Supongo que a la Argentina la ve como su vieja casa. Y cuando lo piensa se da cuenta que nos peleamos como gallos de riña. Que hacemos oídos sordos a todo aquello que nos signifique un sacrificio. Que años de mal manejo han sumido a su país en un desastre que no se sabe por donde empezar. ¿Podemos ser anfitriones de un hombre que tiene en sí mismo la vida espiritual de aquellos del mundo que lo quieran escuchar? ¿Que sabe que hay males cada vez más arraigados en el mundo y en su patria, muy difíciles de sanar? Estoy segura que él quisiera traernos un regalo al llegar a nuestro país y disfrutar la estadía con un mate en rueda de amigos que no contenga veneno. Tal vez quisiera ser un superhéroe para que con solo su presencia y palabra pudiese sanar las almas que han sido inyectadas de odio, resentimiento. Quisiera encontrar un país entero y con esperanza. Nunca dividido en dos posiciones antagónicas que se maltratan, insultan, instalan la rebeldía sin razonamiento cabal de los hechos. ¿Puede él que ama a su pueblo venir de visita a una casa que de buenas a primeras sus hermanos se tiran con platos y sillas? Muchos argentinos se merecen que el PAPA venga a saludar, a compartir una mesa, a hablarnos en directo... pero muchos más están inmersos en un mundo de incertidumbres que sin intentos de solución sólo gritan...Tampoco se buscan coincidencias y un punto de vista sereno. Así es entonces que en general se piense que el PAPA es ingrato, en lugar de preguntarse: ¿Qué pasa qué no estamos en su agenda? Amparo Estévez Zawisza

DESTELLOS PATAGÓNICOS - (15) -El entierro de la historia-


EL ENTIERRO DE LA HISTORIA 9 de enero EL ENTIERRO DE LA HISTORIA Por Sergio Pellizza De repente la oscuridad ocupó todo el espacio de sus ojos. Aunque estaba inmovilizado en un pequeño espacio que apenas lo contenía, en un momento pudo oír, algo así como clavos que se hundían en madera. La pregunta se formuló inmediatamente en su tambaleante mente. -¿Qué pasa? La respuesta llego como un reflejo condicionado, de inmediato. -Están clavando la tapa de un ataúd, conmigo dentro y no estoy muerto…- Me van a enterrar vivo. Solo podía gritar desde sus pensamientos, ningún sonido salía de su boca contraída en un rictus de dolor extremo. Sus ojos llenos de oscuridad estaban abiertos, ni siquiera podía cerrarlos. -Debo estar muerto, se dijo, pero…- ¿Donde está la luz blanca?... - Se que no soy o fui una mala persona. -Si morí matando es porque me obligaron, estaba en combate y el enemigo desbordaba la posición- Hirieron a varios camaradas con sus flechas, lanzas y boleadoras. – Siempre nos decían que eran solo indios, poco más que animales y nuestro deber era correrlos del lugar, y si se resistían exterminarlos. – Solo dispare mi fusil patria de un solo tiro contra hombres; jamás contra mujeres y niños. - No alcance a recargar y el lanzazo del salvaje se clavó en la base de mi cráneo- El dolor fue intenso- Alcance a ver como el salvaje era exterminado de un disparo en la frente.- Cayo sobre mi ya sin vida. -Luego la oscuridad total, que aun continua… -Pero pienso, eso quiere decir que aun existo… Se que por poco tiempo más, Puedo escuchar caer la tierra caer sobre la madera… -Solo me resta esperar la luz blanca al final del túnel. –Tengo preparada la explicación para cuando se me pregunte… -Repetiré lo que siempre me dijeron y creo… Solo eran salvajes casi animales.- Teníamos que hacerlo. La Campaña del Desierto había comenzado. Esto dijeron algunos hombres con estatua y muchos nombres de calles, pueblos etc. ¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre. Domingo Faustino Sarmiento – (1811-1888.) "Estamos como nación empeñados en una contienda de razas en que el indígena lleva sobre sí el tremendo anatema de su desaparición, escrito en nombre de la civilización. Destruyamos, pues, moralmente esa raza, aniquilemos sus resortes y organización política, desaparezca su orden de tribus y si es necesario divídase la familia. Esta raza quebrada y dispersa, acabará por abrazar la causa de la civilización. Las colonias centrales, la Marina, las provincias del norte y del litoral sirven de teatro para realizar este propósito." Julio Argentino Roca (1843-1914) ¿Habrán visto ellos la luz blanca al final del túnel? ¿El ser humano vera la luz blanca? ¿O Seguirá repitiéndose la historia .?

