miércoles, 14 de marzo de 2018

EL ABORTO Y LAS RELIGIONES


-Paraiso-2012 Aborto y religión: la experiencia de mujeres católicas 29 septiembre, 2017 TwitterFacebook1EmailPrintFriendlyFacebook MessengerTelegramWhatsAppCompartir Notas sobre el tema Aborto y religión: la experiencia de mujeres católicas Necesidad y transgresión Perdonar el aborto Un Dios que acompaña Aborto y religión: la experiencia de mujeres católicas Una investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), junto con integrantes de la agrupación Católicas por el Derecho a Decidir, analiza el modo en que mujeres de ese credo decidieron interrumpir sus embarazos. La influencia del dogma, la construcción de discursos disidentes y la resignificación de la imagen de Dios. Por Nadia Luna “Mi cuerpo es mío, ¡yo decido! Ni mi pareja, ni la familia, ni la Iglesia, ni el lugar donde estoy trabajando, ni la moral”. Jimena, de 36 años, es una mujer católica que decidió abortar a pesar de que el dogma de su religión condene esa práctica. El relato forma parte de una de las diez entrevistas recolectadas para el trabajo Mujeres católicas y aborto: experiencias de vida y pluralización de las creencias, realizado por Cecilia Johnson, investigadora del Centro de Estudios Jurídicos y Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba (CIJS–UNC). Dado que la Iglesia Católica es uno de los principales actores sociales que históricamente ha contribuido al control de los cuerpos, concibiendo al aborto como un pecado y un crimen, esta investigación analiza las maneras en que las mujeres logran hacer convivir esta experiencia con su identidad religiosa. El catolicismo tiene una influencia muy fuerte en América Latina. Según un informe de la ONG Corporación Latinobarómetro, en 2014 la cantidad de personas que se declaraban católicas en la región era del 67 por ciento del total de la población. Y esto, muchas veces, tiene su correlato en las legislaciones de cada país. En la Argentina, el aborto está penalizado salvo en los casos contemplados en el Artículo 86 del Código Penal, que refiere a situaciones en las que corre peligro la salud de la mujer o si el embarazo es consecuencia de una violación. Sin embargo, aún en estos casos, el camino es obstaculizado por motivos éticos, religiosos y burocráticos. Así, muchas mujeres continúan con el embarazo y dan a luz contra su voluntad o se ven obligadas a realizar el procedimiento en lugares clandestinos y precarios, con las complicaciones que esto acarrea. La principal causa directa de mortalidad materna es la clandestinidad del aborto y va en aumento: en 2014 murieron 43 y en 2015 fueron 55. La criminalización del aborto resulta ineficaz a nivel legal pero sí logra estigmatizar a las mujeres que lo realizan, en muchas ocasiones, en el marco de situaciones de violencia. “Con el trabajo apuntamos a que se empiece a comprender que la religiosidad se vive de formas diferentes, que no necesariamente constituyen un obstáculo a la hora de tener una mirada a favor de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Existen muchos análisis sobre las políticas sexuales y los discursos de las instituciones, pero había un vacío con respecto a las experiencias de mujeres creyentes que habían practicado un aborto”, le dijo a TSS Johnson, licenciada en Trabajo Social y becaria doctoral del CONICET. El trabajo fue dirigido por el doctor en Derecho y Ciencias Sociales Juan Marco Vaggione y contó con la participación de dos integrantes de la organización Católicas por el Derecho a Decidir en Córdoba: María Teresa Bocio (presidenta) y Marcela Frencia. El objetivo es que sea una herramienta que tenga injerencia política en favor de la salud de las mujeres. Cecilia Johnson Las entrevistadas son de diversos sectores sociales, edades y con trayectorias educativas y políticas disímiles. Algunas han pasado por clínicas clandestinas y otras, las más jóvenes, realizaron el procedimiento a través de medicamentos (misoprostol). En el trabajo, Johnson cita a la especialista estadounidense Rosalind Petchesky, fundadora del International Reproductive Rights Research Action Group (IRRRAG), que señala que uno de los mayores efectos de la religión no es detener los abortos, sino crear problemas de conciencia. También remite a otros autores que aseguran que la criminalización del aborto resulta ineficaz a nivel legal pero sí logra estigmatizar a las mujeres. Necesidad y transgresión Para dar cuenta de la heterogeneidad de discursos dentro del universo de los creyentes, Johnson utiliza el concepto de “pluralización de lo religioso”. Esto le permite visualizar diferentes grados de resistencia o liberación personal. “Uno de los obstáculos que se suelen identificar al estudiar religión y aborto tiene que ver con la asociación necesaria de lo religioso con lo conservador y de lo secular con el avance en el derecho al aborto”, explica en el estudio. En la mayoría de los relatos, la investigadora encontró que la decisión de interrumpir el embarazo aparecía desconectada de los mandatos religiosos y se vinculaba con la necesidad de resolver una situación concreta en un contexto determinado. “Esto no significa que lo religioso no opere de alguna manera, ya que posteriormente aparecía como culpa o alivio por sentirse perdonadas por Dios. Pero, en el momento de tomar la decisión, muchas veces vinculada al no deseo de la maternidad, a condiciones de pobreza o a encontrarse en una situación de pareja violenta, primaba la necesidad por sobre la postura de la Iglesia Católica”, explicó la investigadora. “La clandestinidad refuerza lo que se sostiene desde muchos discursos: que es un pecado, un crimen”, dice Johnson. De esta manera, la “conciencia de transgresión a la norma” suele ser posterior. Aquellas que siguen considerando al aborto como un pecado y están en contra de su legalización, explican la decisión como un momento de debilidad moral o señalan un desconocimiento de la norma religiosa cuando decidieron abortar. Otras vinculan la manera en que la Iglesia estigmatiza el aborto como una posición patriarcal y señalan el daño emocional y psicológico que estos discursos producen en las mujeres. Andrea, de 21 años, afirma: “Vos te considerás ciudadana y el Estado te abandonó; te considerás religiosa y la Iglesia también te hace muchos prejuicios. Entonces, te sentís muy sola. De hecho, hasta el día de hoy, de no poder contarlo”. Foto: Natalia Saá / ANRed Johnson señala que otro factor que influye posteriormente es la forma en la que se practicó el aborto. “Si es realizado en una clínica en condiciones insalubres y de maltrato, eso imprime la idea de que estás haciendo algo incorrecto. La clandestinidad refuerza lo que se sostiene desde muchos discursos: que es un pecado, un crimen. Justamente, dos entrevistadas que manifestaban oposición al derecho al aborto habían pasado por experiencias de mucha violencia en clínicas clandestinas”. Perdonar el aborto “Para que ningún obstáculo se interponga entre la petición de reconciliación y el perdón de Dios, de ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto”, dijo el Papa Francisco a fines de 2016. Este permiso para perdonar el aborto pero la insistencia en considerarlo un pecado ha generado diversas interpretaciones. Entre las entrevistadas, algunas experimentaban cierto sentimiento de liberación, mientras que otras aseguraban que “la Iglesia no tiene nada que perdonar”. Johnson recuerda que una de las mujeres, con una fuerte práctica religiosa, aseguraba que, en todo caso, debía ser Dios quien perdonara. “Había una resistencia a que fuera un varón el que perdona”, asegura la investigadora. Por otro lado, el momento de la confesión es señalada por algunas entrevistadas como una vivencia que genera culpa y estigmatiza. La autora del estudio señala que en las interpretaciones que se distancian del discurso de la Iglesia influye el acceso a otros discursos sobre el aborto: “Había entrevistadas que, si bien no se consideraban feministas, por haber pasado por la universidad pública habían podido acceder a otros discursos sobre el derecho al aborto. A otra le sucedió lo mismo por haber participado de un Encuentro Nacional de Mujeres”, dijo. A su vez, la pluralización de lo religioso ha permitido la construcción de teologías feministas y el surgimiento de organizaciones de disidencia religiosa. Es el caso de Católicas por el Derecho a Decidir, una organización que politiza la experiencia de abortar y la toma como una lucha colectiva desde la misma identidad católica. Sin embargo, el discurso de la Iglesia Católica se filtra de manera continua en espacios de apariencia secular y apela, por ejemplo, a la defensa de la “cultura de la vida” frente a la “cultura de la muerte”, ubicando a las mujeres como meras “portadoras” y no como sujetos de derecho. Un ejemplo reciente de este aspecto fue la declaración del ex ministro de Educación y candidato a senador nacional por Cambiemos, Esteban Bullrich, cuando dijo: “Ni una menos también es si hay una beba adentro… Ni una menos, porque también la están matando”. En esa declaración contradecía uno de los principales reclamos del movimiento: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”. Un Dios que acompaña Luego de transitar la experiencia del aborto, las mujeres reformularon la idea que tienen de Dios y de la religión de diversas maneras, como un modo de enfrentar la culpa que impone el dogma. La imagen de un Dios que protege y acompaña es la que aparece con mayor relevancia. Susana, de 46 años, militante en la campaña nacional por la legalización del aborto, afirmó: “Yo hoy siento que siempre Dios está a mi lado, está siempre ayudándome en todo. Hasta en esta lucha por la despenalización del aborto… porque Dios no va a querer que vengan niños al mundo a sufrir”. Paraíso: Fe (2012) Otras señalan que ya no sienten culpa porque lo han “hablado con Dios”. Johnson explica que, para quienes se oponen a la legalización del aborto, esta instancia de relación directa con Dios es muy importante, porque a diferencia de quienes politizaron la experiencia desde un discurso de derechos, la religión constituye la única vía para reconciliar la creencia con la experiencia del aborto. “Hay varios ejes para seguir indagando. Me parece que es novedoso lo que pudimos mostrar y que hay una multiplicidad de vivencias en este trabajo, que es exploratorio, con diez entrevistas, pero en el que ya encontramos un abanico muy amplio de las maneras de negociar y articular aborto y religión”, concluye la investigadora. Agencia TSS-https://www.nodal.am/2017/09/aborto-religion-la-experiencia-mujeres-catolicas/

jueves, 8 de febrero de 2018

DESTELLOS PATAGÓNICOS (26) - El panal


Sergio Pellizza El Panal Cuento corto por Sergio Pellizza El abuelo, “abu”, como les gustaba llamarle a los nietos, quizás por una modernización de la ternura que venían imponiendo los modernos medios de comunicación que continuaban cruelmente lastimando palabras desde hacia tiempo, como los twiter y otros, caminaba con Mateo y Tomas primos de 12 años por el parque. Para la naturaleza era primavera, para los huesos del “abu” otoño avanzado, por lo que le costaba seguir el natural ritmo de los chicos. Costo un poco sacarlos de la PC y llevarlos a dar esta vuelta pero, ya en este nuevo ambiente la sabia naturaleza estaba inoculando los efectivos anticuerpos que contrarrestaban la infección invasora de tanta informática. Lo hacía suavemente y sabiamente, con los aromas del aire en libertad donde se mezclaban los perfumes y los colores diluyendo los últimos comentarios de los “súper héroes” y la atención se dispersaba con la misma libertad con la que se mezclaban los perfumes y colores. Corrieron y gastaron el pasto a revolcones. Regresaron jadeando y sedientos a la sombra de la vieja higuera que había plantado posiblemente el abuelo de varios abuelos y que parecía estar brindando sus higos y su reparo desde siempre. El “abu” saco del bolso dos gaseosas frías y los chocolatines que nunca faltaban y estaban en algún lugar dispuestos a aparecer en cualquier momento, incluso en los menos oportunos como antes del almuerzo. Fue así que en ese instante la sabia naturaleza produjo el momento mágico que el “abu” pacientemente esperaba. Vino en forma de mosca que se poso sobre la mano de Mateo y salió como disparada ante el esperable manotazo. Casi en el mismo momento surgió la pregunta.- Mateo dice ¿porque vuelan las moscas así tan rápido y se mueven de esa manera? -No vi ningún avión hacer un vuelo parecido. – Tomas dice- ¿ y las abejas? , -Esas parecen helicópteros “abu” como lo hacen? El “abu” dice: - Les diré lo que me parece que hay que hacer primero y es observar luego de que miremos bien compartamos lo que miro cada uno. Ya tomas observó algo interesante. Las abejas se mueven como helicópteros cosa que no hacen las moscas. La sabia naturaleza sabia, como si quisiera cooperar con este trío de inquietos observadores posa una mosca y una abeja sobre una rama y flor cercanas. -Dice mateo .¿Las espanto para mirar lo que hacen?. Antes de que llegue ninguna acción los insectos se van. La mosca desapareció entre la fronda pero la abeja se poso en una otra flor, y en otra, la siguen y descubren en el hueco de un árbol seco un panal de abejas. Allí se desvió el interés del vuelo de los insectos y se concentró en el panal. -Mira Mateo las habitaciones de las abejas son todas igualmente redondas parecen hechas con compas. Se acercan un poco más y ven que las “habitaciones” de las abejas son hexagonales no circulares. El “abu” les dice que las habitaciones se llaman celdas y también que si sabía, que eran hexagonales pero no porque. ¿Qué misterio no? Como es casi la hora del almuerzo van todos a la casa y antes de pasar al comedor el abuelo les dice: Que les parece si pasamos por la biblioteca y tratamos de descubrir el misterio. Consultando libros y Google en la PC del abuelo se enteran que esta pregunta de por qué las celdas de las abejas son todas iguales y hexagonales es un viejo desafío del pensamiento humano. Los libros dicen que esta pregunta ha pasado del campo de la geometría a la filosofía y a la biología, y, está llena de de incógnitas trascendentales: ¿actúan las abejas llevadas por un instinto geométrico de origen divino, responde a razones evolutivas por una cuestión de utilidad, viene la forma hexagonal del aplastamiento de unas celdillas sobre otras?". El “abu” recuerda haber leído en alguna vieja geometría que cuando se quiere cubrir un plano con formas geométricas idénticas – el hexágono es la forma más eficiente, puesto que es la que se ajusta mejor al plano, ofreciendo menos perímetro. Se podría deducir entonces que las abejas escogen la figura hexagonal para construir las celdas porque es la forma que utiliza la menor cantidad de cera posible. Así se lo explica a los chicos. Mateo dice lo entiendo “abu”, es lo que vos siempre nos decís de que la naturaleza siempre hace las mejores cosas con el menor trabajo. Tomas dice: A mi parece que queda una pregunta sin resolver y es ¿entienden las abejas de geometría?

DESTELLOS PATAGÓNICOS (25) -La frontera


Sergio Pellizza La frontera Micro relato por Sergio Pellizza El vehículo, especialmente preparado para devorar kilómetros al por mayor, aceleraba aumentado su apetito de comérselos a cada instante, mas y mas veloz. Los bordes del camino al salir de la meseta de Guaraike sobre la ruta 3, parecían juntarse al llegar al horizonte. Ese lugar en el horizonte donde los lados del camino se unían era su meta… creía que si iba más rápido podía llegar al lugar donde las paralelas se juntan… Lo alcanzó…Más allá del borde del infinito. De la realidad de la mismísima frontera entre el universo y la nada, todo es posible y nada es seguro…ni siquiera la muerte… El pedazo más grande del vehículo que encontraron después, fue el bloque del motor. Del conductor ni el menor rastro. Sergio Pellizza

DESTELLOS PATAGÓNICOS (24)-El arroyo


Sergio Pellizza El arroyo Cuento corto por Sergio Pellizza Luisa se miraba en el redondo remanso donde las aguas del arroyo se aquietaban y su calma permitía espejar su imagen en el agua. Se sentía simplemente linda sin pretensiones de una belleza deslumbrante. El arroyo era su amigo de siempre. Además de alimentar de agua a la estancia también alimentaba sus sueños. Recién salida de la adolescencia estaba de vacaciones y frente a una gran decisión que debía tomar. Terminado su quinto año de secundaria en el Colegio María Auxiliadora de Rio Gallegos, donde estudió como pupila desde la escuela primaria, debía tomar una de las decisiones importantes de su vida; que carrera estudiar. Sus padres le habían dado total libertad y quería usarla, pero aun no sabía cómo. El arroyo desde su sensible piel de agua solo le decía…- piénsalo.- Esto es mucho más importante que lo que me cuentas sobre ese chico que te gusta de la escuela industrial que estudiará ingeniería- Se trata nada más y nada menos a lo que dedicarás casi la mitad de tu vida, pues como te dije antes de las 24 horas del día, 8 duermes 8 trabajas y las restantes son para lo que necesites y quieras… Antes de cualquier otra cosa Luisa vió la nube de humo reflejada en el agua y casi enseguida el olor ha quemado. Se incorporó instintivamente en dirección al casco de la estancia. Un presagio extraño la embargó y vió como el humo salía precisamente de allí. Montó su bicicleta y corrió por el sendero hasta llegar a lo que le pareció la puerta del infierno. Todo era confusión los peones corrían por todos lados tratando con una inútil manguera de jardín y un montón de baldes de agua sofocar el verás incendio. El capataz no se veía por ninguna parte… De pronto la mujer del cocinero viene corriendo y llorando, la abraza; le dice: -Patroncita mis hijos, los mellizos estaban jugando en galpón depósito de los combustibles donde comenzó el fuego, no se quemaron pero no respiran… - están detrás junto al arroyo. Como si se hubiera encendido una energía poderosa dentro de ella corrió con la angustiada madre hacia los niños. Varias mujeres los rodeaban y le echaban agua en las caritas. Sin pensarlo luisa se inclino sobre el niño más cercano, notó que apenas respiraba, el otro no estaba respirando. Recordó algo de lo que había aprendido en las clases de emergencia y primeros auxilios: dijo a una de las mujeres próximas: Juana, evita que Pedrito se duerma, con suavidad mantenlo despierto, Jacinta ve corriendo, encuentra al chofer, lo vi en la cadena de baldes que organizaron para intentar apagar el incendio, que te lleve al puesto sanitario avísales que pasa, por radio que pida ayuda y que venga la ambulancia para asistirnos. Inmediatamente se dispuso a hacer lo posible por Juancito que no respiraba. Colocó la pequeña cabeza hacia atrás para que la lengua no tapara la laringe y sopló por la pequeña boca con todas sus fuerzas manteniendo presionada su naricita. Notó que el tórax se llenaba de aire. Se apartó parta ver si el aire era expulsado y continuó una y otra vez. Ahora lo tenía claro, debía hacerlo 20 veces por minuto. Le pareció sentir un leve latir en su corazón. Continuó repitiendo la misma operación por un minuto, dos, el corazoncito parecía adquirir un poquito de fuerza pero Juancito no respiraba solo, continuó con rítmica entereza. Le dolía la espalda, la cabeza, se entumecían sus músculos por la incómoda posición. Solo escuchaba el murmullo del arroyo que le decía… sigue, luisa sigue. Sentía que Juancito se aferraba a ella como su última esperanza. El arroyo seguía alentándola a seguir… Continua Luisa no aflojes ahora, sigue, sigue… Luisa seguía con ritmo…No sentía ya sus manos ni sus brazos pero de alguna manera su amigo el arroyo le estaba dando energía y solo escuchaba como en una letanía su voz de agua acompañando sus movimientos… sigue luisa, sigue… El tiempo pareció no existir, solo estaban en ese espacio ella el arroyo y Juancito todos peleando por esa, recién comenzada vida. Cuando le pareció que sus fuerzas la abandonaban, Juancito se sacudió en una tosecita débil y comenzó a respirar despacito y luego con más vigor. Escuchó el latir de ese pequeño corazón que en su ya rítmico latir y descubrió que le decía en su especial código que solo ella podía entender un: gracias doctora…gracias doctora… El tiempo volvió a correr. Luisa se hizo medica, se especializó en pediatría. Se casó tubo un hermoso regalo de la vida, un hermoso par de mellizos niña y niño, ambos estudiaron se hicieron profesionales le dieron cuatro hermosos nietos. Su esposo falleció en la tranquilidad de una hermosa familia donde siempre reinó el amor y ahora ya retirada de su vida profesional y abuela querida regresó a conversar con su arroyo. Se dio cuenta de algo… En ese espacio, casi todo estaba como era entonces. La casa el sendero el arroyo, y lo que hoy le decían esos rumores ya antes, se lo habían dicho… Sigue Luisa, sigue…