martes, 26 de diciembre de 2017

DESTELLOS PATAGÓNICOS - POLICÍA MONTADA EN CABO VÍRGENES PARTES 1-2 Y 3


POLICÍA MONTADA EN CABO VÍRGENES PARTE I 30 de septiembre POLICÍA MONTADA EN CABO VÍRGENES PARTE 1 Por Sergio Pellizza En el extremo más austral de Argentina continental se encuentra una elevada punta acantilada por la cual pasó Hernando de Magallanes, frente al estrecho que lleva su nombre. Llamó a este accidente geográfico “Cabo Vírgenes”, pues ese 21 de octubre de 1520, era el día de “las 11.000 vírgenes.” En esta tierra, poblada de tantas historias y tantos fantasmas, a unos 130 Km de Rio Gallegos, Capital de la Provincia de Santa Cruz hoy se encuentra el Faro de Cabo Vírgenes. Hace poco menos de 140 años en las proximidades del Rio Santa Cruz se comenzaba a delinear esta historia… El joven Teófilo se encontraba admirando esos límpidos amaneceres con alucinantes tonos de colores que casi podían tocarse y notar su textura. Nunca había poder tocar un color, solo aquí en la margen sur del Rio Santa Cruz experimentaba esa sensación. El joven marino disfrutaba todo esto pero, también extrañaba Buenos Aires, por eso esperaba ansioso noticias del irregular buque Villarino que vendría, no se sabía cuando, para relevarlo de su comisión en Santa Cruz. Antes que el buque llegó la carta. Decía más o menos así: Fechada en 1887. “Habiendo tenido conocimiento el gobierno nacional que en el Cabo Vírgenes se han descubiertos yacimientos de oro, lo que ha dado lugar a una invasión de aventureros a esa región. Se considera in dispensable que la autoridad nacional esté presente en ese punto. Se ha designado a usted para que, sin pérdida de tiempo se traslade al lugar indicado y tome, en consecuencia, todas las medidas que se relacionen con esta orden, hasta que reciba nuevas instrucciones.” Las instrucciones llegaron poco después, por nota recibida de un chasque enviado desde Punta Arenas (El correo oficial llegaba a Santa Cruz en esa época vía Punta Arenas incluso la correspondencia oficial) Estas eran las órdenes: “Se le ordena tomar las providencias que el caso requiere, empleando los elementos y recursos de que disponga para hacer respetar la soberanía nacional, en ese territorio, estableciendo vigilancia policial. Se le recomienda muy especialmente la prudencia y tacto que debe observarse en este punto fronterizo a Chile, como también en las medidas a justarse a lo dicho. Asimismo queda autorizado a contratar hasta 25 hombres, los que destinara a policía montada. En cuanto a los pagos lo hará usando sus propios medios que puede recoger sobre el terreno, vale decir, el oro, para lo cual queda usted autorizado. Por lo tanto queda usted nombrado para esta comisión. De comienzo lo acompañaran a usted, el ciudadano Arturo Villagrán como comisario de policía y 3 peones. Deberá partir en un plazo no mayor de 48 horas.” El joven Teófilo nunca se había permitido observar una orden. Pero esta… -¿Como hare para cumplimentarla? Nosotros en este hoy pensamos que El gobierno nacional de ese entonces comprometía muy poco, casi nada, en cuidar y afianzar su territorio. El joven seguía pensando en él como, él cuando ya lo tenía ordenado. Preparar un campamento que debía guardar relación con esta orden no era fácil, sobre todo con los muy escasos recursos disponibles, apenas alcanzaban para lo indispensable: Dos chatas cargueras. Una para carpas y bolsos de equipaje y otro para unos pocos víveres secos, como ser arroz para 10 días, galletas para otros tantos, yerba para un mes, dos ollas. Treinta y cinco caballos, mas seis elegidos para monta. A todo esto se agregabas un arreo de 150 bovinos, vacas, toros, terneros; todos criados a campo abierto, muy difíciles de manejar. Estos animales debían servir como reserva y ser utilizados, en último caso en el punto de destino, con prolija rendición de cuentas de su consumo. Los elementos del campamento se reanimarían en el potrero de “Las Salinas”. Un lugar de unas 300 hectáreas abrigada por altas barrancas del lado sur y limitada al norte por el rio. Allí se concentraban la hacienda la caballada, los carretones y demás elementos. Este sería el punto de partida. Se hicieron los aprestos necesarios y con las últimas horas de sol se hicieron los retoques y una revista minuciosa de todos los elementos. A la mañana siguiente una helada blanca cubría, como un sudario, los pastos, matorrales y laderas del cañadón de la orilla del Rio Santa Cruz. Las matas parecían erizos cristalizados con sus espinas rígidas que al rozarlos, crujían como hebras de cristal. Los animales del arreo apretados unos junto a otros, se prestaban calor; la caballada pellizcando bocados de pasto escogidos se sacudía impaciente por marchar. Cambiando los tonos aparecieron los rápidos sonrojos del amanecer patagónico, después los carmines suaves y, por último detrás de esa superficie blanca y helada, surgieron los primeros rayos del sol derramando toda su vida dentro de ese cuadro de aparente muerte. Aparecieron los pájaros buscando las migas de las galletas que acompañaban al mate de los paisanos. Se fueron apagando los fogones y juntando los últimos enceres de la acampada. Este era el escenario que despedía el ponerse en marcha, la policía montada de Cabo Vírgenes a las 8 horas de esa mañana como estaba previsto. Esto es el comienzo de una historia que solo pone puntos suspensivos y un continuará en la próxima segunda parte. 30 Septiembre 2017 **************************************************** POLICÍA MONTADA EN CABO VÍRGENES PARTE 2 3 de octubre POLICIA MONTADA EN CABO VIRGENES PARTE 2 Por Sergio Pellizza La primera jornada hacia Cabo Vírgenes de esta policía montada, fue lenta por la dificultad del ganado. La hacienda, 150 bovinos se movía despacio. El cuadro que se fijaba en los ojos de Teófilo era inolvidable. En primer término el arreo, la caballada, las chatas cargueras y los jinetes. La senda la hacían al marchar hacia el sur. Hacia atrás quedaba el norte. Quedaban los grandes bajos que arrancando a la izquierda del Rio Santa Cruz y Rio Chico, se extienden hasta San Julián. Estos bajos con más de 100 metros bajo el nivel del mar constituyen la depresión más importante del hemisferio sur. Acamparon en un lugar conveniente para animales y humanos. Día 7 de agosto 1887. Así abría Teófilo su diario de campaña. Hora, 7 de la mañana, mucho frio húmedo, por aporte de aire del este. El sol saldrá a las 9 y tendremos media hora de luz de crepúsculo. Como una disposición no ordenada, en esa pereza helada se despertó el campamento; toda la gente de campo sabia sin consultar el almanaque náutico la hora de partir. El sol apareció brillante, con su precisión acostumbrada, en un cielo sin nubes con un cielo azul purísimo, pareciendo que la atmosfera se estremece de contagiosa emoción. Hacia las dos horas de marcha se vió un humo al frente, a la derecha en dirección a Punta Arenas. Teófilo sin pensarlo dos veces se dirigió al humo acompañado por su recientemente nombrado Comisario Villagrán. Primera misión de la policía montada. A unos 4 kilómetros encontraron una carpa y algunos caballos sueltos. - ¡Hola buenos días ¡ ¿Hay alguien aquí? … Se abrió la puerta de la carpa y apareció un hombre de regular estatura cubierto con un quillango, asomaba por entre los pliegues de este una carabina que apuntaba alternativamente a Teófilo y al comisario Villagrán. -Tranquilo Hombre, dijo Teófilo, somos la autoridad Argentina en estos lugares y ¿usted quién es? El hombre dejo de apuntar con su arma a los recién llegados y respondió. -Soy Gerónimo Habit –Oie, ingeniero de minas. Salí de Punta Arenas hace 8 días y me dirijo a Santa Cruz para solicitar pertenencia minera en Cabo vírgenes. -Mucho me alegro Sr. Gerónimo en que respete la ley.