DESTELLOS PATAGÓNICOS (23) -La puerta


Sergio Pellizza LA PUERTA La puerta Micro relato por Sergio Pellizza: -No, no, la abras, dijo el portero. -Nunca ha sido abierta desde que la cuido. - Es solo una puerta, dijo uno de los jóvenes que exploraban los ambientes de la vieja estancia, solo habrá muebles viejos cubiertos de polvo. -No crean eso dijo el portero. Si, pasan, los asustará tanto que pueden hasta perder el juicio. -No puede impedirlo portero. Dijo Julián -Mi padre es el nuevo dueño de la estancia. -Ya entiendo, dijo el portero. Pero si van a trasponer esa puerta, entiendan algo que está más allá de lo que aprendieron en la escuela secundaria, o la universidad. - Se los explicare así: El espacio vacío está lleno de algo, materia oscura, cuatro dimensiones leyes físicas, causalidades, potencialidades… pero allí detrás no hay nada. -¿no hay espacio? Pregunto Julián, en tercer año de ingeniería. -Tampoco es eso. Eliminen todo lo que están pensando, allí no existe. No hay Probalidades, no hay posibilidad. De manera que todo es probable, cualquier cosa es posible. No hay tiempo, o existe todo el tiempo. Ningún espacio., cualquier espacio, solo es la nada o solo el todo. -los jóvenes se amedrantaran un poco pero Julián, el engreído hijo del hijo del dueño de la estancia. -Portero solo dame la llave. -No tiene llave Señor, solo pasan por esa puerta los sabios y los inconscientes. - Julián tomo el picaporte lo giró vió que la puerta se abría, y dijo vamos…Todos entraron… y quedaron atrapados en una porción de no espacio, quizás estén aun luchando por volver de un caos inimaginable de mundos alternos… Nunca más se supo de ellos… Sergio Pellizza

DESTELLOS PATAGÓNICOS (22)-El pequeño pescador


Sergio Pellizza El pequeño pescador Por Sergio Pellizza El Rio Gallegos, a la altura de Guer aike, está tranquilo con su curso regular de deshielo de primavera. El puente de hierro parecía desperezarse con unos chirridos metálicos. Era viejo había sido inaugurado en 1911. Se comentaba que pronto se haría otro de hormigón armado, más ancho y mejor. También un camino nuevo. Al rio no le importaba y al puente que había visto pasar mucha agua por debajo, tampoco. Si, estaban ambos ansiosos porque el niño no viene. También lo estaban las plantas acuáticas que siempre agitaban a propósito para ahuyentar a los peces y acercarlos al pequeño pescador. Ya avanzada la mañana, deciden preguntarle al viento del oeste que siempre anda por todos lados trayendo y llevando noticias y chimentos. El viento se calmó un rato para contar un chimento intrascendente y fue en ese momento que le preguntaron si sabía algo del niño. -No lo he visto esta mañana en la estancia, dijo, pero averiguare que pasa y les cuento. Regresó a los pocos minutos con la noticia de que el niño estaba enfermo y habían llamado al médico por la radio. Este indicó que no lo movieran y que iría una ambulancia para trasladarlo al hospital de Rio Gallegos. -Estoy muy triste dijo el puente. -Yo también contesto el rio - Ayer lo vi muy pálido y no nos habló de sus sueños. – También dejó su caña. Ya no sujeta, ahora ha descendido lentamente; su punta está sumergida en el agua. Al dar contra ella, la plácida corriente se altera apenas. Las plantas acuáticas se suman a la gran pregunta - ¿Qué ha ocurrido? El viento compungido trajo la respuesta. -El niño ha muerto, pero no se ha ido.- En su último suspiro me entregó su ángel de la guarda que ahora está conmigo y se quedará siempre con nosotros para cuidar el puente, las plantas y el río…

DESTELLOS PATAGÓNICOS (21)-El Piano


Sergio Pellizza El piano Cuento corto por Sergio Pellizza Se trata de un piano muy especial, y muy grande. Este piano tiene un número de teclas casi imposible de contar. Cubre todo el espectro vibratorio no solo el audible, que cubre una franja muy estrecha, y que es la vibración o sonido que, consiste en la producción de ondas sonoras que se generan cuando las oscilaciones de la presión del aire, son convertidas en ondas mecánicas en el oído humano y percibidas por el cerebro. Dicen que la ciencia ha demostrado recientemente que todo lo que existe es energía vibratoria si aceptamos este postulado entenderemos el estado molecular en constante movimiento, de este “todo lo que existe” aunque no lo escuchemos o veamos se mueve”. Es lo que está más allá o más acá del espectro audible o visible. Nuestro piano gigante es realmente muy grande, el teclado se extiende por kilómetros ilimitados. Imaginemos por un instante que tenemos el tamaño de un mosquito y que solo podemos recorrer algunas notas. Las vibraciones corresponderán a distintas teclas del piano. Una nota comprenderá a la vibración que llamamos tacto. La vibración es tan densa tan solida que la sentimos, más que la oímos o la vemos. La próxima nota será el sonido es decir la vibración que podemos oír pero no la podemos tocar. Luego viene la vista. Una vibración de tal frecuencia que vibra con tanta rapidez que no podemos oír ni tocar. Más allá de estas tres “notas” existen otras como las de radio que para poder oírlas necesitamos un aparato para que las convierta audibles para nuestros sentido auditivo. Lo mismo ocurre con la televisión, imágenes digitalizadas o sonidos, necesitamos aparatos intermediarios para que lleguen a nuestros sentidos. Unas notas más altas o más bajas, donde nuestros minúsculos dedos de mosquito no alcanzan al gran teclado (solo los privilegiados, quizás los artistas, pintores por ejemplo) puedan escuchar los colores por su especial sensibilidad. Pero hay más, mucho más fuera de nuestro alcance, la intuición, la telepatía, la clarividencia, y muchos más poderes afines a los que podríamos llegar si evolucionamos en crecimiento positivo fundamentalmente moral, de valores y no solamente tecnológico. El piano grande lo ejecuta un poder superior que en este momento parece estar algo enojado, porque varias acciones de los humanos mosquitos están desafinando una ínfima porción de sus cuerdas. Por pequeña que sea esta, es una perturbación que desarmoniza el orden universal y eso, el afinador universal no está dispuesto a permitirlo. Y ya ha enviado una advertencia que todos percibimos directamente sin ningún aparato. Se trata en realidad de un aviso de amor que dice: Amen a su prójimo mucho más que a ustedes mismos ya que de la forma en que lo están haciendo parecen auto odiarse y se están destruyendo individualmente primero y colectivamente después. Si no lo hacen, de repente como lo dicen ustedes mismos en sus publicidades de insecticidas. “Aparecerá de algún lugar un Espray que matará a los hombres mosquitos bien muertos”… La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, texto, exterior y agua

miércoles, 31 de enero de 2018

PÁRTE UNO - https://medium.com/@Carnaina/c%C3%B3mo-los-intelectuales-franceses-han-llevado-arruinado-a-occidente-el-posmodernismo-y-su-impacto-807ff84e8bc5