- ¿No tiene diarios a alguna noticia del norte? Hace 4 meses que no llega barco a Santa Cruz. -No señor oficial dijo Gerónimo, solo tengo unos ejemplares de Le tems donde se da cuenta del descubrimiento de oro en Cabo vírgenes. En Punta Arenas no se habla de otra cosa. -Como viajo ligero espero alcanzarlos en el Rio Coile. Una hora y media duró la ausencia de Teófilo y Villagrán de la tropa que seguía su lento avance hacia el sur. Los esperaban muchas preguntas de sus compañeros de viaje. Este episodio puso una nota diferente en la rutina del viaje y toda la gente imaginó que juntarían oro en bolsa y que al final todos materializarían sus sueños. Los días 8,9,10 y 11 de agosto, trascurrieron sin novedad y los llevaron hasta las orillas del Rio Coile. Tuvieron un tiempo excelente. El día 11 a la tarde entraban en el valle con buenos pastos para los animales. Como dice el refrán: “Hacienda bien comida es, hacienda pronto echada”. Dejan a dos hombres a su cuidado y continúan con la carga unos dos kilómetros más arriba, en la falda de una colina cubierta de matorrales de buena leña. El tiempo espléndido que los había acompañado hasta aquí, parecía cansarse de su amabilidad y estaba dando indicios de que cambiaría rápidamente. Los hombres de campo saben leer estas señales y se preparan. Las nubes provenientes del suroeste no se veían amenazadoras. La aguja del barómetro parecía danzar en su cuadrante numerado. El buen sentido común de Teófilo le dijo que escuchara lo que tenia qué decir el viejo peón Eustaquio nacido y criado en la Patagonia. -Patrón se viene la mala, mejor esperamos hasta qué aclare. -Está bien dijo Teófilo, trasmítale la orden al comisario Villagrán de que disponga el armado de las carpas al reparo, al pié de la colina- No bien este ubicado el ganado que disponga una ronda de vigilancia a relevarse cada dos horas. El viento comenzó a soplar del suroeste con fuerza al atardecer. Como una hora más tarde, comenzó a caer granizo como arroz, descargándose enseguida una fuerte nevada. Teófilo sabía que después de la nevada bajaba mucho la temperatura y todo se congelaba. No era bueno, pero peor era que se levantara viento fuerte, esto sacudiría las carpas castigaría al ganado y los mantendría incómodamente inmovilizados hasta que amainara. Justo esta, es la previsión que se cumplió. A la madrugada comenzó a soplar fuerte del sudeste con mucha nieve, y un frio intenso se dejo sentir. El termómetro marcaba 4 grados bajo cero en el interior de la carpa. La Caballada, con el anca al viento, no se movía. La temperatura afuera era de 8 grados bajo cero y seguiría descendiendo. Con un tiempo semejante no era posible dejar el campamento y continuar hasta el Rio Gallegos. Lo único bueno, en este esperar a que aclare, fue que una tropilla de guanacos, buscando abrigo, se había recostado sobre el campamento que todo cubierto de nieve no les había advertido del peligro del hombre cercano. Ver a estos animales y escuchar despertar el instinto cazador fue cuestión de segundos. Bastaron unos pocos disparos para tener carne suficiente hasta el final del viaje. Parecía una incoherencia, tanto ganado y tener que cazar guanacos para comer carne. Pero Teófilo oficial de marina, con férrea disciplina militar tenia la orden de que el ganado tenía que llegar intacto a destino, era una orden. No entendía bien cuál era el plan del gobierno nacional. Tenía un sobre cerrado que había llegado con las órdenes y que debía abrirlo al llegar. Y así se haría. Mientras el viento y la nieve seguían sacudiendo y enfriando las carpas. La temperatura afuera ya estaba en 16 grados bajo cero. Se cumplía el tercer día de espera en el campamento y 14 desde la partida de Santa Cruz. LA MISION DEBIA CONTINUAR… Y EL RELATO TAMBIEN...CONTINUARA. ***************************************************************** POLICÍA MONTADA EN CABO VÍRGENES PARTE 3 8 de octubre POLICÍA MONTADA EN CABO VÍRGENES PARTE 3 Por Sergio Pellizza En su registro diario Teófilo anotaba. 