PARTE UNO PARTE UNO posmodernismo representa una amenaza no solo para la democracia liberal, sino a para la propia modernidad. Esto puede parecer atrevido o incluso hiperbólico, pero la verdad es que el conjunto de ideas y valores en las raíces del posmodernismo rompió los límites de la academia y ganó gran poder cultural en la sociedad occidental. Los “síntomas” irracionales e identitarios son fáciles de reconocer, y muy criticados, pero su ethos subyacente no está lo suficientemente entendido. Esto se debe en parte a que los posmodernos raramente se explican con claridad, y en parte a las contradicciones e incoherencias inherentes a un estilo de pensamiento que niega la existencia de una realidad estable o de un conocimiento confiable. Sin embargo, hay ideas consistentes en las raíces del posmodernismo, y entenderlas es esencial si queremos refutarlas. En el caso de los problemas que vemos hoy en el Activismo por la Justicia Social, minan la credibilidad de la izquierda y perjudican a regresar a una cultura irracional, tribal y “premoderna”. El posmodernismo, grosso modo, es un movimiento artístico y filosófico que comenzó en Francia en los años 60, produjo un arte desconcertante, y una teoría más desconcertante todavía. Se acercó al arte de vanguardia y surrealista y de ideas filosóficas anteriores, especialmente las de Nietzsche y Heidegger, por su antirrealismo y su rechazo del concepto del individuo unificado y coherente. Reaccionó al humanismo liberal de los movimientos modernistas artísticos e intelectuales, cuyos partidarios eran vistos como unos ingenuos universalizadores de su experiencia occidental, de clase media y masculina. Rechazó la filosofía que valora la ética, la razón y la claridad con la misma acusación. El estructuralismo, movimiento que (con una confianza a menudo excesiva) pretendió analizar la cultura y la psicología humanas según estructuras consistentes de relaciones, fue atacado. El marxismo, con su entendimiento de la sociedad a través de clases y estructuras económicas, fue visto como igualmente rígido y simplista. Por encima de todo, los posmodernos atacaron la ciencia y su propósito de alcanzar conocimiento objetivo acerca de una realidad existente independiente de las percepciones humanas, las cuales son tan solo otra forma de ideología dominada por suposiciones burguesas occidentales. Resueltamente de izquierdas, el posmodernismo tiene un ethos nihilista y revolucionario que resuena con el espíritu de la época de posguerra y post-imperio occidental. A medida que el posmodernismo continuó desarrollándose y diversificándose, su fase de deconstrucción nihilista, inicialmente más fuerte, se volvió secundaria (pero aun fundamental) a su fase revolucionaria de “política identitaria”. Ha sido objeto de disputa la cuestión de si el posmodernismo es una reacción a la modernidad. La era moderna es el período de la historia que testimonió el humanismo del Renacimiento, la Ilustración, la Revolución Científica y el desarrollo de los valores liberales y los derechos humanos, el período en que las sociedades occidentales poco a poco vinieron a valorar más la razón y la ciencia que la fe y las supersticiones como vías para el conocimiento, y desarrollaron el concepto de persona como miembro individual de la especie humana merecedor de derechos y libertades, más que como parte de varios colectivos sujeto a rígidos roles jerárquicos en la sociedad. La Enciclopedia Británica dice que el posmodernismo es “en gran medida una reacción a las suposiciones y valores filosóficos del período moderno de la historia occidental (en especial la europea)”, mientras que la Enciclopedia de Filosofía de Stanford lo niega y dice que “sus diferencias residen antes en la propia modernidad, y el posmodernismo es una continuación del pensamiento moderno de otro modo”. Sugiero que la diferencia reside en ver la modernidad en términos de su producción o de su destrucción. Si vemos la esencia de la modernidad como el desarrollo de la ciencia y de la razón, así como del humanismo y del liberalismo universal, los posmodernos son opuestos. Si vemos la modernidad como el derribo de las estructuras de poder, incluyendo el feudalismo, la Iglesia, el patriarcado y el Imperio, los posmodernos están tratando de continuarla, pero sus blancos son ahora la ciencia y la razón, así como el humanismo y el liberalismo universal. Por lo tanto, las raíces del posmodernismo son inherentemente políticas y revolucionarias, aunque de forma destructiva, o, como dirían ellos, deconstructiva. El término “posmoderno” fue acuñado por Jean-François Lyotard en su libro de 1979, La condición posmoderna. Él definió la condición posmoderna como “incredulidad con respecto a los metarrelatos”. El metarrelato es una explicación cohesiva de largo alcance para fenómenos amplios. Las religiones y otras ideologías totalizadoras son metarrelatos, en sus intento de explicar el significado de la vida o todos los males de la sociedad. Lyotard defendió su sustitución por “mini-relatos” para llegar a “verdades” menores y más personales. Se dirigió al cristianismo y al marxismo de esa manera, pero también a la ciencia. En su opinión, “hay una interconexión estricta entre el tipo de lenguaje llamado ciencia y un tipo de llamada ética y política” (p. 8). Al ligar la ciencia con el conocimiento que ella produce para el gobierno y el poder, él rechaza su pretensión de objetividad. Lyotard describe esta condición incrédula posmoderna como general, y defiende que a partir del final del siglo XX. “Una erosión interna de los principios de legitimidad del conocimiento” empezó a causar un cambio en el estado del conocimiento (p. 39). Por los años 60, la “duda” resultante y la “desmoralización” de los científicos tuvo “impacto sobre el problema central de la legitimación.” (p. 8) Ninguna cantidad de científicos que le digan que no están desmoralizados, ni con más dudas de lo que convenga a los practicantes de un método cuyos resultados son siempre provisionales y cuyas hipótesis nunca están “probadas”, podría hacerlo dudar. Vemos en Lyotard una relatividad epistémica explícita (creencia en verdades o hechos personales o culturalmente específicos) y la defensa de privilegiar la “experiencia vivida” en detrimento de la evidencia empírica. Vemos también la promoción de una versión de pluralismo que privilegia las perspectivas de grupos minoritarios en detrimento del consenso general de científicos o de la ética liberal demócrata, que son representadas como autoritarias y dogmáticas. Esto es coherente con el pensamiento posmoderno. Jean-François Lyotard La obra de Foucault también está centrada en el lenguaje y el relativismo, a pesar de que los aplica a la historia y a la cultura. Llamó a este enfoque “arqueología”, porque se veía a sí mismo como “desenterrando” aspectos de la cultura histórica a través de los discursos registrados (un “discurso” que asume un punto de vista particular). Para Foucault, el discurso controla lo que puede ser “conocido” y, en diferentes períodos y lugares, diferentes sistemas de poder institucional controlan el discurso. Además, el conocimiento es un producto directo del poder. “En cualquier cultura dada y en cualquier momento dado, siempre hay una “episteme” que define las condiciones de posibilidad de todo conocimiento, sea expresado en la teoría o silenciosamente invertido en la práctica”. [1] Además, las personas se construyen culturalmente. “El individuo, con su identidad y características, es la producción de una relación de poder ejercida sobre los cuerpos, multiplicidades, movimientos, deseos, fuerzas”. [2] No deja casi ningún espacio para la agencia individual o autonomía. Como dice Christopher Butler, Foucault “confía en creencias sobre el mal inherente de la posición de clase del individuo, o su posición profesional, vista como ‘discurso’, independientemente de la moralidad de la conducta individual. [3] Él presenta al feudalismo medieval y a la moderna democracia liberal como igualmente opresivos, y aboga criticando y atacando instituciones para desenmascarar la ‘violencia política que siempre ha sido ejercida de forma oscura a través de ellas’”. [4] Vemos en Foucault la expresión más extrema del relativismo cultural leída a través de estructuras de poder, en la que la humanidad compartida, así como la individualidad, están casi enteramente ausentes. Por el contrario, las personas son construidas por sus posiciones en relación a ideas culturales dominantes, tanto como opresoras, como oprimidas. Judith Butler se apoya en Foucault en su papel fundacional en la teoría queer, centrándose en la naturaleza culturalmente construida del género, como hizo Edward Said en su papel similar en relación al post-colonialismo y el “orientalismo”, así como a Kimberlé Crenshaw, en su desarrollo “interseccionalidad” y su defensa de las identidades políticas. Vemos también la equiparación del lenguaje con violencia y coerción, y de la razón y del liberalismo universalista con la opresión. Fue Jacques Derrida quien introdujo el concepto de “deconstrucción”, y también fue él quien argumentó a favor del constructivismo cultural y de la relatividad personal y cultural. Se centró aun más explícitamente en el lenguaje. La frase más conocida de este autor, “no hay nada fuera del texto”, se relaciona con su rechazo a la idea de que palabras se refieran a cualquier cosa más allá de ellas. Por el contrario, “no hay más que contextos sin ningún centro de anclaje absoluto”. [5] Por lo tanto, el autor de un texto no es la autoridad en términos de su significado. El lector u oyente construye su propio significado igualmente válido, y cualquier texto puede “engendrar hasta el infinito nuevos contextos, de manera absolutamente no saturable”. Derrida acuñó el término différance, que él derivó del verbo “differer”, que quiere decir tanto “retardar” como “diferir”. Esto sirve para indicar que no solo el significado no se cierra nunca, sino que también es construido por las diferencias, especialmente por las oposiciones. La palabra “joven” solo tiene sentido en su relación con la palabra “viejo”; argumentaba, siguiendo a Saussure, que el significado es construido por el conflicto entre esas oposiciones elementales, que, para él, siempre forman un positivo y un negativo. “Hombre” es positivo y “mujer” es negativo. “Occidente” es positivo; y “Oriente”, negativo. Insistió en que “no estamos lidiando con una existencia pacífica lado a lado, sino con una jerarquía violenta. Uno de los dos términos gobierna al otro (axiológicamente, lógicamente, etc.), o está por encima del otro. Para desconstruir la oposición, en primer lugar, es necesario invertir la jerarquía en un momento dado. [6] La deconstrucción, por lo tanto, implica invertir las jerarquías percibidas, haciendo “mujer” y “oriente” positivos y “hombre” y “occidente” negativos. Esto debe ser hecho irónicamente, para revelar la naturaleza culturalmente construida y arbitraria de esas oposiciones percibidas, en un conflicto desigual. Vemos en Derrida más relativismo, tanto cultural como epistémico, y más justificaciones para las políticas identitarias. Hay una negación explícita de que las diferencias puedan ser otra cosa que opositoras y, por lo tanto, hay un rechazo de los valores liberales de la Ilustración en superar las diferencias y enfocarse en los derechos humanos universales, y las libertades y el empoderamiento individual. Aquí encontramos las bases de la “misandria irónica”, del mantra de que “no existe el racismo inverso”, y de la idea de que la identidad determina lo que puede ser entendido. También encontramos aquí el rechazo de la necesidad de claridad en el discurso y en la argumentación, así como entender el punto de vista del otro y evitar la mala interpretación. La intención de quien habla es irrelevante. Lo que importa es el impacto del discurso. Esto, sumado a ideas foucaultianas, subyace en la creencia tan corriente en la naturaleza profundamente dañina de la “microagresión” y sobre el uso “equivocado” de términos relacionados con el género, la raza o la sexualidad. Jacques Derrida Lyotard, Foucault y Derrida son tan solo tres de los padres fundadores del posmodernismo, pero sus ideas comparten temas en común con otros “teóricos” influyentes, y fueron utilizados por posmodernos posteriores que las aplicaron en un creciente abanico de disciplinas dentro las ciencias sociales y de las humanidades. Ya hemos visto que esto incluye una sensibilidad intensa por el lenguaje en el nivel de la palabra, y un sentimiento de que lo que el orador quiera decir es menos importante que lo que se percibe, no importa lo radical que pueda ser la interpretación. La humanidad compartida y la individualidad son esencialmente ilusiones, y las personas son perpretadoras o víctimas de discursos que dependen de su posición social: una posición que es dependiente de la identidad, mucho más que de su compromiso individual en la sociedad. La moralidad es culturalmente relativa, así como la propia realidad. La evidencia empírica es sospechosa, y también lo son las ideas culturalmente dominantes, tales como la ciencia, la razón y el liberalismo universalista. Estos son valores ilustrados ingenuos, totalizadores y opresores, y hay la necesidad moral de aplastarlos. Lo más importante son las vivencias, las narraciones y las creencias de los grupos “marginados” que son igualmente “verdaderas”, pero ahora deben ser privilegiadas sobre los valores de la Ilustración para revertir la opresiva, injusta y completamente arbitraria construcción social de la realidad, de la moralidad y del conocimiento. El deseo de “aplastar” al statu quo, desafiar los valores e instituciones aceptados en general y defender a los marginados es absolutamente liberal en su ethos. Oponerse a eso es ciertamente conservador. Esta es la realidad histórica, pero estamos en un momento único en la historia en el que el statu quo tiene bastante consistencia liberal, con un liberalismo que exalta los valores de la libertad, la igualdad de derechos y de oportunidades para todos, independientemente del género, la raza o la sexualidad. El resultado es la confusión en que liberales veteranos que desean conservar esta especie de statu quo liberal son considerados conservadores y aquellos que buscan evitar el conservadurismo a toda costa están defendiendo el irracionalismo y el antiliberalismo. Mientras los primeros posmodernos intentaron en general desafiar discursos con discursos, los activistas motivados por sus ideas se están volviendo más autoritarios, y siguen hasta sus conclusiones lógicas. La libertad de expresión está bajo amenaza porque el discurso es ahora peligroso. Tan peligroso que las personas pueden, considerándose liberales, justificar que se le responda con violencia. La necesidad de defender un punto de manera persuasiva, utilizando el argumento racional, ha sido sustituido por las referencias a la identidad y al odio puro. A pesar de todas las evidencias de que el racismo, el sexismo, la homofobia, la transfobia y la xenofobia son siempre menores en las sociedades occidentales, académicos izquierdistas y los activistas de la justicia social exhiben un pesimismo fatalista, posibilitado por prácticas de “lecturas” interpretativas posmodernas, que valoran el sesgo de confirmación. El poder autoritario de los académicos y de los activistas posmodernos parece invisible para ellos mismos, aunque es evidente para todos los demás. Como dice Andrew Sullivan sobre la interseccionalidad: La ortodoxia bajo la cual toda la experiencia humana es explicada, y a través de la cual todo discurso necesita ser filtrado (…) Al igual que el puritanismo, una vez conocido en Nueva Inglaterra, la interseccionalidad controla el lenguaje y los propios términos del discurso. [7] El posmodernismo se convirtió en un metarrelato lyotardiano, un sistema de poder discursivo foucaultiano y una jerarquía opresora derridiana. MEDIUM - https://medium.com/@Carnaina/c%C3%B3mo-los-intelectuales-franceses-han-llevado-arruinado-a-occidente-el-posmodernismo-y-su-impacto-807ff84e8bc5

PARTE DOS - POSMODERNISMO...


PARTE DOS El problema lógico de la autorreferencialidad le ha sido señalado a los posmodernos por filósofos con mucha constancia, pero eso es algo que ellos tienen que abordar de forma convincente. Como Christopher Butler apuntó, “la plausibilidad de la proposición de Lyotard sobre el declive de las metarrelatos a finales del siglo XX depende, en última instancia, de una llamada a la condición cultural de una minoría intelectual”. En otras palabras, la hipótesis de Lyotard deriva directamente de los discursos que lo rodeaban en su burbuja académica burguesa y es, de hecho, un metarrelato hacia el cual no es remotamente incrédulo. Igualmente, el argumento de Foucault de que el conocimiento es históricamente contingente necesita ser, él mismo, históricamente contingente, y me pregunto por qué Derrida se molestó en explicar la infinita maleabilidad de los textos con tanta amplitud, si yo podría leer todas sus obras y afirmar que ellas son historias sobre conejos con el mismo grado de autoridad. Esta no es, por supuesto, la única crítica comúnmente hecha al posmodernismo. El problema más flagrante del relativismo cultural y epistémico fue muy bien tratado por filósofos y científicos. El filósofo Davi Detmer, en Challenging Postmodernism, dice: Consideremos este ejemplo, proporcionado por Erazim Kohak: “Cuando intento, sin éxito, meter una pelota de tenis dentro de una botella de vino, no necesito intentar varias botellas de vino y varias bolas de tenis; antes de usar el cañón de inducción de Mill, llego, intuitivamente, a la hipótesis de que las bolas de tenis no caben dentro de botellas de vino ( …) Ahora estamos en condiciones de cambiar las perspectivas posmodernas sobre la relatividad cultural y preguntarnos: “Si creo que las pelotas de tenis no entran en las botellas de vino, ¿puede demostrarme exactamente cómo es que mi género, ubicación histórica y espacial , clase, origen étnico, etc., menoscaban la objetividad de este juicio? [8] Sin embargo, él no encontró posmodernos dispuestos a explicar su razonamiento, y describe una desconcertante conversación con una filósofa posmoderna, Laurie Calhoun: Cuando tuve la oportunidad de preguntarle si es un hecho o no que las jirafas son más altas que las hormigas, ella replicó que este no era un hecho, sino un artículo de fe religiosa en nuestra cultura. Los físicos Alan Sokal y Jean Bricmont trataron el mismo problema desde una perspectiva científica en Imposturas intelectuales [Fashionable Nonsense: Postmodern Intellectuals’ Abuse of Science (Sinsentidos de moda: El abuso de la ciencia por parte de los intelectuales posmodernos)]. ¿Quién puede, ahora, negar en serio el “gran relato” de la evolución, excepto alguien preso por un relato maestro mucho menos plausible, como el creacionismo? ¿Y quién quisiera negar las verdades de la física básica? La respuesta es “algunos posmodernos”. y En realidad, hay algo muy extraño en la creencia de que, digamos, buscar leyes causales o una teoría unificada, o en cuestionarse sobre si los átomos realmente obedecen a las leyes de la mecánica cuántica, las actividades de los científicos son, de alguna forma, inherentemente “burguesas”, “eurocéntricas”, “machistas” o incluso “militaristas”. ¿Hasta qué punto el posmodernismo es una amenaza a la ciencia? Hay ciertamente algunos ataques externos. En las recientes protestas contra una conferencia de Charles Murray en Middlebury, los manifestantes gritaron, en un juego: La ciencia siempre ha sido utilizada para legitimar el racismo, el sexismo, el clasismo, la transfobia, el capacitismo y la homofobia, todos vistos como hechos y racionales, y apoyados por el gobierno y el Estado. En el mundo de hoy, hay poco que sea un “hecho” verdadero. [9] Cuando los organizadores de la Marcha por la Ciencia tuitearon que “La colonización, el racismo, la inmigración, los derechos, los derechos indígenas, el sexismo, el capacitismo, la queer-trans-intersexfobia y la justicia económica son cuestiones científicas” [10] muchos científicos criticaron esta politización de la ciencia, y éste descarrilamiento del foco en la preservación de la ciencia en pro de la ideología interseccional. En Sudáfrica, los movimientos progresistas de estudiantes #LaCienciaDebeAcabar y #Descolonización anunciaron que la ciencia es sólo una forma de saber que la gente fue enseñada a aceptar. Propusieron la brujería como alternativa. [11] Fotografía de Drew Hayes Sin embargo, la ciencia como una metodología no va a ninguna parte. No puede ser “adaptada” para incluir el relativismo y los “saberes alternativos”. Puede, sin embargo, perder la confianza del público, y así el financiamiento estatal , y eso no es una amenaza que deba ser subestimada. Además, en una época en que los líderes mundiales dudan del cambio climático, los padres creen en falsas afirmaciones sobre vacunas causar autismo y las personas se vuelven a homeópatas y naturópatas como soluciones a enfermedades graves, es peligroso en un nivel de amenaza para nuestra existencia destruir todavía más la confianza de las personas en las ciencias empíricas. Las ciencias sociales y las humanidades, sin embargo, están en peligro de perder todo el reconocimiento. Algunas disciplinas dentro de las ciencias sociales ya lo han perdido. La antropología cultural, la sociología, los estudios culturales y los estudios de género, por ejemplo, ya han sucumbido casi totalmente no solo al relativismo moral, sino también al relativismo epistémico. La literatura inglesa también, según mi experiencia, se enseña a partir de una ortodoxia posmoderna. La filosofía, como hemos visto, está dividida, así como la historia. Los historiadores empíricos a menudo son criticados por los posmodernos entre nosotros por afirmar que saben lo que realmente sucedió en el pasado. Christopher Butler retoma la acusación de Diane Purkiss de que Keith Thomas estaba permitiendo un mito que fundaba la identidad histórica masculina en la “falta de poder y de habla de las mujeres” cuando él traía evidencia de que mujeres acusadas de brujería en general eran indigentes sin poder alguno . Presumiblemente, debería haber afirmado, en contra de la evidencia, que eran ricas, o mejor aun, hombres. Como Butler dice: Parece que las afirmaciones empíricas de Thomas estaban en conflicto con el principio rival de Purkiss organizador de la narrativa histórica: el que debe ser utilizado para apoyar las nociones contemporáneas de empoderamiento femenino (p. 36). Tuve el mismo problema al intentar escribir sobre raza y género a la vuelta del siglo XVII. Argumenté que el público de Shakespeare no encontró tan difícil de entender la atracción de Desdémona por el negro Otelo, que era cristiano y soldado de Venecia, porque el preconcepto contra el color de la piel sólo se volvió dominante más hacia el final del siglo XVII, El tráfico negrero atlántico ganó fuerza, y las diferencias religiosas y nacionales eran mucho más profundas antes de eso. Un eminente profesor me dijo que eso era problemático, y me preguntó cómo las comunidades negras en los Estados Unidos contemporáneos se sentirían ante mi afirmación. Si hoy hay afroamericanos que se sienten mal con algo, se sigue que eso no pudo haber ocurrido en el siglo XVII, o que es moralmente incorrecto mencionar el hecho. Como Christopher Butler dijo, El pensamiento posmoderno ve la cultura como conteniendo un número de historias perpetuamente en competencia, cuya efectividad depende menos de un apelo a un patrón de juicio independiente que de apelar a las comunidades en las que circulan. Yo temo por el futuro de las humanidades. Los peligros del posmodernismo, sin embargo, no se limitan a los sectores sociales que giran alrededor de la academia y de la justicia social. Las ideas relativistas, la sensibilidad al lenguaje y el enfoque en la identidad sobre la humanidad o la individualidad han ganado terreno en el conjunto de la sociedad. Es mucho más fácil decir cómo se siente uno que examinar rigurosamente las evidencias. La libertad de “interpretar” la realidad de acuerdo con los propios valores de cada uno alimenta una tendencia muy humana al sesgo de confirmación y al razonamiento motivado. Se ha vuelto de sentido común decir que la extrema derecha ahora está usando las políticas de identidad y el relativismo epistémico en un camino muy semejante al de la izquierda posmoderna. Por supuesto, la extrema derecha siempre se basó en temáticas de raza, género y sexualidad y fue propensa a visiones irracionales y anti-científicas, pero el posmodernismo produjo una cultura más ampliamente receptiva a eso. Kenan Malik describe el cambio: Cuando sugerí de manera temprana que la idea de “hechos alternativos” se basó en “un conjunto de conceptos que, en las últimas décadas, fueron utilizados por radicales”, yo no estaba sugiriendo que Kellyane Conway o Steve Bannon, mucho menos Donald Trump, lean a Foucault o Baudrillard (…) pero sí que ciertas alas de la academia y de la izquierda, en las últimas décadas, ayudaron a crear una cultura que relativiza las perspectivas sobre los hechos y el conocimiento — lo que fue visto de forma inofensiva — y, así, hicieron más fácil para que la derecha reaccionaria no solo reaprovechara ideas reaccionarias, sino que promoviese esas ideas” [12]-MEDIUM https://medium.com

PARTE TRES - Cómo los “intelectuales” franceses han arruinado a Occidente: El posmodernismo y su impacto, explicado por Helen Pluckrose