0700 horas Estamos en el Cuarto día de “esperar que aclare”, en estos bajos del Rio Coile y en el 9 de marcha desde que partió la tropa de 150 vacunos, 35 caballos. 2 carretones de carga y la gente. La nieve sigue cayendo con mucho viento del este. La gente está muy incómoda por esta obligada inactividad. Espero que pronto mejore el tiempo, Temo por el estado nervioso de la gente y que la situación de inmovilidad genere un problema más a los que ya tenemos. La Patagonia como si estuviera escuchando decidió mejorar las condiciones para estos audaces. Con la puesta del sol cambio el viento y el cielo tendía a ofrecerse despejado y dentro de una atmósfera totalmente pura, brillaba toda la riqueza de constelaciones y estrellas que ostenta con orgullo nuestro hemisferio sur. Parecía que la nieve al caer había pasado la escoba barriendo del espacio todas sus impurezas. Brillaron más alegres los fogones despertando el espíritu y el buen humor de la gente, adormecida por el narcótico del frio y el aburrimiento. Dejaron el campamento a media mañana. Les costó un poco de trabajo mover la hacienda que, con sol y sin viendo hurgaba entre la nieve buscando algo de pasto o musgo para comer. Luego lentamente la tropa comenzó a moverse hacia el sur, hacia un paradero indio llamado “Waken-Ayken” Donde arranca el camino al Rio Gallegos. Allí debían dejar por dos días que la hacienda y la caballada se repongan. Un buen fuego y el descanso reparador para todos pusieron de buen humor a la gente. Llegaron al parador en las últimas horas de la tarde y se dispusieron a preparar el campamento par dos días según lo planeado. Estaban terminando de acopiar leña para el que fogón cuando de pronto… Un grito pone a todos en Tensión. -¡Atentos alguien viene¡..A unos 200 metros, al salir de un recodo formado por una colina se veía venir un jinete seguidos por varios caballos en desorden y una chata de carga. Cuando estuvo más cerca uno de los peones lo identificó. -Es el gringo, ese ingeniero de minas. Y viene acompañado por otro que anda en la carreta de carga. El caballo que trataba de dominar el gringo a duras penas y que parecía ser que mayor empeño era en tirarlo; avanzaba corcoveando y sin responder al castigo del rebenque. A pocos pasos del campamento se encabritó más aun y al final terminó por tirarlo cayendo cómicamente sobre la nieve. Esto provoco una carcajada general entre la gente. El gringo, Gerónimo Habit –Oie, ingeniero de minas de Lieja; se levantó echando chispas por los ojos y con el revólver en la mano, apuntando a todos sin saber a quién matar. En su mal español dijo… -Mi no burla nadie… Ante tal actitud se produjo un silencio absoluto, y toda la alegría de esos hombres buenos se transformo en hosquedad, notándose que las manos derechas habían desaparecido debajo del quillango. -¡Alto a todos¡ Gritó Teófilo – Nada de tonterías: y usted escuche señor ingeniero no hubo maldad de parte de esta gente. –Si en algo se le ofendió le pido disculpas.- Le tiendo mi mano en señal de paz. Tardó mucho en estrechar esa mano, lo que indicaba que habría paz pero no serian amigos. Enseguida calmados los ánimos Teófilo dijo. -Cuente que le ha pasado señor Gerónimo Habit –Oie. -Bueno. Yo salió de Santa Cruz tres días después de que lo encontré.