EL POSMODERNISMO... PARTE TRES Este “conjunto de conceptos” amenaza con llevarnos a una época anterior a la Ilustración, cuando la “razón” era vista no sólo como inferior a la fe, sino también como un pecado. James K. A. Smith, un teólogo protestante y profesor de teología, vio rápidamente las ventajas del posmodernismo para el cristianismo y lo vio como una corriente de aire fresco del Espíritu para relativizar los huesos secos de la Iglesia “(p. 18). En Who’s Afraid of Postmodernism? En el caso de que se trate de una persona, Un compromiso serio con el posmodernismo nos animará a mirar hacia atrás. Veremos que mucho que está bajo el rótulo de filosofía posmoderna tiene puesto un ojo en fuentes antiguas y medievales, y constituyen una significativa recuperación de formas premodernas de conocer, ser y hacer “(p.25) y El posmodernismo puede ser un catalizador para que la Iglesia retome su fe no como un sistema de verdad dictado por una razón neutra, sino como una historia que requiere “ojos para ver y oídos para oír” (p. 125) Nosotros, a la izquierda, debemos tener mucho miedo de lo que el “nuestro lado” ha producido. Claro, no todos los problemas de la sociedad actual son por culpa del pensamiento posmoderno, y no ayuda en nada sugerir que así sea. El crecimiento del populismo y del nacionalismo en Estados Unidos y en Europa también se debe a una extrema derecha de larga data y al miedo al islam promovido por la crisis de los refugiados. Afirmarse en una posición rígida de “antijusticieros sociales” y criticar todo lo que viene de esta parte de la izquierda es también un efecto del razonamiento motivado y del sesgo de confirmación. La izquierda no es responsable de la extrema derecha, ni de la derecha religiosa, ni del nacionalismo secular, pero es responsable de no preocuparse por cuestiones razonables, haciendo más difícil que las personas razonables la apoyen. Es responsable de su propia fragmentación, por las exigencias de pureza y la discordia, que hacen hasta la extrema derecha parecer cohesionada y coherente en comparación. Para recuperar la credibilidad, la izquierda necesita retomar un robusto, coherente y razonable liberalismo. Para ello, necesitamos superar el discurso de la izquierda posmoderna. Necesitamos enfrentar sus oposiciones, divisiones y jerarquías con nuestros principios universales de libertad, igualdad y justicia. Es necesario una coherencia de principios liberales para oponernos a todos los intentos de evaluar o limitar personas por la raza, el género o la sexualidad. Necesitamos expresar nuestras preocupaciones con la inmigración, el globalismo y las políticas de identitad autoritarias que están dando poder a la extrema derecha, en vez de tratar a las personas que las expresan de “racista”, “sexista” o “homofóbico” y acusarlas de querer cometer violencia discursiva. Podemos hacer esto mientras seguimos oponiéndonos a las fracciones autoritarias de la derecha que son genuinamente racistas, sexistas y homofóbicas, pero que ahora pueden ocultarse tras una fachada de oposición razonable a la izquierda posmoderna. Nuestra crisis actual no es la de la izquierda contra la derecha, sino la de la coherencia, de la razón, de la humildad y del liberalismo universalista contra la incoherencia, el irracionalismo, la certeza fanática y el autoritarismo tribalista. El futuro de la libertad, la igualdad y la justicia parece igual de sombrío tanto con la izquierda posmoderna como con la derecha de la pos-verdad ganando la guerra actual. Aquellos de entre nosotros que valoramos la democracia liberal y los frutos de la Ilustración y de la Revolución Científica — y la propia modernidad — necesitamos ofrecer una opción mejor que cualquiera de ambas. ________________________________________ Helen Pluckrose es una investigadora de humanidades que se centra en la escritura religiosa por y para mujeres de la Alta Edad Media y la Edad Moderna. Es crítica con el postmodernismo y el constructivismo cultural que ve dominando en las humanidades actualmente. En Twitter @HPluckrose ________________________________________ Notas https://medium.com

sábado, 27 de enero de 2018

DESTELLOS PATAGÓNICOS (20) Saber esperar


SABER ESPERAR 17 de septiembre de 2017 SABER ESPERAR Saber esperar Por Sergio Pellizza Las indicadores naturales, para quien sabe entenderlos, estaban informando un invierno duro ese año 1906. La formación en ángulos agudos de 30 a 40 avutardas volaba hacia el noreste. Normalmente se iban a mediados de junio. Ese año había comenzado temprano la migración. Toda la fauna del lugar, avestruces, guanacos seguía el sabio consejo del vuelo de las aves que les indicaban el rumbo hacia el noreste. En plena meseta, una tropa de casi 20 carros entre chatas carretas y caballos también marchaba, por la senda, tratando apurar su marcha, aunque ya casi habían perdido la esperanza de llegar a zonas más protegidas, lejos de los traicioneros cañadones donde la nieve arremolinada podía tener hasta 3 metros de altura. Eran muchas leguas pero no había vuelta atrás. Igual apuraban el paso antes que los alcanzara la nevazón. El aviso de las aves les llegó tarde, ya estaban en camino. Pasada la media tarde ya convencidos de que no podrían llegar a zona esperada en el día. El jefe de tropa decidió suspender la marcha y acampar. Los más veteranos carreros estuvieron de acuerdo. Largaron la caballada de tiro para que se secara el sudor y pastaran lo que pudieran antes del temporal. Dos horas después cuando ya los fogones ardían en el campamento, comenzaron a caer los primeros copos… Del sur avanzaba con impaciente lentitud un arreo de más de 1000 ovejas, y se notaba que trataban de ganar tiempo por los nutridos gritos de los arreadores, los silbidos y el ladrar de los perros. Pronto la caída de nieve se hizo tan tupida que resultaba imposible mantener el rumbo y el cuidado de la hacienda. Era un suicidio acampar en ese lugar, un traicionero cañadón. Por eso seguían tratando de salir de esa trampa. Cuando ya tenían resuelto abandonar el arreo y dirigirse con sus caballos a buscar refugio en lugar más alto, avistaron a las tropas de carros acampados a orillas de la senda. Fueron recibidos con la natural hospitalidad de esta tierra. También les hicieron saber que en cuanto pasara el primer golpe de nieve, los carreros tratarían de abrir paso con la caballada hasta la majada y salvar del arreo lo que fuera posible. Antes de las 5 de la tarde la oscuridad era casi total y la nieve seguía cayendo silenciosa y en grandes copos. Solo había que esperar. Se había hecho lo que se podía. Esto no deprimió ni alteró el ánimo de estos hombres de temple que cumplida su tarea, comenzaron a disfrutar del calor del fuego, muchos mates circulando, alguna guitarra sonando. En esta noche dentro de su precariedad tenían lo necesario y en lugar de añorar lo que no poseían, disfrutaban a pleno lo que sí tenían. La naturaleza les había enseñado bien. A la mañana siguiente, la nevazón que no había cesado en toda la noche, continuaba aun con regular intensidad. Se habían agregado vientos arremolinados y la visibilidad era muy escasa. La nieve acumulada alcanzaba los 40 centímetros. En estas condiciones no se podía hacer otra cosa que esperar y el hombre de la Patagonia sabia hacerlo. También sabía que siempre hay que acompañar a la naturaleza, jamás violentarla o enfrentarla. Recién después de media noche dejo de nevar. El cielo, como si lo hubieran barrido y pulido dejo ver su limpia profundidad colmada de brillantes estrellas. La caballada no había sufrido mucho, ni se había retirado del lugar. También se habían podido alimentar algo, escarbando con sus patas delanteras la nieve que cubría los coirones y matorrales comestibles. Amaneció completamente despejado y frio. A la luz del sol todo parecía tener mejor aspecto, así que se todos se dedicaron a tratar de llegar a las ovejas. El grueso del arreo se hallaba bloqueado, literalmente tapado por más de dos metros de nieve, habían buscado refugio en la hondonada del cañadón. Debían ser rescatados pronto, pues de lo contrario, en caso de nuevas probables nevadas, no serian encontrados hasta la próxima primavera. En esta situación grupos de animales en escasa cantidad, totalmente cubiertos por la nieve, suelen aguantar varias semanas con vida. El calor de sus cuerpos les hace formar una especie de caverna de nieve. Respiran el aire entre los copos de nieve, y además la porosidad de la misma permite la filtración y renovación en forma suficiente para vivir. Los matorrales en los cuales han buscado refugio antes de ser tapados, ahora ablandados por la humedad, les sirven de alimento y ellos comen hasta el tronco y las raíces. También se comen la lana entre sí. Para localizarlos, aprovechando el día de sol, observaban atentamente a regular distancia la superficie de la nieve helada, y en los lugares donde emergía una especie de evaporación hacia el aire, era un indicio seguro de que había ovejas enterradas bajo la capa de nieve. El calor de los cuerpos producía la evaporación y la señal de su ubicación. A media mañana fueron vistas las primeras columnas de vapor comenzaron las acciones de rescate. Primero debían abrir una brecha en la nieve con la caballada de casi 3 km de distancia hasta el campamento y luego arriarlas. Casi 10 horas tardó el grupo principal abriendo sendero entre el campamento y el filo de la meseta donde comenzaba la pendiente hacia los bajos. Bajaron siguiendo los filos más castigados por los viento, porque en ellos la nieve acumulada era menos, mientras que en los cañadones la nieve era tan alta que no permitía a los caballos avanzar abriendo sendero. A las 5 de la tarde ya era de noche y hubo que dejar la tarea para el día siguiente. De mañana cuando hubo suficiente luz comenzaron de nuevo la tarea y a media tarde ya está rodeando el campamento lo que se pudo salvar de la majada. De ahora en más solo había que esperar, posiblemente hasta la primavera. Por suerte un tercio de la carga de los carretones era leña para la costa, el resto algo de forraje y cueros- Además tenían como 800 ovejas para proveer carne fresca y el don de saber esperar como atributo natural del hombre de la Patagonia.