-Yo querer comprar cinco pertenencias en los lavaderos. -Se me contestó que allí no se vendía nada. Que era preciso dirigirse a Buenos Aires y hacer solicitud, pero se me permitía explorar la zona mineral y elegir para pedir. – Bueno, yo determine, comprar 4 caballos que pague muy caro, alcanzarlo a usted y luego continuar a Punta Arenas donde compraría equipos y gente para trabajar en los yacimientos con permiso o sin él. -En Santa Cruz no resolver nada. ---También darme carta para usted que he perdido con algunas cosas en el temporal que me agarró a cinco leguas del Rio Coile. – Mi sirviente Mauricio, encontrar refugio y encender fuego y mantenerlo durante toda la nevada para eso pagarle. 17 de agosto de 18… 1400 horas temperatura 1 grado sobre cero -El sol produje algo de deshielo. La hacienda está comiendo relativamente bien así que planificamos salir temprano mañana y esta será nuestra última parada larga. – Las próximas serán de pernocte nomas. Aquí terminaba el registro oficial y comenzaban las dudas de Teófilo. Estas dudas se incrementaban a medida que el viaje progresaba, se preguntaba. -¿Como ejercería su autoridad con tan pocos medios? - ¿Con instrucciones tan poco claras del gobierno nacional?... Sabía que la noticia de la existencia de oro se había extendido, era muy probable que se hubiera formado un pequeño caserío provisorio con gente de todo tipo, muchos indeseables inescrupulosos. Sus preguntas sobre el cómo y el con qué, formaban una lista interminable. De pronto, un leve esbozo de sonrisa se dibujo en sus labios agrietados por el viento y la escarcha. Recordó que su policía montada antes de llegar a su destino había tenido dos intervenciones exitosas. Las dos con el mismo personaje. El raro ingeniero de minas de Lieja, el señor Gerónimo Habit –Oie. La última hace apenas 24 horas cuando llegó el campamento y sacó su revólver y los quiso matar a todos por reírse de su cómica caída. Había resuelto bien esta situación, pero el futuro planteaba otras que no conocía y que descubriría al llegar a su destino Cabo vírgenes. Ya faltaba poco para saber a qué se enfrentaría…por ahora debía continuar el camino tal como el relato que también transitará la senda de esta historia. 8 Octubre 2017

DESTELLOS PATAGÓNICOS - El plan


Sergio Pellizza 23 de diciembre a las 15:09 El plan Por Sergio Pellizza Adolf, paisano con sangre alemana e indígena, hacia tres temporadas que andaba con la comparsa de esquila. Cumpliría 21 años el próximo mes de octubre. Era un hombre de muchas habilidades, quizás la misteriosa genética de sus ancestros dio como resultado final este prototipo de joven alto pelo rubio, ojos profundamente azules y facciones, angulosas, de mentón fuerte, labios finos y un toque de color cobrizo de piel. En su interior habitaban la bravura de su ser indígena y la disciplinada forma de su ser germánico. Había visto a Azucena la hija del dueño de estancia en su sus últimas vacaciones en la estancia. Estaba ingresando a su último año del secundario en el colegio María Auxiliadora, como pupila en Río gallegos y se habían enamorado ambos, con esa inocencia perfecta del amor totalmente puro. El ser Tehuelche bravío e impetuoso no sabía esperar, solo quería montar en ancas a su amada y llevársela para vivir siempre felices. Su otra presencia interna, la germánica le decía que así no se podían hacer las cosas. Ella lo amaba y merecía lo mejor de lo mejor, lo mismo que su familia que siempre lo habían tratado tan bien. Definitivamente podía hacer otra cosa. Estar a la altura de su amada. Lo había pensado mucho y sabia que no sería fácil, pero si posible. Para eso tenía un plan que pensaba exponer a Don justo el papa de Azucena, viudo dueño de la estancia. Lo había repasado mil veces y era lo que correspondía hacer. Tomo la decisión y al día siguiente antes de la tareas bien temprano decidió encarar directamente a su jefe. -Don Justo necesito hablar con usted. -Claro, Adolf vamos a mi oficina, estaremos más cómodos. -Mire don Justo.- Lo cierto es que me enamoré de Azucena, ella me corresponde pero sé que es muy joven y además debo merecerla. -Usted sabe por las muchas charlas que hemos tenido que soy una persona leída y que tengo muchos conocimientos sobre los animales, sus enfermedades y una cultura general que me dieron los libros, entre ellos los de su biblioteca. – Mi pedido don Justo es que me ayude en mi plan. – Se trata de lo siguiente: -Primero debo terminar la formación secundaria. Eso lo puedo hacer en un año rindiendo todas las materias libres. – Solo Necesito que usted convenza al director del colegio Salesiano de Río Gallegos de que puedo hacerlo. Luego que me dé un préstamo, pues deseo estudiar medicina veterinaria en la Universidad de La Pampa. – Se que su hija desea estudiar Ingeniería Agrónoma en La Universidad de Buenos Aires.-Todo este plan mío don justo durará 5 años. – Juro no ver a Azucena en este tiempo. –Si al cabo de este periodo, su hija aun me quiere y yo soy profesional le pediré permiso para pedirle su mano. Don Justo ser quedó en silencio, meditando… Luego de un buen rato se levantó y dijo. Adolf si tú haces todo eso eres más que merecedor de mi única hija.- Te conozco y aprecio mucho –También sabes que te ayudare en todo lo que pueda. Si ella te quiere tanto como para esperar los tiempos que tú mismo planteas…-Es Un trato. –A partir de este momento quedas relevado de toda tarea y abocarte por entero a tu proyecto; que también es el más ambicioso mío. Se dieron con fuerza la mano y comenzó la titánica tarea de Adolf para cumplir su compromiso. Sabía que no tendría grandes dificultades con las materias del secundario, pero necesitaba ayuda mucha por lo irregular del procedimiento. Su Ídolo Don Bosco le había ayudado a diseñar el plan y también le había dado el valor para exponerlo a don justo, así que a la semana siguiente con la fe puesta en el Santo partieron en el Ford A rumbo Rio Gallegos. Adolf esperaba fuera de la rectoría del Colegio Salesiano mientras su patrón y el sacerdote director hablaban… La conversación no duró mucho, pues Don Bosco siempre al lado de los jóvenes, le dio al padre director los argumentos necesarios para que el plan se iniciara. Solo le pidió a don justo que se quedara en el colegio y podría tener allí todas las facilidades. Además le pondría un joven sacerdote muy capaz como tutor. A partir de ahora el plan comenzaba a ejecutarse y de inmediato dijo el padre director. Llamo al joven padre, José su tutor y le dijo que se presentara con los programas de primer año. Todo estaba saliendo más que bien, no solo Adolf rendía las materias en los plazos previstos sino que asombraba a todas las mesas rindiendo con la puntuación máxima. El éxito de Adolf era el de todos así que todos lo disfrutaban. Terminó la formación secundaria con honores. En la misma fecha Azucena terminaba su secundario también. Don Justo los reunió para que afianzaran delante de él y Con Don Bosco como testigo su compromiso. Poco después ambos partieron con distintos rumbos… Pasaron los 5 años y Adolf regresó a la estancia con su diploma en la mano. Azucena le faltaba unos finales para terminar su carrera. Los dio antes de las fiestas y pudo colgarlo en el arbolito de navidad junto al de Adolf. Don justo sugirió que se trataran un tiempo antes de tomar la decisión final… No fue necesario, no bien se vieron, notaron que el amor a pesar del tiempo y la distancia estaba intacto. Se casaron un mes después en la misma estancia. La luna de miel la hicieron allí mismo en ese paraíso natural donde toda la naturaleza viva les sonreía sin disimulo En las navidad siguiente en el gran pesebre que se había armado, el niño Dios estaba muy contento porque había muy cerca de su cuna de paja fresca, un hermoso niño para jugar. Además sabía que pronto vendrían otros y podrían jugar a la divina ronda del amor. Sergio Pellizza