DESTELLOS PATAGÓNICOS (19) Lectura viva de un cuadro


LECTURA VIVA DE UN CUADRO 18 de septiembre de 2017 LECTURA VIVA DE UN CUADRO Por Sergio Pellizza El cuadro es un galpón de esquila en plena tarea, está colgado en la pared del salón de una importante estancia de la zona y está fechado en 1925. Si nos acercamos en silencio por el ángulo inferior izquierdo del marco, veremos como una pequeña puertita que nos permite entrar. Está cerrada. La abrimos despacito y espiamos por el pequeño ángulo de visión que nos permite la puerta entornada. Se ve muy poco pero, se puede cuchar el ruido del motor de las tijeras mecánicas cuyas cortadoras se mueven tan rápido que se tornan invisibles. Abrimos un poquito más la puerta y no vemos mucho más, pero si recibimos como una bofetada en la cara. Olor a nafta, aceite quemado, estiércol y orina de los animales, sudor, grasa y lana recién cortada. El balido tristón de miles de ovejas y corderos mezclados que se llaman entre si mutuamente, en medio de ese tremendo revoltijo, gritos de hombres y ladridos de perros. Ruido de pesuñas en los pisos de madera. Latas con piedras en su interior que son agitadas para que su bochinche haga mover a las aturdidas ovejas. Abrimos más la puerta. -¿Nos animamos a entrar? En un arranque de curiosidad, lo hacemos despacio, sin temor a ensuciarnos el calzado en la basura del piso… Al entrar, el cuadro parece cobrar vida. Los 25 a 30 hombres que trabajan en las distintas tareas, reflejan cansancio, mal humor y suciedad en sus rostros que levantan en nubes el movimiento de las ovejas. Podemos ver los peones encargados de hacer entrar los animales al brete contiguo al galpón de esquila, chorreando sudor con tierra gritan, empujan a las ovejas que se resisten a hacerlo. Los peones agitan los tachos con piedras, azuzan a los perros que aumentan sus ladridos, se suben a las ovejas apiñadas, les ladran cerca de las orejas y amenazan morderlas, pero sin hacerlo. Al fin, después de obstinada resistencia entran al brete. Los peones embretadores cierran el lienzo. Ellos y los perros respiran aliviados, fin de un ciclo. Tendrán unos minutos de descanso. Luego comienzan a juntar nueva hacienda para tenerla a mano porque el brete que terminan de llenar comienza a vaciarse de animales rápidamente, debido al veloz trabajo de los esquiladores. Observando mejor vemos a dos hombres a la salida del brete en el galpón, que llevan colgando del cuello varias tiras de cuero crudo como chalinas que utilizan para manear las ovejas y dejarlas al lado del esquilador. Aparecen en la puerta, toman una oveja por la pata y se pierden con ella en el interior del galpón. Con veloz maestría las manean de las cuatro patas y las dejan tendidas cerca del esquilador y sus afiladas tijeras mecánicas. Este, antes de terminar la que está esquilando le pega una rápida mirada y ya sabe si es de las fáciles o difíciles y en unos segundos sabe cómo encarar la esquila. Entretanto los agarradores salen en busca de nuevas ovejas lanudas, y así sigue su vaivén pesado que dura ese cuarto de trabajo. Después de un breve descanso que permite al esquilador descontracturarse de la incómoda posición y dar un respiro al resto del personal, se trabajan 3 cuartos más de dos horas hasta completar las 8 horas de la jornada. Un buen esquilador puede llegar a completar 150 animales. Al meternos más en el cuadro vemos otros actores. El playero, se acerca rápidamente al esquilador levanta el vellón que este termina de sacar como un suéter al animal, al mismo tiempo que le entrega la ficha por haber esquilado un animal más, a la vez que le grita lata, y se la coloca en un tarrito que el esquilador tiene colgado cerca de sí. De inmediato el playero toma el vellón recién sacado y corre a colocarlo en la mesa del embellonador. Apenas cae el vellón sobre la mesa este lo envuelve como formando una pelota atado con un hilo y se lo pasa a los prenseros. El trabajo de los prenseros es quizás el más pesado de la esquila. Los vellones que se van amontonando al lado de la prensa son puestos en dos cajones superpuestos y pisados para que quepan la mayor cantidad posible hasta llenarlo. Cuando los dos cajones están llenos de lana bien apisonada, un aparejo levanta el cajón móvil y lo coloca sobre el otro de manera que queden los dos encimados como si fueran uno solo. Luego actúan los criques dando presión hasta que el volumen se contrae a la medida de un solo cajón. Se abre la puerta lateral y ya está listo el fardo de lana para el transporte, normalmente hasta la costa donde es embarcado directamente a Gran Bretaña o alguna hilandería europea que lo procesa… Lentamente sin hacer ruido vamos camino a la puerta de salida del cuadro… La trasponemos despacio y como cuando entramos los ruidos, los olores se van desvaneciendo…Los movimientos lentificando… Solo queda nuestra vivencia estampada en nuestra mente y el cuadro vuelve a ser una inmóvil pintura al oleo, colgada en la pared del salón de esa estancia de la zona. 18 septiembre 2017

DESTELLOS PATAGÓNICOS (18) Las vacas vienen marchando


LAS VACAS VIENEN MARCHANDO 23 de septiembre de 2017 LAS VACAS VIENEN MARCHANDO Las vacas vienen marchando por Sergio Pellizza Una llovizna continua y persistente, intercalada con escarchilla y viento sur, mantiene inactiva la tropa de chatas en el comienzo del valle, en ese mayo de 1905. Se habían detenido al final de un ancho cañadón cerca de la precordillera, en proximidades del lago posadas noroeste de la provincia de Santa cruz. El lugar por suerte tiene buenos pastos y abundante leña. Armado el campamento, los carreros junto a un gran fuego se disponen a arreglar sogas, tomar mate y contando verdades y mentiras esperan que el tiempo mejore. De repente se escucha a lo lejos como un sonido distinto. Zoilo un viejo carrero dice al grupo. -Hagan silencio y escuchen. - Es un ruido distinto al viento, al de nuestros animales, al crepitar del fuego… José, Un joven paisano se para en un carretón como para oír mejor. La nieve que comienza a caer dentro de sus efectos, amortigua los ruidos lejanos o los altera no permite definir en los oídos de José de que se trata. En un momento el viento, como deseando cooperar se reorientó un poco hacia el noroeste y permitió a José definir mejor lo que escuchaba. -¡Escuchen ¡ el ruido se acerca, parecen mugidos y gritos de arreos… Al fin, a la vuelta del cerro desde el oeste, aparece la punta de un arreo, precedido 50 metros adelante por un jinete que entre gritos y revoleo de poncho trata de indicar el rumbo a la vacada (conjunto de vacas). Venían del noroeste. Parecía que pasarían de largo cerca del campamento que estaba en silencio y solo brillaban las llamas de los fogones, difícilmente visibles desde lejos. Zoilo el más experimentado carretero del grupo dice. -No nos vieron capataz. -No los vamos dejar seguir de largo. – Todos sabemos que los reseros solo con sus caballos no pueden llevar lo necesario como para enfrentar una tormenta como esta. -Cierto Zoilo, dijo el capataz y de inmediato dispuso un par de jinetes para alcanzar el arreo y ofrecerles ayuda. El encargado del arreo, Villegas, llega al campamento para aceptar el ofrecimiento. A las apuradas toma unos mates cerca del fogón. Cuenta que vienen desde el Chubut traen unos mil animales, unos 300 los dejaran en Deseado para engorde y el resto seguirá para Punta Arenas. Las semanas de marcha habían tranquilizado a los animales, bastante chúcaros (animales rebeldes) al comienzo hasta que la fatiga del andar los puso más manejable… Después de dar las gracias se fue a acomodar los bovinos en la proximidad del campamento. El espacio elegido para la ronda era de terreno parejo de unos 300 por 300 metros. No había corral así que cuatro rondines tenían que circular en sentidos opuestos para mantener la vacada unida. Eran relevados cada dos horas. La llovizna mezclada con agua nieve arrecia de a momentos. Los rondines circulando a 10 metros entre sí. Cada uno marcha al tranco o al galope según se necesite, apenas se ven cuando se cruzan y a la voz de: ¡todo bien¡ continúan lo que les parece un eterno circular. El frio es intenso. El ganado se aprieta dándose calor y está tranquilo. De repente, sin que algo sea escuchado o visto, todo el arreo comienza a mugir e inquietarse. Los rondadores extreman sus cuidados para evitar la dispersión. Ya son permanentes sus gritos y silbidos y las vueltas se hacen al galope. Ante este batifondo el resto de los arreadores que están descansando rápidamente se agregan al grupo de rondines. Todos tratan de mantener el ganado contenido. No es posible contener nada, las vacas olfatearon pumas en las cercanías y el terror instintivo se hizo presente. Se ve que hacía tiempo venían siguiendo el rebaño pero sin atreverse a atacar por temor a los hombres y sus rifles con balas mucho más rápidas que el más ágil de sus saltos. Un par se habían introducido en la vacada, que parecía enloquecer más y más a cada instante. De pronto se produjo lo más temido. ¡la estampida¡. Cientos de toneladas de carne atropellando en una sola dirección, arrasando todo a su paso, incluyendo a los pumas que fueron pisoteados. La estampida paso cerca del campamento de carretones, rozando un par sin producir mayores daños. La estampida continuo su loca carrera manteniendo su formación de huida solo algunos se dispersaron. Loa arrieros con el encargado de la vacada Villegas al frente galopan a galope tendido a los flacos de la tromba. Debían colocarse como a 40 metros a la cabeza de la estampida silbando y dando gritos de apaciguamiento y si un grupo se dispersa volverlo al redil cuando se detenga por cansancio. Ya pronto amanecerá y disminuirá el peligro. Al fin, ya claro el día, la totalidad del rebaño agotado se detiene, produciendo su propia neblina con el resoplar de sus alientos. Solo un par de vaquillonas fueron atacadas por los pumas que tuvieron que huir ante la presencia del hombre y sus veloces balas. Los animales heridos fueron sacrificados para hacer un espectacular asado. Una verdadera delicia, sobre todo para los carreros que tenían su alimentación básica en la carne de cañón. Pasado el susto junto con la tormenta, los carreteros y arrieros decidieron tomarse un merecido día de descanso. Todos hombres y animales lo necesitaban. A la maña siguiente, churrasquearon juntos los restos del asado y cada uno siguió su camino… “En las arenas bailan los remolinos. El sol brilla en el pedregal, y prendido a la magia de los caminos, el arriero va, el carretero va… Un degüello de soles muestra la tarde, se han dormido las luces del pedregal, y animando la tropa, dale que dale, el arriero va, el arriero va, el carretero va…” Atahualpa Yupanqui. 23 septiembre 2017

DESTELLOS PATAGÓNICOS (17) El nuevo camino hecho al andar


EL NUEVO CAMINO HECHO AL ANDAR 22 de enero EL NUEVO CAMINO HECHO AL ANDAR Por Sergio Pellizza Lisandro venia desde muy lejos, muy enfermo del cuerpo y el alma. Su jet privado aterrizó suavemente sobre la tersa superficie de concreto asfaltico, en el aeropuerto de El Calafate. Sintió algo muy especial en este contacto de neumáticos y suelo. No sabía que era, pero sí se daba cuenta de que algo estaba ocurriendo. Sus dolores de crónicas enfermedades que venía sufriendo desde hacia tiempo, se atenuaron un poco. El aerodinámico pájaro de metal carreteó hasta la plataforma de estacionamiento. Apenas se abrió la puerta sintió la áspera caricia del viento del oeste en su cara. Comenzó a descender la escalerilla, observando la limosina que lo esperaba a un centenar de metros. El personal del aeropuerto le hizo señas de que se acercara. No bien puso los pies en el piso, noto como una vibración que venía desde abajo. Dispersó el conjunto de cifras y grafica que ocupaba su cerebro y como si se abriera una puerta en su mente sintió el mensaje…- Camina Lisandro camina…siente la energía de esta tierra que te llega mucho más hondo, que de este superficial de cemento. –Viniste a buscar paz aquí y la encontrarás siempre que permitas el contacto. Levantó la mano derecha e hizo la señal de alto al vehículo que se aproximaba. Caminó sobre el cemento, abriéndose a esa sensación…siguió caminando hasta el fin de la plataforma y pisó el ripio de la tierra sin ninguna cobertura. Sintió más fuerte la sensación de la tierra, más intenso el mensaje… Camina, Lisandro camina. El viento fuerte no lo acariciaba, más bien lo abofeteaba, como queriendo de despertarlo. También le decía en tono más fuerte, camina, Lisandro camina sigue la trayectoria del sol poniente que te llevará hacia el oeste. No permitas ninguna ayuda de los que te acompañan…Seguramente piensan que estas medio loco. Déjalos, nunca entenderán que los locos son ellos. Lisandro siguió caminando a campo traviesa. Cada pisada de piedra le contaba en lo que dura un paso su historia de muchos millones de años. Así fue entendiendo e incorporando que el paisaje, no se había construido por un golpe de suerte, como se construye una fortuna en la bolsa de valores. La naturaleza había tenido paciencia, paciencia de muchos millones de años. Cuando tuvo sed, siempre había un manantial que le brindaba el agua más pura que había bebido jamás. Cuando apareció el hambre, unos arbustos espinosos le ofrecieron unas pequeñas bolitas del tamaño de un garbanzo, de intenso color violeta muy agradables al paladar. Lisandro sigue caminando, a cada paso recibe una nueva vibración de la tierra que actúa como un cálido masaje. A cada instante sus dolores disminuyen. Si no pensaba en ellos no atraían hacia el ningún padecimiento. El horizonte hacia el poniente ofrece el abanico de rojos más brillante y variado que jamás vieron sus ojos. Luego lentamente desaparecen. Entonces el cielo se puebla de brillantes estrellas, como si la noche fuera perforada, y le fuera permitido ver la luz total por los agujeros. Sintió un saludable cansancio y se durmió, sin sentir dolor ni frio al solo abrigo de una mata negra. Cuando despertó entendió todo. La paz es muy simple, lo difícil es ser simple. También comprendió que la felicidad transitaba por el mismo camino.; que era justamente el que estaba haciendo al andar. Sergio Pellizza 22 Enero 2017

domingo, 14 de enero de 2018

DESTELLOS PATAGÓNICOS - Un hombre de aire (16)


Sergio Pellizza Un Hombre de Aire Cuento corto por Sergio Pellizza El hombre, ancho de espaldas, elevada estatura, sus brazos colgados a lo largo del cuerpo, caminaba enfrentando el viento y disfrutando su castigo de más de 30 nudos en su cara. Pensaba - En este espacio geográfico, el desierto es el privilegiado encuentro de connotaciones asombrosas, donde el hombre se mide a sí mismo. El hombre propio de este espacio es la Patagonia, extensión inmensa que le recuerda el Sahara Africano. Había despegado hace dos días del Aeródromo de General Pacheco en Buenos Aires. No era el primer vuelo que hacia al sur pero este fue especial. Por fin estaba en Rio Gallegos Patagonia pura. Un lugar lejos de todas partes y cerca de ninguna. En estas tierras donde el viento es tan fuerte y en el único lugar donde le encontró incomparable sabor, por eso quizás pensó que este era el verdadero sabor de la Patagonia Austral el de su viento. Recordó la reciente maniobra de aterrizaje. Totalmente distinta a las que había hecho antes. Para aterrizar debía embestir el avión frente a las ráfagas. Una vez aterrizado el carreteo se realizaba con las alas niveladas y la cola del avión bien alta que encajaban en un carrito varios operarios, al que se agregaban todo el personal del aeródromo y veinte o treinta soldados según la circunstancia. Se trataba de sujetar el avión con sogas puestas en argollas fijadas a las alas. Después se iniciaba la marcha hacia el hangar con movimientos zigzagueantes y evitando que el viento lo tomara de costado, lo que significaría una seria avería en la estructura del avión. Sabía que al día siguiente tendría que hacer una maniobra parecida. Habría que salir del hangar con el motor en marcha con la mayoría del personal concentrado en la cola ya que los vientos castigaban especialmente esta parte y podrían lograr que el aeroplano capotara antes de iniciar el carreteo. En estos días ventosos se iniciaba el vuelo casi sin carreteo ya que el viento como una mano gigante arrancaba prácticamente el avión del suelo. Era el 31 de marzo de 1930 Los habitantes de este inmenso espacio llamado Patagonia Austral nunca más se sintieron “lejos de todas partes y cerca de ninguna” El hombre piloto que se llamaba Antoine de Saint –Exupéry desde su espíritu de escritor pensaba; cuanto espacio cuanta libertad toda junta. Sin barreras… fue así que entre otras cosas la geografía del lugar le ofreció imágenes. Una de ellas es la de la Península de Valdez, fue, según algunos dicen que inspiró el primer dibujo del “Principito” que quizás solo los niños puedan saber sin preguntar que no se trata de un sombrero.

viernes, 12 de enero de 2018

PENSANDO EN EL PAPA FRANCISCO


Amparo Estévez Zawisza Pensando en el PAPA Me he preguntado hoy si los argentinos hemos perdido a tal punto el equilibrio de las opiniones que el desequilibrio ya es enfermizo. Poseemos la bendición de un país maravilloso que surge airoso de miles de problemas y no sabemos valorar los dones que hemos recibido, merecidos o no. Claro que con profundo sentimiento podemos decir "el PAPA es nuestro". Sin embargo el PAPA ya no es nuestro, es de todo el mundo. No podemos desconocer su obra, su palabra, su vida puesta al servicio de los que pueblan el mundo, sean católicos o no. Por un momento yo los invito a reflexionar intentando que, dejando de lado intereses personales, seamos capaces de ver al PAPA tan cual es. Un hombre sencillo al que se la ha asignado una tarea muy difícil y nos está demostrando que es capaz de hacerlo, con amor al prójimo y un desprendimiento total. Su presencia se altera ante la injusticia. Su mirada va hacia aquellos lugares en dónde siente que su palabra puede obrar milagros. Supongo que a la Argentina la ve como su vieja casa. Y cuando lo piensa se da cuenta que nos peleamos como gallos de riña. Que hacemos oídos sordos a todo aquello que nos signifique un sacrificio. Que años de mal manejo han sumido a su país en un desastre que no se sabe por donde empezar. ¿Podemos ser anfitriones de un hombre que tiene en sí mismo la vida espiritual de aquellos del mundo que lo quieran escuchar? ¿Que sabe que hay males cada vez más arraigados en el mundo y en su patria, muy difíciles de sanar? Estoy segura que él quisiera traernos un regalo al llegar a nuestro país y disfrutar la estadía con un mate en rueda de amigos que no contenga veneno. Tal vez quisiera ser un superhéroe para que con solo su presencia y palabra pudiese sanar las almas que han sido inyectadas de odio, resentimiento. Quisiera encontrar un país entero y con esperanza. Nunca dividido en dos posiciones antagónicas que se maltratan, insultan, instalan la rebeldía sin razonamiento cabal de los hechos. ¿Puede él que ama a su pueblo venir de visita a una casa que de buenas a primeras sus hermanos se tiran con platos y sillas? Muchos argentinos se merecen que el PAPA venga a saludar, a compartir una mesa, a hablarnos en directo... pero muchos más están inmersos en un mundo de incertidumbres que sin intentos de solución sólo gritan...Tampoco se buscan coincidencias y un punto de vista sereno. Así es entonces que en general se piense que el PAPA es ingrato, en lugar de preguntarse: ¿Qué pasa qué no estamos en su agenda? Amparo Estévez Zawisza

DESTELLOS PATAGÓNICOS - (15) -El entierro de la historia-


EL ENTIERRO DE LA HISTORIA 9 de enero EL ENTIERRO DE LA HISTORIA Por Sergio Pellizza De repente la oscuridad ocupó todo el espacio de sus ojos. Aunque estaba inmovilizado en un pequeño espacio que apenas lo contenía, en un momento pudo oír, algo así como clavos que se hundían en madera. La pregunta se formuló inmediatamente en su tambaleante mente. -¿Qué pasa? La respuesta llego como un reflejo condicionado, de inmediato. -Están clavando la tapa de un ataúd, conmigo dentro y no estoy muerto…- Me van a enterrar vivo. Solo podía gritar desde sus pensamientos, ningún sonido salía de su boca contraída en un rictus de dolor extremo. Sus ojos llenos de oscuridad estaban abiertos, ni siquiera podía cerrarlos. -Debo estar muerto, se dijo, pero…- ¿Donde está la luz blanca?... - Se que no soy o fui una mala persona. -Si morí matando es porque me obligaron, estaba en combate y el enemigo desbordaba la posición- Hirieron a varios camaradas con sus flechas, lanzas y boleadoras. – Siempre nos decían que eran solo indios, poco más que animales y nuestro deber era correrlos del lugar, y si se resistían exterminarlos. – Solo dispare mi fusil patria de un solo tiro contra hombres; jamás contra mujeres y niños. - No alcance a recargar y el lanzazo del salvaje se clavó en la base de mi cráneo- El dolor fue intenso- Alcance a ver como el salvaje era exterminado de un disparo en la frente.- Cayo sobre mi ya sin vida. -Luego la oscuridad total, que aun continua… -Pero pienso, eso quiere decir que aun existo… Se que por poco tiempo más, Puedo escuchar caer la tierra caer sobre la madera… -Solo me resta esperar la luz blanca al final del túnel. –Tengo preparada la explicación para cuando se me pregunte… -Repetiré lo que siempre me dijeron y creo… Solo eran salvajes casi animales.- Teníamos que hacerlo. La Campaña del Desierto había comenzado. Esto dijeron algunos hombres con estatua y muchos nombres de calles, pueblos etc. ¿Lograremos exterminar los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre. Domingo Faustino Sarmiento – (1811-1888.) "Estamos como nación empeñados en una contienda de razas en que el indígena lleva sobre sí el tremendo anatema de su desaparición, escrito en nombre de la civilización. Destruyamos, pues, moralmente esa raza, aniquilemos sus resortes y organización política, desaparezca su orden de tribus y si es necesario divídase la familia. Esta raza quebrada y dispersa, acabará por abrazar la causa de la civilización. Las colonias centrales, la Marina, las provincias del norte y del litoral sirven de teatro para realizar este propósito." Julio Argentino Roca (1843-1914) ¿Habrán visto ellos la luz blanca al final del túnel? ¿El ser humano vera la luz blanca? ¿O Seguirá repitiéndose la historia .?